2. CHAPTER TWO: METHODOLOGY
2.2. Epistemological Position
Antes del inicio de cada prueba se realizó una inspección del terreno para buscar elementos de materia orgánica (excrementos, otros animales muertos…) que pudieran distorsionar la prueba.
La duración de cada ensayo vino dada por la presencia de insectos, de manera que unos ensayos se prolongaron en el tiempo más que otros según la evolución del proceso de descomposición. Dado que dicho ritmo de descomposición ha variado según la estación del año y, por tanto, según las condiciones climáticas, es por ello por lo que unos ensayos se han prolongado en el tiempo notablemente más que otros.
Tabla 3.3.1. Tabla 3.3.1. Tabla 3.3.1.
Tabla 3.3.1. Resumen de muestreos de los 4 estudios de sucesión.
Fecha inicioFecha inicio Fecha inicioFecha inicio Fecha fin Fecha finFecha finFecha fin Días sucesiónDías sucesiónDías sucesiónDías sucesión Días muestreoDías muestreo Días muestreoDías muestreo Verano Verano Verano Verano 28/06/2004 07/08/2006 771 97 Otoño Otoño Otoño Otoño 21/09/2004 03/11/2006 774 97 Invierno Invierno Invierno Invierno 11/01/2005 16/04/2008 1192 158 Primavera Primavera Primavera Primavera 04/04/2005 16/04/2008 1109 104
Los cerdos fueron depositados en el lugar de estudio sobre una plataforma de malla metálica para facilitar su manipulación durante los muestreos. Además, para asegurar la colocación de la plataforma siempre en el mismo lugar, se utilizaron estacas de madera como guías de anclaje al suelo. Por otro lado, y como muestra la Figura 3.3.1, los modelos animales fueron protegidos con unas jaulas de 120*80*60 cm hechas de madera y malla metálica, con una luz de malla de 2cm de lado, permitiendo la llegada de artrópodos a los cadáveres y evitando así el paso de animales carroñeros de gran tamaño (ELLISON, 1990; O’BRIENet al, 2007) que pudieran interferir en el proceso descomponedor. Las jaulas se fijaron al suelo a través de piquetas ancladas a unas arandelas metálicas, para una mayor protección de los modelos animales ante el ataque de carroñeros antes mencionado.
Figura 3.3.1. Figura 3.3.1. Figura 3.3.1.
Figura 3.3.1. Disposición de los modelos animales en el área de estudio.
Aunque no existe una metodología bien establecida para la recolección de entomofauna necrófaga, varios autores (TABOR et al., 2004 y EBERHART &ELLIOT 2008) coinciden en que los muestreos deben ir espaciándose en el tiempo, entre otras razones, porque un cadáver es un ecosistema bastante complejo, cuyo proceso de descomposición ocurre a una velocidad no uniforme, por tanto, el tiempo que dura la recolección de material y los intervalos de tiempo que se establecen para capturarlo, dependen de la velocidad con que se descompone el cadáver.
Teniendo en consideración lo expuesto, al comienzo de cada estudio se realizaron 2 visitas diarias que fueron espaciándose en el tiempo según avanzaba el proceso de descomposición en cada caso, de manera que los muestreos pasaron de ser diarios, a ser realizados cada dos días, tres veces por semana, una vez a la semana, una vez cada 15 días, una mensual y finalmente, trimestralmente.
Respecto a los muestreos propiamente dichos, se estableció una metodología tipo para cada visita procurando que estas se hicieran aproximadamente a la misma hora y visitando primero el cerdo control y posteriormente las dos réplicas.
Al comienzo de cada muestreo se tomaban fotografías con una cámara digital Nikon Coolpix 5700. A continuación, mediante un termómetro digital (Digi-Sense, Cole-Parmer® type J Thermocouple Modelo nº8528-30), se tomaban la temperatura ambiental, temperaturas corporales externas (en distintos puntos de la superficie corporal: cuello, lomo y parte trasera) e internas (en boca y ano), así como la temperatura de la masa larvaria en caso de haberla.
Tras la toma de temperaturas, se pasaba a colectar una representación de todos los artrópodos existentes en todas las fases de desarrollo utilizando mangas entomológicas, pinzas, pinceles y botes. Posteriormente se etiquetaban in situ según la réplica correspondiente y en el caso de las larvas de dípteros o coleópteros, éstas se introducían en cajas de cultivo con sustrato alimenticio con el fin de criarlas en el laboratorio hasta la obtención del adulto, para su correcta identificación. En los meses más calurosos las muestras se introducían a su vez en una nevera para mantenerlas en un ambiente más o menos fresco hasta el final del muestreo.
Una vez capturados los
especímenes sobre los cerdos, éstos se pesaban (Fig. 3.3.2)
utilizando para ello un
dinamómetro (KERN CH50K50).
Figura 3.3.2. Figura 3.3.2.Figura 3.3.2.
Figura 3.3.2. Pesado diario de cada réplica de cerdo durante los muestreos.
esto los animales se colocaban de nuevo en el mismo lugar utilizando para ello las estacas guía; por último se cubrían con la jaula protectora fijándola al suelo con piquetas como se ha explicado anteriormente.
Aunque DE JONG &HOBACK (2006) concluyen en su trabajo que la acción del investigador sobre la fauna cadavérica puede ser prácticamente desestimada, la recogida de individuos se llevó a cabo tratando de influir lo menos posible en el desarrollo de las distintas especies sobre los restos cadavéricos, de manera que si la presencia de algún grupo concreto era muy abundante, se recogía una pequeña muestra representativa del mismo.
En aquellos momentos del proceso de descomposición en los que las larvas de díptero comenzaban a migrar en busca de algún lugar adecuado para pupar y así completar su ciclo de desarrollo, se procedía a inspeccionar alrededor de los cerdos en busca de pupas y/o puparios, ya que hay especies que pueden llegar a migrar distancias considerables desde la fuente de alimento (GOMES et al., 2006; ARNOTT &TURNER, 2008).
Para acabar con el procedimiento, cabe señalar que en cada visita se rellenaba una ficha de muestreo (Fig. 3.3.3) en la que se anotaba toda la información relevante: día de sucesión, fecha y hora de muestreo, temperaturas, condiciones climáticas, estado de descomposición de los cerdos y cualquier otra información que se considerase oportuna sobre el aspecto de los cerdos, la fauna presente, etc.
Además del registro de temperaturas tomado en los muestreos in situ, se consideró imprescindible contar con un registro de las condiciones meteorológicas de la zona de estudio, para lo cual se emplazó un equipo portátil de toma de datos meteorológicos (Mobile Weather Station µMETOS®) con dispositivos para registrar diariamente temperaturas medias, mínimas, y máximas, precipitaciones, humedad relativa, radiación solar, luminosidad y velocidad del viento. En la Figura 3.3.4 se puede ver la disposición de la estación meteorológica en el tejado de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alcalá.
Figura 3.3.4. Figura 3.3.4. Figura 3.3.4. Figura 3.3.4.
Estación meteorológica cercana al área de estudio. La flecha indica de manera aproximada la zona de experimentación (a unos 2 km de la estación meteorológica).
Día de sucesión: Día de sucesión: Día de sucesión: Día de sucesión: Fecha: Hora: Tª exterior: Tª Máx/Min: Condiciones meteorológicas: P P P P----CCC C Estado de descomposición: Peso:
Tª interna: Tª superficie: Tª larvas:
Observaciones: P P P P----1 1 1 1 Estado de descomposición:
Tª interna: Tª superficie: Tª larvas:
Peso: Observaciones: P P P P----2 2 2 2 Estado de descomposición:
Tª interna: Tª superficie: Tª larvas:
Peso: Observaciones: Figura 3.3.3. Figura 3.3.3. Figura 3.3.3.
Figura 3.3.3. Ficha de muestreo tipo.