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3. COMPUTE COMPONENT PERFORMANCE PROJECTION

3.4 Experimental Results

mentar

VB Referencia

metafísica

11, 65, 94

El sentido que tiene este término en las obras de Husserl es cambiante, lo cual refleja sin duda el hecho de que el mismo no constituye un término técnico dentro de su pensamiento, dentro de su intento de fundamentación de la fenomenología. Durante esta fundamentación, que es la fundamentación de una filosofía científica, Husserl parece vacilar ante una palabra (o concepto) tan imponente, con tantas connotaciones y raigambres históricas, y no acaba por encontrarle un sentido fijo o un lugar adecuado. Así, se atiene a veces a un sentido tradicional (prekantiano, podría decirse) y a veces intenta infundirle un sentido nuevo; y conforme a ello, rechaza a veces, u omite, su tratamiento, y a veces lo asume como una tarea indispensable. En lo que sigue aludimos sólo al uso del término “metafísica” en tres obras.

En las Investigaciones lógicas Husserl se refiere a la metafísica como una ciencia que habría de complementar la labor de las ciencias positivas, una ciencia cuya misión es “fijar y contrastar los supuestos de índole metafísica, no contrastados y ni siquiera advertidos las más de las veces y, sin embargo, tan importantes, que constituyen la base por lo menos de todas las ciencias referentes al mundo real”.31 Este estudio se postula ahí como un estudio independiente de la teoría del conocimiento, contra lo afirmado explícitamente en [11]. En efecto, en ID, que es posterior a las Investigaciones, la metafísica surge de una “crítica” del conocimiento, se basa en “la intelección del sentido de las diversas correlaciones fundamentales entre conocimiento y objeto de conocimiento”. Así pues, mientras que ID incluye a la metafísica dentro del ámbito total de la fenomenología, las Investigaciones lógicas la excluyen.32 Requiere un análisis más fino, que no podemos hacer aquí, mostrar que entre ambas obras no hay en el fondo incompatibilidad; pero esto puede empezar a verse en [65] y, sobre todo, en [94], donde la crítica del conocimiento se considera “condición de posibilidad de la metafísica”. Esta noción se encuentra también en cierto modo en la tercera de las obras examinadas: Las

conferencias de París.33 Ahí, a la vez que se rechaza cierta clase de metafísica —la metafísica “ingenua”, que opera “con absurdas cosas en sí”—, no se eluden los problemas considerados tradicionalmente, en cierta acepción de la palabra, como metafísicos: los problemas éticos y religiosos, los problemas “más elevados” del hombre, relativos al sentido de la vida, al sentido de la historia, etc., y por consiguiente la metafísica queda

31 “Prolegómenos a la lógica pura”, Capítulo V, § 1, T. I, p. 43. La cita continúa así:

Tales supuestos son, por ejemplo, la existencia de un mundo exterior, que se extiende en el espacio y en el tiempo, teniendo el espacio el carácter de una multiplicidad euclidiana tridimensional y el tiempo el de una multiplicidad unidimensional ortoidea; la sumisión de todo advenimiento al principio de causalidad, etc. Con bastante inexactitud suelen considerarse hoy como epistemológicos estos supuestos, que entran por completo en el marco de la filosofía primera de Aristóteles.

32 Véase ahí la Introducción a las “Investigaciones para la fenomenología y teoría del conocimiento”, § 7, T I, pp. 308-309, donde se afirma:

Distinta de la pura teoría del conocimiento es la cuestión de la legitimidad con que admitimos realidades ‘‘psíquicas’’ y ‘‘físicas’’ trascendentes a la conciencia; de si los enunciados que sobre esas realidades hacen los investigadores de la naturaleza, deben ser entendidos en sentido real o impropio; de si tiene sentido y es legítimo contraponer a la naturaleza, que se nos manifiesta, a la naturaleza como correlato de la física, otro mundo trascendente en sentido potenciado, etc., etc... La cuestión de la existencia y naturaleza del ‘‘mundo exterior’’ es una cuestión metafísica. La teoría del conocimiento, como aclaración general de la esencia ideal y sentido válido del pensar cognoscitivo, comprende sin duda la cuestión general de si ----y hasta dónde---- es posible un saber o una presunción racional acerca de objetos ‘‘reales’’, que tengan el carácter de cosas trascendentes en principio de las vivencias en que son conocidas; y también la cuestión de a cuáles normas haya de ajustarse el verdadero sentido de ese saber.

33 Transcribimos el pasaje clave (Lección IV, p. 51):

Quisiera indicar finalmente, para no dejar surgir ningún malentendido, que con la fenomenología queda excluida solamente toda metafísica ingenua y que opere con absurdas cosas en sí, pero no la metafísica en general. El ser primero en sí, el que precede a toda objetividad mundana y la soporta, es la intersubjetividad trascendental, el todo de las mónadas que se asocia en comunidad en diferentes formas. Pero dentro de la esfera monádica fáctica, y en cuanto posibilidad esencial ideal en toda esfera monádica concebible, se presentan todos los problemas de la facticidad contingente, de la muerte, del destino, de la posibilidad de una vida subjetiva individual y comunitaria reivindicada, en un sentido particular, comoplena de sentido, por ende también los problemas delsentido de la historia, etc.

integrada a la ciencia universal (la filosofía) a la cual Husserl quiere dar en esa obra una fundamentación científica mediante la fenomenología.

C Crítica del conocimiento, Filosofía, Crítica de la razón,

Fenomenología

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