El Consejo Europeo de Corfú213, celebrado en junio de 1994, invitó a la Comisión a presentar una serie de pautas que reforzasen a corto y a medio plazo el desarrollo del área euromediterránea. Conforme a lo cual, la Comisión presentó una comunicación214 en octubre del mismo año, que contribuyó a germinar la idea de un partenariado basado en la interdependencia entre las dos riberas. La comunicación se discutió en el siguiente Consejo Europeo de Essen215, donde se reiteró, una vez más, no solamente la prioridad estratégica del Mediterráneo, sino también el apoyo a los esfuerzos progresivos para convertir el Mare Nostrum en una zona de paz, estabilidad, prosperidad y cooperación mediante el Partenariado Euromediterráneo. Se estimó, además que confluían las cir- cunstancias necesarias para retomar las negociaciones con Marruecos, Túnez e Israel, y se decidió, igualmente, que el siguiente país con el cual iniciar el proceso sería Egipto. Sin embargo, la situación interna de violencia en la cual estaba enfrascada Argelia per- mitía únicamente lanzar un llamamiento a las partes para emplazarlas al diálogo tenden- te al cese de las hostilidades.
Otra de las prioridades recalcadas fue la conclusión de las negociaciones con Turquía en lo relativo al establecimiento de una unión aduanera tal como se concibió en el Acuerdo de Ankara. Asimismo, se confirmó el estatus de candidatos de Chipre y Malta, de mane- ra que se procedería a la apertura de las respectivas negociaciones. Por último, el Conse- jo Europeo convocó, durante la presidencia española de la segunda parte de 1995, una Conferencia Ministerial Euromediterránea con la participación de todos los Estados mediterráneos y la propia Comunidad para discutir en profundidad las futuras relaciones entre las dos riberas.
Como en otras ocasiones, el Parlamento Europeo manifestó su opinión emitiendo varios informes, en particular, el de septiembre de 1994 tras el Consejo de Essen, en el que demandó que la UE implementase una política global y coherente para los PSM, que garantizase la paz, seguridad y estabilidad de la región. También reiteró la necesidad de
213 CONSEJO DE CORFU: Corfú European Council, Bulletin of the European Communities, núm. 6,
1994, 27 año. I.10.
214 EUROPEAN COMMISSION: “Commission communication on strengthening the Mediterranean
policy of the European Union”, COM (94) 427, 19.10.1994.
215 CONSEJO DE ESSEN: Essen European Council, Bulletin of the European Communities núm. 12,
PROCESOS DE “EUROPEIZACION” DE LOS SISTEMAS JURIDICOS…
introducir un programa de cooperación con los PSM similar a PHARE o TACIS216 para contribuir a su desarrollo integral.
Un año más tarde, el Parlamento Europeo intensificó su labor a tenor de la celebración de la Conferencia de Barcelona, en particular, en un informe del Comité de Relaciones Exteriores, Política de seguridad y defensa217, que resultó verdaderamente innovador y rupturista. Así pues, recomendó reemplazar el término de partenariado euromediterrá- neo por partenariado inter-mediterráneo, debido al carácter mediterráneo de la propia UE. En otras de las proposiciones aconsejó a la Presidencia española que definiese los valores de la Unión -derechos humanos, democracia, justicia social y Estado de Dere- cho- y que se asumiesen las ideas y los propios valores de los PSM. En relación a los participantes, indicó la conveniencia de incluir a Libia basándose en que ésta ya había cumplido sus obligaciones internacionales. Finalmente, subrayó que Barcelona debía asemejarse de cierto modo al Proceso de Helsinki218.
En su tramitación el Parlamento eliminó la inclusión del término partenariado inter- mediterráneo, y delegó en la Presidencia española, según su libre albedrío y buen crite- rio, la cuestión de los participantes. Por consiguiente, lo que, a priori, pareció una no- vedad perdió finalmente dicho carácter al reducirse a una línea continuista, aunque los europarlamentarios mantuvieron la idea un “Helsinki mediterráneo”219. Dicha noción procedía de anteriores esfuerzos europeos, concretamente, de la creación de una Confe- rencia de Seguridad y Cooperación en el Mediterráneo (CSCM). El proyecto planteó un foro permanente de cooperación entre los países mediterráneos, inspirado en la expe- riencia y en el espíritu de Helsinki, ya que la indudable interdependencia que domina toda la región, proporcionaría los instrumentos básicos para superar la disparidad exis-
216
EUROPEAN PARLIAMENT: “Resolution on the Mediterranean Policy for the European Union”, Parliamentary Resolutions B4-0164, 0165, and 0166/94, 29 September 1994.
217 EUROPEAN PARLIAMENT: Committee on Foreign Affairs, Security and Defence Policy, “Report
on the Mediterranean policy of the European Union with a view to the Barcelona Conference”, Report A4-0271/95, 3 October 1995.
218 En 1975, Estados Unidos, Canadá y todos los Estados Europeas (salvo Albania) firmaron el Acta de
Helsinki estableciéndose la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE, posteriormente Organización de Seguridad y Cooperación Europea, OSCE). El Acta no es un tratado internacional pero sí un acuerdo político vinculante, que instauró un foro de multilateral de comunicación entre el Occidente y el Este durante la Guerra Fría. Tras la caída de Berlín se creó un nuevo rol para el Proceso de Helsinki que se firmó en 1990 “la Carta de París” que reconocía el fin de la división del mundo e instituyó los primeros órganos permanentes. En 1994 y como parte de su proceso de institucionalización se procedió al cambio de nombre de CSCE a OSCE. XENAKIS, D.: «The Barcelona Process: some lessons from Hel- sinki», Jean Monnet Working Papers in Comparative and International Politics, University of Catania, October 1997, (JMWP 17.98). DE LA TORRE FERNANDEZ DEL POZO, S.: La Organización de Se- guridad y Cooperación en Europa -OSCE-: misiones y dimensiones de la OSCE, Dykinson, Madrid, 2006, pp. 13-33. DOUTRIAUX, Y.: «L´OSCE: quel rôle dans la nouvelle Europe?», Questions interna- tionales, juillet-août 2004, núm. 8, pp. 79-84. VV.AA.: From CSCE to OSCE: a time line, OSCE, Prague, 2007, pp. 77; VV.AA., OSCE handbook, OSCE, Prague, 3 ed., 2000, pp. 177.
219 EUROPEAN PARLIAMENT: “Resolution on the Mediterranean policy of the European Union with a
PARTE I. CAP. 1. DE ROMA A BARCELONA
tente entre ambas riberas. La aspiración se abandonó definitivamente a cause de la Gue- rra del Golfo, el empeoramiento progresivo de la crisis en Argelia y del conflicto en la ex-Yugoslavia220.
La vorágine de ese año se completó con una nueva comunicación221 de la Comisión que fraguó las bases de lo que posteriormente se adoptó en el informe del Consejo en abril. Dicho informe222, estableció los tres grandes bloques a tratar: el primero de carácter político y de seguridad; el segundo de temas económicos y financieros; y el último so- bre cuestiones sociales y humanas. Además se subrayó la diferenciación entre la Aso- ciación Euromediterránea y el Proceso de Paz de Oriente Medio, partiendo de la consta- tación de que el nuevo foro no era el adecuado para la resolución del conflicto al existir otros canales.
A continuación, se inauguró el proceso previo de negociación, en el cual los europeos se mostraban ciertamente motivados centrando todos sus esfuerzos en lograr, por un lado, la mayor asistencia posible de Estados, que a nivel internacional se consideraban “enemigos”, y por otro, en cerrar un texto consensuado antes de la reunión interministe- rial de Barcelona. Sin embargo, no fue posible rematar el contenido, dado que algunos puntos produjeron dificultades por su sensibilidad política o económica. Entre ellos y a modo de ilustración, preocuparon particularmente la formulación del derecho de los pueblos a la autodeterminación, el problema de la no proliferación, el diálogo sobre la deuda, la formulación para la eliminación progresiva de obstáculos tarifarios y no tarifa- rios -especialmente para los productos agrícolas y para las personas físicas necesarias para la prestación de servicio-, y la cláusula de readmisión para los inmigrantes ilega- les223. Con todos estos flecos se llegó a Barcelona, ciudad abierta al Mare Nostrum que engloba la historia común de las dos orillas.
220 BLANC ALTEMIR, A. «Estabilidad y codesarrollo en el Mediterráneo: de una Conferencia de Segu-
ridad y Cooperación para el Mediterráneo (CSCM) a la Conferencia Euro-Mediterránea», Anuario de Derecho Internacional, Universidad de Navarra, vol. 11, 1995, pp 63 y ss.
221 EUROPEAN COMMISSION: “Communication from the Commission to the Council and the Europe-
an Parliament, “Strengthening the Mediterranean Policy of the European Union: Proposals for implement- ing a Euro-Mediterranean Partnership”, COM (95) 72 final, 08.03.1995 “The aim of this communication is to set out the main directions of Euro-Mediterranean partnership and put forward priorities for financial and technical cooperation for 1995 to 1999. It will also provide a rough outline of the instruments and methods considered by the Commission to be most appropriate to helping the MNC cope with the chal- lenges facing them and to achieving the aims established.”
222 CONSEIL: Rapport de Synthèse. Conférence Euro-Méditerranéenne de Barcelone, 6532/95,
10.04.1995.
223 BARBE, E.: «En busca de la cooperación y la seguridad en el Mediterráneo o el espíritu de Barcelo-
PARTE I. CAP. 2. EL PROCESO DE BARCELONA…
CAPÍTULO 2: EL PROCESO DE BARCELONA. LA CONSTRUCCIÓN DEL