Durante esta etapa de la historia Ecuatoriana la Iglesia tiene una gran presencia sobretodo dentro de los movimientos populares como es el indígena-campesino, “la modernización de la Iglesia Latinoamericana exigía cambios en la estructura agraria” (QUINTERO, SILVA, 1991 (b): 330). La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, creo un grupo llamado
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“Grupo Reflexión”, los cuales pronunciaron que el desarrollo del Ecuador como nación debe rechazar el sistema capitalista y al imperialismo yanqui, con esta visión de país es que la iglesia empieza a transferir sus propiedades a los campesinos-indígenas, “entre 1968 y finales de 1971, la iglesia había transferido a familias campesinas un total de 0.5 millones de acres en tierras, es decir, más del doble de lo que los gobiernos habían distribuido desde el inicio de la Reforma Agraria en 1964” (Área Handbook of Ecuador, 1973 citado en QUINTERO, SILVA, 1991 (b): 330). La participación activa de la iglesia dentro de la organización campesina se ve reflejada en la conformación del primer Movimiento Indígena del Ecuador en el Oriente conformada por la Federación Shuar, está impulsada para su creación por la misión salesiana, después de esta viene Ecuador Runacunapa Riccharimui (ECUARUNARI) impulsada por monjas y curas progresistas en 1972.
“Tanto la Federación Shuar, como ECUARUNARI, constituyen organizaciones inéditas en el Ecuador ya que por primera vez se definen y reivindican predominantemente por su corte étnico y cultural como indígenas, hay que resaltar que detrás de esta alternativa como vía de progreso con enfoque en su etnia, la iglesia tenía una intencionalidad política anticomunista.” (QUINTERO, SILVA, 1991 (b): 331).
En el periodo de 1964 a 1973, como podemos apreciar, los efectos que la Ley de Tierra fueron reducidos, donde remarcan el heterogéneo y abirragado impacto de una política estatal sellada por ingredientes regionales de larga duración; ya en 1974, instalada la nueva dictadura militar de Rodríguez Lara, está situación varió, produciéndose una real afectación al monopolio de la tierra y no una simple abolición de las relaciones precarias como había sucedido anteriormente (QUINTERO, SILVA, 1991 (b): 266).
El 9 de octubre de 1973, la Junta Militar dictó el Decreto 1172 con el nombre de Ley de Reforma Agraria19, esta reforma fue más radical que la del 64 en cuanto requería una explotación eficiente del más del 80% del predio para no ser afectable y cuyo nivel de productividad fuera por lo menos igual de establecido por el Ministerios de Agricultura y Ganadería para esa zona, entre otras exigencias. También se consagraban causales de expropiación que se referían a la existencia de relaciones no salariales y a la presión demográfica, una de las cuales permitió, en mayor medida procesos de distribución de la
19 Durante la segunda década de redistribución de la tierra se afecta y se distribuye un poco más del doble de la tierra de lo que se había hecho entre 1964 y 1974. El número de familias beneficiadas por la Reforma Agraria aumenta 1.5 veces. El promedio de tierra asignada por familia, crece: 6,42ha en el primer período, 8,63ha en el segundo. (CHIRIBOGA, 1988:45)
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tierra. Si bien no se establecían límites máximos como en 1964, se introducía el concepto de “acaparamiento de tierras” 20 (COSSE, 1984:37)
Por medio de esta nueva Reforma, se pretendía alcanzar una modernización de la agricultura especialmente en los grandes predios; mediante esta ley se intentó remediar algunos de los problemas surgidos como consecuencia de la aplicación de la Reforma de 1964, especialmente en cuanto al proceso de modernización de las haciendas, la profundización de la pobreza rural y la agudización del proceso de minifundismo; tenía una conceptualización más amplia de lo que significaba reforma agraria. Directamente, al sector indígena campesino, la reforma facilitó el acceso de la tierra a las comunidades indígenas, especialmente en los sectores donde no se había tenido acceso como en los páramos, esta reforma propicio la organización de movilizaciones campesinas y toma de tierras. (VITERI: 2007)
Durante el proceso de reforma agraria, el acceso a la propiedad de la tierra, de los campesinos y empleados de hacienda, se dio de las más variadas formas, con procesos de negociación con la hacienda, con mecanismos de presión legal, y utilizando mecanismos de acción directa: ocupaciones y movilizaciones. Este proceso reivindicatorio contó con el apoyo de las diversas formaciones políticas de la izquierda marxista, procesos de negociación de la tierra en muchos casos fueron realizados por la iglesia con ente mediador entre el hacendado y el campesino-indígena.
En conclusión, las Reformas Agrarias tuvieron grandes impactos, por un lado la amenaza de expropiación por parte del Estado desencadena en los terratenientes un proceso de modernización acelerado, lo que genero una industrialización de las haciendas, dejando atrás la hacienda precapitalista para convertirse en capitalista agroexportadora; por otro lado, la situación de los ex - huasipungueros configurándolos como actores sociales libres a los indígenas- campesinos, pequeño propietario del país, quienes desde el momento que se les entrego las tierras tenían que suplir la función de la hacienda, generar los alimentos para el consumo interno, actividad que no generaba recursos monetarios a los campesinos.
20 Este acaparamiento, era entendido como la concentración en manos de un solo individuo o de una misma persona jurídica o grupo de personas jurídicas de la tenencia de la tierra.
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