Soda Sanay
69 Figure 98: Sensitivity Analysis-
Estaba pensando en llevar a esta chica a un pasillo vacío, algo así como esos vaqueros en las películas que se enfrentan entre sí y lanzan una mirada asesina hasta que algo sucede, dejando que la planta rodadora se deslice con el viento.
Mi otra opción era no darle importancia, lo que la mayor parte del tiempo era la única opción para mí, y solo agarrar su maldito cuello y estrellarlo contra esos casilleros de acero y metal.
Sí, realmente esa no era una mala idea.
Pero, ¿por qué estaba pensando en eso de nuevo? Oh, sí. La idiota pensó que estaba saliendo con Zavier Coin. Y obviamente, él no se sentía cómodo con eso, así que solo estaba cuidando de él. Él estaba claramente enamorado de la perfecta muñeca señorita Barbie, y como me había dicho Jesse, debía ayudar a mi adorable pequeño Zavier.
Hoy, martes, Jesse fue lo suficientemente dulce para acompañarme a la escuela. Escuché que Zavier siempre se sentaba con él en la parte delantera, pero hoy, eligió sentarse conmigo en la parte trasera y le dejó a Ethan el asiento delantero por una vez.
—Evelyn, ¿en qué estás pensando tanto?
Levanté la vista y cerré los ojos a Jesse en su espejo retrovisor. Frunció sus cejas mientras sacudía la cabeza y trataba de mantener un rostro serio.
Fallé desesperadamente.
—Nada —dije, aclarando mi garganta para tratar de disimular mi carcajada. —Si estás pensando en darle una paliza a Willow cuando lleguemos a la escuela, por favor no lo hagas.
Me volví hacia Zavier. Estaba mirándome directamente, sus ojos marrones tan honestos y sinceros como eran la mayor parte del tiempo. Hoy, vestía una camisa azul oscuro abotonada que abrazaba perfectamente a su torso, y unos vaqueros oscuros. Completó el conjunto con unas Vans azul claro. Me di cuenta de que tenía un montón de Vans, el resultado de haber estado en su habitación. La puerta de su armario estaba un poco abierta, así que eché un vistazo allí cuando entré y vi a todos esas Vans de diferentes colores.
Pero en general, se veía muy bien. En cierto modo parecía como que tuvo tiempo para pensar en lo que llevar a la escuela. Pero también era evidente que no hizo nada
con ese sexy cabello desordenado suyo. Parecía como si lo hubiera arreglado un poco con sus manos esta mañana, y ya está.
Yo, por otro lado, alaciaba mi cabello, usaba maquillaje ligero, y elegí una blusa negra sin tirantes con un pantalón corto blanco. Completé mi apariencia con unas Converse negras. Estaba feliz de que, por una vez, no tuvieran un estúpido código de vestimenta.
—No te preocupes, por Dios —le repliqué—. No la voy a moler a palos. Solo voy a amenazar a la pequeña perra.
Zavier suspiró y se estremeció un poco, probablemente por el uso de un lenguaje ofensivo al final de mi frase.
—Vamos, Evelyn —susurró, y tuve que rendirme a él. Sinceramente, sus ojos eran muy difíciles de resistir—. No tienes que hacer nada. Puedo manejarlo.
***
—¡Dije que lo manejaré!—Eres demasiado lindo, ¡me estaba irritando!
A estas alturas, ya había pasado el primer periodo, lo que significaba que íbamos a llegar tarde para la clase avanzada de Historia de los Estados Unidos de nuevo, pfff, como si me importara. Busqué a Willow toda la mañana, y Zavier me pisaba los talones todo el tiempo. Cuando finalmente la localicé, iba a su clase de Matemáticas, creo, así que antes de que pudiera entrar, la atrapé y tiré de ella por la parte posterior de su jodida mochila fluorescente. En serio, ¿por qué colores fluorescentes? Los odiaba profundamente.
Zavier me colocó inmediatamente detrás de él y trató de hablar dulce con Willow. Ya sabes, para preguntarle amablemente por qué puso ese estado de Facebook. Ella se disculpó y dijo que no sabía lo que estaba haciendo. Zavier solo la perdonó y dijo; "Oh,
está bien, no fue tu culpa". Casi le golpeé en la cabeza en ese mismo momento.
Bien, y un rábano.
—¡Para, déjala ir! —espetó Zavier, con sus mejillas sonrosadas mientras daba un vistazo alrededor. Pero en este momento estábamos solos en el pasillo, conmigo estrellando a Willow contras los casilleros de metal, y Zavier cerca detrás de mí.
—Escúchame. Y escúchame bien. A Zavier no le gustas. Evidentemente pusiste ese estado de Facebook para hacerte sentir mejor, lo cual es realmente bajero. Mentir no es bueno y no va a llevar a tu trasero a ningún lado. —Ella asintió, muerta de miedo por lo molesta que estaba yo. Estaba mirándola de muerte en un nivel completamente nuevo, también—. Ahora, vas a eliminar ese maldito estado. —Se quedó quieta mientras yo estaba esperando a que ella sacara su maldito teléfono para eliminar el estúpido estado. ¿No me entiende o…?
»Ahora —espeté, agarrando su cuello más fuerte, haciéndola respirar con dificultad mientras buscó en el bolsillo de sus vaqueros su teléfono—. Y nunca lo vuelvas a hacer. Si alguien pregunta por Zavier y por ti, solo diles que fue una broma terrible, o que estabas ebria. Créeme, en verdad lo van a creer.
Sé que sonaba posesiva y eso, pero en serio. ¿Quién se creía que era? ¿Qué pasa si un lameculos colgara un estado, diciendo que tú y él/ella estáis saliendo? No te gustaría eso ahora, ¿verdad? ¿Cómo podía Zavier actuar tan tranquilo y agradable sobre eso? ¿Y realmente creer que ella lo hizo por accidente? ¿Él en verdad siente pena por esta chica? —¡Y-ya! ¡Por favor, déjame ir ahora, no lo voy a hacer de nuevo! ¡Lo prometo! — gritó con la palma de sus manos levantadas, cerrando firmemente los ojos como si estuviera esperando a que la golpeara ahora. Tuvo suerte de que no lo hiciera.
Le di una gran sonrisa y finalmente la dejé ir. Mientras la estaba levantando, sus pies apenas tocaban el suelo, así que se tropezó un poco. Yo todavía estaba cerca de ella cuando me miró, reajustando sus gafas que tenían cinta en medio. Saqué mi mano para limpiar algo de "polvo" en su chaqueta de camuflaje.
Todavía me miró cuando crucé los brazos sobre mi pecho. —¿Qué estás esperando? Fuera de aquí.
Salió corriendo como si un guepardo estuviera persiguiéndola, pero sin dejar de mirarme por encima de su hombro mientras se iba. Solo asentí como si dijera, "¿quieres algo más?" Pero la mano de Zavier se levantó para agarrar mi codo, antes de que pudiera ir detrás de ella otra vez.
—¿En serio? La acabas de asustarla de por vida. ¿No crees que esa pobre chica ya esté lo suficientemente asustada?
Psh, apuesto a que le asustaban las mariquitas. —Por favor, le hice un favor.
—¿Qué favor? No tenía idea.
Pero todo lo que me preguntaba en este momento era cómo Zavier se vería si estuviera súper enojado. No parecía realmente del tipo de coger una rabieta, pero tampoco del tipo de golpear una almohada.
—Mira, vamos. Vamos tarde para clase, y este ya es el segundo retraso en toda mi vida. —Zavier agarró mi muñeca y nos llevó a clases. El maestro estaba muy tranquilo, como ayer, por lo que no le importaba. Solo estaba sorprendido de que Zavier llegara tarde de nuevo. También parecía como si los estudiantes trabajaran todos los días y él solo se sentara allí todo el tiempo.
A mí ya me estaba bien. No hice nada de todas formas.
Esta vez, me senté junto a Zavier con la muñeca Barbie justo detrás de él. Mis orejas se habían espabilado cuando claramente la escuché preguntándole sobre toda la "relación" con Willow. Incluso me tenía poniendo los ojos en blanco.
Apoyé la cabeza en mis brazos sobre el escritorio, simulando tomar una siesta para poder escuchar toda su conversación.
—Ella solo estaba bromeando sobre todo eso, no es la gran cosa —respondió Zavier, su voz temblando un poco. Pero oye, no tartamudeaba mucho, así que era una muy buena señal.
—Bueno, esa fue una terrible broma. ¿Por qué iba a hacer eso? Es simplemente horrible. —Asentí un poco cuando la muñeca Barbie dijo eso. Vaya, ¡Está de mi lado! ¡Venga esos cinco, chica!
—En verdad no es la gran cosa…
—¿Realmente te gusta ella? —No me perdí el desprecio celoso y la ira en la voz de Joss.
Mierda, ¡debería haber traído palomitas! ¡Incluso me dieron buenos asientos! ¡Esto va a ser bueeeeno!
—¿Qué? —Ah, Zavier a la defensiva estaba surgiendo—. N-no, no, no. Yo solo… solo… bueno yo solo…
—Él solo —empecé seriamente—, no le gusta ni un poco. Se sentía extraño y todo, pero qué puedes hacer con una chica loca como ella, ¿eh?
Zavier me dio una mirada que me hizo sonreír con suficiencia. Realmente parecía cerca de golpear su cabeza en el escritorio.
—Vamos a dejar el tema, por favor —murmuró antes de girarse en su asiento y trabajar en lo que sea que se supone que todos deberíamos estar trabajando.
Esta era la clase de Historia, ¿verdad?
***
Todos los días, cada vez que alguien se reía de Zavier y le decía algo sobre Willow, yo los fulminaba con la mirada, los golpeaba, o ambas cosas.
Y la mayoría de los que se burlaban de él eran chicos, así que era malo para ellos porque sabían que no podían golpear a una chica, no, si no querían ser odiados. A mí, personalmente, no me importaba porque habría golpeado sus traseros antes de que sus dedos incluso rozaran mi piel. Nunca dejaría que nadie me golpeara, especialmente un maldito chico.
Las chicas eran difíciles también. Y a veces, en cierta forma eran más crueles. Ahora era la hora del almuerzo, pero decidí saltármelo e salir para conseguir un poco de aire agradable y fresco. Escuché a unos cuantos chicos saliendo por la parte trasera de la escuela donde los maestros no podían encontrarlos, así que decidí pasar el rato allí con ellos. No es como que necesitara tiempo sola para pensar, por el momento. Pero cuando doblé la esquina, inmediatamente me estaban saludando cinco personas con cabello de colores, ropa muy oscura, y rostros perforados e inexpresivos.
Levantaron la vista hacia mí, y me di cuenta de que se estaban drogando, ya que uno de los chicos tenía un cigarrillo en los labios con un encendedor en la mano, y la otra tenía lo que parecía ser cocaína en una bolsa Ziploc.
—¿Evelyn Jo?
Cuando escuché mi nombre, eché un vistazo alrededor, sin saber de quién vino esa voz. Pero cuando miré al grupo de nuevo, vi a cuatro de ellos apartarse en sincronía para que un chico con un Mohawk azul y verde pudiera salir y echarme un vistazo. Fruncí el ceño mientras se acercaba.
—Si… —respondí lentamente, queriendo cogerles un cigarrillo e irme por mi cuenta. Maldición, hacía mucho que no fumaba. Lo extrañaba.
—Chica nueva —dijo él, mientras las otras cuatro personas, tres chicos y una chica, creo, me miraban directamente—. Nosotros, eh, vimos cómo te enfrentaste a esa chica Willow esta mañana. ¡Puedo decir que realmente fue genial!
—Sí, genial —dijo la chica viéndose inexpresiva. —Muy genial —expresó otra voz.
—Muy, muy…
—Bien —fingí una risa y puse la palma de mi mano en alto para detener al chico con el largo cabello negro y el cigarrillo—. Lo entiendo. —¿Quién demonios eran estas personas?
—Necesitamos a alguien como tú. Aquí. Con nosotros —dijo el chico del Mohawk, y entonces supe que él era básicamente el líder de esta pequeña banda. Ya sabes, ese chico que siempre tenía a todos sus amigos siguiéndolo de cerca como cachorros perdidos, haciendo lo que les pedía.
—¿Alguien como yo? —Casi me burlé mientras di un paso y empujé su pecho. Él parecía desprevenido mientras miraba hacia mi dedo—. Lo siento, pero no hago todas esas cosas locas de palabrería que hacéis aquí. —Por supuesto, además de las drogas—. Así que, no gracias, amigo.
Seguro, sus cabellos parecían un poco extremos, las ropas encajaban, y las perforaciones eran nauseabundas. Pero todo era demasiado, especialmente cuando no tenían emociones en absoluto. Además, no me van esas cosas de pequeñas bandas escolares. Hice lo de las pandillas. Pandillas malas, ilegales y divertidas. Estos chicos parecían bastante aburridos a decir verdad, pero, ¿quién era yo para juzgar por las apariencias?
—Eso está bien —respondió él, sacando una bolsa de cocaína y una caja de cigarrillos de los bolsillos de su sudadera con capucha.
Caminó hacia mí y después metió la mano dentro de otro bolsillo y sacó lo que parecía ser una botella de píldoras mixtas prescritas.
—Todavía puedes salir con nosotros, si lo deseas. Escoge lo que más te guste.
•Zavier•
—Y entonces… ¡BAM!
Salté cuando Jesse palmeó sus manos literalmente a un centímetro de mi cara. —El exorcista solo se quedó allí y le dijo a esa chica, "Perra, levántate de una puta vez, acabas de llegar tarde a tu reunión".
Era la hora del almuerzo del martes, lo que básicamente significaba que era la hora de los cuentos del martes con Jesse.
De verdad contaba las historias más extrañas, y Ethan era todo oídos. Por lo general, yo también lo era, pero hoy no podía dejar de golpetear mis pies con bastante ansiedad y buscar alrededor de la cafetería a alguien.
¿Dónde demonios estaba Evelyn? No me había hablado a lo largo de los cuatro periodos y estaba empezando a preocuparme. ¿Dónde podía haber ido? ¿Posiblemente piensa que dejarme solo para hablar con Joss era una buena idea? Porque en primer lugar, los martes, Joss comía en la sala de conferencias de los maestros, lo cual tenía algo que ver con ser asistente de los maestros algunas veces. Y en segundo lugar, no es que ella viniera a sentarse a nuestra mesa habitualmente. Secretamente, pienso que estaba un poco asustada por Jesse y Ethan. No la culparía, de cualquier forma. Ayer fue realmente la primera vez que eligió sentarse conmigo, y no sé exactamente por qué.
No soy hábil con esas cosas, pero ¿podría ser porque Evelyn estaba aquí? Podría Joss estar… cuál era la palabra… ¿celosa?
Nah, Zavier, estás pensando demasiado las cosas. Evelyn ha conseguido confundir tu cabeza ahora, ¿no?
—Entonces, ¿dónde está Evelyn?
—¡¿Dónde?! —Me levanté inmediatamente de la silla y miré alrededor después de escuchar la voz suave de Ethan, como si estuviera muy asustado de hacerme esa pregunta.
Me gané algunas miradas confusas alrededor de la cafetería, pero las ignoré, a pesar de que mis mejillas estaban subiendo de tono. Me senté en mi asiento.
Resulta que, Ethan me preguntó dónde estaba ella, pensé que dijo "allí está Evelyn".
Suspiré profundamente y me comí una uva verde de mi bandeja del almuerzo. —Eso es lo que he estado tratando de descubrir durante la última hora.
—¡Espera, espera, espera, detente, amigo! —Levanté mis cejas ante Jesse, su rostro serio reemplazando sus rasgos divertidos—. ¿No escuchaste mi historia? Maldición, ¡era la mejor de lejos!
Luché contra el impulso de poner los ojos en blanco y golpearlo en el brazo. Ignorarlo era la mejor opción en este momento, así que hice eso en su lugar. —Mira, no sé dónde está. Ha estado en todas las clases hasta ahora, ¿por qué se saltaría el almuerzo?
Pensé que el almuerzo sería su materia favorita, pero ni siquiera estaba aquí. Psh, espera hasta que ella consiga un pedazo de mi mente. Espera, no, ella probablemente me golpearía hasta hacerme puré. Oh, ¡no seas tan cobarde, Zavier!
Olvídalo.
—Bueno, probablemente deberías ir a buscarla —sugirió Jesse, dándome una palmadita suavemente en la espalda mientras me reajustaba las gafas—. Te echaría una mano, pero no quiero hacerlo.
Vaya gracias, Jesse, qué estupendo amigo eres.
—Estoy bromeando, amigo. Solo estoy demasiado cansado para caminar alrededor de este edificio de cuatro pisos. Estoy seguro de que la encontrarás pronto, ella
no va a llegar muy lejos. Ayer, casi fue un callejón sin salida. —Se encogió de hombros, justo cuando tiré mi bandeja del almuerzo y agarré mi mochila para irme.
Miré primero alrededor de todo el segundo piso, que estaba en el mismo piso que la cafetería. Pero, por supuesto, no la encontré en absoluto.
Después pensé en algo. ¿Y si estaba intentando robar un auto? ¿Qué? Era una sugerencia, ¿está bien? A lo mejor ella solo salió con uno de esos porreros que hay aquí y...
¡Oh, no!
Prácticamente corrí a toda velocidad fuera del edificio, eché un vistazo alrededor del estacionamiento principal. Después, corrí alrededor de la escuela hasta que llegué a la parte trasera.
Mis ojos se abrieron como platos cuando vi a Evelyn con los ojos inyectados en sangre, riendo como una mujer loca con uno de esos tipos porreros.
—¡Zavier! —Ella me había localizado ahora, mientras se alejaba del chico dándome una sonrisa de suficiencia. Tenía el Mohawk de colores, con demasiadas perforaciones en la cara. Para ser honesto, realmente me asustó.
El destello en sus ojos hizo revolver mi estómago con incomodidad.
Evelyn casi se había tropezado con sus propios pies, pero antes de que pudiera caer y estrellarse contra el suelo, el chico la agarró y la sostuvo contra él.
De repente, mis puños se apretaron a mis costados y empezaron a temblar. No sabía si era por la rabia o el miedo.
—Bueno, esta chica está bastante jodida en este momento, así que puede no ser una buena idea que la lleves adentro de nuevo —dijo el chico, sus ojos dirigiéndose hacia la escuela.
Tragué saliva y empecé a caminar lentamente más cerca de él. Pero al ver lo incómodo -y asustado- que estaba, él solo suspiró y trajo a Evelyn hacia mí en su lugar. Me saludó, mientras bajaba la mirada hacia la chica menuda ahora en mis brazos. Una vez que levanté la vista, él había desaparecido completamente.
—¡Oye, Zavier! —Cerré firmemente los ojos ante la voz alta y resonante de Evelyn—. Realmente deberías intentar… ese cosa de polvo blanco… ¡realmente es algo! ¡Me hace muy feliz estar aquí con tal —hizo una pausa para pellizcar mi nariz—, chico lindo y adorable!
No. ¡No, no, no! ¡ ¿Tomó cocaína?!
Mi madre definitivamente iba a matarme por dejar que esto pasara. Tenía que conseguir llevar a Evelyn a casa para que pudiera descansar, y mamá no tuviera una rabieta o algo así. Quiero decir, claro que ha tratado con las personas adictas a las drogas, pero esta era la primera vez que yo había estado involucrado en este tipo de situaciones.
Así que, por si no lo sabias ya, esto era malo. Básicamente estaba jodido.
—Eso es todo. —Apreté mi agarre en su cintura, mientras llevó las manos a mí alrededor, acariciando su cara en mi cuello. Me estremecí cuando me dio besos suaves en la clavícula.
—He querido besar esta clavícula sexy…
—Muy bien. Vamos a llevarte a casa —sonrojado, rápidamente tomé mi teléfono