El alto número de microorganismos aislados en los lavados uterinos de vacas donantes de embriones sugiere la existencia de una microflora uterina saprofítica la cual se considera normal.
Sin embargo la evidencia de otros microorganismos clasificados como patógenos pudiera tener importancia en la trasmisión de estos agentes a las vacas receptoras.
Según un estudio de Vanroose y col. estos agentes infecciones están relacionados indirectamente con muertes embrionarias, septicemias, viremias y toxemias, o directamente por afectar el medio ambiente uterino, la muerte embrionaria es causada por patógenos sistémicos y se relaciona con fiebre durante la infección, cuando el animal presenta estados febriles elevados la muerte embrionaria se da por la denaturacion de las proteínas, en el caso de altas concentraciones de prostaglandina causa luteolisis y abortos; factores como estrés elevan la concentración de esteroides y en consecuencia se produce una baja respuesta inmune.
La infección del medio ambiente embrionario (oviductos y útero) puede ser causada por patógenos uterinos específicos y no específicos. Existen algunos virus y bacterias que se pueden adherir firmemente a la zona pelucida y convertirse en una fuente potencial de infección tanto para la receptora o para el embrión en las etapas de desarrollo siguientes; en un estudio realizado por Escobar se reportan 7 agentes específicos como patógenos potenciales en la transferencia de embriones como son: Brucella abortus, Haemophilus somnus, Ureplasma diversum, Leptospira, Mycoplasma bovis, Mycobacterium paratuberculosis y Campylobacter fetus subsp veneralis.
Aunque la probabilidad de que agentes patógenos se asocien sea bastante reducida si se siguen las recomendaciones hechas por la sociedad de transferencia de embriones, debido a que es probable que los patógenos se adhieran a la zona pelucida a que la penetren, utilizando uno de los tratamientos mas efectivos que consisten en el lavado de los mismos antes de su transferencia a las vacas receptoras.
Los patógenos no específicos principalmente bacterias entran al útero por infección ascendente o por inseminación. A veces estas causan endometritis, la infección desarrolla un cuadro clínico inflamatorio y la pérdida del embrión, en animales viejos el útero la porción vaginal del útero se encuentra aplanada y engrosada en los pliegues y empieza a parecer cierto grado de dilatación y deformación, siendo esta perdida de forma y simetría, una consecuencia del aumento de tejido conectivo y de cicatrización, que puede ser confundida con cuerpos lúteos durante la palpación rectal; esta relacionado con el aumento de biomasa microbiana en el útero debido a que no se encuentra totalmente aséptico,
El cuadro clínico desarrolla una endometritis aguda o crónica; la aguda genera efectos directos sobre el medio ambiente del embrión, en casos severos esta acompañado por sustancias luteoliticas semejantes a la prostaglandina, cuando las concentraciones de la biomasa bacteriana se elevan causa inflamación severa purulenta; en el caso de la crónica involucra cambios funcionales y morfológicos e inflamación del útero, el deposito de capas de tejido fibroso alrededor de las glándulas endometriales resulta en una deficiencia de las funciones glandulares, esta deficiencia disminuye la secreción de proteínas del embrión.
Según reportes hechos por Dohmen y col. la presencia de bacterias coliformes como E. coli, Proteus sp, Klebsiella sp, Shigella sp, están ligados a el decrecimiento en la eficiencia reproductiva y endometritis; la presencia de agentes patógenos como Arcanobacterium sp relacionado con endometritis aguda o crónica; y Sthaphylococcus sp, Pseudomona sp, Bacillus sp, como microflora uterina sin causa aparente sobre el desarrollo embrionario encontrada en este estudio, coincide con los mismos agentes reportados por William et al., 2007 (Tabla 8).
Estos reportes se correlacionaron con nuestro estudio, en este se encontraron una variedad de microorganismos alta, equivalente a un 80% de presencia de agentes patógenos que impiden el desarrollo del embrión, en las 21 muestras tomadas de lavado uterino se encontró una alta incidencia de la familia Enterobacteriaceae; se encontró Shiguella (23,9%), E. coli (14,2%),
Klebsiella (9,52%) y Proteus (4,8%), reportados como patógenos uterinos reconocidos, y potenciales y oportunistas Pseudomona (52,4%), Sthaphylococcus (47,6%), Bacillus (33,3%),
Archanobacterium (4,8%). (Tabla 7).
La presencia de algunas bacterias patógenas sugiere la posible trasmisión a las receptoras, sino se siguen estrictamente las recomendaciones hechas por la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones, siendo posible que algunas de las bacterias aisladas hayan provenido de contaminación externa principalmente a partir de las heces dadas las condiciones en las cuales se realiza el lavado uterino para obtener los embriones, esta correlación se muestra en la (figura 2) en la cual se realizo una comparación entre la totalidad de animales muestreados, en caso de presencia de 1 bacteria se reporto 6 animales que corresponden a (28,6%), con 2 bacterias que fue el resultado mas significativo, se reporto 11 animales que corresponden a (52,4%), este resultado esta relacionado en algunos de los animales con el número de lavados uterinos, edad del animal, y con 3 bacterias que fue el resultado mas bajo, se reporto en 4 vacas que corresponde (19,9%). (figura 2).
La mayoría de estos agentes bacterianos tienen factores de virulencia como la producción de endotoxinas siendo esta una macromolécula compuesta por lipopolisacaridos, proteínas y fosfolipidos, las endotoxinas son un inductor de liberación rápida de citokinas y prostaglandina, además las endotoxinas tienen un efecto directo citotoxico a favor de la estabilización de la infección.
No se conoce si estas bacterias patógenas, están en capacidad de ocasionar efectos directos sobre el embrión adhiriéndose a la zona pelúcida, alterando los mecanismos de nutrición o si por el contrario el efecto patógeno puede estar dado por una acción indirecta por la liberación de endotoxinas que ocasionarían la inflamación del útero y oviducto alterando la trasmisión de señales bioquímicas entre el embrión y el endometrio, los mecanismos de nutrición del mismo, preguntas que tienen que ser objeto de nuevas investigaciones.
Igualmente se ha reconocido que las infecciones uterinas producidas por microorganismos patógenos pueden ocasionar efectos sobre otros órganos como el ovario, en el cual se podrían ver reducidos los niveles de progesterona por el cuerpo lúteo. William et al., 2007 ha podido clasificar la microflora uterina posparto en 3 clases, 1. Patógenos uterinos reconocidos, 2. Patógenos uterinos potenciales, 3. Contaminantes uterinos oportunistas. (ver Tabla 9)
La presencia de microorganismo uterinos depende también de los días en los cuales ha transcurrido el posparto, por ejemplo, se conoce que durante las primeras dos semanas, gran cantidad de microorganismos pueden ser cultivados, sin embargo después de la quinta semana esos microorganismo han sido eliminados, aunque en un 10-17% de las vacas pueden persistir (Sheldon et al., 2006). En este estudio la totalidad de las vacas utilizadas se encontraban con más de 100 días posparto por lo que la presencia de estos microorganismos puede corresponder con ese 17%.
Es posible que otra fuente de microorganismos haya provenido por contaminación externa, especialmente de las heces del animal durante el lavado. A pesar de contar con todo el material estéril, es difícil asegurar un lavado aséptico del útero.
La presencia de agentes patógenos, pueden ocasionar un 70% de las infecciones del tracto urinario. En lo que respecta a la presencia de E. coli, se ha determinado quepuede ocasionar la liberación de prostaglandina F2alfa en cultivos celulares endometriales y tejidos cercanos al foco de infección, sin embargo la endometritis depende de la patogenicidad de la bacteria. Su establecimiento depende de las características del medio ambiente del útero, factores genéticos e inmunidad adquirida e innata del animal.
En general, E. coli se ha asociado con problemas de diarrea, disentería, síndrome ureico/hemolítico, infecciones del tracto urinario, septicemias, mastitis e infecciones pulmonares y heridas); la virulencia de este microorganismo se ha estudiado a través de los años, se ha llegado a determinar que posee diferentes tipos de virulencia que contribuyen a hacer mas potente su patogenicidad (Santos et al, 2004).
Se ha comprobado que los animales pueden ser reservorios de E. coli entero patógeno (ECVT) para las personas, y este se comporta como comensal en el intestino de ganado bovino y ovino, esta cepa produce verotoxinas y proteínas en la membrana externa, controlada por el gen cromosómico eae yrecibe el nombre de intiminas, se le atribuye 70% de virulencia y resistencia a varios antibióticos (Santos et al, 2004).
La cepa (ECET) causa colibacilosis y afecta principalmente a animales de pocos días de nacidos, recién destetados; produce la enterotoxina STa. Son polisacáridos polipéptidos de 1900 a 5000 kda, que proporcionan cambios en la luz intestinal del animal. (Vadillo, 1980)
El género de las bacterias entéricas está relacionado con estos cambios. En el caso de Shigella spp. Klebsiella spp. Proteus spp. y E. coli. Shigella spp. y E. coli. se parecen tanto, que pueden recombinarse genéticamente y presentar una susceptibilidad común a algunos bacteriófagos,
Shigella es normalmente patógena para humanos y causa una gastroenteritis bacilar, en el caso de los animales este género no es de vital importancia (Bell et al, 2007).
Otro de los microorganismos aisladosfue Klebsiella, el cualhace parte de la microflora intestinal del hombre y de los animales, éste genero posee numerosas especies pero la mas relevante es
Klebsiella pneumoniae, la cual produce infecciones en hombre y en los animales,y en la vaca ocasiona mastitis. En cuanto a Proteus es una bacteria ampliamente distribuida en la naturaleza, se encuentra en el suelo, agua, vegetales, y forma parte de la microflora intestinal de hombre y de los animales (Vadillo, 1980) (Brock, 1998)
Otro de los géneros que se encontró ampliamente fue, Pseudomona aeruginosa. Son microorganismos ecológicamente importantes, capaces de degradar compuestos solubles derivados de material en descomposición procedente de animales y plantas; estos microorganismos manifiestan una resistencia a la fagocitosis así como a la mayoría de antibióticos, y se comporta como el agente etiológico primario de una infección en individuos sanos, aunque la naturaleza no invasiva de estos, limita su capacidad de ser infecciosos.
En cuanto a su patogenicidad, esta bacteria es multifactorial, depende de los componentes de la propia célula intra y extracelulares, como son las toxinas cuando esta desarrollando un proceso de infección en el animal; elabora enzimas proteolíticas capaces de degradar sustratos, elastina, caseína, colágeno, fibrina y gelatina. El conjunto de todos los mecanismos que utiliza, desempeña un papel fundamental en lesiones vasculares, acompañadas de hemorragia, procesos necróticos, altera el aparato respiratorio y ocasiona graves lesiones epiteliales en el tracto urinario. (Vadillo, 1980)
Por último Sthaphylococcus aureus, Bacillus cereus y Archanobacterium bovis anteriormente llamado Corynebacterium bovis. El primero mencionado es un organismo aerobio, produce hemolisis beta, y más tóxico que la alfa, encontramos una significancia de 14,3% donde las características de la microflora y la presencia de altas concentraciones de la bacteria, pueden ayudar a inmunosuprimir al animal, la mayoría de las cepas de Sthaphylococcus aureus produce un polisacárido capsular (PC) del que existen 11 serovariedades, y en ganado bovino existen la
PC5 o el PC8; el colágeno es la principal proteína estructural de los mamíferos, y esta se encuentra en la mayoría de los tejidos y también en forma soluble en muchos fluidos corporales, la unión a esta proteína permite que S. aureus sea capaz de colonizar diferentes tejidos orgánicos, tejidos lesionados y material biológico implantado (Ortega,1985)
Estudios realizados sobre S. aureus sugieren altas pérdidas económicas, debido a factores maternales y factores internos que pueden generar síntomas como altas fiebres presentes en el primer estado de embarazo y en muchas ocasiones el aumento de biomasa bacteriana en el útero es debido a la falta de asepsia causando endometritis crónica como consecuencia de cambios morfológicos y funcionales en el útero sucesivo a una inflamación. Cuando se realiza un implante de material ajeno al organismo, esta bacteria se recubre rápidamente con proteínas del hospedador, tales como fibronectina y fibrinógeno y su adherencia es mas fuerte (Sánchez, 1998). Esta bacteria en ganado vacuno, produce mastitis clínica y un alto porcentaje de infecciones intramamarias (IIM) subclínicas.
Bacillus cereus es un saprofito, y como contaminante de laboratorios; muestra mayor resistencia a condiciones medio ambientales adversas porque forma esporas (resistentes al calor, y a tratamientos químicos), en el muestreo fue mínima su presencia de (4.8%) seguramente contaminante u oportunista.
Las especies del género Archanobacterium bovis comunes en el suelo y agua, residen en la piel y las mucosas de hombres y animales, la mayoría de las especies de este género se consideran patógenos oportunistas que invaden hospederos inmunosuprimidos, el A. bovis es un huésped habitual de la ubre de la vaca,y a veces produce mastitis que puede conllevar a un cuadro clínico de infección genitourinaria, en el ganado vacuno.