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MARIO AMORÓS

Periodista

En la fundación de CEAR, que formalmente nació el 7 de mayo de 1979, participa- ron los partidos políticos, las centrales sindicales, las confesiones religiosas y las organizaciones sociales más relevantes de la época. Junto con ellas un grupo de personalidades muy importantes de la vida política y social aportaron su trabajo y su prestigio. Entre ellas, destacó don Joaquín Ruiz-Giménez Cortés, quien formó parte de la Asamblea de CEAR hasta su fallecimiento en 2009.

En las primeras semanas de esta primavera ha visto la luz el primer volumen de sus diarios, un libro de 876 páginas que comprende el periodo decisivo de 1967- 1978, la larga década en la que España transitó de la dictadura franquista a la demo- cracia. El libro (coeditado por las Cortes Generales y el Defensor del Pueblo, con la colaboración de la Fundación Gregorio Peces-Barba) se abre con un breve prefacio de una de sus nietas, la profesora Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, y tiene también una extensa introducción a cargo de Teresa Rodríguez de Lecea, quien sitúa a don Joa- quín en el devenir del convulso siglo XX.

Su vida fue un viaje apasionante a través de los grandes hitos de la pasada cen- turia. Hijo de una familia burguesa y monárquica (su padre fue ministro de Alfonso XIII y cuatro veces alcalde de Madrid), estudiante de Derecho y Filosofía en el Madrid republicano, joven combatiente en las filas franquistas durante la Guerra Civil, ocupó durante muchos años cargos muy relevantes en la dictadura: primer director del Ins- tituto de Cultura Hispánica (1946-1948), embajador ante el Vaticano (1948-1951) y

ministro de Educación desde 1951 hasta su cese en 1956 (cuando se produjo el desper-

tar del movimiento estudiantil democrático). Su traslado de Salamanca a Madrid al

ganar la Cátedra en 1960 aceleró el proceso de alejamiento del régimen, que le llevó a iniciar un largo trabajo intelectual desde la universidad y a través de conferencias y artículos para posicionarse ante los grandes asuntos del momento.

Su profundo humanismo cristiano, que late a lo largo de todos sus apuntes cotidianos, le llevó a ser parte finalmente de la resistencia democrática al franquismo. Conmueve leer en el libro sus visitas a la cárcel a Marcelino Camacho

La situaCión dE Las pERsonas REfugiadas En España

o Julián Ariza, amigos suyos y dirigentes de las entonces incipientes Comisiones Obreras, a quienes defendió como abogado ante el Tribunal de Orden Público. También, por supuesto, seguir los avatares diarios de una publicación emblemática

de aquel tiempo, de la que fue promotor: Cuadernos para el Diálogo.

Descubrimos también en estas páginas sus primeros contactos con quienes una década después asumieron la dirección de CEAR con Justino de Azcárate como primer presidente. Así, en la entrada del 7 de abril de 1969 leemos: “Hoy ha sido un día de bandera, en cuanto al clima. Hemos tenido una enorme suerte de hacer bajo un sol bellísimo un largo recorrido (en compañía de Juan José Rodríguez Ugarte, el estupendo ex Consiliario Nacional de la HOAC en España, que ahora lo deja —o “le

dejan”— y pasa a la Comisión Justicia y Paz, lo que es una bendición para esta y para

los posibles trabajos futuros de que hablaremos)…”. En Justicia y Paz, nuestro que- rido Juanjo, María Jesús Arsuaga, don Joaquín y otras muchas personas abrieron camino a la cultura de los derechos humanos en España, con campañas que denun- ciaban la tortura de los presos políticos o exigían la amnistía para los antifranquis- tas. Confluyeron en la fundación de CEAR en 1979 y cuando Don Joaquín fue elegido por las Cortes Generales como el primer Defensor del Pueblo en diciembre de 1982 (lo fue hasta 1987) integró a Juanjo en su equipo.

Al leer cada una de las páginas cuidadosamente editadas, que forman parte de un archivo donado a la Universidad Carlos III de Madrid, revivimos con don Joaquín los avatares cotidianos de su vida familiar, de su fe religiosa, de su compromiso polí- tico con un proyecto socialcristiano que no tendría éxito en las urnas y de su trabajo por la defensa de la dignidad de todos los seres humanos. Quienes tuvimos la oportu- nidad de conocerle en CEAR y de compartir con él una mañana de 2002, en el marco de unas Jornadas de Reflexión de esta organización, no le hemos olvidado.

Y nos quedamos absortos con las palabras de don Joaquín que cierran el pri- mer volumen de sus diarios, correspondientes al 31 de diciembre de 1978: “Al menos, cuando hace un rato me llamaron de Radio Nacional para recoger mi previ- sión de 1979, no fui agorero ni mis palabras sombrías, sino abiertas a esa esperan- za que es la más honda razón de mi vida. Una esperanza que asume la conciencia de la dificultad y el dolor, pero que impulsa el anhelo de paz, de libertad, de justicia, para nuestro Pueblo”.

La familia ha donado un ejemplar del libro para el centro de documentación de CEAR.

infoRmE 2014 dE CEaR

Notas

1. Datos extraídos de la investigación realizada por CEAR-Euskadi, que analizó las solicitudes de asilo por motivos de género tramitadas por el servicio jurídico de CEAR entre 2009 y 2012. Estos datos han sido contrastados con ACNUR y la Oficina de Asilo y Refugio.

2. ACNUR (2002): Directrices sobre Protección Internacional: la persecución por motivos de género en el contexto del Artículo 1.A(2) de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, y/o su Protocolo de 1967. Y ACNUR (2006): Directrices sobre Protección Internacional: La aplicación del artículo 1A(2) de la Convención de 1951 o del Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados en relación con las víctimas de la trata de personas y las personas que están en riesgo de ser víctimas de trata.

3. El periodo de restablecimiento y reflexión es una figura de protección que persigue facilitar la recupera- ción física, psicológica y emocional de una víctima de trata, permitirle escapar de la influencia de los tra- tantes y que pueda tomar una decisión meditada y sopesada sobre si colabora o no con las autoridades en la investigación y persecución de los autores del delito. Durante este periodo, la víctima no puede ser expulsada del país y debe tener acceso a medidas de asistencia y protección.

4. Instrucciones conjuntas de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, la Dirección General de Política Interior y la Dirección General de Inmigración sobre tratamiento de polizones extranjeros. Madrid, 28 de noviembre de 2007.

CapítuLo 11

apéndiCE EstadístiCo