• No results found

PART 1. The SIMETAW_R model: evaluation of model performance in estimating crop

1.2 MATERIALS AND METHODS

1.2.3 Experimental sites

Este punto es un poco la consecuencia lógica de los cuatro anteriormente expuestos, es decir, si estamos hablando de que son más difíciles de identificar, más difíciles de corregir, implican intervenciones más profundas y tienen un efecto en cadena; es fácil colegir que posiblemente sean las más caras de resolver, y diríamos que no sólo financieramente sino también intelectualmente.

Pero quedándonos con el aspecto meramente financiero podemos valernos de una gráfica (Lámina 3) Ley de evolución de los costos de Sitter, citado comúnmente en libros especializados, en el cual se sostiene que un problema detectado en etapas del proceso de concreción de una obra hace que el costo de corregirlo vaya aumentando en progresión geométrica de razón 5 de etapa en etapa, por lo cual si un error de proyecto es detectado dentro de esta etapa su corrección tendrá un costo valor 1, en la etapa siguiente su costo será 5 hasta llegar a 125 en la última etapa.

Una vez más se reafirma la importancia de incorporar la gestión de calidad en el proyecto.

Por último cabe recordar que en forma general los problemas de patologías implican, cualquiera sea su origen, pérdidas económicas y materiales, trastornos e interferencias y mayores riesgos - dado que habitualmente se trabaja en convivencia con el usuario -.

3.

.

6

3.1

A modo de ejemplo que ilustre estos puntos que desarrollamos vamos a exponer un caso cuya aparición es muy común en edificios de nuestro medio, aún en aquellos de larga data.

Estamos haciendo referencia a la solución constructiva de terrazas con evacuación de agua del tipo de “caída libre”.(Fotos 1,2,3,4,5,6 y7).

Somos llamados por los usuarios de un edificio para que “encaremos” la recuperación de una fachada cuyos síntomas visibles son casi siempre los que se detallan: (Fotos 8 y 9)

En los frentes de las terrazas: Ejemplo 1

a) caída de piezas de revestimiento. b) fisuras longitudinales.

c) formación de sales eflorescencias etc.

En los cielorrasos

a) armaduras oxidadas en zonas cercanas a los bordes. b) pinturas ampolladas.

c) manchas de humedad. d) revoques caídos. e) fisuras longitudinales.

Luego vienen las interpretaciones y las posibles soluciones propuestas al problema.

El usuario dice: “la culpa la tiene la vecina de arriba que se pasa regando las macetas que puso en la terraza” (y no estamos caricaturizando).

El empresario o albañil que se dedica a realizar trabajos de reparación pudo argumentar que el revestimiento ya cumplió su vida útil, o que fue mal colocado (en casos que como éste ya fue cambiado y volvió a fisurarse y caerse), y que por ello se producen desprendimientos.

Algún técnico más avezado propone levantar los pavimentos y hacer nuevamente la capa impermeable.

Podríamos seguir agregando interpretaciones y soluciones a esta lista.

Todo esto se da como resultado de inferir que ante determinados síntomas perceptibles a simple vista (desprendimiento y fisuras de revestimiento, caída de revoques, oxidación de armaduras, manchas de humedad, etc.) estamos ante problemas de obsolescencia, de ejecución, de falta de mantenimiento o mal uso.

7

Hay una tendencia a sustituir o reparar los elementos constructivos afectados, pero no a investigar el verdadero por qué ni el cómo de la aparición de este evento no deseado. El problema no empieza y termina en sí mismo, siempre tiene relación con factores que incidieron para que ocurriera.

Si se me permite el paralelismo, esta forma de actuar es como si un médico tomara la decisión de operar a un paciente con sólo mirarlo sin haber hecho u ordenado los estudios o análisis previos pertinentes. Esto no se le pasaría por la cabeza a un médico y difícilmente el paciente entraría voluntariamente al quirófano si no se le ha demostrado con elementos fundamentados científicamente que en su caso es necesaria una determinada intervención.

Sin embargo esto que parece tan lógico en el campo de la medicina no lo es tan así en el campo de las patologías constructivas.

Ahora, si actuamos frente a este caso como un “médico responsable”, los análisis y estudios previos son imprescindibles para el diagnóstico del cual hablábamos y sobre el cual nos basaremos para decidir el tipo de intervención.

Partimos de reconstruir el corte constructivo existente, aún haciendo cateos si disponemos de planos, porque no todas las veces se construye de acuerdo a los planos.(Lámina 4)

Ahora si analizamos esta imagen veremos cómo normalmente se resuelve la

terraza. Se hace sobre la losa un alisado de arena y portland y sobre él una capa impermeable, después según los casos y tamaños de terraza puede ir un relleno para darle pendiente, y sobre este el pavimento con su mortero de toma. El frente de la terraza se reviste o revoca.

Frente a esta solución ¿cómo actúa el agua pluvial o del lavado?. El pavimento tarde o temprano admite el pasaje de agua a su través, ya sea por estar hecho con material no impermeable, ya sea por sus juntas, o por fisuras y microfisuras que es muy común que se produzcan por dilataciones y movimientos de diferentes orígenes. El agua que pasó llega hasta la capa impermeable, y de allí en adelante no hay ningún mecanismo previsto de cuál es el destino final de ella: nos encontramos con que queda virtualmente confinada.

La masa de material que va del nivel de piso terminado a la capa impermeable queda condenada a estar embebida en agua prácticamente sin solución de continuidad. Aquí entran a jugar un rol preponderante los detalles constructivos no meditados, por un lado la capa impermeable no tiene continuidad con el mortero de toma del revestimiento, este a su vez no es una masa continua por detrás de la pieza de terminación. Resultado: el agua filtra por detrás de las placas y migra de esta manera por debajo de la impermeabilización. Por otro lado la masa por encima de la capa impermeable actúa como placa independiente con un coeficiente de dilatación diferente al de la estructura sobre la cuál apoya (Fotos 10 y 11). Esta situación provoca la fisura longitudinal horizontal en los frentes de las terrazas siempre que el tipo de revestimiento tenga juntas horizontales o que el mismo sea lo suficientemente

8

débil para que este empuje lo marque. El agua encuentra por aquí una segunda vía de salida pero también de entrada cuando llueve con viento. Después los agentes atmosféricos y el tiempo hacen su trabajo en forma más o menos rápida, surgiendo todos los defectos que se describieron en la última lámina.

Hasta que se llega a la instancia en que se entiende que es necesario realizar una recuperación, se cambia el revestimiento, se tratan las armaduras afectadas se revoca, se pinta, y hasta en algunos casos se levanta el pavimento y se rehace la impermeabilización en idéntica forma a la existente. El resultado es que la historia se repite tantas veces como se actúe sin identificar el origen, que es sin lugar a dudas un diseño que no contempla en forma correcta el funcionamiento del sistema en su totalidad.

Como dijimos más arriba, no se trata de dar recetas de diseño, sino más bien en poner énfasis en principios y mecanismos de funcionamiento. Para este caso lo más elemental sería pensar que si se puso una capa impermeable es porque se supone que el agua tiene posibilidades de llegar hasta allí, y si el agua llega hasta allí el siguiente paso es pensar ¿qué destino final le estamos dando a esa agua que ingresó?, y por último, si no disponemos del destino de esa agua ¿qué efectos tendrá esa agua retenida?. Con estas simples consideraciones estaremos arrancando por el camino más correcto para reconocer que tenemos un problema de diseño entre nuestras manos, ya sea en una obra a construirse o sobre una ya concretada.

Para este caso pueden existir varias soluciones diferentes que variarán según los casos, pero que siempre tendrán que tener en cuenta estas consideraciones.

Aunque dijimos que no hay que dar recetas, para que no parezca que no nos jugamos a plantear una solución, expondremos una posibilidad que se podrá aplicar en determinados casos y que no quita que pueda existir una mejor.

La solución correctiva consiste en originar una junta o buña horizontal pasante en el revestimiento, coincidente con el nivel de la capa impermeable, ésta tendrá una doble función, por un lado aplicando el viejo refrán “si no puedes con tu enemigo únete a él” lo que estamos haciendo es “incorporar la fisura” a nuestro diseño bajo la forma de una junta. No evitamos que la placa por encima de la capa impermeable dilate, pero le estamos permitiendo este movimiento sin que dañe ningún componente del sistema. La otra función de la junta es la de permitir “puentear” la impermeabilización existente o la nueva con el revestimiento, salvando el material de toma. De esta manera esta junta se estará comportando también como vertedero del agua que traspasó el nivel de piso. (Lámina 5)

Por último, haciendo referencia a las características que planteamos para las patologías que derivan de un error de diseño, podemos decir que este ejemplo fue difícil de identificar, habida cuenta de las décadas que se lleva ejecutando y volviéndolo a repetir. En segundo lugar fue difícil corregir dado que implica modificar el diseño original y ajustarlo en cada caso. En tercer lugar implicó una intervención más profunda ya que afecta a la concepción del detalle constructivo interesando desde la estructura a los materiales de terminación. En cuarto lugar tuvo una acción

9

en cadena afectando progresivamente a otros elementos que en sí mismos no tenían problemas; y que fue caro de corregir creo que no es necesario explicarlo, basta con hacer la sumatoria de todos los componentes y elementos constructivos que hubo que arreglar.

3.2

a) Fisuras en jambas, antepechos y dinteles de aberturas. Ejemplo 2

Caso de revestimiento de cerámica armada. (Fotos 12,13,14,15,16 y 17).

En este caso que vamos a pasar a plantear los signos y síntomas visibles de degradación son:

b) Fisuración y desprendimiento del material cerámico de revestimiento. c) Oxidación de armadura vinculante.

En este caso la interpretación más aceptada a priori era que estos fenómenos habían sido producidos por el efecto de la onda expansiva de detonaciones efectuadas en las cercanías.

Como en el caso anterior se efectuaron cateos de manera de determinar en primer lugar el “corte” constructivo del paramento exterior del edificio, es decir poder visualizar los diferentes materiales que lo componen y su ubicación relativa.

Se pudo relevar que el paramento está realizado según lo especificado en el detalle (Foto 18 y Lámina 6), a saber: (yendo desde el exterior al interior)

a) Pieza cerámica hueca enhebrada con varillas de hierro común. b) Cámara de aire.

c) Emulsión asfáltica, (no en todos los casos).

d) Capa de arena y portland (posiblemente hidrofugada). e) Paramento interior (no cateado).

f) Revoque interior tratado según cada unidad con distintas terminaciones (empapelado, enduído, pintura, etc.)

Por otra parte se pudo relevar importante información relacionada a las patologías estudiadas consistente en los siguientes puntos:

a) Existe un deficiente vínculo (bigotes) entre la “pantalla” exterior de cerámica y el paramento interior. Los mismos se presentan en las zonas cateadas en bajo número y mal distribuidos. (Foto 12).

b) Se pudo comprobar además la inexistencia de “aletas” intermedias a nivel de losas que oficien de apoyos intermedios. (Foto 12).

c) Las esquinas presentan escasos vínculos tipo “llaves” en “L” que traben las pantallas de cerámico de manera que trabajen de manera más solidaria. (Foto

10

d) La oxidación de las armaduras que estructuran la pantalla es un fenómeno generalizado.

e) La presencia de huecos tipo alvéolos creando discontinuidad en el llenado con mortero de los huecos del revestimiento cerámico. . (Foto 16).

f) La presencia de hierros mal posicionados dentro del hueco del cerámico, quedando la varilla contra la pared del mampuesto y no inmersa en el material de relleno (Foto 12).

g) El color del mortero se presenta muy “blancuzco” como realizado con algún componente que no es estrictamente arena y portland. (Foto 17).

Los estudios y cateos realizados permiten concluir que el edificio padece de una patología grave en lo que respecta al revestimiento exterior.

Los orígenes de esta problemática se encuentran principalmente en el diseño y en la ejecución, concurriendo al agravamiento del fenómeno agentes externos de relevancia, como lo son el enclave en un ambiente de tipo marítimo y la particular situación a la que se vio enfrentado el edificio por efecto de las explosiones efectuadas en las inmediaciones.

Esta aseveración se sustenta en el hecho de que de las actuaciones realizadas se desprende que, la “pantalla” de revestimiento tiene una sumatoria de elementos que debieron ser diseñados y ejecutados de diferente manera, a saber:

En cuanto al diseño

a) Se debería haber previsto algún elemento tipo “aleta” o similar que oficiara como apoyo intermedio, esta omisión hace que el revestimiento trabaje como una “pantalla” sin solución de continuidad con una altura que varía entre 14 y 15 pisos de (aprox. 36 m a 40 m) según aquella nazca desde el nivel del suelo o de la aleta de la losa sobre planta baja.

:

b) El mampuesto utilizado debería haber contado con huecos más grandes de manera de facilitar el colado del mortero de relleno de los mismos.

c) Haber especificado que cantidad de “bigotes” debían colocarse por metro cuadrado de revestimiento, y en caso de haberlo hecho, haber controlado en obra que se cumpliera con ello. Al no haber “aletas” hubiera sido aún más necesario extremar las vinculaciones mediante “bigotes”.

d) El trabado de los distintos planos de revestimiento debería haberse diseñado de manera de asegurar el anclaje entre ellos. Tendría que haberse por lo menos especificado una mayor cantidad de “llaves” tipo “L” lo que hubiera contribuido a la no aparición de fisuras en las aristas ya que estas estarían impidiendo la separación

11

de los muros. En caso de haberse especificado mayor cantidad de vínculos la falla estuvo en la dirección de obra que no controló la colocación de los mismos.

a) Aún reconociendo que la pieza de revestimiento es poco apropiada para realizar un correcto colado de mortero (que llene completamente los huecos), hubiera sido por lo mismo necesario extremar los cuidados en la ejecución, de manera de evitar la conformación de alvéolos vacíos, como lo podría haber sido la utilización de un mortero más fluido y/o efectuar el llenado cada pocas hiladas.

En cuanto a la Ejecución:

b) Se debería haber controlado que aún quedando lleno el hueco del cerámico, la varilla enhebrada en él quedara posicionada en el centro del hueco logrando de esta manera la protección mas efectiva de la misma.

c) En los perímetros de las aberturas hubiera sido conveniente prever en la línea de unión entre muro exterior (pantalla de revestimiento) y el muro interior un “puenteo” sobre esta línea, máxime que la emulsión asfáltica que remata contra la abertura crea una discontinuidad por falta de adherencia con el revoque.

A partir de estas constataciones es dable esperar que toda acción externa encuentre el “campo fértil” para actuar de forma desfavorable.

Por un lado tenemos como ya se dijo un enclave frente al mar que hace que el ambiente sea más agresivo para los elementos constructivos en general y particularmente para el hierro. También influye el hecho de que al ser un lugar muy abierto el viento ataca con mayor fuerza y que asociado a la lluvia provoca una mayor penetrabilidad de ésta sobre los componentes de fachada.

Por otro lado tenemos la acción de las ondas expansivas de las explosiones efectuadas en las cercanías, de las cuales no se tiene registro en cuanto a su magnitud (por lo menos que esté en relación proporcional a la cantidad de detonaciones).

Por no contarse con actas notariales que certifiquen el estado del edificio en forma previa a realizarse el “barrenado”, los elementos de juicio no son cien por ciento fehacientes en cuanto a la incidencia de éstas en las problemáticas que enfrenta el edificio. De todas maneras se cuenta con las afirmaciones de gente de este edificio y de los circundantes en cuanto a la coincidencia de la aparición de fisuras en el momento de las explosiones, así como el agravamiento de otras fisuras incipientes y el reaparición de otras que habían sido reparadas.

Los efectos posibles sobre la estructura se ven remarcados por el hecho de que hubo rotura de vidrios y hasta el arrancado de una ventana por efecto de la onda expansiva.

Como ya se dijo, al ser la solución del revestimiento de fachada deficitario en varios aspectos, no era una estructura preparada para soportar esfuerzos inusuales como lo son las ondas expansivas de las explosiones.

12

En cuanto al manejo de posibles soluciones al revestimiento de fachada, si se dejara de lado el factor económico lo más recomendable sería demoler todo el revestimiento de la fachada y diseñar uno alternativo que contemple la corrección en las normas del buen construir. Al día de hoy no se ha emprendido la aplicación de una terapéutica en forma generalizada, solo se han hecho intervenciones aisladas en donde se reconstruyó algún sector con el mismo procedimiento y materiales existentes.

Se estuvo estudiando una posible solución cuya concreción quedó trunca por motivos económicos. En líneas generales, se buscó diseñar una terapéutica integral de recuperación que tendiera a detener el fenómeno degresivo que está sufriendo el sistema de revestimiento, complementado con intervenciones puntuales en las zonas donde la degradación se presenta más avanzada.

Está claro que la degradación que está sufriendo la armazón de hierro del revestimiento no es reversible, por lo que sólo se puede aspirar en primer lugar a detener el proceso y en segundo lugar complementar o suplir en la medida de lo posible las armaduras y sustituir piezas deterioradas.

El tratamiento que se propuso es en base a un inhibidor de corrosión que está diseñado para detener este tipo de fenómenos en armaduras de hormigón armado.

Por ser la situación que estamos tratando un caso que no se encuadra dentro de lo que se puede clasificar como hormigón armado y tampoco está dentro de las situaciones típicas a las que nos podemos ver enfrentados con los procedimientos constructivos utilizados en nuestro medio, es que estimamos conveniente tomar precauciones complementarias en la implementación del procedimiento propuesto.

Por lo antes expuesto es que se realizaron consultas previas con el fabricante del producto a emplearse, y este a su vez con la casa matriz para que asesorara sobre su aplicación en la situación a la que nos vemos enfrentados.

Siendo que la respuesta fue en buena medida positiva se decidió seguir adelante con el diseño de la terapéutica a aplicarse.

Se propuso realizar una prueba en un pequeño sector de manera de poder evaluar los resultados de la aplicación en lo inmediato, ya sea para ver si el producto fue capaz de “migrar” hasta las armaduras, y también cuales serían los efectos secundarios como lo podría ser un posible manchado de las piezas cerámicas (eventualidad que se podría dar de acuerdo al asesoramiento recibido).

Estas serían en principio las previsiones que serían deseables realizar para la toma de decisión de una aplicación masiva de este producto

Este procedimiento deberá ser complementado con hidrolavado previo y además por la colocación de llaves en “L” en las aristas de los cambios de planos. Por otra parte habrá que juzgar “in situ” a medida que avancen los trabajos la

13

necesidad de realizar “costuras” con hierro en zonas donde se presenten situaciones que ameriten suplir las armaduras.

Related documents