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Ciudad/Característica

Bello Cartagena tunja medellín

nivel de satisfacción

Alta Baja Baja media

Condiciones favorables de acuerdo a las políticas de la empresa de salud. No existen incentivos adecuados y el clima laboral no es fortaleci- do, no existen procesos de capacitación. Aunque existen políticas de incen- tivos y crecimiento, no es retribuidle con el ambiente laboral y capaci- tación del talento

humano, lo que hace incrementar las renuncias. Aunque no es muy común el inconformismo, siente que el amparo de un sindicato hace respetar sus derechos.

FuENTE: elaboraciónde las autoras (2013). Tabla construida a partir del análisis

de información de los estudios de María Alejandra Gómez Vélez (2010), Calidad de vida laboral en empleados temporales del valle de Aburrá, Colombia, de Zuleima Cogollo Milanés (2010), Condiciones laborales en enfermeras de Cartagena, Colom- bia, Giomar Herrera Amaya (2008), Condiciones laborales y grado de satisfacción de

profesionales de enfermería y Jorge Hernán Flores Acosta (2009), Las condiciones laborales de los profesionales de la salud a partir de la Ley 100 de 1993. Evolución

4.1.4 Condición laboral:

política de incentivos

La política de incentivos debe fomentarse en todo el mundo, haciéndose ne- cesario e importante que la profesión de enfermería defina el carácter de su trabajo y participe en la elaboración de instrumentos de evaluación que generen mayor impacto en los gobiernos, para que, de esta forma, regulen los entes contratadores que vulneran las condiciones dignas del trabajador y aporten al desarrollo del profesional en la generación de habilidades y aportes académicos además de ascensos que logren dignificar la estabilidad y calidad de vida del trabajador. Se evidencia que en Bello es alta, en Carta- gena es alta, en Tunja es alta y en Medellín es baja.

Veamos cuáles son los beneficios de la política de Incentivos: impulsan el crecimiento de ascensos, bienestar social e impulsos de contratos a térmi- nos fijos directamente con la empresa de acuerdo a niveles de evaluación. Existen inconformidades en los sueldos y falta de motivación para ascensos se prefieren ir. Existe competencia desleal. Son muy variables las política de incentivos de acuerdo a los resultados que se presentan en el estudio, la remuneración no es buena. Exigen un nivel profesional y las regulaciones que los sindicatos y entes institucionales acuerdan se respetan.

4.1.5. Condición laboral: normatividad

En este aspecto (Flórez Acosta, Atehortúa Becerra, y Arenas Mejía, 2009) acuerdan en que El nuevo marco de competencia regulada impuesto por la aplicación de la Ley 100 de 1993 cambió el rol de los médicos y profesionales de la salud en el sistema, debido principalmente a la inclusión de las EPS como intermediarios en el manejo de los recursos. En términos salariales, los diferentes estudios indican que, en general, los profesionales de la salud no han gozado de óptimas condiciones en cuanto a su remuneración ni antes de la Ley 100 de 1993 ni después de esta Ley, pues lo que se vivía antes de la Ley 100 de 1993 eran grandes desigualdades entre un grupo de privile- giados con altos ingresos, y otro grupo concentrado sobre todo en ofrecer sus servicios en el primer nivel de complejidad, que tenían una alta com- petencia y debían ofrecer sus servicios a bajas tarifas dado que su mercado estaba compuesto por pacientes de ingresos medios y bajos. Después de la Ley 100 de 1993 aquellos privilegiados sufrieron las consecuencias de un

sistema que redujo sus enumeraciones tratando de buscar la sostenibilidad financiera, mientras que otros vieron mejorados sus ingresos en compara- ción con lo que podían alcanzar. Esto no quiere decir que ahora la remu- neración haya mejorado en términos absolutos, pues la evidencia muestra que por causa del fortalecimiento del ISS las tarifas que se extendieron a todo el mercado fueron las más bajas. Además, lo que sí es contundente es el aumento en la carga laboral por la vía de la ampliación de la jornada de trabajo, del aumento de los pacientes atendidos por hora y de la asignación de tareas adicionales (como administrativas) a las correspondientes al ejer- cicio normal de los profesionales.

Todos los autores están de acuerdo sobre la normatividad existente es bastante y clara, pero no aborda temas específicos y transcendentales como la situación interna y problemas de clima laboral. Aunque el Gobierno nacional se preocupa por políticas de “bienestar”, estas no son suficientes para el desarrollo colectivo en progreso de la competitividad empresarial del sector salud y formación continua del profesional de enfermería.

5. Discusión

Teniendo presente que la vitalidad de una nación depende de la salud de sus ciudadanos en general, la cual es factible con la construcción de políticas públicas en búsqueda de la equidad en los salarios y condiciones laborales aptas para los trabajadores, especialmente el profesional de enfermería, se debe partir del hecho que las condiciones laborales representan un término multidimensional que involucra comportamientos morales, económicos y legales que relacionan este concepto en un marco interdisciplinar que bus- ca el bienestar de los empleados como un equipo eficaz de trabajo a partir de condiciones sobre salud, bienestar y calidad de vida. en este caso en par- ticular adoptando no solo los convenios establecidos por la OIT, que regula el personal de enfermería; presentándose actualmente una subvaloración de la función de los enfermeros que se desempeñan en la prestación de los cuidados de salud, unida a una discriminación generalizada en contra de la mujer aunque hoy en día se plantee con más fuerza la tendencia a la femi- nización de la academia, lo cual ha dado lugar para que muchas enfermeras tengan unas condiciones económicas y sociales bajas, por lo que es necesa-

rio tener presente que recientes estudios analizados en este documento dan cuenta de que los trabajos en que laboran las mujeres se remuneran con un 15% menos que los trabajos en que predominan los hombres (Herrera y Manrique Abril, 2008), y que requieren niveles comparables de capacida- des, esfuerzo y responsabilidad (Prahalad, Hamel, L. Doz, y Bettis, 2006); siendo este uno de los indicadores de la mala remuneración económica de la profesión de enfermería, por lo que permanecen las desigualdades históri- cas a menos que se cambien deliberadamente.

En conclusión las características comunes de las condiciones labora- les del profesional en enfermería de acuerdo a las experiencias producidas a cabo por empresas de salud en cuatro (4) ciudades de Colombia durante el periodo 2008 a 2010 arrojan una tendencia “media-baja” hacia los facto- res identificados como lo fueron: nivel de satisfacción laboral, políticas de incentivos, estabilidad, normatividad y desempeño; es necesario fortalecer el acompañamiento de entidades gubernamentales en las organizaciones privadas, sin embargo, este canal de comunicación debe iniciar desde el profesional de enfermería que quiera involucrar el ámbito de investigación y académico en la especialización y profundización de sus conocimientos, no obstante el camino no es fácil, pero las opciones son incentivadas por entes de Gobierno y organizaciones privadas, a través de concursos y otras formas de asegurar y preservar la salud y el bienestar del profesional en búsqueda de un nivel de vida mejor.

referencias bibliográficas