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3.3 Learning arithmetic circuits

3.3.1 Example of split

Las intervenciones del sector privado obedecen, en muchas ocasiones, a intereses económicos y objetivos comerciales. En iniciativas como la del Foro Económico Mundial este fin se explicita en su estrategia al afirmar que uno de los mayores ries- gos de no tomar medidas ante la pandemia del sida es la disminución de la mano de obra y el descenso del mercado y de los consumidores29. Este es un argumento

ampliamente utilizado para justificar la actuación del sector privado en sus inter- venciones en salud. “¿Por qué debería preocuparle a los ejecutivos el sida? Porque está acabando con los principios racionales de la estrategia de la globalización: mano de obra barata y mercados de rápido crecimiento”.30

En este artículo se hace un exhaustivo cálculo de cómo el sida afecta a la productividad y por qué, en términos de rentabilidad, es efectivo invertir en preven- ción y tratamiento de la enfermedad. Se definen los costos de vida en términos eco- nómicos y como pérdidas para la empresa, así la expansión del sida supone pérdi- das potenciales de beneficios. A partir de lo que llaman la Tasa sidase concluye que la única solución para evitar estas pérdidas es la respuesta de las empresas en la lucha contra la enfermedad.

Buena parte de la implicación del sector privado y de las fundaciones deri- vadas de las grandes multinacionales en la salud de los países del Sur responde a la lógica empresarial y no a los principios de reducción de la pobreza y salud para todos y todas31.

Todas las iniciativas presentadas tienen el elemento común de aglutinar a actores tan diversos y diferentes como agencias de Naciones Unidas, gobiernos, ONG, fundaciones y empresas multinacionales, es decir, instituciones públicas e instituciones privadas. Llama la atención que las mismas entidades participen en diferentes iniciativas cuando supuestamente el fin de todas ellas es el mismo y los medios apenas difieren. El acceso a los servicios de salud es un derecho humano fundamental y, por ello, los gobiernos tienen la obligación de garantizar la presta- ción de estos servicios a sus ciudadanos. Resulta cuando menos incoherente que las mismas instituciones que solicitan la reducción de las subvenciones públicas a los servicios sociales básicos promuevan al mismo tiempo iniciativas como las anteriormente indicadas a favor de la salud de los más desfavorecidos, aunque esta incoherencia desaparecede alguna manera cuando lo que se refuerza con este tipo de iniciativas es la presencia y el peso de las instituciones privadas en el contexto internacional, dejando a los Estados en un segundo plano y comprometiendo los sis- temas de sanidad pública.

30. Rosen, S. Simon, J. Vincent JR, Macleod, W., Fox M., y Thea DM (2003) “El SIDA es tu negocio” en Harvard Business Review, Febrero.

La Fundación Clinton y el caos de Mozambique

La fundación del ex presidente de Estados Unidos va a llevar a cabo un plan de cinco años de duración en el sector salud de Mozambique, con el fin de cubrir una pobla- ción de 295.000 pacientes VIH+, de los cuales 112.000 recibirán el tratamiento con antirretrovirales de alta efectividad (HAART).

Mozambique es uno de los países más afectados por la pandemia del sida. Aunque su situación no es la más crítica del continente africano, según datos ofi- ciales aproximadamente 1,4 millones de personas están infectadas, lo que supone un 8% de la población total. Es también uno de los países más pobres con un Indice de Desarrollo Humano en 2002 de 0,32 y su sistema sanitario es muy precario. Por otro lado representa un caso exitoso en cuanto a estabilidad política, y detenta la voluntad explícita de la lucha contra el sida. Una de las máximas prioridades del gobierno del país es la erradicación de la pobreza y la lucha contra la enfermedad y muestra de ello son el programa PARPA y el Consejo Nacional de Sida.

La Fundación Clinton en su plan destaca el éxito de los organismos nacio- nales de salud a pesar de la escasez de recursos y propone complementar las actua- ciones nacionales mediante la provisión de equipamientos y medicinas, de los que será principal suministrador. Introduce una reestructuración del sistema y, según las bases del plan, establecerá una nueva organización del sistema nacional de salud en dos niveles: 1) básico, preventivo y curativo y 2) servicios especializados. Esta iniciativa se complementa con los compromisos del Fondo Global para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

El diseño propuesto por la Fundación Clinton parece similar al programa nacional de salud y centraliza gran parte de la actividad sanitaria en los llamados “hospitales de día”, que ya preveía el plan mozambiqueño. Introduce la figura de los centros de salud como un instrumento más para los cuidados domiciliarios y los sitúa como intermediarios para acceder al hospital de día. Una de las novedades que introduce la fundación es la inclusión de la salud mental dentro del circuito de instituciones sanitarias. La red integrada de la sanidad nacional se ve modificada en algunos aspectos por el plan de la Fundación Clinton, ya que su propuesta como donante dota de nuevos recursos a la sanidad del país.

El plan de la Fundación Clinton trata de integrar en este diseño los cuida- dos básicos y los más especializados y crear una red para tratar los efectos de la enfermedad y su tratamiento. Como eje transversal a toda la propuesta, la educa- ción, la comunicación y la información han de ser fluidas entre todos los centros tal y como propone el plan nacional. La fundación se encargará de costear el grueso del gasto de medicamentos y tratamientos.

Aunque los resultados de este programa pueden ser muy satisfactorios en el tratamiento del VIH/SIDA en Mozambique, los cambios impuestos en la estructu-

ra nacional de atención sanitaria, más aún cuando ésta había sido consensuada por los diferentes actores implicados (ONGD), son un claro ejemplo de la injerencia de las iniciativas privadas en los sistemas públicos de salud. Es necesario que las pro- puestas de estas entidades privadas se ajusten a los sistemas y a las políticas loca- les, y que supongan un apoyo a los programas que ya existen.

Fuente: Strategic Plan for Scaling-Up HIV/AIDS Care and Treatment in Mozambique. Business Plan 5.2. 24 March 2003. DRAFT

La salud en la cooperación española