3. Framework for analysing societal impacts
3.3 Evaluation steps
El segundo nivel de procesamiento en la codificación del color se basa en la existencia de sensaciones oponentes. Es importante resaltar que las teorías que defienden la existencia de este nivel en la percepción del color no niegan la del primero, sino que proponen en qué
41 forma continuaría el procesamiento a partir de la información obtenida por los fotorreceptores. Hay dos formas, no antagónicas, de entender este nivel. La primera de ellas fue inicialmente propuesta por Ewald Hering (1878, citado por Mollon, 2003), fundador de la Teoría de Procesos Oponentes. Desde esta perspectiva, la percepción del color se explicaría por la existencia de sensaciones incompatibles. Experimentar algunas sensaciones a la vez es posible (rojo-amarillo, azul-rojo), pero no lo es experimentar otras (amarillo-azul, rojo- verde). Existiría un mecanismo que opone la experiencia de azul a la de amarillo y otro que haría lo propio con las de rojo y verde. Además, estos mecanismos se complementarían con un mecanismo acromático que opondría las sensaciones de claro y oscuro.
La segunda forma de entender este nivel (Hurvich, 1981; Lillo, Collado, Del Valle, & Sánchez López, 1995) se centraría en el tipo de información buscada en la estimulación para producir las sensaciones perceptivas que finalmente experimenta el observador. Esto es, el estudio del funcionamiento de los mecanismos oponentes analizaría cómo se pueden detectar ciertas características estimulares que se relacionan con las variaciones en la reflectancia de las superficies. La relación entre las características buscadas y el funcionamiento de los mecanismos oponentes se puede especificar de la siguiente forma:
1. Mecanismo acromático o claro-oscuro. Buscaría informar sobre la cantidad relativa de luz (mucha o poca) reflejada por una superficie. Por tanto, proporcionaría información relacionada con la reflectancia de las superficies. Este mecanismo tendría dos fases funcionales:
A. Evaluación de las cantidades de luz que proceden de distintas superficies. Para ello computa la cantidad total de luz, sumando la detectada por los conos L y M (también contribuyen los conos S, pero en menor medida, y los bastones en condiciones mesópicas y escotópicas).
B. Comparación de las mediciones efectuadas. Se efectuaría una comparación de las superficies con una iluminación aparente similar. Si el SVH detectase variaciones en la iluminación de una escena, los cómputos (comparaciones)
42 realizados por el sistema se centrarían en cada una de las partes iluminadas en forma similar.
2. Mecanismo amarillo-azul. Respondería al predominio relativo de energía en una porción específica del espectro. Produciría un tipo de respuesta cuando el predominio detectado fuese en las longitudes de onda corta (azul) y otro cuando se da en las largas (amarillo).
3. Mecanismo rojo-verde. Respondería al predomino de energía en porciones específicas del espectro. Produciría un tipo de respuesta ante las longitudes de onda medias (verde) o en los extremos corto y largo del espectro (rojo, 400 nm y 700 nm). La presencia de rojo en ambos extremos del espectro puede resultar contraintuitiva, pues, generalmente, a uno de estos extremos se le denomina violeta (400 nm) y a otro rojo (700 nm). Sin embargo, el componente rojo está presente en ambos, en el primero de manera más débil, mezclado con azul, y en el segundo de manera más fuerte, mezclado con amarillo.
Se han obtenido funciones que representan la magnitud de respuesta de los dos mecanismos cromáticos ante las diferentes longitudes de onda. Las de uso más común datan de los años 50 (Hurvich & Jameson, 1957; D. Jameson & Hurvich, 1955). Se obtuvieron mediante la anulación (o cancelación) de complementarios. Los complementarios son estímulos cuya mezcla en las proporciones adecuadas produce experiencias acromáticas. La magnitud de respuesta de un mecanismo oponente ante cada longitud de onda se estableció en función de la cantidad de complementario requerida para anular una sensación cromática básica (rojo o verde, azul o amarillo). Por ejemplo, se presentaba una luz de color verde- amarillenta y se proyectaba luz monocromática azul sobre la misma hasta que desaparecía la sensación amarillenta.
Dado que los fotorreceptores retinianos y los mecanismos oponentes se relacionan con la percepción del color a dos niveles diferentes, y dado que se dispone de mediciones psicofísicas para cada uno de ellos, es fácil deducir ecuaciones que permitan pasar de uno a
43 otro. Algunos modelos que se han mostrado consistentes con la experiencia perceptiva proponen que la percepción del color en humanos se basa en un mecanismo rojo-verde que compara la suma de las respuestas de los conos S y L (S+L) con las de los conos M, mientras el mecanismo amarillo-azul compara la suma de las respuestas de los conos S y M (S+M) con las de los conos L (Schmidt, Neitz, & Neitz, 2014). Uno de estos modelos es el multistage
model (modelo de varias etapas) propuesto por De Valois y De Valois (1993), que incorpora
la rotación de los ejes cromáticos. Los autores sugieren dos modelizaciones, que difieren en el tipo de interacción entre campos receptivos e inputs en las células ganglionares bipolares y enanas: campos receptivos indiscriminados (inputs provenientes de los conos L, M y S) o campos receptores discretos, específicos a un tipo de cono (las células receptoras de L reciben input antagonista solo de M, y viceversa). A continuación se presentan las ecuaciones para ambas versiones [indiscriminada, ecuaciones (4) y (5); discreta, ecuaciones (6) y (7)]:
S M L RG90 115 25 (4) S M L YB130 95 35 (5) S M L RG90 115 30 (6) S M L YB130 95 30 (7)
donde L, M y S representan los valores de excitación relativa de los tres tipos de conos utilizando los fundamentales de V. C. Smith y Pokorny (1975; para una descripción detallada del procedimiento, véase De Valois y De Valois, 1993).
iii. Medición del Color: Colorimetría. Espacios y Diagramas de Cromaticidad