En el estudio preliminar que corresponde al capítulo I (§ 1.1) hemos definido la unidad de texto que lo distingue de lo que precede y de lo que sigue. Desde el punto de vista narrativo volvemos a destacar la importancia de los marcos que indican el desarrollo de las acciones y ofrecen el color a una historia narrada o participan en la significación del relato185. Estos marcos representan el aspecto de la narración que propone el contexto
para los personajes y la acción186. Evidentemente, en la narración de Lucas resulta notorio
el uso de los marcos que enmarcan las escenas en momentos claramente definidos y lugares específicos. El lector debe situarse en estos marcos para entender mejor el relato y captar la belleza de la narración.
1.1. Marco temporal
En este punto, se presta atención al momento en que se desarrollan las acciones, o sobre la duración de un proceso, además, designa el género de tiempo en el interior del cual tiene lugar la acción187. Para nosotros, el narrador añade la información sobre el
tiempo de la narración para introducir al lector en el ambiente de la escena que ocurre en el día de sábado. El lector se encuentra preparado para lo que va a ocurrir: la lectura de un
184 La mayoría de los episodios narrativos tiene una combinación de dos tipos de la trama con su propia coherencia y desarrollo. Utilizamos la terminología sugerida por Jean Louis Ska. La trama de acción corresponde a la transformación de las acciones de los personajes, de una situación inicial feliz a una situación final desgraciada, o viceversa. En ella la cuestión principal es ¿qué va a suceder? Por su parte, la trama de revelación ofrece la cuestión de conocimiento en la que al lector se le revela algún descubrimiento nuevo. Estos dos tipos de trama pueden aparecer en el mismo relato. Jean Louis Ska, “Sincronía. El análisis narrativo”, en Metodología del Antiguo Testamento, ed. Horacio Simian-Yofre (Salamanca: Sígueme, 2001), 160-3. 185 Desde la perspectiva de la metodología el tiempo y el lugar son más fáciles de ser detectados o delimitados, mientras el entorno social requiere un entendimiento a través de los personajes y sus palabras. Marguerat y Bourquin, 129-30.
186 Mark. A. Powell, What is Narrative Criticism (Minneapolis: Fortress Press, 1990), 69. 187 Marguerat y Bourquin, 130-2.
pasaje de la Escritura, su explicación, y la reacción de los oyentes y sus acciones frente a la predicación de Jesús.
En este caso, el tiempo cronológico en el que transcurren los hechos narrados no dista mucho del tiempo narrativo, es decir, del tiempo que empleamos en escuchar o leer la narración. En nuestra opinión, el lector, como la asamblea de la sinagoga, observa a Jesús que se pone de pie para leer, recibe el volumen, lo desenrolla, y encuentra la perícopa. Las palabras que los oídos de la asamblea escuchan leer son las mismas que el lector escucha. Luego, el lector ve a Jesús que enrolla el volumen, lo devuelve al ayudante, se sienta. En este sentido, podemos reconocer el tiempo real de la narración. Y cuando el narrador dice que los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él, el lector del mismo modo está incluido en esta descripción.
Como un buen narrador, Lucas juega con el tiempo. No siempre respeta el orden cronológico de los sucesos narrados. En efecto, ocurre en el v.23, cuando se refiere a la expectativa de los habitantes de Nazaret puesta en la boca de Jesús, para que Jesús realice las obras en su pueblo, tal como sucedió en Cafarnaúm.
1.2. Marco geográfico
El lugar en una narración de Lucas presenta un indicio para algún significado188. El
lugar del escenario es Nazaret189, οὗ ἦν τεθραμμένος, el lugar donde Jesús se había criado.
El episodio precedente al regreso de Jesús a Nazaret se desarrolla después del microrrelato de las tentaciones (4,1-13) que tiene lugar en el desierto, y un sumario190 de la presencia y
el ministerio de Jesús en Galilea (4,14-15). En Galilea, con la fuerza del espíritu (4,14), enseña en sus sinagogas y consigue cierta fama en toda la región. Luego viene a Nazaret. Cuando Jesús llega a Nazaret, es conocido entre los habitantes de esa ciudad. El lector sabe que Jesús ha vivido en Nazaret. Este detalle prepara al lector para lo que sucederá después. Éste es el trasfondo de los acontecimientos que siguen. Jesús está en su ciudad (v.23) y
188 Tannehill argumenta que el narrador elige Nazaret como lugar del discurso inaugural de Jesús, no Cafarnaúm, por dar importancia a Nazaret, aunque Jesús centra su ministerio en Cafarnaúm. Sucede lo mismo con la elección de Atenas como la ciudad donde Pablo realiza un sermón importante en el Areópago (Hch 17,22-32), aunque Corinto es el centro de la misión de Pablo en Grecia. Tannehill, “Mission”, 66-7.
189 El término utilizado por el narrador es Ναζαρά que aparece tan solo aquí en el evangelio.
190 En el estudio narrativo por sumario se entiende por el espacio cuando la narración cuenta en pocas palabras un período relativamente largo de la historia contada. Marguerat y Bourquin, 146.
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para los habitantes de Nazaret es uno de los suyos y conocen que Jesús es el hijo de José (v.22).
A continuación, el narrador describe el lugar específico donde se desarrolla el evento, el interior de la sinagoga, marcado por la presencia de un verbo εἰσέρχομαι en aoristo activo. La aparición de un εἰς en dos acciones en el mismo versículo ofrece un carácter dinámico del relato y lo enmarca.
El lector se ubica dentro del espacio y puede observar todo lo que sucede dentro de la sinagoga. La noción de la sinagoga de Nazaret aparece en los vv.16, 20, y 28. Al presentar la sinagoga como el escenario, el narrador no se preocupa de ofrecer el detalle sobre el servicio religioso en la sinagoga191, más bien, presenta al lector dos elementos: la lectura
de la Escritura y la posterior explicación de ésta. Por tanto, este espacio especial lleva al lector a entrar en el ambiente de la lectura y la proclamación, tal como ocurre en la sinagoga de Antioquía de Pisidia en Hch 13,13-52.
Jesús frecuenta la sinagoga, como de costumbre. Como sus padres, Jesús es presentado como un judío piadoso que asiste a la sinagoga frecuentemente. El origen de la sinagoga, como institución religiosa, no está claro. Pero en el siglo I se ha convertido en el centro de la vida de los judíos en Palestina y la diáspora, como el espacio para la reunión, el lugar de oración y de estudios (Hch. 15,21)192. Las referencias sinagogas en el siglo I se
registran en fuentes como Filón de Alejandría y Flavio Josefo, aunque, no está aprobada la existencia de la sinagoga en Nazaret en el primer siglo193.
Llama la atención que Lucas sitúe la visita de Jesús a la sinagoga de Nazaret justo en el momento en que Jesús comienza su actividad pública. El narrador pone la escena en el marco topográfico (Nazaret) y de arquitectura (sinagoga) porque ambos conllevan significados simbólicos194. La referencia a la sinagoga es para resaltar la escena como una
191 Lara Olmo, “En torno a la predicación”, 331-3. 192 Johnson, Gospel of Luke, 78.
193 Lara Olmo, “En torno a la predicación”, 333.
194 Se trata de lugares cargados de significación, cuya omisión hubiera afectado a la significación del relato o el relato sufriría alguna transformación o vería modificado su sentido. Este marco geográfico es esencial para el desarrollo de la trama. Si hubiera mencionado otra ciudad, u otro lugar de suceso, la narración perdería el significado. Sobre el significado del marco geográfico en el análisis narrativo, véase R. Alter, 24-5.
presentación, y muestra que el microrrelato acontece en un contexto público. No es el templo de Jerusalén, sino una sinagoga.
1.3 Marco socio-religioso
Dentro de la escena el lector percibe un ambiente de un servicio sabático en una sinagoga y observa algunas referencias a las costumbres en la sinagoga relacionada con la lectura e interpretación de la Escritura. Por ejemplo, la lectura de los libros del profeta, el ayudante, y la posición sentada de aquel que hace el sermón.
En referencia al detalle, «según su costumbre», hay cuatro posibles explicaciones: 1) previamente habría sido su costumbre asistir, solo que ese sábado fue su ocasión para hacer la lectura; 2) habría tenido previamente la costumbre de hacer la lectura; 3) previamente realizaría la lectura en otras sinagogas y ahora lo hace en Nazaret; 4) sería un ejemplo más de otras costumbres de Jesús195. Sin embargo, en todo caso, el lector sabe
que no es su costumbre hacer el sermón. La mención de esta costumbre refleja el carácter de Jesús como una persona religiosa que conoce las tradiciones de su pueblo y las vive.