3.4 Numerical tests
4.2.5 Ecologically Relevant Hydraulic Parameters
El lenguaje deja de ser tratado como un objeto de la filosofía y por primera vez se tiene en cuenta como condición de posibilidad de la filosofía.
El siglo XX ha contemplado cómo el lenguaje ha dejado de ser un tema de la filosofía para convertirse en el punto de vista privilegiado para el estudio de diversos problemas filosóficos.
La razón tiene su comienzo en la imaginación simbólica.
El lenguaje no es un mero código expresivo del pensamiento, sino que es su vehículo.
1. Lenguaje animal y lenguaje humano. La intrínseca inteligibilidad del lenguaje
A la comunicación animal natural puede añadirse los diversos intentos de enseñar el lenguaje humano a algunos animales. Esto ha llevado a mantener que no hay diferencia esencial, sino sólo de grado, entre el lenguaje animal y humano, el segundo puede ser explicado como una evolución del primero.
En el habla humana no hay una base instintiva apreciable. El lenguaje humano no es resultado de un instinto, a diferencia del animal que es instintivo e involuntario.
El lenguaje animal no es un vehículo de comunicación.
El lenguaje humano es dígito. Un sistema de comunicación es dígito si los mensajes se construyen a partir de diversos elementos entre sí.
Lo que caracteriza al lenguaje humano frente al animal es la posibilidad de emitir y recibir un número ilimitado de mensajes.
La estructura lógica del lenguaje es pensamiento. El pensamiento es la forma del lenguaje.
2. Pensamiento y lenguaje. La comprensión del lenguaje
Al abordar las relaciones entre pensamiento y lenguaje caben tres planteamientos:
a. El lenguaje como expresión del pensamiento
El lenguaje es el signo del pensamiento, su código expresivo. El pensamiento se forjaría en la intimidad de la persona al margen del lenguaje. Sería expresado por medio de un código lingüístico. La función del lenguaje sería exclusivamente la de la comunicación.
Esta idea del lenguaje es errónea por dos razones. Porque el problema de la significatividad de las palabras no se resuelve suponiendo un misterioso hablar mental. El lenguaje no es sólo expresión del pensamiento.
El lenguaje no es sólo el uso de significados sino su creación.
b. El lenguaje como determinante del pensamiento. El relativismo lingüístico
Planteamiento que mantiene la total dependencia del pensamiento. Esta es la tesis denominada relativismo lingüístico.
La percepción de las diferencias físicas está constreñida por los presupuestos de la estructura lingüística que rige al hablante.
No existen dos lenguas, tan semejantes entre sí, como para que se pueda afirmar que representan la misma realidad social.
Pero la misma formulación de la hipótesis supone que el determinismo lingüístico no es tan rígido como se pretende. Que el lenguaje ejerce una función objetivadora y formalizadora, no significa que el único factor formalizador sea el lenguaje. Es posible que haya diferentes modos de interpretar la realidad debido a estructuras lingüísticas diferentes, pero eso no implica un relativismo absoluto porque las diferencias son describibles.
Las categorías lingüísticas no determinan absolutamente el pensamiento. c. El lenguaje como vehículo del pensamiento
Las dos interpretaciones anteriores comparten el supuesto de que la relación entre el pensamiento y el lenguaje es accidental y contingente. Esta relación es falsa. El lenguaje no expresa sólo ni determina desde fuera el pensamiento, lo contiene.
La relación entre lenguaje y pensamiento es intrínseca.
Comprender una palabra es saber qué significa, y saber qué significa es saber usarla.
3. Pensar en y pensar que. Naturaleza y alcance del logos humano Conocer, saber y comprender no designan necesariamente actividades episódicas del intelecto, sino que designan un hábito.
El concepto no es un accidente de la mente, sino algo objetivo, y puede ser considerado como el término del conocimiento.
a. El objeto y la naturaleza del logos humano
El alcance del pensamiento es toda la realidad. El intelecto puede conocerlo todo porque capta lo real en cuanto que real.
Por la cogitativa, el hombre es capaz de captar el significado de lo real para él, que surge de una comparación entre la realidad y la propia situación orgánica.
Las dos notas características del intelecto son su infinitud, su apertura a la totalidad de lo real, y su reflexión, su saber de sí.
No se pasa gradualmente de un juicio a otro.
El conocimiento no agota la realidad. Un intelecto absoluto, como es el divino, lo conoce todo.
b. El yo pienso y los primeros principios
Los primeros principios son la carta magna de la constitución de lo real. Todo lo que puede ser, puede ser pensado.
El intelecto capta los primeros principios según la modalidad del conocimiento que se denomina evidencia.
Los hechos son lo que debe ser explicado.
4. La intencionalidad del pensamiento. La coactualidad entre el cognoscente y lo conocido
El único modo de describir un pensamiento es describir lo pensado.
La intencionalidad del pensamiento no es la intencionalidad de las ideas entendidas como representaciones mentales de la realidad.
Una sensación puede durar, los juicios son instantáneos.
5. El problema del abstraccionismo. Imágenes, palabras y conceptos
Mientras los verbos saber y creer designan hábitos, el verbo pensar suele designar actividades episódicas.
Un concepto o un juicio no se transforma en otro. Conocer es poseer intencionalmente una forma.
Abstraer significa producir o constituir los inteligibles en acto y no limitarse a atender a algo que es previo a la actividad del intelecto universal, e inteligible en acto.
El abstraccionismo presupone lo que pretende explicar, porque para atender a lo universal haciendo abstracción de lo particular, hay que saber ya qué es lo universal. Los conceptos son elaborados a partir de las imágenes pero se distinguen de ellas.
Una imagen no puede determinar el significado de una palabra.
La posesión de un concepto explica el conocimiento habitual o la comprensión habitual de una palabra.
La referencia de un concepto universal a un objeto particular depende de su utilización en un contexto sensorial concreto.
Los conceptos son pues las destrezas mentales adquiridas en el uso de las palabras.
6. Inteligencia natural y artificial
La diferencia fundamental entre un ser vivo y una máquina estriba en que el primero es formalizador de una materia, la segunda es la materialización de una idea y mientras que los seres vivos son un determinado tipo de cuerpo, las máquinas no.
No se pretende demostrar que una máquina puede pensar, sino que puede competir con éxito en el juego de imitación.
Mente y máquina son indiscernibles porque en cada caso se trata siempre de una máquina adecuadamente programada.
Por perfecta que sea una simulación, no deja de serlo. Aunque la simulación sea perfecta, y funcionalmente un ordenador sea indiscernible implica la semántica.