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Evaluation of fungal lysis using common DNA isolation kits

Chapter 3. Considerations of protocol refinement and limitations for fungal metagenomics

3.2 Evaluation of fungal lysis using common DNA isolation kits

La Primera Guerra Mundial estalló en 1914 y se prolongó hasta los inicios de la década de los años 20, afectando al acceso a materiales tradicionales por parte de la sociedad civil, lo que en Alemania llevó a potenciar el uso de la madera como material de construcción. De hecho, Gropius defendió el uso de este material en la nueva arquitectura:

“We must re-experience Wood, rediscover it, re-form it, according to our own spirit without imitating old forms that no longer suit us”72

Durante los años 20 en Alemania la construcción en madera se desarrolló en paralelo a la estandarización73 para levantar la mayoría de la edificación. En estos años destacó el caso

de la compañía We Holzhäuser que a finales de la década ofrecía hasta 25 modelos de casas estandarizadas diseñadas por arquitectos como, Karl Bertsch, Aldelbert Niemeyer o el reconocido arquitecto y profesor Hans Poelzig74, que fue durante dos años mentor de Konrad Wachsmann en la

Academy of Arts de Berlín. Pero la compañía maderera más importante de Alemania fue, sin duda, Christof and Unmack, cuya experiencia en el sector de la construcción se había iniciado en 1880 con la construcción de barracones para el ejército danés, y que en los años veinte ya tenía un excelso catálogo de viviendas estandarizadas. En 1926 esta compañía incorpora en su junta directiva a ya mencionado Hans Poelzig con la idea de mejorar su producción, y en este mismo año Poelzig recomienda a su joven discípulo Konrad Wachsmann, que fue contratado en julio de 1926 para su departamento de diseño. Este fue el primer contacto de un joven Wachsmann con la industria de la construcción.

En paralelo a estos pasos de Wachsmann, en 1927 Gropius entró a formar parte del comité científico de la Reichsforschungsgesekkschaft für Wirtschaftlichkeit im Bau und Wohnungswesen (Sociedad del Reich para la Investigación en la Eficiencia de la Construcción y la Vivienda), junto a Bruno Taut y a Erns May, y fue esta sociedad la que promovería experiencias como las de Stuttgart Weissenhof, Dessau-Törten o Frankfurt entre otras. Como director de la Bauhaus, realizó la primera aplicación práctica de sus principios de industrialización para el gobierno de la ciudad de Dessau como una continuación de diferentes practicas teóricas sobre industrialización realizadas en la propia Bauhaus. Así, entre 1926 y 1928 construiría 316 viviendas en Töerten. Con las premisas de abaratar costes y reducir plazos se planteó una especie de cadena de montaje in-situ en la que se trabajaba con hormigón armado que se realizaba aprovechando los áridos del lugar. Todos los elementos eran estandarizados pero se montaban en la parcela, por lo que no puede considerarse una verdadera arquitectura industrializada, ya que el porcentaje de trabajo realizado en obra fue muy superior al de fábrica. No obstante, supuso un primer acercamiento a una futura arquitectura industrializada75.

Por otro lado, en estos últimos años de la década de los 20 comenzaron a aparecer en Alemania nuevos sistemas industrializados basados en el acero, como, por ejemplo, el sistema de paneles prefabricados basado en la patente Bron System con la que el arquitecto Ernst May construyó 1400

72 Breviary for Bauhaus Members. Wringler, Bauhaus. 1969. pp. 69,76.

73 Desde la exposición de 1906 de Dreden hubo un interés común en establecer unos estándares o módulos en primer lugar

para el mobiliario, pero posteriormente para la construcción en general, este interés procedía tanto por parte de los artistas y diseñadores, como por parte de los industriales, lo que en 1910 se denominó Typenmöbel.

74 Herbert, The Dream of the Factory-Made House. p.81

viviendas entre 1926 y 1930, o The Muche and Paulick Steel House, un sistema de paneles de acero

con el que se llegó a construir un prototipo en Dessau en 1927. De hecho, los diseños de Gropius para el Weisenhofsiedlung (1926-1929) se realizaron utilizando algunos elementos procedentes de esta industria, aunque solo fueron algunas piezas de las viviendas que requirieron un importante trabajo de ensamblado in situ, sin un concepto de industrialización integral detrás. Gropius lo denominó Trockenmontage, o montaje en seco, y consistía en ensamblar paneles metálicos de 80 mm de espesor rellenos de fibra de celulosa sobre una base de hormigón armado realizado in situ. Esta solución se aplicó a los cerramientos, la cubierta estaba conformada por paneles de hormigón y acero, los suelos eran de madera y los techos de celotex.76

Gropius, también llegó a realizar en esta década aportaciones teóricas sobre la industrialización de la construcción. Así, en 1927 escribió en la revista de la Bauhaus un texto titulado Systematische Vorarbeit für rationellen Wohnungsbau, traducido Preparación sistemática para la racionalización de la construcción de la casa:

“The ultimate objective of his trend will be accomplished only when all the reasonable wishes of the individual for his home can be fulfilled without sacrificing the economic advantages of mass production. The houses and their furnishings will differ in their general appearance to suit the number and kind of their inhabitants. On the other hand, the components from which these buildings will be made will the identical. The “type” itself is no obstacle to cultural development; on the contrary, it is almost one of its prerequisites…”

La década de los 30

Trascurridos diez años desde el final de la Primera Guerra Mundial, y aún sin llegar los efectos del fatídico 1929 a la Alemania pre-Hitler, la prefabricación seguía siendo una línea de trabajo recurrente en arquitectura. Como hito importante del inicio de los años 30 destaca el concurso organizado por la ciudad de Berlín para avanzar sobre uno de los aspectos por entonces

candentes en el debate sobre la vivienda: las posibilidades de adaptación del contenedor a nuevos requerimientos en el tiempo, como el transporte y adaptación a otro clima, o el crecimiento de la vivienda por el aumento de las necesidades familiares. Este concurso, denominado Das Wachsendes Haus, fue publicado en octubre de 1931, gracias a la iniciativa de Martin Wagner y sus resultados se

mostraron en 1932 en la exposición Sonne Luft und Haus für Alle, traducido Sol, aire y casas para todos,

donde se expusieron 23 de las más de mil propuestas recibidas77. Las bases buscaban un modelo de

vivienda ampliable con un núcleo fijo mínimo de 25 m2 y un coste total inferior a 2.500 marcos. Las propuestas presentadas emparejaron arquitectos con sistemas constructivos industrializados con excelentes resultados. Así, Alfred Gellhorn, Erich Mendelsohn y Rambald von Steinbuchel utilizaron el sistema de paneles metálicos de Böhler-Stahlbau, los hermanos Taut y Poelzig emplearon el sistema mixto metálico y de hormigón Müller-Holzmannschen Methode y Gropius trabajó con Hirs Kupfer-und Messingwerke.

En la trayectoria de Gropius es muy interesante la corta, pero intensa, etapa abierta en junio de 1931 cuando es contratado por la compañía de manufactura metálica Hirsch Kupfer-und Messingwerke para desarrollar nuevos productos asociados a la construcción de viviendas industrializadas. Fruto

76Ibid. pp.55-56

198 CAPÍTULO 3

de esta relación Gropius desarrolló tres prototipos, los denominados K0, K1 y K2 basados en los

siguientes criterios de diseño:

1 - La movilidad, o la capacidad de ser transportado y adaptado a una nueva localización. 2 - Adaptabilidad, o la posibilidad de generar diferentes tipologías recomponiendo los

elementos estandarizados.

3 - Crecimiento, o la capacidad de aumentar su tamaño tanto horizontalmente como verticalmente.

La historia de la arquitectura industrializada en Alemania, que había comenzado en 1906 por iniciativa del gobierno Alemán, iniciaba una nueva etapa veintiséis años después con la subida al poder de Hitler en 1932.

Para ilustrar la fuerza que llegó a tener la industria de la prefabricación de viviendas en este nuevo periodo expondremos el caso de las viviendas industrializadas construidas en Palestina para judíos exiliados. La potencia adquirida durante de la década anterior por la industria de la construcción de viviendas y el éxodo que empezaba a producirse en Alemania con la llegada de los nazis al poder se combinaron en una macabra historia. Sucedió que los judíos que habían huido de las nuevas políticas de odio implantadas en su país natal, colonizaron Palestina con idea de mantener los altos estándares de calidad germanos. Entre 1933 y 1939, unos 60.000 judíos alemanes habían emigrado a Palestina, aunque solo en el primer año de gobierno de Hitler ya se habían desplazado más de 35.000, de los cuales se estimaba que más de la mitad vivían en malas condiciones. Esta emergente demanda de viviendas desbordó las capacidades del sector de la construcción en Palestina, que no podía suministrar las materias primas ni la mano de obra necesaria. Para remediar esta situación, estos exiliados decidieron comprar a la industria alemana casas prefabricadas para ser instaladas en los denominados territorios ocupados de Jerusalén.

El 10 de agosto de 1933 la edición del catálogo de la compañía Deutsche Kupferhaus fue publicado con el título Kupferhäuser für Palästina, que incluía seis modelos de casas diseñadas específicamente

para ser exportadas a Palestina, lo que fue posible gracias a una excepción en las estrictas

normas de bloqueo del comercio internacional implantadas por el gobierno nazi en 1933. En dicha publicidad se afirmaba que estas Cooper Houses garantizarían un rápido montaje y una elevada

calidad de la construcción, además de un buen aislamiento ante el frio y el calor.

En estos primeros años solo llegaron a montarse las casas de cobre, posteriormente las de acero y, finalmente, las de madera. Las casas de cobre fabricadas por The Hirsch Cooper and Brass Works, aun siendo tradicionalistas, todavía conservaban muchas de las cualidades adquiridas durante los años en los que Gropius estuvo en la empresa. Otro dato importante es que se modificaron los diseños para convertir viviendas unifamiliares en edificios con varias viviendas en el mismo volumen, reduciendo tamaños y optimizándolo para poder dar respuesta a la gran demanda existente.

En Noviembre de 1933 ya habían llegado las primeras viviendas a Palestina, junto con ingenieros alemanes que se encargarían de coordinar y garantizar la calidad de los trabajos. En total se llegaron a instalar 14 Cooper Houses entre Haifa y Tel Aviv78. En 1935 el fabricante de casas de

madera Christoph and Unmarck, empresa en la que Wachsmann fue responsable de diseño entre

los años 1927 y 1929, publicó en 1930 el libro Holzhausbau con el que empezó a comercializar los

modelos de casas de madera prefabricadas que acabaría vendiendo a los judíos exiliados. En paralelo, y de la mano del ingeniero Adolf Locker, llegaron a Palestina las viviendas de acero, y se publicó el artículo titulado Metallhäuser für Palästina en el que se muestran casas con un diseño más

moderno realizadas con paneles metálicos de buenas prestaciones.

Sin embargo, tan efervescente fue la apertura de estas exportaciones desde la Alemania nazi como el cese de las mismas, pues los rigores de la guerra que llegaba acabarían embargando, los metales, primero, y, finalmente, la madera, por lo que en 1934 cesó la fabricación de casas de cobre, en 1937 las de acero y en 1938 las de madera.

Esta historia es doblemente interesante, en primer lugar por lo paradójico de la situación en la que unos ciudadanos expulsados de un país donde se ha implantado el odio hacia ellos, a pesar de todo, siguen manteniendo relaciones comerciales con ese gobierno. Y por otro lado, y quizás lo más relevante, porque en pocas ocasiones ha ocurrido que se haya creado un mercado de viviendas industrializadas desde la demanda de los usuarios, pues, hasta este momento, y posteriormente también, la iniciativa la habían llevado directamente los creadores (arquitectos, ingenieros, etc.) o los fabricantes. En este caso la industrialización no fue una propuesta sino una forma de supervivencia.

“Prefabrication here becomes more than a philosophy, more than a mere technical episode in the evolution of architecture. Swept up by world events, it becomes-for a small number of people-an instrument for human well-being, perhaps even an instrument of salvation.”79

Sirva este ejemplo para contextualizar brevemente el origen de la tradición en la industrialización de la vivienda acontecido en Alemania hasta la llegada de la Segunda Guerra Mundial en la que se formó el joven Konrad Wachsmann.

202 CAPÍTULO 3

Introducción a la figura de Konrad Wachsmann

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