La autodeterminación tiene varias lecturas: como se ha visto, aparece vinculada al fin del colonialismo y la creación de nuevos Es-
tados, producto del fin de los Imperios. Pero hay otra que se refiere a que la autodeterminación es un derecho de los Estados, la prerroga- tiva soberana que define las relaciones entre Estados existentes. Así el derecho a definir su futuro político y a la igualdad jurídica con los demás Estados. Una tercera definición se relaciona más con la protec- ción de los derechos individuales y colectivos así como el gobierno democrático.
El problema es que ninguna de estas definiciones se refiere al núcleo de cómo responder a las aspiraciones de un grupo que quiere construir su pro- pio Estado.
Ni siquiera la definición referida a la democracia responde al interrogante, pues la democracia es esencialmente el gobierno de las mayorías, y en estos casos es la mayoría la que no permite el ejercicio de esos derechos por la minoría.
La autodeterminación no es sin embargo un pacto de suicidas, en el sentido de que no obliga a los Estados a subordinar o subyugar su propio interés. El derecho a la autodeterminación debe ser visto a la luz de las normas de los derechos humanos, especialmente a es- tos grupos, que sin embargo tienen otras opciones antes de llegar a ser Estados; tales como: participación en asambleas, gobiernos autó- nomos o comisiones regionales. Asimismo hay ejemplo de entidades territoriales que no son Estados, pero pueden participar en Organi- zaciones. Por ejemplo, la situación Taiwán en el Banco de Desarrollo Asiático, o de Hong Kong y Macao en la OMC.
Se entiende entonces que la autodeterminación es, entre otras co- sas, el derecho a la independencia cultural, a la libertad religiosa y al uso del lenguaje, pero no a la secesión.
Un caso específico fue el de Chechenia, en 1991, donde su Pre- sidente, Dzhokhar Dudayev, declaró la independencia de la Unión Soviética. Los Estados Unidos defendió el derecho a la integridad te- rritorial de la URSS, si bien quizás no concordaban con los métodos para restablecer esa soberanía28. Tartaristán, entre otras Repúblicas,
negoció una serie de acuerdos, bastante imprecisos con Rusia, sobre
28. Para el conflicto en Chechenia ver http://www.wmd.org/resources/whats- being-done/ngo-participation-peace-negotiations/history-conflict-chechen-republic.
su estatus, evitando así la violencia. Sin embargo, la historia de los Tártaros y Rusia es diferente de la de este Estado con los Chechenos. Los Tártaros han sido parte de Rusia desde el siglo XVI, en cambio los Chechenos solo desde el siglo XIX, después de una campaña bru- tal y sangrienta que continuó con Stalin y la política de relocalización de toda su población después de la Segunda Guerra Mundial, es de- cir, han estado siempre sujetos, lo cual no quiere decir que deban se- guir siendo oprimidos.
El derecho de secesión no ha sido reconocido por el derecho internacio- nal. Quedaría autorizada o se legitimaría solo en casos en los que haya gra- ves y sistemáticas violaciones de derechos humanos hacia ese grupo y esa entidad es económicamente viable.
Como se puede observar no hay soluciones simples a los dilemas de la autodeterminación, y no existen porque no hay una sola causa para la autodeterminación. Es deseable, en consecuencia, que estos grupos tengan alternativas, pero sin tener que llegar a la secesión y al uso de la fuerza como ultima ratio.
2.2 ¿El derecho de autodeterminación prevalece sobre el de integridad territorial?
El choque entre los principios de autodeterminación y de integri- dad territorial es una cuestión compleja, delicada y cargada de con- troversias. El territorio es un elemento esencial del Estado, pero el de- recho a determinar el destino pertenece a la población. El principio de integridad territorial es de importancia para mantener la seguridad y estabilidad y también es de importancia el de autodeterminación.
El principio de autodeterminación es amplio y para propósitos didácticos se lo divide en interno y externo. El interno es la democra- cia participativa dentro de las fronteras de un Estado, de allí que no se afecta la integridad territorial. Sin embargo, la historia del princi- pio de autodeterminación está más conectada a reclamos territoriales, secesión e independencia.
El tema a tratar es aquí la autodeterminación externa. La misma puede definirse como el derecho a decidir sobre el estatus político de un pueblo y su lugar en la comunidad internacional en relación con
otros Estados, incluido el derecho de separarse o de secesión, del cual ese pueblo forma parte, y crear o establecer un nuevo Estado. Para algunos el principio de autodeterminación se halla por encima del de integridad territorial, basándose en los Pactos de Derechos Civiles y Políticos, y de Derechos Económicos Sociales y Culturales, en Resolu- ciones de la Asamblea General así como en Tratados y otras fuentes del derecho internacional.
Se procederá, en consecuencia, a analizar ambos principios. 2.3. El principio de integridad territorial y su ámbito
Este principio es considerado fundamental para lograr y man- tener la seguridad y la estabilidad de la Comunidad Internacional. Mantener la paz y la seguridad internacional es el propósito primario de la Carta de las Naciones Unidas29. El principio de integridad terri-
torial se basa en el de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, y sirve para la paz y estabilidad. De allí que sea uno de los principios más fundamentales y mejor establecidos en el derecho in- ternacional30. Había sido ya establecido por la Liga de las Naciones31
y en la Carta de las Naciones Unidas, en su paradigma del Artículo 2º, Párrafo 4, donde se lo menciona como uno de los elementos esen- ciales del Estado32.
La amenaza o el uso de la fuerza infringe la integridad territo- rial, pero declaraciones de carácter diplomático o político no lo hacen. Este principio se aplica solo entre Estados, ya que solo estos son los Miembros de la ONU33.
29. Carta de las Naciones Unidas, 26 de junio de 1945. 59 Stat. 1031 T.S.Nº 993. 30. Musgrove, Thomas D., Self-Determination and National Minorities, Oxford Clarendon Press 2000, 338, págs. 181-197.
31. “The Members of the League undertake to respect and preserve as against external aggression, the territorial integrity […] of all Members of the League”, Cove- nant of the League, Article 10.
32. Artículo 2º, Párrafo 4, Carta de las Naciones Unidas.
33. Artículo 3º, Carta de las Naciones Unidas: “The original Members of the United Nations shall de States”.
De acuerdo a esta línea de pensamiento, el principio de integri- dad territorial es un principio que se aplica entre Estados y no dentro de cada Estado. En cambio, los aspectos de la unidad o integridad en cada Estado son de jurisdicción interna y no cae en el ámbito del de- recho internacional.
2.4. El principio de autodeterminación de los pueblos y su ámbito