• No results found

Effect of Biosurfactants on Effect of Cell Surface Properties

CHAPTER 6 EFFECT OF A LIPOPEPTIDE BIOSURFACTANT GENERATED BY

6.3.1 Effect of Biosurfactants on Effect of Cell Surface Properties

Las cargas se pueden dividir entre magnitudes de descripción cualitativas y cuantitativas (Werchoscanski, 1988; Carl, 1983). Las magnitudes de

51 descripción cualitativas de la carga son los diferentes contenidos del entrenamiento, realización y grado de dificultad de las capacidades deportivo- motrices, técnicas y el orden en el cual se realizan las diferentes formas de ejercicio dentro de la disposición global de una unidad de entrenamiento. Magnitudes de descripción cuantitativa de la carga son los siguientes componentes: frecuencia del entrenamiento (número de sesiones de entrenamiento) en la semana, duración del entrenamiento refiriéndose a la duración de cada una de las sesiones, o la duración global del entrenamiento dentro de un ciclo, y la dosificación de la exigencia de esfuerzo en la sesión de entrenamiento, que se puede explicar más detalladamente como ámbito, intensidad, duración y densidad de la carga (Martin, 2001).

El deportista se sirve de las cargas de entrenamiento, que se pueden definir como el conjunto de formas de entrenamiento realizadas por un deportista (Martin, 2001), para conseguir unas adaptaciones específicas que le permitan mejorar su rendimiento. Estas adaptaciones buscadas condicionan el tipo de cargas y periodización de las mismas, por lo tanto, desde el punto de vista del entrenamiento, debemos dividir las cargas en distintas unidades o bloques de entrenamiento: planificación a largo plazo, ciclo anual de entrenamiento o estructura de organización del entrenamiento que forma parte de una macroestructura (Vargas, 2007), macrociclos, mesociclos, microciclos y sesiones. Primero se planifica a largo plazo (en función de los objetivos y expectativas del deportista), de modo que toda la formación del deportista tenga un significado como unidad y, posteriormente, se van completando las temporadas con el trabajo adecuado por ciclos de entrenamiento, etc.

Dentro de un ciclo anual de entrenamiento, es importante conocer las características del calendario competitivo de cada deporte para ser capaces de

52 abordar el macrociclo o macrociclos (período de varias semanas de duración) (Weineck, 2005) de entrenamiento y conocer cómo y en qué momentos debemos esperar la aparición de determinadas adaptaciones. En función de la estructuración de los objetivos de entrenamiento, podremos colocar nuestros controles en momentos determinados de la temporada, para que nos aporten información sobre la evolución de las adaptaciones en cada momento.

1.1.2.1. El macrociclo de entrenamiento

Existen diferentes modelos de planificación aportados, a través de los años, por diversos autores (Verchoshanskij, 2002; Navarro, 1998; Matveyev, 1965), siendo la diferencia fundamental entre ellos, el tipo y forma de aplicación de las cargas. En deportes cuyo calendario presenta únicamente una o dos competiciones importantes a lo largo del año como es en el caso del atletismo, los modelos de aplicación regular de las cargas suelen ser más adecuados a los largos periodos de trabajo. Así, si se busca un estado de forma óptimo, considerándolo como un estado de nivel máximo en el cual las ejecuciones técnicas y las soluciones tácticas son igualmente óptimas (Vasconcelos, 2005), en un momento de la temporada, que suele ser tras ocho o nueve meses de haber comenzado la misma y debe mantenerse durante uno o dos meses más en la etapa competitiva. Si hablamos de dos estados óptimos de forma en la temporada, diremos que el primero suele ser tras 3 ó 4 meses de haber comenzado la misma y debe mantenerse la forma durante uno o dos meses más y el segundo seguiría al anterior y tendría una duración similar.

Los entrenadores suelen utilizar el modelo de Planificación Tradicional propuesto por primera vez por Matveyev (1965), para posteriormente mantener ese estado de forma mediante algún modelo de cargas concentradas, según las características del calendario de competiciones.

53 La estructura de preparación en los deportes de resistencia se divide fundamentalmente en:

- Un periodo de trabajo de base aeróbico, con predominio del volumen y baja intensidad, con una duración aproximada de dos a cuatro meses.

- Un periodo de trabajo específico, con predominio de la intensidad y descenso del volumen, de entre uno y tres meses de duración.

- Una fase de puesta a punto para la competición, con predominio de cargas de recuperación, de entre una y tres semanas de duración.

Tras estos periodos se observa el estado de forma durante un tiempo, o se descansa para iniciar un nuevo ciclo de entrenamiento.

Como es lógico, las características de cada año (año del ciclo olímpico, controles de clasificación para competiciones posteriores, lesiones, etc) pueden hacer provocar modificaciones en la planificación. Lo que no varía es la secuencia de cargas a emplear para conseguir fomentar al máximo los procesos de adaptación (Zhelyazkov, 2001).

En función de esta secuencia, se deben situar los controles fisiológicos del deportista, de tal modo que la información de referencia tomada al inicio de la temporada, pueda ser contrastada al final del trabajo de base y final del periodo específico o puesta a punto.

Los controles fisiológicos deben suponer una herramienta de información para el entrenador y el propio deportista, que permita la evaluación del trabajo realizado, y la restructuración de los siguientes periodos, configurando así un modelo vivo, susceptible de cambios, en función de la respuesta del deportista (García Manso y cols., 1996).

54 En deportistas altamente entrenados, las adaptaciones posibles dentro de un año de entrenamiento son pequeñas, o al menos difíciles de medir, debido a que su reserva de adaptación es muy reducida. Por eso, los controles fisiológicos, en ocasiones, se convierten más en pruebas para descartar estados de sobrecarga y sobreentrenamiento que en controles del estado de adaptación (Nikolaievich, 2001).

1.1.2.2. El mesociclo de entrenamiento

Como hemos visto anteriormente, nuestro ciclo de entrenamiento o macrociclo se divide en varias etapas o mesociclos, con objetivos y características diferenciadas. Así, en el caso de las pruebas de fondo dentro del atletismo, los deportistas se preparan para competiciones de aproximadamente 35-40 minutos en los cross de 10-12 Km de la temporada invernal, y para competiciones de aproximadamente 2-4 minutos para los mediofondistas y 13-35 minutos para los fondistas en verano. Por lo tanto, tendrán como objetivo el desarrollo de la resistencia necesaria para competiciones de dicha duración. Según García Manso y Navarro (2006), los esfuerzos de 3 y 15 minutos se engloban dentro de la denominada Resistencia de Media Duración (RDM), y los de 15 a 35 minutos en la Resistencia de Larga Duración I (RLD-I). Serán factores decisivos del rendimiento en competiciones de estas características: el elevado % de VO2 en el Umbral Anaeróbico respecto al máximo y Máximo Estado

Estable de Lactato (MEEL), la potencia aeróbica máxima expresada por el VO2

máx, los niveles de glucosa, la movilización de grasa y proteínas como combustible, la respuesta a nivel hormonal y el estrés oxidativo.

55

1.1.2.3. El microciclo y sesión de entrenamiento

La unidad más reducida de aglutinar cargas es el microciclo (tres a doce días), cuyo sentido es ofrecer un periodo de descanso tras varias sesiones para favorecer los procesos de recuperación (Nikolaievich y Fessenko, 1994).

La unidad más pequeña de planificación es la sesión de entrenamiento, cuyo fin es la aplicación de las cargas y su situación a lo largo de un microciclo buscando la forma óptima de realización de las mismas, dando el descanso suficiente entre cargas de diverso tipo para un aprovechamiento adecuado de los procesos de supercompensación (Nikolaievich y Bulatova, 1993b).

Desde el punto de vista fisiológico, la mejora de los parámetros fundamentales a lo largo de un ciclo de entrenamiento predispone al deportista para mejorar su rendimiento.