CHAPTER 3: TAXONOMY OF DISTRIBUTED EVENT-BASED PROGRAMMING
3.2 The Taxonomy
3.2.2 Event Service
Respecto al lenguaje audiovisual utilizado en la realización de las dos secuencias se
destacan varios elementos comunes. Cabe señalar que si bien el estudio maneja
superficialmente a la sociología, y que por tanto se da importancia al tratamiento
cinematográfico, lo que se analiza es el contenido de las secuencias. Es decir, importa más el
montaje y el comportamiento de los personajes, antes que los elementos de la realización.
Por ejemplo, mal se haría al señalar que un plano medio y una cámara quieta representen el
realismo sucio, o peor aún problemáticas sociales; sino es más propicio decir, la profundidad
de campo resalta la importancia de algún personaje sobre otro en determinada escena, para
poder entender las problemáticas y los comportamientos.
Por lo tanto, en esta parte del estudio se realiza un desglose de cómo se han construido
las escenas seleccionadas, y lo que representan. La secuencia de Ratas ratones rateros
(1999) en la que Salvador asesina al hombre peligroso se producen cuatro interacciones
importantes.
El inicio de la secuencia muestra al hombre que apunta a Ángel, de espaldas a la
cámara con Ángel a la izquierda y Marlon aún más. El movimiento de cámara es vertiginoso,
se realiza cámara al hombro para otorgar mayor suspenso a la escena. El plano utilizado es
Posteriormente, bajo la amenaza de muerte a Ángel, se muestran los rostros de
Salvador y el hombre, en primer plano, mientras Salvador golpea lo golpea en la cabeza por
detrás. Se mantiene la cámara al hombro, y el plano es más largo para mostrar la sorpresa de
Salvador por su acto.
La siguiente escena muestra a un plano general con 6 personajes distribuidos en varios
planos de acción. La profundidad de campo muestra a Marlon en primer plano a la izquierda
sin mayor intervención; Salvador está en segundo plano quieto, solo se muestran sus piernas;
Ángel, Mayra y el muerto en tercer plano como conjunto; y finalmente, la abuela en la parte
derecha de la escena. La cámara está casi a nivel del piso.
Finalmente, la última escena presenta un primer plano de Ángel. En un segundo
plano está Marlon desenfocado. La cámara se sitúa un poco más arriba del plano anterior.
Esta secuencia dura casi dos minutos, y tiene una importancia clave en la película
porque marca la ruptura del límite de violencia de Salvador. Al inicio era un joven rebelde
que terminó cometiendo un asesinato. El movimiento de cámara inicia acelerado y
vertiginoso, por lo cual se utiliza la cámara al hombro para otorgar desestabilidad, pero poco
a poco el movimiento termina siendo lento casi imperceptible. El escenario es la sala de
Salvador, un espacio pequeño y muy bien aprovechado con la profundidad de campo en el
encuadre. Los planos utilizados reflejan la importancia de la escena, en la interacción
aparecen seis personajes en un plano general para involucrar a todos. Cuando el hombre está
de espaldas aparece en un plano medio para poder mirar a Ángel en el fondo. Y finalmente el
plano medio del rostro de Salvador es importantísimo para mostrar su asombro de haber
silencio, más que por la conversación y el ruido del golpe, no hay música ni otros elementos
sonoros que eleven el tono dramático de la escena.
Por otro lado, en Crónicas (2004), la escena es mucho más violenta e intervienen una gran cantidad de personajes y extras. Esta secuencia se divide en cuatro actos con varias
escenas cortas con planos rápidos, y con cámara al hombro. Los actos son, el linchamiento,
cuando le prenden fuego a Vinicio, cuando interviene la policía y Manolo, y finalmente
cuando la esposa de Vinicio lo socorre.
La secuencia inicia cuando los hombres que golpean a Vinicio lo sacan del vehículo
por la ventana y lo empiezan a golpear. Se utiliza el recurso de la cámara lenta, con un plano
medio de Vinicio siendo golpeado de frente. El sonido es ambiental con las voces de la gente
presente en el linchamiento. Se muestra a las personas gritando a favor de la violencia, en un
primer plano. Posteriormente se muestra a Vinicio en el piso siendo golpeado en un plano
general. Plano picado general con el linchamiento en primer plano y la gente detrás. Luego,
se hace un primer plano de la madre que carga a su hijo muerto, como también de Don
Lucho, el padre, consternado.
El linchamiento continúa con Don Lucho interviene en la golpiza. Todo prosigue con
planos medios de los personajes, a excepción de Vinicio cuando se enfoca su rostro. Se
muestra a la escena desde una posición alejada en un plano general, la cámara está quieta. El
siguiente movimiento es la cámara persiguiendo a Robert, hijo de Vinicio, corriendo a alertar
a su madre, se produce un contrapicado entre estos dos personajes. Después, se muestra un
La secuencia continúa con cámara al hombro de la policía interviniendo en la escena,
y Manolo defendiendo a la esposa de Vinicio. Los planos utilizados son planos medios.
El final es un primerísimo primer plano de la cara de Vinicio pegada a la de su esposa
en llanto. Se realiza un travelling hacia atrás y se abre la toma hasta mostrar un plano general
de la escena.
Es una de las secuencias más violentas y crudas de las películas de realismo sucio
estudiadas y observadas en esta disertación. Todo sucede en un atmósfera de tristeza y miedo
por el entierro recién sucedido. Los movimientos de cámara al hombro, y los travelling hacia
izquierda y derecha muestran continuamente a todos los personajes de la escena. Priman los
planos medios por su alto poder descriptivo, también se utilizan planos generales para
mostrar el escenario y el ambiente. Las constantes acciones violentas plantean un impacto
inicial de lo que será el resto de la película.
Desde el punto de vista de la violencia, Crónicas maneja un tono más elevado. El tema del abuso sexual es más complejo que el de la delincuencia y la rebeldía de un grupo de
jóvenes. Ratas ratones rateros, en comparación a Crónicas, tiene un impacto en la sociedad por la identificación con varios imaginarios que se plantean en la película; sin embargo, y por
otro lado, Crónicas aborda un tema real que azotó a varias sociedades latinoamericanas, y que en menor medida, todavía se aprecia en la sociedad. Crónicas refleja el decadente sistema de justicia social que existe en varias esferas de la sociedad, relacionado a la violenta
forma en que algunos medios de comunicación tratan de informar. En Ratas ratones rateros
la delincuencia y la crisis de identidad son motores de violencia en varias acciones de la
película; no obstante, frente a Crónicas, no llega al mismo nivel de violencia psicológica que se desarrolla en los filmes.