• No results found

Efficiency of conditionality

6 Efficiency, Effectiveness and Relevance of Netherlands’

6.2 Debt relief provided to the eight countries by the Netherlands

6.3.3 Efficiency of conditionality

Para contabilizar los datos se tomaron las instancias en las que el clítico aparecía expresado de manera completa o cuando la /-e/ se omitía por algún proceso fonológico ya sea de asimilación como saacabó (Ornat 05.cha: 1;10) o como

s(e) ha abierto la piscina (Ornat 11.cha: 2;6). Instancias en las que el clítico

era pronunciado usando alguna proto-forma como /e/ no fueron incluidas. A lo largo del conteo de datos, observamos que la niña emplea exactamente la misma estructura en diversas ocasiones. En estos casos, los datos se contabi- lizaron de la siguiente manera: si la repetición ocurría en la línea inmediata siguiente, sólo se registró la última instancia ya que para las anteriores podría

considerarse que la niña estaría reformulando su propio discurso2. En caso de

que la misma estructura fuera empleada más de una vez en la misma situación, sólo se consideró la primera instancia de todas ellas dado que se las interpretó como repeticiones de la misma secuencia.

Con respecto al se pasivo y al impersonal, se consideraron como casos “am- biguos” todas aquellas instancias en las que el verbo aparecía en tercera persona del singular con sujeto/objeto pospuesto u omitido, como se observa en (9).

(9) a. Con el pañuelo se limpia. (2;6 - l. 783) b. No se chupa el agua. (2;6 - l. 539)

5. Resultados

Como puede verse en el gráfico 1, la mayor cantidad de instancias de se se observan con el uso ergativo con un porcentaje de 52,65%. El se pasivo y el impersonal alcanzan porcentajes bajos, 3,38% y 3,86% respectivamente, re-

Adriana Álvarez, Anabel Monteserin y Andrea Saade

gistrándose un mayor número de casos ambiguos (4,34%). En el gráfico 2 se han sumado las tres últimas clasificaciones, y se obtuvo un 11,58%.

Gráfico 1. Tipos de se entre 1;7 y 2;6

Gráfico 2. Tipos de se (sumando pasivo, impersonal y ambiguo) entre 1;7

y 2;6

El primer uso de se registrado es el ergativo a la edad de 1;7. (10) Se cae el nene. (1;7 - l. 1296)

Se pasivo y otros usos de se en la adquisición del español como lengua materna

A los 2;0 la niña emplea el se en el enunciado que se observa en (11) y que clasificamos como ambiguo.

(11) Se ve señor. (2;0 - l. 1136)

Ya a la edad de 2;1 produce tanto el se pasivo (12a) como el impersonal (12b).

(12) a. Eso no se dice. (2;1- l. 352) b. Hoy no se puede. (2;1 - l. 185)

Tabla 1. Edad de aparición de primer uso

ERGATIVO AMBIGUO PASIVO IMPERSONAL

1;7 2;0 2;1

El clítico se fue empleado con 55 verbos diferentes sin contabilizar las repe- ticiones con cada uno de estos. El verbo más usado fue caer, seguido por llamar,

quitar, romper, bañar y acabar. Seis verbos fueron utilizados con distintos tipos

de se (decir, pintar, quitar, meter, romper y llevar).

Del total de 207 enunciados analizados, encontramos 19 que presentan una forma no adulta, como se observa en (13). Sólo cuatro de ellas corresponden a ver- bos que no requieren el clítico (13a). En (13b) el error no está asociado al uso del clítico sino a la ausencia de concordancia entre el verbo y el sujeto (6 instancias). Otro tipo de error que se registró en las producciones de María está relacio- nado con el orden de los clíticos en los casos donde aparece el clítico se y algún otro clítico (me) (13c). Por último, se consideraron como formas incompletas u omisiones aquellos contextos en los que el verbo requiere el clítico obligato- riamente y éste no fue empleado (13d).

(13) a. Se juba conmigo a la pelota. (2; 2 - l. 1314) b. Que se vaya las moscas. (1;11- 790) c. Me se gompe. (2;0 - l. 516)

Adriana Álvarez, Anabel Monteserin y Andrea Saade

6. Discusión

Los autores (Belletti 1993, Kempchinsky 2004, Masullo 1999, Pujalte & Saab 2010, Sanz & Laka 2002, entre muchos otros) concuerdan en que el clítico se se genera en distintas proyecciones funcionales según sus usos. Hemos visto que todos estos usos aparecen a una edad temprana, desde 1;7 a 2;1, lo que parecería confirmar que toda la estructura funcional está disponible desde el inicio del proceso de adquisición.

También comentamos que algunos autores señalan que la aparición de los clíticos acusativos no se da tempranamente en el español (Fujino & Sano 2002, Wexler, Gavarró & Torrens 2004). Nuestro estudio revela que, a diferencia de los acusativos, el clítico se es empleado desde la edad 1;7, la primera edad analizada. Podemos suponer que este contraste en la aparición del clítico se vs. los clíticos acusativos podría atribuirse, entre otros factores involucrados, al hecho de que se es el clítico más empobrecido con respecto a sus rasgos phi, ya que solo presenta el de persona (Kayne 2000, Kempchinsky 2004, entre muchos otros). Tal como ocurre con la pasiva perifrástica, asumimos que el se pasivo aparecería más tarde dada su complejidad semántica. Sin embargo, y con- trariamente a esta predicción, este uso del clítico emerge tempranamente -a la edad de 2;1 en la primera instancia no ambigua. Esto nos lleva a concluir que la adquisición más tardía de la pasiva perifrástica no obedece a cues- tiones exclusivamente semánticas. En Álvarez, Monteserin & Saade (2010) argumentamos que la diferencia en la aparición de ambas estructuras puede atribuirse a una serie de factores que actúan conjuntamente: (i) la mayor productividad de la pasiva refleja frente a la poca frecuencia de la pasiva perifrástica en el lenguaje adulto, (ii) la aparición de varios roles temáticos en forma no canónica en el caso de la pasiva analítica implica una mayor dificultad de procesamiento (vs. la aparición del argumento paciente en po- sición postverbal canónica en la pasiva refleja), y (iii) la morfología pasiva, que consiste en un sufijo, puede ser más difícil de identificar para los niños que el clítico que constituye un morfema libre.

Como se recordará, Barrière & Perlamn Lorch (2006) afirman que el se pasivo en el francés es adquirido después que el anticausativo. En nuestro trabajo también observamos el mismo orden. Sin embargo, a diferencia de estos autores que sostienen que los niños emplean el clítico pasivo del francés en forma no ambigua recién a partir de los 6 años, en el corpus del español analizado registramos que este uso se da a la edad 2;1. La diferencia tanto en

Se pasivo y otros usos de se en la adquisición del español como lengua materna

el orden como en el momento de aparición entre estas dos lenguas romances deberá ser indagada con mayor profundidad en futuras investigaciones.

Es importante destacar que para la edad de 2;2 la niña emplea todos los tipos de se que se analizan en este trabajo y otros (como el inherente, el reflexivo, el dativo y el diacrítico), como se muestra en la tabla 2. La diferencia de tiempo en la emergencia de uno y otro tipo es de uno o dos meses.

Tabla 2. Tipos de se por edad

1;7 1;9 1;10 1;11 2;0 2;1 2:2 2;3 2;4 2;6

ERG. ERG. ERG.

REFL. DAT. ERG. REFL. DIAC. ERG. AMB. REFL. DIACR. ERG. PAS. IMP. DIACR. ERG. PAS. AMB. REFL. DIACR. INHER DAT. ERG.

DIACR. AMB. ERG.PAS. AMB. REFL. IMP. DIACR. INHER DAT.

Podría argumentarse que la niña no comprende las sutiles diferencias semánticas entre los distintos usos, y que en realidad sobregeneraliza todas las instancias a alguno de estos, como sostienen Barrière & Perlamn Lorch para el francés. Pero si consideramos los enunciados de (14) resulta difícil suponer que la niña esté asignando una interpretación diferente a estas construcciones pasivas.

(14) a. Eso no se dice. (l. 352 - 2;1)

b. Que no se pintan los cuentos. (l.844 - 2;2)

Lo mismo podemos afirmar con respecto al se impersonal: (15) a. Hoy no se puede. (l. 185 - 2;1)

b. No se sube a la escalera. (l.531- 2;6)

Dado que en este trabajo hemos estudiado solamente el lenguaje espontáneo de una niña, no es posible realizar ninguna generalización con respecto a si este

Adriana Álvarez, Anabel Monteserin y Andrea Saade

orden observado en cuanto al primer uso de cada tipo de se es invariable, es decir, el mismo para todos los niños que adquieren el español como lengua materna.

7. Conclusiones

En el presente trabajo hemos visto que, a diferencia de los clíticos acusativos, el clítico se es empleado desde una edad muy temprana, hecho que hemos atri- buido tentativamente al empobrecimiento de rasgos que presenta este clítico. También mostramos que las estructuras con se pasivo aparecen mucho antes que las pasivas perifrásticas. Mientras que la pasiva refleja aparece en el lenguaje espontáneo de la niña estudiada a la edad de 2;1, la pasiva perifrástica completa es comprendida en un 43% a los 3;6 y solo a los 5;6 el porcentaje de comprensión alcanza un 74%. Atribuimos esta aparición diferencial de ambas estructuras a la combinación de una serie de factores, de los que debe excluirse la complejidad semántica que puede traer aparejada la noción de pasividad para un niño pequeño.

Por último, hemos intentado mostrar que las diferencias semánticas entre los distintos usos del clítico se son interpretadas correctamente desde la primera edad estudiada (1;7).

Referencias

Álvarez, A., A. Monteserin & A. Saade. 2010. “Pasiva perifrástica y Se pasivo en el español como lengua materna”. Trabajo presentado en las Segundas

Jornadas Internacionales de Adquisición y Enseñanza del Español como Primera y Segunda Lengua. Universidad Nacional de Rosario.

Álvarez, A., M. F. Casares, M. Zinkgräf, S. Rodríguez & A. Monteserin. (en prensa) “Adquisición de estructuras pasivas en niños de 3;6 a 6 años: un estudio de comprensión del español”. Actas del Coloquio de Gramática Ge-

nerativa del XI Congreso de la Sociedad Argentina de Lingüística. Universidad

Nacional del Litoral.

Barrière, I. & M. Perlamn Lorch. 2006. “On the acquisition of ambiguous valency-marking morphemes”. En Torrens, V. & L. Escobar (eds.) The Acqui-

sition of Syntax in Romance Languages. Amsterdam: John Benjamins 23-48.

Se pasivo y otros usos de se en la adquisición del español como lengua materna

Romance) clitics” GenGenP 1/ 2: 101-118.

Borer, H. & K. Wexler. 1987. “The maturation of syntax”. En Roeper, T. & E. Williams (eds.) Parameter Setting. Dordrecht: Reidel 23-172.

de Miguel Aparicio, E. 1992. El aspecto en la sintaxis del español: Perfectividad

e impersonalidad. Universidad Autónoma de Madrid.

Di Tullio, A. 2005. Manual de Gramática del Español. Buenos Aires: La Isla de la Luna.

__________ 2010. “Agentividad o telicidad en el Se no argumental”. Avellana, A. (ed.) Actas del V Encuentro de Gramática Generativa. Foncyt, Conicet, Universidad Nacional del Comahue: 241-256.

Fujino, H. & T. Sano. 2002. “Aspects of the null object phenomenon in child Spanish”. En Pérez-Leroux, A. & J. Muñoz Liceras (eds.) The Acquisition

of Spanish Morphosyntax. Dordrecht: Kluwer Academic Publishers: 67-88.

Jakubowicz, C. 1998. “Determiners and clitic pronouns in French-speaking children with SLI”. Language Acquisition, 7(2-4). 113-160.

Kayne, R. S. 2000. Parameters and Universals. New York: Oxford University Press.

Kempchinsky, P. 2004. “Romance Se as an aspectual element”. En Auger, J. et al (eds.) Contemporary Approaches to Romance Linguistics. Amsterdam: John Benjamins: 239-256.

Levin, B. & M. Rappaport Hovav. 1995. Unaccusativity. At the Syntax-Lexical

Semantics Interface. Cambridge: Mass., MIT Press.

MacWhinney, B. 2000. The CHILDES project: Tools for analyzing talk. Third

Edition. Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates.

MacWhinney, B. & C. Snow 1985. “The Child Language Data Exchange System” Journal of Child Language 12: 271-296.

Masullo, P. 1999. “La interfaz Léxico-Sintaxis: Presencia y ausencia del clítico

Se en construcciones inacusativas”. Ms. Universidad Nacional del Comahue

- University of Washington.

Mendikoetxea, A. 1999a. “Construcciones con se: medias, pasivas, e imper- sonales”. En Bosque, I. & V. Demonte (eds.) Gramática descriptiva de la len-

gua española. Madrid: Real Academia Española. Espasa Calpe. 2, 1631-1722.

Adriana Álvarez, Anabel Monteserin y Andrea Saade

y V. Demonte (eds.) Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española. Espasa Calpe. 2, 1575-1629.

Pujalte, M. & A. Saab. 2010. “Syncretism and PF-repair: the case of Se inser- tion in Spanish”. Ms. Conicet, University of Groningen, Universidad N. del Comahue, University of Leiden.

Sanz, M. & I. Laka. 2002. “Oraciones transitivas con SE. El modo de acción en la sintaxis”. En Sánchez López, C. (ed.): Las construcciones con SE. Madrid: Visor Libros: 311-333.

Wexler, K., A. Gavarró & V. Torrens. 2004. “Feature checking and object clitic omission in child Catalan and Spanish”. En Bok-Bennema, R., B. Hol- lebrandse, B. Kampers-Manhe & P. Sleeman (eds.) Romance Language and

Linguistic Theory 2002. Amsterdam: John Benjamins 253-268.

Zagona, K. 1996. “Compositionality of aspect: Evidence from Spanish aspec- tual Se”. En Parodi, C., C. Quicoli, M. Saltarelli & M. L. Zubizarreta (eds.)

Aspects of Romance Linguistics. Selected Papers from the Linguistic Symposium on Romance Language XXIV. Washington DC: Georgetown University Press.

Similitudes y diferencias en la adquisición