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2.3 Inference in Graphical Models

2.3.1 Exact inference

Para la elaboración del mapa de zonificación ambiental se procedió a identificar y delimitar las siguientes clases de áreas, mediante la superposición de los mapas de ecosistemas naturales básicos, cobertura vegetal actual, amenazas morfodinámicas, aptitud de uso de las tierras y conflictos, y mediante la selección de la variable representativa de cada situación o unidad territorial, según el procedimiento indicado a continuación17:

17

Esta clasificación se adaptó de la utilizada en el estudio: “Zonificación ambiental territorial de los páramos, subpáramos y selvas altoandinas del nororiente colombiano”, efectuada recientemente por el Consorcio IGA-EPAM (2002), en cuya metodología intervinieron el Minambiente y 5 CARs (CDMB, CAS, CORPOBOYACÁ, CORPONOR Y CORPOCHIVOR).

33

1. Áreas de especial significancia ecosistémica (ASE)

Están conformadas por los restos de ecosistemas naturales básicos, con ninguna o poca afectación antropogénica directa, por lo cual deben ser objeto de preservación en su estado. Se trata especialmente del páramo propiamente dicho y los bosques altoandinos, andinos, subandinos y ecuatoriales relictuales. La delimitación de estas unidades es, entonces, la definida en el mapa de uso actual de la tierra y cobertura vegetal, del cual se toman. Abarcan 446.728 ha, equivalentes al 18,3% de la región.

2. Áreas de restauración ecológica (ARE)

Están constituidas por páramos, subpáramos y bosques degradados, bien sea por actividades como el pastoreo, los cultivos o la erosión, en el caso de los páramos y subpáramos, o por la deforestación reciente, en el caso de los bosques (rastrojos en suelos sin aptitud agropecuaria). Se han incluido en esta categoría las zonas de bosque plantado coincidentes con suelos sin aptitud agropecuaria, considerando que éstos constan por lo general de especies exóticas y están ubicados en zonas altas cuyo uso debiera ser el protector (VIII). También se han incluido los humedales, dado que, en su mayor parte, se encuentran en etapas diferentes de degradación, como se puede observar en el mapa de conflictos. Todas estas áreas deben ser objeto de recuperación ecológica, a través de prácticas como la revegetalización natural, el enriquecimiento de rastrojos, la reforestación con especies nativas, la descontaminación hídrica, el control de malezas acuáticas (en el caso de humedales) y otras. Las zonas de páramo y subpáramo resultan de la intersección de los mapas de ecosistemas naturales básicos, de uso actual de la tierra y cobertura vegetal y amenazas naturales, mientras que los rastrojos, bosques plantados y humedales pasan del mapa de uso y cobertura actual en las partes que les corresponde. Abarcan 159.893 ha, equivalentes al 6,6% de la región.

3. Áreas de recuperación ambiental (ARA)

Están conformadas por las zonas altamente degradadas según el mapa de amenazas no incluidas en la anterior categoría (remoción en masa muy fuerte, escurrimiento difuso intenso generalizado y cárcavas) y por las zonas sin aptitud agropecuaria (VIII) no incluidas en las categorías anteriores ni en los subpáramos. Se diferencian de la anterior, en la medida en que la recuperación involucra no solo prácticas ecológicas sino mecánicas y culturales, tales como obras de control de erosión y conservación de suelos, manejo de aguas, etc. Además pueden ser objeto de uso económico parcial, especialmente las zonas de canteras. Suman 368.291 ha, que representan el 15,1% de la región.

4. Áreas de manejo integral de recursos naturales (AMI)

Están conformadas por las zonas ocupadas en la actualidad por subpáramo según el mapa de uso actual y cobertura vegetal, no incluidas en las anteriores categorías, por las zonas con restricciones ambientales muy fuertes según el mapa de capacidad de uso (VII) que tampoco hayan sido incluidas en las categorías anteriores (por estar cubiertas de bosques, páramos u otras coberturas protectoras o de recuperación) y por las zonas restantes de rastrojos. Se trata de áreas de amortiguación localizadas entre las zonas de protección y las zonas de desarrollo,

34 por lo cual pueden aceptar usos mixtos silvícolas, pastoriles y agrícolas de pancoger en los mejores sectores. Suman 449.747 ha, equivalentes al 18,5% de la región.

Cuadro No MA-10

REGIONALIZACIÓN AMBIENTAL TERRITORIAL

SIGLA DESCRIPCIÓN ÁREA

(Ha)

%

1. ÁREAS DE ESPECIAL SIGNIFICANCIA ECOSITÉMICA –ASE- 446.728 18,3

PP Formaciones herbáceas naturales de páramo 117.835 4,8

BN Restos de bosques naturales 328.893 13,5

2. ÁREAS DE RESTAURACIÓN ECOLÓGICA –ARE- 159.893 6,6

PD Zonas de páramo con cultivos o pastos 3.560 0,1

SD Zonas de subpáramo con cultivos o pastos 12.350 0,5

PR Zonas de paramización (bosque altoandino degradado)* 323 0,01

HD Humedales 14.330 0,6

AR Zonas sin aptitud agropecuaria en rastrojos 125.453 5,2

AP Zonas sin aptitud agropecuaria eb bosque comercial plantado 3.877 0,2

3. ÁREAS DE RECUPERACIÓN AMBIENTAL –ARA- 368.291 15,1

AN Zonas sin aptitud agropecuaria no incluidas en las anteriores 356.608 14,6 DA Zonas muy degradadas con pocas posibilidades de recuperación 11.683 0,5

4. ÁREAS DE MANEJO INTEGRAL DE RECURSOS NATURALES –AMI- 449.747 18,5

SS Zonas de amortiguación de subpáramo no incluidas en las anteriores 57.347 2,4 AS Zonas con restricciones ambientales muy fuertes (VII) aptas para uso silvopastoril 338.808 13,9

BR Zonas de rastrojos no incluidas en las anteriores 53.592 2,2

5. ÁREAS DE DESARROLLO –ADE- 1.010.171 41,5

AF Zonas con restricciones ambientales fuertes aptas para cultivos permanentes 413.970 17,0 AM Zonas con restricciones ambientales moderadas aptas para la mayor parte de

cultivos de la zona, según el clima

328.735 13,5 AL Zonas sin o con restricciones ambientales menores, aptas para todos los cultivos de

la zona según el clima

228.571 9,4

UR Zonas urbanas 38.895 1,6

TOTAL 2.434.830 100,0

Fuente: este estudio. * La paramización ha afectado un área mucho mayor, pero los estudios de cobertura vegetal utilizados han cartografiado estas áreas como pastos.

5. Áreas de desarrollo (ADE)

Están conformadas por las zonas aptas para desarrollo agropecuario y por las zonas urbanas. Las zonas aptas para desarrollo agropecuario se han subcategorizado en función del grado de sus restricciones de uso, de acuerdo con lo contemplado en el mapa de aptitud de uso del suelo, así:

• Zonas aptas para desarrollo agropecuario con restricciones ambientales fuertes (VI)

• Zonas aptas para desarrollo agropecuario con restricciones ambientales moderadas (IV-V)

• Zonas aptas para desarrollo agropecuario con restricciones ambientales ligeras o menores (I a III).

35 Cuadro No MA-11

COMPARACIÓN ENTRE REGIONALIZACIÓN PROPUESTA Y SITUACIÓN ACTUAL

USO ACTUAL USO PROPUESTO

DESCRIPCIÓN ÁREA (Ha) % DESCRIPCIÓN ÁREA (Ha) %