En las dos últimas décadas se han difundido diversas ideologías sobre la sociedad de la información, desde hace aproximadamente veinte años, en diversas concepciones ideológicas sobre aspectos como: el advenimiento de la sociedad de la información, sobre el conjunto de transformaciones económicas y sociales que cambiarán la base material de nuestra sociedad; enfoques que han dado lugar a la introducción de nuevas ideologías de la información y la comunicación en el
desenvolvimiento humano, y, se observa cómo están cambiando la manera de hacer las cosas: de trabajar, de divertirse, de relacionarse y de aprender, de modo sutil también está cambiando nuestra forma de pensar.
Por otra parte, la relación del ser humano con la tecnología es compleja, por un lado, el hombre la utiliza para ampliar los sentidos y capacidades, a diferencia de los animales, el ser humano transforma su entorno, adaptándolo a sus necesidades, las reales y las socialmente inducidas, pero termina transformándolo a él mismo y a la sociedad .Las tecnologías de la información y la comunicación han desempeñado un papel fundamental en la configuración de la sociedad y la cultura. El hombre posee en lo que ha significado para la historia de la humanidad la escritura, la imprenta, el teléfono, la radio, el cine, o la TV; desde épocas muy remotas hasta nuestros días, la tecnología ha transformado al ser humano y lo ha hecho para bien y para mal; según la utilización y aplicación de parte de cada persona.
Esta tendencia educativa –en su versión posmoderna conocida como capital humano del conocimiento– incorpora a la nueva tecnología con una forma de pensar, en la que se busca orientar a los estudiantes a los aspectos técnicos más que en los aspectos de contenido, con el objetivo de producir personas acríticas para el mercado de trabajo y los sistemas productivos.
En los espacios escolares universitarios, en las instituciones que se han innovado los proceso y recursos de enseñanza se observa como estas se constituyen en verdaderas instituciones sociales en donde se produce conocimiento, ha existido un interés genuino de renovar tecnológicamente el aula a partir de la creación o incorporación crítica de medios e instrumentos que faciliten y mejoren la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje, sin abandonar los principios pedagógicos de la modernidad educativa.
En este planteamiento, se incorpora a la nueva tecnología como un medio de la educación, teniendo claridad que ello afecta las formas de pensar y construir nuevo conocimiento, así como la forma de desestructurar el conocimiento producido en otras latitudes. Se propone que su incorporación sea democrática, de tal forma que
colectivamente aprendamos a usar los cambios tecnológicos y no que los cambios nos instrumenten.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación tienen implicaciones en la educación. Un enfoque habitual es reducirlo exclusivamente a sus aspectos didácticos, es decir, considerarlas tan sólo un medio más en el bagaje de recursos del docente sin asumir que las nuevas tecnologías están cambiando el mundo para el que educamos niños y jóvenes; y, se hace necesario redefinir las prioridades como educadores; el Internet, como fuente de información intelectual se constituye en un recurso de primer orden, por la actualidad que conlleva, la agilidad en proporcionar información, y la relevancia cultural que implica utilizar este medio, tanto como recurso para incrementar conocimientos, como para fundamentar los trabajos utilizar métodos y fuentes de información.
SALCEDO G., Hernando (2002) manifiesta que “con la integración de procesos tecnológicos se ha venido modificando las formas de comunicación a través de los medios; se ha evolucionado de la comunicación unidireccional a la comunicación bidireccional y multidireccional de tipo presencial”, en donde es posible que un sólo profesor pueda atender a varios grupos de estudiantes, a través de circuitos cerrados y tener la posibilidad de preguntas y respuestas a través de los mismos medios.
En la práctica educativa de las universidades e institutos de educación superior se considera un currículo de inclusión de las nuevas tecnologías, los aspectos que se ha modificado es la forma de presentar lo real con respecto a los siguientes elementos: “Las formas simbólicas, como el simulacro, pueden adoptar formas que se pueden plasmar en televisión, en videodisco, computadora o realidad virtual. Esto puede ser útil para el entrenamiento y el aprendizaje de destrezas por parte de los estudiantes, ya que permite la posibilidad de repetirse continuamente”.(Fraga, Rafael 2007:47)
El desarrollo de actividades de aprendizaje, que aborde la temática de tecnología educativa – utilización del Internet como recurso didáctico, se enfoca a las concepciones modernas de la educación, pues, es necesario que el docente
desarrolle aptitudes metodológicas activas, dinámicas y efectivas, que a su vez, le permitan ejercer un papel de mayor relevancia en el ejercicio profesional, que le permitan desarrollarse competitivamente en la prestación de servicios en términos de eficiencia y calidad.
No se puede desconocer que el desafío que tiene la entidad educativa y el maestro, es utilizar la tecnología educativa para crear en la institución un entorno que propicie el desarrollo de individuos que tengan la capacidad y la inclinación para utilizar los vastos recursos de la tecnología educativa en su propio y continuado crecimiento intelectual y expansión de habilidades. Los centros educativos deben convertirse en lugares donde sea normal ver estudiantes comprometidos en su propio aprendizaje.
Contextualizada de esta manera la necesidad de desarrollar capacidades sobre tecnología educativa, se genera la necesidad de propiciar espacios en los que se perfilen nuevos entornos de enseñanza aprendizaje, afirmamos que exigen nuevos roles en profesores y estudiantes. El desarrollo de talleres, por ejemplo, permite cambiar los roles que asumen los actores de la educación, asumiendo roles como agentes activos en la búsqueda, selección, procesamiento y asimilación de la información.