IV, II, págs. 21-24.[305]
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2inconsciente.Pope colocó un búho al comienzo de The Dunciad, e Innis tituló el primer capítulo [306] de The Bias of Communication "El búho de Minerva": "El búho de Minerva sólo comienza su vuelo cuando se acumulan las sombras..."
Aubrey Williams ha escrito un excelente estudio 1 sobre la segunda Dunciad, la de 1729, en la que cita las propias palabras de Pope dirigidas a Swift:
The Dunciad va a ser impresa con toda pompa... Irá acompañada de Proeme, Prolegomena, Testimonia Scriptorum, Index Authorum y Notas Variorum. En cuanto a estas últimas, quisiera que leyeses de nuevo el texto e hicieras algunas del modo que prefieras, sean de jocosa burla acerca del estilo y manera de comentar a los críticos triviales; sean humorísticas, sobre los autores citados en el poema; o históricas, acerca de las personas, los lugares, las épocas; o explicativas; o reuniendo los pasajes paralelos de los antiguos.
Es decir, que en lugar de un ataque libresco a la Estupidez, Pope nos ha procurado el formato de un periódico colectivo y mucho "interés humano" por el poema. Puede así dar versión de la atrafagada industria del conocimiento aplicado baconiano y del esfuerzo en grupo con una calidad dramática que interpreta, incluso radia, esa misma Estupidez que vitupera. Señala Williams (página 60) que la razón por la que "el nuevo material añadido al poema nunca ha sido definido adecuadamente, es debida, creo, a los supuestos de muchos críticos y comentaristas: que las notas han de tomarse a nivel histórico, y que su principal propósito es continuar la sátira personal en un comentario en prosa".
El último libro de "The Dunciad" proclama el poder metamorfoseador del conocimiento
aplicado mecánicamente, como una estupenda parodia de la Eucaristía.
Todo el cuarto libro de The Dunciad tiene que ver con el tema de La galaxia Gutenberg; la traducción o reducción de modos diversos a un único modo de cosas homogeneizadas. Para empezar (11. 44-45), trata este tema Pope al estilo de la nueva ópera italiana.
Cuando de pronto la forma de una Puta suavemente se desliza con su paso breve, su vocecita y sus lánguidos ojos: [307]
En la nueva cromática encuentra Pope (11. 57-60) el poder homogeneizador y omnirreductor que el libro ejerce sobre el espíritu humano:
Un Trino armonizará la alegría, el pesar y la rabia,
despertará a la soñolienta Iglesia, y acallará a la declamante Escena; a las mismas notas, canturrearán tus hijos, o roncarán,
y todas tus bostezantes hijas gritarán, encore.
Reducción y metamorfosis por homogeneizacion y fragmentación son los persistentes temas del IV libro (11. 453-6):
¡Oh! ¡Si los Hijos del Hombre pensaran alguna vez quesus Ojos y su Razón les fueron dados para otra cosa que para estudiar las Moscas! Ver la Naturaleza en una de sus formas parciales y estrechas
y dejar al Autor del Todo inadvertido:
Estos fueron los medios con que, según nos dice Yeats:
A Locke le dio un desmayo; el jardín se marchitó. Dios ha quitado la rueca de su lado.
El mesmerismo popular logrado por la uniformidad y la repetibilidad enseñó a los hombres los milagros de la división del trabajo y de la creación de mercados mundiales. Son estos milagros los que Pope anticipa en The Dunciad, porque su poder transformador había afectado al espíritu durante mucho tiempo. Al espíritu, afligido ahora por el deseo y el poder de elevarse por el simple trabajo de adición secuencial:
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1¿Por qué todas vuestras penas? Vuestros hijos han aprendido a cantar. ¡Cuán rápidamente lleva al ridículo la Ambición!
Al Padre se le hizo Par; al hijo, Bufón.
Sigue después un pasaje decisivo, que constituye un comentario muy explícito (11. 549-57) sobre los milagros gutenberguianos del conocimiento aplicado y la transformación humana:
Un sacerdote, simplemente vestido con el amito blanco, atiende a algunos; ¡la carne toda es nada para sus ojos!
Cuando las toca, las Reses se convierten en gelatina,
y el enorme Verraco queda empequeñecido y metido en una Urna: carga el anaquel de especiosos milagros,
convierte Liebres en Alondras, y Palomos en Sapos. [308] Otro (porque ¿quién puede brillar en todo?)
explica la Seve y el Verdeur de la Viña.
¿Hay algo que un copioso Sacrificio no pueda expiar?
Deliberadamente, Pope hace de los milagros del conocimiento aplicado una parodia de la Eucaristía. Es la misma fuerza transformadora y reductora del conocimiento aplicado, que ha confundido y mezclado todas las artes y todas las ciencias, porque, como dice Pope, la nueva
translatio studii o transmisión de estudios y disciplinas por medio del libro impreso, no ha sido
tanto una transmisión como una completa transformación de las disciplinas e incluso de la mentalidad humana. Los conocimientos han sido transformados, exactamente como lo fue Botton el Tejedor en El Sueño de una Noche de Verano.
Se puede apreciar fácilmente cuánto se conforma al concepto translatio studii la descripción que hace Pope del progreso de la Estupidez sobre la tierra si se comparan los versos 65-112 de The Dunciad III a la siguiente exposición que de este tema histórico hizo un humanista inglés del siglo XVI, Richard de Bury: "La admirable Minerva parece haber encaminado sus pasos a todas las naciones de la Tierra, y haber dejado impronta de su poder de confín a confín, para revelarse a todo el género humano. Vemos que ya ha visitado a los indios, a los babilonios, a los egipcios y los griegos, a los árabes y a los romanos. Ahora ha pasado por París y ha llegado felizmente a Inglaterra, la más noble de las islas, o, más bien, un microcosmos en sí misma, para que pueda mostrarse deudora tanto de los griegos como de los bárbaros 1.
Y cuando Pope hace a la Estupidez la diosa del inconsciente, la está comparando con Minerva, diosa del intelecto alerta y del espíritu. No es Minerva, sino su complemento opuesto, el búho, lo que el libro impreso ha conferido al hombre occidental. "Pese a su poco heroico garbo—señala Williams (pág. 59)—, se da uno cuenta finalmente de que los lerdos están investidos de un poder descivilizador de proporciones épicas."
Apoyado por la tecnología creada por Gutenberg, el poder de los lerdos para dar forma y anublar el intelecto humano es ilimitado. Los esfuerzos de Pope para aclarar este punto básico han sido vanos. Su gran preocupación por la pauta de acción de su horda de nulidades armadas ha sido mal interpretada como rencor personal. Pope solo estaba preocupado por la pauta
formalística y el poder penetrante y configurador de la nueva tecnología. Sus lectores han sido
confundidos con [309] la obsesión del "contenido" y los beneficios prácticos del conocimiento aplicado. Dice Pope, en un comentario al verso 337 del libro III, 1:
Amable lector, no confíes demasiado en tu desprecio por los Instrumentos de tal revolución en el saber, ni desprecies a esos débiles agentes que han sido descritos en nuestro poema, sino recuerda lo que se relata en una historia holandesa: que gran parte de sus provincias quedó anegada una vez por una pequeña abertura hecha en uno de sus diques por una simple rata de agua.
Pero el nuevo instrumento mecánico y sus mesmerizados y homogeneizados servidores, los estúpidos, son irresistibles:
En vano, en vano: la hora en que todo se ajusta llega inexorable: la Musa obedece a la Fuerza. ¡Viene! ¡Viene! ¡Mira el Trono sable de la Noche Primera y del viejo Caos!
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1Ante ella, las doradas nubes de la Fantasía se disipan, y desaparecen todos sus irisados arcoiris.
El espíritu dispara en vano sus fuegos pasajeros, el meteoro cae y expira en un destello.
Del modo que, una a una, a los terribles acentos de Medea, las extenuadas estrellas se desvanecen de la llanura etérea.
Del modo que los ojos de Argos, adormecidos por la flauta mágica de Hermes, cerráronse uno a uno a un eterno reposo;
así, al sentir su proximidad y su secreto poder, Arte tras Arte desaparece, y todo es Noche.
¡Mira a la Verdad huir furtivamente hacia su vieja Caverna, cargada la cabeza con Montañas de Casuística!
La Filosofía, antes apoyada en el Cielo, reducida a su causa segunda, ya no es filosofía. ¡La Física suplica a la Metafísica que la defienda, y la Metafísica pide ayuda a la Razón!
¡Mira al Misterio huir hacia las Matemáticas! ¡En vano! Miran, se atolondran, desvarían y mueren. La Religión, ruborosa, vela sus fuegos sagrados, y la Moralidad, ignorante, expira.
Llama alguna, pública ni privada, a brillar se atreve. ¡Destello humano ni Visión divina quedan! ¡Ay! tu temido imperio, CAOS, ha sido restaurado. Muere la luz ante tu verbo estéril.
Tu mano, gran Anarca, deja caer el telón; y la Tiniebla Universal lo entierra Todo 1.
Esta es la Noche de la que Joyce invita a los Finnegans a despertar. [310]