La tarde de toros es un crisol de expresiones culturales, escenario de múltiples encuentros locales y lejanos. La sociedad se representa así misma, muestra rupturas y continuidades que alimentan el espíritu humano, a la vez constituye un acicate de la reinvención de imágenes, símbolos y del imaginario popular.
Entrada de Toreros y exhibición de enjalmas
Al medio día se da inicio a la entrada de toreros, se anuncia con el estruendo de cohetes de pólvora lanzados al aire, a partir de este momento invitados, autoridades políticas: Alcalde, Subprefecto, Militares: Capitán Comisario de línea de la Policía. Civiles: Juez de primera instancia, Fiscal, curiosos y el pueblo en general colman la casa del cargo. Los primeros pasan al ambiente principal, sala, en su defecto a una mesa que se halla en el patio principal, en el cual destacan las imágenes de toros debidamente adornados, en los otros ambientes y el patio, el pueblo en general.
Para los “Toreros”, la ocasión es un momento de gran significado social, considerado una honra, le permite relacionarse, afianzar vínculos con sus coterráneos, la comunidad, vecinos distinguidos, autoridades del pueblo y articularse simbólicamente al poder; acto seguido, el del cargo ofrece un
almuerzo, el cual prosigue con colmados vasos de cerveza, sigue el rito del quintusqa para pedir permiso a la Madre Tierra, a la Virgen del pueblo, invocar al espíritu de los toros para que resulten bravos. El evento se desarrolla en medio de un ambiente de elevado simbolismo, la esposa da de beber licor, comer hojas de coca a las imágenes de los toritos, unge con su resuello, colma de besos y da muestras de ternura, el cual transita entre lo permitido y prohibido, lo profano y sagrado, el pecado y la salvación.
Acto seguido, las comparsas de danzarines hacen llegar sus saludos al carguyoq a través de una breve presentación; entre los motivos folklóricos que se representan destaca el criterio de la procedencia del carguyoq el del cargo o “Torero”, la moda, prestigio y aún los vínculos sociales y culturales; muestran preferencia por danzas que se cultivan en el altiplano y el sur andino: Alpaqueros, Unkakos, Chunbivilcanos, Cashua, Llameritos, K’ajelos: Karabotas, Waylilla, Wifala, Carnaval de Pupuja, P’usa Morenos, Llamerada, Tundique, Tuntuna – Caporales, Saya – caporales, Rey caporal, Rey moreno, Morenada, Sikuris: zampoñas, Diablada, kullawada, kallawaya, Waca Waca, Doctorcitos.
Dones
Medio que expresa el sentido de la reciprocidad, vehículo que transmite valores económicos, éticos y otros que se dan en la esfera de la vida humana.
De inmediato pasan a la entrega de apjjatas: dones, acto acompañado por la diana: repiqueo de ritmo alegre y breve que ejecuta la banda de músicos. Los dones son ofrecidos por personas con quienes mantienen vínculos sociales, familiares, parientes ficticios: ahijados, compadres, padrinos, amistades, socios, dependientes. Los presentes son de diferente clase: cerveza por cajas, licores,
banda de músicos, comparsa de danzarines, cuadrilla de toreros y capeadores, toros de muerte, capa de salvajina, tropa de caballos y otros.
En general los dones son anotados en el cuaderno de aynis y apjjatas por parte del servicio: mozo, que hace de secretario, hecho que se realiza con la finalidad de llevar la cuenta, es decir de conocer quienes han honrado con su compromiso de kutichir: devolver (contradones). Establecer a quienes se deberá ofrecer dones en ocasiones futuras y poner en conocimiento que personas están envueltos en una cadena interminable de derechos y obligaciones; además el valor económico y supraeconómico, la magnitud de los dones, varían en relación a la posición económica del donador, el grado de amistad, cariño y compromiso que los une.
En retribución a las muestras de cariño, el del cargo llamado “torero” ofrece enjalmas, banderines, cabecitas de toro y otros emblemas taurinos, los cuales son prendidos en el hombro derecho o el dorso (enjalmas), en las solapa (recordatorios); además sirven vasos de cerveza o una copa de licor, el cual culmina con sendas felicitaciones en medio de muestras de cariño y fuertes abrazos.
En la entrada de “Toreros”, los grupos sociales se ubican en estratos claramente diferenciables, indígenas que forman la base de la pirámide social; chachus, mosos y cholos de ubicación difusa, en estado de transición, metamorfosis. Mistis, considerados la cúspide la jerarquía social; todos en conjunto expresan la existencia de una relación simbiótica situacional, pues no se evidencia una exclusión, segregación recíproca, por el contrario hay proximidad, acercamiento, fusión parcial y con una clara tendencia al tradicionalismo, ritualismo, renovación, transformación y modernidad.
Personajes y disposición espacial
Los personajes condensan ingentes cantidades de variaciones individuales a una personalidad única, que trasciende el tiempo y el espacio, es decir a mínimos comunes que guían el comportamiento a través de normas, códigos y pautas de la actividad humana.
Los personajes muestran como la sociedad se representa así misma, define su identidad en medio de la seriedad y la hilaridad, vincula a todos los segmentos de la sociedad, desde el pudiente señor al humilde campesino, marca y diluye las distancias sociales, además une y separa a las generaciones.
El recorrido de la comitiva y personajes, se halla establecido por pautas culturales, los personajes se. disponen siguiendo un orden y la jerarquía establecida, por delante el maestro cohetero, lanzando bombardas, avellanas de pólvora al aire, reventando cuetillos, siguen kusillos quienes van danzando dando brincos, efectuando gracias, bromas ocurrentes, gestos eróticos, muestran afición por las mozas casaderas a quienes jalan de la mano, arrebatan mantones, sombreros, de placeras sustraen fruta y obsequian a los niños como muestra de cariño, en medio de bromas y la risa general, otros van cargando dominguillos, agitando la waraka: honda para producir estruendos. Continúan k’anchis, bailando animadamente, emprenden carreras cortas y en forma intempestiva paran, tocan pututo, hablan en falsete, se acercan al gentío e intercambian bromas para la alegría de la concurrencia, prosigue la comparsa de danzarines de k’aqcha al son del redoble de tambores, notas agudas que fluyen de pinquillos; se escuchan expresiones de mujeres “sisana manzana, sisana manzana” y contestada por los varones con sonoras interjecciones de
parsimonioso, al ritmo de cascabeles, sonaja de espuelas, bordoneo de guitarras, chillido de charangos, de trecho en trecho con voz vozarrona expresan arre mula, arre mula.
Las danzas en mención son recurrentes en el tiempo, expresan la personalidad social de las gentes de Ayaviri; al mosaico de expresiones culturales se suman otros motivos, como resultado de apjjatas: dones y varían en relación a la cosmovisión del donador y la moda, por otra parte, si el del cargo es migrante, en la entrada de toreros aprovecha el escenario para presentar motivos folklóricos de su terruño, el cual enriquece la fiesta taurina.
Una segunda sección se halla conformado por la cuadrilla de toreros españoles, con traje de luces y de corto, estos personajes en brazos portan capotes, muletas, banderillas, se hallan acompañados de manolas: mozas vestidas a la usanza Andaluz (España), derrochando gracia y coquetería, por lo general hijas de pequeños y medianos hacendados de la región, continúan kori lazos o chumbivilcanos, ataviados con vistosos trajes, llevan poncho rojo al hombro y se desplazan con gran solemnidad, Bufos vestidos de personajes locales y foráneos: altagracina, joven colegiala con uniforme escolar. cantinflas, quico, negra tomasa, chilindrina, gitanas, andróginos de prominentes bustos y descomunales posaderas para la hilaridad del pueblo.
La tercera sección, conforman los actores principales, el del cargo “Torero”, su cónyuge flanqueados por la parentela, como símbolo distintivo lleva sombrero de criador de ganado, lazo de arriero que cruza el pecho de izquierda a derecha, en el dorso enjalma pintada al óleo con motivos taurinos y costumbristas, en el pecho porta recordatorios: banderines, distintivos taurinos, cabecitas de toro, sombreritos de danzarines, banderillas, rosones.
El carguyoq junto a su comitiva recorre calles y plazas con el brazo en alto, portando un sombrero, que mueve en distintas direcciones a manera de saludo a la concurrencia. El gentío que acompaña la entrada retribuye los gestos con interminables aplausos, si el del cargo es extrovertido y gusta de la figuración monta briosos caballos, siguen invitados: grupo de mujeres, varones de todos los estratos sociales, debidamente enjalmados, por detrás la banda de músicos que ejecuta ritmos taurinos.
Finalmente, cierran jinetes montados en briosos caballos, yeguas, potrillos ricamente engualdrapados, los caballos de paso bailando al ritmo de la música, los de trote saludando: parándose de dos patas, entretanto el jinete con una mano sujeta la rienda y con la otra agita el sombrero para saludar, hacen figuras de los números ocho, veintidós y otros, efectúan artes de acrobacia parándose encima de la montura en plena marcha, para admiración de propios y extraños.
Entre los montados a caballo se hallan varones y mujeres, adultos, jóvenes y niños; se advierte una clara diferenciación social, se distinguen por el tipo de caballo, cabalgadura y la posición social a la que pertenecen. Destacan tipo chumbivilcano: jinete con traje de gala, caballo de trote y poncho rojo al anca; abigeo: caballo de trote y una reata al anca, viste con sombrero, casaca de bayeta o cuero raído por el tiempo, chalina al cuello, en el pecho cruza un zurriago. Rodeante de hacienda, con similares características, lo distingue el rol que cumple. Vaqueros o Texanos: montan caballos de trote y estimación, llevan cabalgaduras livianas, visten con sombrero coboy, casacas de cuero, camisa a cuadros, pañoles de seda, pantalones blue jeans, botas texanas con taco aperillado y espuelas de adorno y arma de fuego a la cintura. Chalanes: con caballo costeño y de paso, montura de cajón, pellón de San Pedrano,
o alpaca forrado con castilla de colores intensos, sombrero de paja, pañolón de seda, signo de poder económico y distinción social.
El recorrido, se inicia desde la casa del alferado hacia la plaza principal del pueblo, sigue una dirección en sentido contrario a las agujas del reloj, la comitiva se detiene un instante enfrente de la iglesia, toreros, capeadores. El del cargo “torero” y esposa se dirigen a la puerta de la iglesia, ponen de rodillas, elevan oraciones, ruegan protección, piden a la Virgen permiso para torear, luego continúan por las calles principales en dirección hacia el ruedo de toros. En la puerta del coso se produce un significativo cambio simbólico, la cabalgata que cerraba la comitiva oficial pasa a guiar la entrada de toreros, espacialmente sigue una dirección contraria a las agujas del reloj. Caballos a trote y galope dan innumerables vueltas por el perímetro del ruedo, los jinetes hacen una serie de suertes y artes de acrobacia, los caballos bailan, paran de dos patas, montan suspendidos en los estribos, efectúan requiebres y demuestran sus habilidades. Entretanto la comitiva va recorriendo el perímetro del coso en medio del estruendo de cuetes de pólvora lanzados al aire, cuetillos, camaretazos; en medio de este ambiente, confluye una gama de géneros musicales, nativos, taurinos, ejecutados con instrumentos de cuerda, viento, percusión para la alegría de la concurrencia que se halla abarrotada en los palcos, quienes vitorean al carguyoq y su comitiva con interminables aplausos y expresiones de aclamación ¡buena! ¡buena!.
Una vez que recorren el perímetro de la plaza de toros, el “Torero” y personas de su entorno se dirigen el centro del coso, toma la palabra para agradecer a la Virgen del pueblo expresando: “Hermanos aficionados de la fiesta taurina les doy la más cordial bienvenida a esta tarde toros en homenaje a la Virgen de “Alta Gracia” patrona de nuestro pueblo, esperando que la fiesta sea del agrado
de todos ustedes, muchas gracias”. De esta forma el carguyoq ofrece la tarde taurina al pueblo de Ayaviri y da inicio a la corrida de toros, en seguida, junto a las autoridades, invitados, banda de músicos y autoridades se dirige al palco oficial.