2.4 Estimating Determinants
2.4.1 Estimation Technique
Después de dos acuerdos parciales logrados en abril de 2004 y febrero de 2005 en el sur de Waziristán, que fueron ampliamente incumplidos, en septiembre
de 2006 se firmó un acuerdo de paz entre el Gobier- no pakistaní y las tribus protalibanes de Waziristán Norte (representantes tribales del norte de Waziris- tán, la Local Mujahideen NWFP y los estudiantes de las tribus atmanzani), por el que se adquirió el com- promiso de expulsar de la zona a los combatientes extranjeros, al tiempo que se reduciría la presencia de tropas pakistaníes, se reconstruirían las infraes-
tructuras dañadas por el conflicto, y se recompensa- ría a los líderes tribales. Algunos analistas interpre- taron este acuerdo como un triunfo de los talibanes,
al lograr una especie de “emirato islámico” en el
que podrían incluso llevar sus armas ligeras, a pe- sar del gran apoyo económico y militar que Estados Unidos ofreció al Gobierno de Pakistán (4.000 millo- nes de dólares entre 2002 y 2006), y que el acuer- do prohibía establecer una administración paralela. Las diferentes milicias talibanas que operaban en las FATA se agruparon en 2008 en una única organi- zación denominada Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) al frente de la cual estaba el comandante de Waziris- tán Sur, Baitullah Mehsud. Posteriormente, las fac- ciones enfrentadas en la agencia tribal de Kurram
(en el territorio de las FATA) firmaron un acuerdo para poner fin a las hostilidades que habían protago- nizado las últimas semanas y que habían causado la muerte de 300 personas y habían herido a otras 500
más. El acuerdo fue firmado por 100 ancianos en la ciudad de Parachinar. Además, a finales de enero,
el líder talibán Baitullah Mehsud declaró de manera
unilateral un alto el fuego indefinido después de que
las fuerzas de seguridad iniciaran la retirada de va- rias posiciones clave y manifestó que estaba prepa- rado para iniciar negociaciones con el nuevo Gobier- no. Los días anteriores, el Gobierno había dejado en libertad a siete personas que habían sido detenidas, en un gesto de buena voluntad, con el objetivo de conseguir un acuerdo de paz en Waziristán Norte. Los últimos días, el líder talibán pakistaní Baitullah Mehsud había accedido a la mediación de una jirga tribal para alcanzar un acuerdo de paz con el Gobier-
no, pero destacó la necesidad de que se pusiera fin
a las operaciones militares en Waziristán Sur y Swat. Como continuación a la estrategia seguida en el año anterior de acercarse a algunos grupos talibanes, a
mediados de febrero de 2009, el Gobierno firmó un
acuerdo con la organización talibán Tehreek-e-Na- faz-e-Shariat-e-Mohammadi, - encabezada por Mau- lana Fazlullah e integrante de la coalición talibán TTP - por el que el Gobierno accedió a la imposición de la sharia en la región Malakand, que incluía el valle de Swat. No obstante, a mediados de junio se produjeron importantes enfrentamientos entre las
fuerzas de seguridad e insurgentes talibanes. Las fuerzas armadas iniciaron una ofensiva en Waziris- tán Sur contra las zonas controladas por la insurgen- cia talibana leal al comandante Baitullah Mehsud. A mediados de agosto, el principal portavoz del grupo armado TTP, Maul Umar, capturado por las fuerzas
de seguridad, confirmó la muerte del líder del TTP,
Baitullah Mehsud, a causa de un ataque con misiles de EEUU a principios del mes.
En 2012, Maulvi Faqir Mohammad, segundo en la cadena de mando del TTP, que habría sido de- puesto de su posición, se mostró en el primer tri- mestre favorable a mantener negociaciones con el Gobierno, y podría haber llevado a cabo encuen- tros con el Ejecutivo sin la autorización del grupo. Hakimullah Mehsud, líder del grupo armado, sería contrario a un acuerdo con el Gobierno. En 2013, el primer ministro Nawaz Sharif, lanzó una invitación a la insurgencia talibana para llevar a cabo nego- ciaciones de paz. La invitación tuvo lugar durante una conferencia convocada por el Gobierno en la que participaron líderes de los principales partidos políticos del país, incluyendo los que simpatizaban con la insurgencia, y en la que Sharif señaló que las negociaciones deberían ser la primera prioridad. La insurgencia talibana se mostró receptiva a la invi- tación y los líderes del grupo armado de oposición talibana TTP se habrían reunido de manera secreta para evaluar la propuesta gubernamental. Además, trascendió un intercambio de prisioneros entre am-
bas partes como medida de confianza, que habría
permitido la puesta en libertad de seis miembros del TTP y de dos integrantes de las fuerzas de seguri- dad pakistaníes en Waziristán Sur. Sin embargo, a
finales del mes de septiembre, la persistencia en los
ataques armados por parte de diferentes facciones talibanas habrían llevado al Gobierno a reconside- rar su propuesta, especialmente después del aten- tado contra una iglesia cristiana en Peshawar que provocó la muerte de 85 personas, y el ataque en Upper Dir que causó la muerte de un alto mando del Ejército pakistaní. Sharif señaló dos precondiciones para las negociaciones: que la insurgencia se des- armara y que aceptara la Constitución. Algunos expertos destacaron la enorme fragmentación de la insurgencia talibana, que podría contar con hasta 100 organizaciones insurgentes desde el año 2009, tras la muerte de su líder Baitullah Mehsud a causa del ataque de un avión no tripulado. El Gobierno pa- kistaní ha ilegalizado a 60 grupos armados.
El proceso de paz en 2014
Durante el mes de marzo, se produjo el primer en- cuentro directo entre el Gobierno y el TTP. La reu- nión tuvo lugar en una zona denominada “de paz” ubicada en la frontera entre las agencias tribales
de Orakzai y Waziristán Norte, cerca de Afganistán. Como resultado de estas primeras negociaciones directas, las partes acordaron la extensión del acuerdo de alto el fuego que la insurgencia tali- bana había anunciado previamente el 1 de marzo. Además, se pactó también el intercambio de prisio- neros. En el encuentro también participaron varios mediadores (integrantes de los partidos religiosos Jamiat Ulema Islam-Sami y Jamaat-e-Islami). Los
representantes oficiales se desplazaron a la zona en helicóptero y confirmaron a sus interlocutores que
estaban autorizados a tomar decisiones. El encuen- tro se produjo después de que a principios del mes de marzo la dirigencia talibana invitara al Gobierno a un encuentro directo, tras varios contactos indirec- tos fracasados, propuesta que recibió una respuesta positiva por parte del Ejecutivo. En los meses previos se habían llevado a cabo diferentes encuentros indi- rectos, conducidos por una delegación negociadora en representación del Gobierno y otra intermediaria con la insurgencia talibana. El primer ministro pakis- taní había anunciado el 30 de enero la formación de un comité de cuatro personas para llevar a cabo negociaciones de paz con la insurgencia talibana
y a su vez la shura (comité) política del grupo arma- do de oposición TTP nombró a varios intermediarios para negociar. En aquel momento, ambas partes habrían acordado: dialogar bajo los parámetros de la Constitución; que los acuerdos fueran aplica- bles solo a las zonas tribales afectadas por el con- flicto armado; que ambas partes cesaran la activi- dad armada que pudiera dañar las conversaciones –aunque sin alcanzar un acuerdo de alto el fue- go de carácter formal–; y que las negociaciones no se prolongaran en el tiempo. Además, también habrían accedido a un encuentro directo de mayor nivel entre el comité gubernamental y la dirigencia talibana. Sin embargo, varios atentados reivindica- dos por diferentes facciones talibanas, en particu- lar el asesinato de 23 soldados que permanecían secuestrados desde 2010, provocaron la cancela- ción de las negociaciones por parte del Gobierno.
Además de cancelar el proceso, tras los atentados el Gobierno anunció que estaba preparando una ope- ración militar a gran escala en Waziristán Norte. Con la reapertura del proceso negociador en el mes de marzo, numerosos observadores advirtieron que las
diferencias entre las distintas facciones talibanas activas podía suponer un grave obstáculo para al-
canzar un acuerdo final.
En el mes de abril, el grupo armado TTP anunció el
fin del alto el fuego que se inició en marzo y que
se había prolongado hasta el día 10 de abril, pues- to que el Gobierno había ignorado las demandas presentadas por los talibanes.No obstante, en ese
momento el TTP afirmó que estaba dispuesto a con- tinuar con las negociaciones de paz. Sin embargo, en las siguientes semanas se materializó la ruptura
total del proceso de paz: la insurgencia llevó a cabo diferentes atentados y se produjo una escalada en los enfrentamientos entre diferentes facciones tali- banas –algunas favorables y otras contrarias a las negociaciones con el Gobierno– y las fuerzas de seguridad dieron comienzo a una ofensiva militar a gran escala en las zonas tribales del país, en parti- cular en Waziristán Norte.
La operación militar de las Fuerzas Armadas pakistaníes contra la insurgencia talibana en Waziristán Norte prosiguió durante todo el mes de octubre, causando numerosas víctimas mortales y provocando el desplazamiento forzado de centenares de miles de personas. Fuentes del Ejército señalaron que desde que se inició la operación, conocida como Zarb-e-Azb, se había contabilizado la muerte de 1.100 insurgentes. El Ejército también señaló que tenía constancia de que el grupo armado talibán TTP, principal objetivo de la operación, estaba estableciendo nuevas bases en territorio afgano cercano a la frontera. También en octubre se convocó una jirga de ancianos de la tribu Mehsud que se reunió con comandantes de las facciones talibanas integradas por miembros de esta tribu, especialmente las facciones lideradas por Khan Said y Shehryar. La facción de Khan Said
se desvinculó oficialmente del TTP en el mes de
mayo, después de que este líder fuera apartado de las estructuras de poder del grupo armado talibán, fruto de las disputas internas por el poder de la organización tras la muerte de diferentes líderes (Baitullah Mehsud, Hakimullah Mehsud y Waliur Rahman Mehsud) como consecuencia de ataques con drones estadounidenses. La jirga buscó que los talibanes Mehsud alcanzaran un acuerdo con el Gobierno pakistaní en el marco de las medidas que el Ejecutivo había tratado de poner en marcha
para negociar el fin del conflicto armado.
En diciembre, sin embargo, el TTP llevó a cabo un ataque terrorista contra una escuela, en el que murieron 141 personas, la mayoría menores, lo que eliminó cualquier posibilidad de negociación dicho grupo.
• Durante el mes de marzo se produjo el primer encuentro directo entre el Gobierno y el TTP, en el que se acordó la extensión del acuerdo de alto el fuego, y el intercambio de prisioneros.
• A principios de año, el Gobierno y el TPP acor- daron dialogar bajo los parámetros de la Cons- titución; que los acuerdos fueran aplicables solo a las zonas tribales afectadas por el con-
flicto armado; que ambas partes cesaran la
actividad armada que pudiera dañar las con- versaciones, aunque sin alcanzar un acuerdo de alto el fuego de carácter formal, y que las negociaciones no se prolongaran en el tiempo.
• En abril se materializó la ruptura total del pro- ceso de paz.
• Se produjeron disputas internas por el poder en el TTP.
• El TTP llevó a cabo un ataque terrorista contra una escuela, en el que murieron 141 perso- nas, casi todas menores, lo que eliminó cual- quier posibilidad de negociación dicho grupo.
Hechos más destacados del año
•Asesinato de soldados secuestrados. •Diferencias entre facciones talibanas. •Fin del alto el fuego.
•Acto terrorista contra una escuela.
Resultado final: sin resolver.
Motivos de crisis durante el año
• Asia Times (www.atimes.com)
• Daily Times (www.dailytimes.com.pk)
• FATA Research Center (frc.com.pk)
• Institute of Peace and Conflict Studies
(www.ipcs.org)
• Jamat-e-Islami Pakistan (jamaat.org)
• Jamat Ulema-e-Islam (jui.com.pk)
• Pakistan Times (pakistantimes.net)
Webs de interés Tehrik e Taliban Pakistan (TTP) (Maului Faquir Mohammad) “Zona de paz” Jamiat Ulema Islam-Sami Jamat-e-Islam
Gobierno del Pakistán
Primer Ministro: Nawaz Sharif
El espacio de intermediación