1. Andalucía es la novena comunidad autónoma de España con mayor prevalencia de tabaquismo, pasando a ocupar el séptimo lugar en el caso de las mujeres según la ENS 2017. El porcentaje de fumadores en hombres en la EAS 2015 ha disminuido más en hombres que en mujeres. El tabaquismo diario en los hombres (31,4%) continúa siendo mayor que en las mujeres (24,6%) aunque esta distancia se ha ido acortando en comparación con las EAS anteriores. En cuanto al grupo de edad con mayor prevalencia de tabaquismo diario se centra tanto en hombres como en mujeres en el grupo de 45-54 años. La prevalencia más elevada de tabaquismo diario se localiza en las provincias más occidentales de Andalucía.
2. El abandono del tabaco en Andalucía se ha ido incrementando progresivamente tanto en hombres como en mujeres hasta 2011 según la EAS; En 2015 disminuyen los porcentajes de abandono en hombres y se mantienen en las mujeres. Si observamos por grupos de edad en el caso de los hombres aumentan los porcentajes de abandono a medida que aumenta la edad, sin embargo, en las mujeres los porcentajes de abandono se concentran en los grupos más jóvenes. La prevalencia de exfumadores en Andalucía según la ENS 2017 ha mejorado respecto a los datos de la ENS 20011, situándose a menos de un punto por debajo de la media española. (España: 24,06%; Andalucía: 24,93%). En cuanto a la representación geográfica, los mayores porcentajes de abandono tanto en hombres como en mujeres se concentran en las provincias más orientales.
3. Considerando el total de fumadores (fumadores a diario y fumadores ocasionales), la edad media de inicio del tabaquismo en 2015 en ambos sexos es prácticamente igual que en 2011. Los hombres se inician 1 año antes en el consumo con 16,5 años. Esta diferencia puede estar explicada porque las mujeres mayores de 54 años comenzaron a fumar más tarde que los hombres. En los grupos 16-54 años la edad de inicio es similar en ambos sexos.
En los hombres no se observan prácticamente cambios en la edad de inicio del tabaco en función del nivel de estudios. Sin embargo, las mujeres con menores niveles de estudios comienzan a fumar dos años antes que las mujeres con estudios universitarios.
4. El 24,5% de los andaluces fumadores que acudieron al médico en 2015 recibieron consejo para dejar de fumar, lo cuál supone un decremento respecto a años anteriores (35,6% en 2011 y 33,9% en 2007). Para el conjunto de la población este consejo lo recibieron de manera parecida tanto hombres como mujeres, no se observaron diferencias en cuanto al sexo según la edad. En ambos sexos se observa un incremento del porcentaje a medida que aumenta la edad. Las provincias donde un mayor porcentaje de personas recibieron consejo para dejar de fumar son Huelva (38,7%), Almería (34,5%) y Córdoba (31,7%). Sólo se encontraron diferencias de género en la provincia de Huelva siendo el porcentaje de mujeres que recibió consejo para dejar de fumar muy superior al de los hombres (30,5% en hombres y 50% en mujeres). Se mantiene el mayor porcentaje de personas que reciben consejo médico para dejar de fumar en los grupos con menores ingresos y sin estudios, personas jubiladas y con incapacidad o invalidez permanente.
5. Se ha producido un leve decremento que no llega al 6% de personas con interés en dejar de fumar en ambos sexos (el 61,7% en 2011 y el 56,0% en 2015). En ambos sexos el porcentaje de interés de dejar de fumar aumenta con la edad, destaca un descenso del porcentaje en hombres de 75 y más años. La localización geográfica coincide con las provincias que recibieron consejo para dejar de fumar. El mayor porcentaje de personas fumadoras con interés en dejar de fumar se presenta en los grupos de mayor nivel de ingresos para ambos sexos; en las mujeres con estudios universitarios (63,2).
6. Dejar de fumar por decisión propia es una decisión que se comporta diferente en función del género. En 2015 el 92,1% de las mujeres que dejaron de fumar lo hicieron por decisión propia frente al 83,4% de los hombres, sin embargo, en éstos se produjo un incremento en casi el 10% respecto al año 2007. Así mismo, se observó un descenso del 3% en el número de personas que abandonaron el tabaco por consejo médico (16,2% en 2011 al 13,6% en 2015). Esta forma de abandonar el tabaco tiene un marcado gradiente en función de la edad, siendo mucho más frecuente en las edades más avanzadas de la vida frente a las más tempranas salvo en las mujeres jóvenes (16-24 años). Además, el abandono del tabaco por consejo médico presenta una gran variabilidad según la provincia de residencia manteniendo una distribución más o menos homogénea en cuanto al sexo.
7. El 18,8% de los varones y el 10,9% de las mujeres con Diabetes Mellitus (DM) son fumadores. Este valor ha disminuido en los hombres respecto al 2007 casi en un 10% mientras que en las mujeres casi se ha duplicado. Así mismo el 21,3% de los varones y el 12,2% de las mujeres con HTA son fumadores sin haberse encontrado grandes cambios respecto a encuestas anteriores. Existen grandes diferencias entre la población diabética o hipertensa respecto al tabaquismo dependiendo de la provincia de residencia tanto en la magnitud de la proporción de fumadores, como en las diferencias de género.
8. Durante este último año la proporción de pacientes varones con DM que recibieron consejo médico para dejar de fumar fue superior al del resto de la población (13,4% en 2015 frente al 21,8% en 2007) mientras que en las mujeres fue inferior (6,6% en 2015 frente a 1,7% en
mujeres que recibieron consejo para dejar de fumar respecto al 2007 (4,49% en 2011 y 7,42% en 2015). Existe una gran disparidad entre provincias tanto en la frecuencia en la que los pacientes con DM o HTA reciben consejo para dejar de fumar, como en las diferencias en función del género.
9. El porcentaje de personas fumadoras pasivas en el domicilio ha aumentado respecto al año 2007 en ambos sexos; si bien mas en mujeres que en hombres. En 2015 el 23,1% son hombres y 25,3% son mujeres. Son los jóvenes (16-24 años) de ambos sexos el grupo de edad con mayor número de fumadores pasivos en el domicilio. Se ha producido un aumento del porcentaje de fumadores pasivos en el domicilio en la población que busca un primer empleo, siendo éstos y las personas desempleadas en las que hay mayores porcentajes. 10. La Tasa Estandarizada de Mortalidad por Cáncer de Pulmón y Bronquios tiene un
comportamiento muy diferente por sexos. En hombres se observa un claro descenso en Andalucía y a pesar de estar a lo largo del tiempo por encima de la tasa española hay convergencia hacia la tasa de España. En las mujeres se observa un aumento de la tasa a lo largo de los años y que siempre se mantiene la tasa andaluza por debajo de la tasa española.