• No results found

EQ3: To what extent has EC support contributed to improving geographical

) antigüedad, los pintores chinos han tratado detalladamente sobre el uso y la técnica del pincel y la tinta.

El lenguaje de casi todas las tradiciones pictóricas trata de la organización de la forma y el color, pero el lenguaje de la pintura china es muy peculiar tratando de las técnicas únicas del pincel y la tinta. Si no se usan bien el pincel y la tinta, el aspecto de la pintura no será perfecto; el grado de perfección depende principalmente del manejo del instrumento. Los pintores chinos modernos han probado usar otros instrumentos como cepillos y otros materiales de colores, y no seguir la técnica del pincel. El resultado es que a medida que cambia el instrumento y materia, desaparecen las características de la pintura tradicional china.

Como instrumento de la pintura, la historia del uso del pincel y la tinta es muy larga, pero hasta el siglo VII, la pintura en general todavía estaba en fase de dar más importancia al color que la ! sirviendo para trazar el contorno. En el siglo VII, en la teoría de la pintura surgió el concepto "hay cinco colores en la tinta". A partir de entonces se introdujo en la creación pictórica las exigencias peculiares del pincel y la tinta. El sentido original del pincel y la tinta como instrumento y materia de la pintura se desarrolló formando la técnica.

En la pintura china el trato del pincel y la tinta es puramente técnico, no como el lenguaje de los colores que depende de la sensibilidad, el pincel y la tinta depende de la habilidad. La formación de esta habilidad no hace falta aprender de la naturaleza puesto que el lenguaje del pincel y la tinta es la consolidación del uso de los mismos a lo largo de la historia. Los chinos consiguen esta habilidad copiando las obras maestras de los pintores

precedentes, además, la habilidad solo exige lo parecido en la forma. La apreciación del pincel y la tinta también dependen de la habilidad. Por eso el pintor chino cuanto más mayor se hace más perfecciona esta habilidad. En cierto modo la pintura china es el arte de la madurez vital.

El pincel y la tinta forman la pintura, el ritmo y el gusto forman el pincel y la tinta. El ritmo trata de la elegancia mientras que el gusto de los cambios múltiples y maravillosos. La profunda admiración de los chinos hacia el ritmo y gusto hace que los pintores se hayan atado al pincel y la tinta. Hoy día podemos decir que el pincel y la tinta misma ya son un arte, son formas de belleza independiente. Es un fruto a lo largo de la historia que como cultura tradicional y forma artística han arraigado profundamente en la concepción estética de los chinos. Podemos decir que es un elemento principal de la forma de la pintura que no puede ser sustituido por ningun otro elemento.

La pincelada

La intención de la pincelada, el soplo del pincel y la fuerza del pincel son factores inseparables de la fuerza espiritual y biológica del autor.

La intención de la pincelada exige que la idea controle las pinceladas. Este concepto apunta directamente al objeto. Por ejemplo: antiguamente, los chinos creían que si pintaban un sauce no debían de pensar en ello puesto que pensándolo no podrían conseguir lo parecido en lo espiritual. También puede apuntar al sentimiento y emoción del autor. Por ejemplo: cuando se está enfadado pintar el bambú mientras que cuando se está alegre se pinta la orquídea. Usar el pincel con la idea puede encontrar la forma correspondiente y expresar la idea con la forma. La idea llega al papel a través del pincel. Puede tener pocas pinceladas y mucha idea, puede ser la idea continua y la pincelada discontinua o la idea detallada y la pincelada no detallada.

El soplo es la fuerza para el uso del pincel. Con el soplo el pincel se vuelve activo. Por eso para ser pintor de pintura china ha de formar el soplo constantemente. Teniendo un soplo amplio puede tener fuerza a la hora del uso del pincel. El soplo continuo trata de trazar las pinceladas según un cierto orden sin borrar ni ser rígido J G el pincel y la tinta. La relación orgánica de las escenas depende de la fuerza y el ritmo del soplo; forma un conjunto vital sin que puedan separarse. Cada pincelada es la razón de existencia de la pincelada precedente. Cuando el soplo aparece concentrado en el conjunto del esqueleto forma lo que se llama grado del soplo o tendencia del soplo etc. En este sentido, en la caligrafía o en la pintura de pincelada única, a veces, no se trata de la rapidez sino el orden formado por el soplo continuo y la relación orgánica para conseguir el efecto vital de la pintura.

I

Tang Yan.

Tinta china sobre papel. 121 x 26.7 cm. Dinastía Ming (1368-1642)

Museo de Shanghai, República popular de China.

La fuerza es la manifestación externa del soplo; es el resultado de la fuerza del pincel y la fuerza opuesta del papel cuando el pincel traza en ella. Este resultado de la fuerza puede ser como una aguja pinchada en la seda, puede soportar un trípode, puede penetrar en el dorso del papel o entrar en la madera. Cuando usa la fuerza con el soplo, en el hombro, en el brazo, la muñeca, la mano y los dedos surge una fuerza opuesta y las dos fuerzas luchan y se complementan dando dos aspectos como resultado: El primer lugar, se trata de levantar o apretar el pincel; son fuerzas hacia arriba y abajo: la que va hacia arriba hace que el pincel levante, tan fuerte que puede soportar el trípode, la fuerza hacia abajo hace que el pincel penetre dentro del papel. En segundo lugar, poner y retirar el pincel. Levantar y apretar, poner y retirar son cuatro movimientos que a la vez forman el cambio que serpentea, arroja, para y continúa. La fuerza del pincel, a veces fuerte a veces débil. Un pintor con madurez suele usar las dos fuerzas para conseguir el aspecto fuerte con la fuerza débil y viceversa.

En la fuerza del uso del pincel hay dos grados: primero es la habilidad, que va formándose con el tiempo, de la inmadurez a la madurez. Incluye el modo de manejar el pincel, la forma plástica y la formación del autor. Se trata del manejo del pincel por un lado, de la destreza que proviene de la experiencia; por otro lado, entender la técnica ayuda a acelerar el proceso para llegar a la destreza, además de evitar, una vez conseguida la destreza, caer en la vulgaridad.

En segundo lugar es la fuerza del soplo. Se trata del uso concreto del soplo y la fuerza del soplo. La fuerza de cada pincelada depende de él, por tanto determina el grado de la fuerza de la obra entera. Antes de realizar la pincelada ha de concentrarse con ella, ha de guiar el soplo con la idea. Toda respiración del autor ha de concentrarse en la muñeca, así convierte la punta del pincel, tan blando y suave aparentemente, en un punzón fuerte.