Para participar en los programas escolares normales, algunos estudiantes deben usar aparatos ortopédicos c o m o soportes, zapatos especiales, muletas o sillas de ruedas. No es mucho lo que debe hacerse para modificar el programa educativo si la escuela dispone de las características arquitectónicas necesarias (como rampas, elevadores y servicios accesibles) y si los maestros toman en cuenta las limitaciones físicas de sus alumnos.
Crisis epilépticas. Una crisis es "una descarga anormal de energía eléctrica en
algunas células del c e r e b r o " (Hallahan y Kauffman, 1 9 9 7 , p. 4 0 5 ) . Sus efectos de- penden del lugar del cerebro en que empiece la descarga y de lo lejos que se difun- da. La gente con epilepsia presenta crisis recurrentes, pero no todas las crisis son resultado de la epilepsia. Algunas veces pueden ser disparadas por condiciones temporales c o m o las fiebres altas o las infecciones.
Las crisis adoptan muchas formas y difieren en cuanto a duración, frecuencia y movimientos. Una crisis parcial incluye sólo una parte pequeña del cerebro, mientras que una crisis generalizada incluye una zona mucho mayor. Casi todas las crisis generalizadas (alguna vez llamadas grand mal) están acompañadas de movi- mientos espasmódicos no controlados que suelen durar de dos a cinco minutos a los que sigue un estado de sueño profundo o coma. Al recuperar la conciencia, el estudiante puede estar fatigado, confuso y quizá necesite dormir un poco más. La mayor parte de las crisis se controlan con medicamentos. Si un estudiante tiene una crisis acompañada de convulsiones, el maestro debe cuidar que no salga lesionado. El mayor peligro que corre una persona que presenta una crisis es el de golpearse contra una superficie dura durante los violentos movimientos espasmódicos. Pero no intente restringir los movimientos del niño: una vez que empieza la crisis no podrá detenerla; bájelo con suavidad al piso, lejos de muebles o paredes, retire los objetos sólidos, haga girar con suavidad su cabeza hacia el lado y afloje cualquier prenda que apriete; nunca ponga nada en su boca. Averigüe con los padres de qué forma manejan las crisis. Busque ayuda médica si una crisis sucede a otra sin que el estudiante recupere la conciencia o si la crisis dura más de 10 minutos (Hallahan y Kauffman, 1 9 9 7 ) .
No todas las crisis son tan impresionantes. En ocasiones, el estudiante pierde un instante el contacto, mira fijamente, no responde a las preguntas, suelta obje- tos y se pierde de lo que ha sucedido de uno a 30 segundos. A estos síntomas en alguna ocasión se los llamó petit mal, pero ahora se conocen c o m o crisis de ausen- cia y pueden pasar fácilmente desapercibidos. Debe consultar con el psicólogo o la enfermera de la escuela si alguno de sus alumnos parece soñar despierto con fre- cuencia, si en ocasiones parece ignorar lo que sucede o si no puede recordar lo que acaba de acontecer cuando se le pregunta. El principal problema de los estudiantes con crisis de ausencia es que pueden perder la continuidad de la clase. Si las crisis son frecuentes, las clases les parecerán confusas. Interrogúelos para asegurarse de que entienden y siguen la lección, y prepárese para repetirla de manera periódica.
Parálisis cerebral. Las lesiones cerebrales ocurridas antes o durante el naci-
miento o en la infancia pueden ocasionar que el niño tenga dificultades para mover y coordinar el cuerpo. El problema puede ser tan leve que apenas parezca ser un
Aparatos ortopédicos Artefactos como soportes y sillas de ruedas que ayudan a la gente con disca- pacidades físicas.
Epilepsia Trastorno marcado por crisis y causado por descargas eléc- tricas cerebrales anormales. Crisis parcial Crisis que empieza en un área localizada y que incluye sólo una pequeña parte del cerebro. Crisis generalizada Crisis que in- cluye una parte considerable del cerebro.
138 CAPÍTULO 4 Habilidades y problemas en el aprendizaje
Parálisis cerebral Condición que abarca una diversidad de proble- mas motrices o de coordinación ocasionados por un daño cerebral. Espasticidad Músculos tirantes o tensos, característicos de algunas formas de parálisis cerebral. Lectura del habla Uso de señales visuales para entender el lenguaje. Lenguaje de signos Sistema de co- municación con movimientos de la mano, que simbolizan palabras y conceptos.
Deletreo digital Sistema de comu- nicación que "deletrea" cada letra con una posición de la mano. Debilidad visual Visión limitada a los objetos cercanos.
Educacionalmente ciego Necesidad de materiales Braille para aprender.
poco desmañado o tan grave que los movimientos voluntarios son del todo impo- sibles. La forma más común de parálisis cerebral se caracteriza por la espasticidad (abierta rigidez o tensión de los músculos). Pero muchos niños con parálisis cere- bral presentan además impedimentos secundarios (Kirk, Gallagher y Anastasiow, 1 9 9 3 ) que pueden ser motivo de preocupación en el aula y con los que el maestro puede ser de más ayuda. Por ejemplo, muchos niños con parálisis cerebral también tienen problemas auditivos, del habla o retardo mental leve. Las estrategias de este capítulo serán de ayuda en esas situaciones.
Problemas auditivos. Entre los síntomas de problemas auditivos está volver un
oído hacia el hablante, favorecer un oído durante una conversación o entender mal una conversación cuando no puede verse la cara del que habla. Otros indicadores incluyen la incapacidad de seguir instrucciones, parecer distraído o confuso en oca- siones, pedir con frecuencia a la gente que repita lo que acaba de decir, pronunciar mal las nuevas palabras o nombres y mostrarse renuente a participar en las discu- siones del grupo. Tome nota sobre todo de los estudiantes que tienen frecuentes dolores de oídos, infecciones sinusíticas o alergias.
En el pasado, los educadores debatían respecto a si la mejor estrategia para los niños con problemas auditivos eran los métodos orales o la manuales. Los métodos orales incluyen la lectura del habla (llamada también lectura de los labios) y capaci- tar a los estudiantes para el uso de la poca audición que tengan. Los métodos ma- nuales comprenden el lenguaje de signos y el alfabeto digital. Las investigaciones indican que los niños que aprenden algún método manual de comunicación tienen mejor desempeño en materias académicas y mayor madurez social que los que son expuestos a métodos orales. En la actualidad se tiende a combinar ambos métodos (Hallahan y Kauffman, 1 9 9 7 ) . Las innovaciones tecnológicas, como los teletipos en los hogares y en los teléfonos públicos, el correo electrónico e internet han ampliado las posibilidades de comunicación de la gente con problemas auditivos.
Problemas visuales. Los estudiantes que tienen dificultades para ver a menudo
sostienen el libro muy cerca o muy lejos de los ojos. Pueden bizquear, frotarse los ojos con frecuencia o quejarse de ardor o dolor en los ojos, que pueden estar hin- chados, enrojecidos o con costras. Los estudiantes con problemas de visión suelen leer mal el material escrito en la pizarra, describir su visión como borrosa, ser muy sensibles a la luz o mantener la cabeza en un ángulo extraño (De M o t t , 1 9 8 2 ) . Cualquiera de estos síntomas debe comunicarse a un profesional calificado.
Los problemas moderados de visión pueden superarse con el uso de lentes c o - rrectivos. En los Estados Unidos, solamente uno de cada 1 0 0 0 niños tiene impedi- mentos visuales tan graves que requiere servicios educativos especiales. La mayor parte de los miembros de este grupo que requiere educación especial se clasifica como débil visual, lo que significa que puede leer con la ayuda de lentes magnificadores o libros con caracteres grandes. Un pequeño grupo de estudiantes, aproximadamente uno en cada 2 5 0 0 , es educativamente ciego, y en este caso los canales predominantes de aprendizaje son el tacto y la audición (Kirk, Gallagher y Anastasiow, 1 9 9 3 ) .
Los materiales y el equipo especiales para ayudar a los alumnos con problemas visuales a funcionar en las aulas regulares comprenden máquinas de escribir de ca- racteres grandes, grabadoras de velocidad variable (que permiten a los maestros hacer grabaciones de tiempo comprimido que acelera la velocidad del habla sin cambiar el tono de la voz), calculadoras especiales, abacos, mapas, gráficas y mo- delos tridimensionales y aparatos de medición especial. Para los estudiantes con problemas visuales, la calidad de la impresión a menudo es más importante que el tamaño, por lo que es conveniente estar atento a los manuales y copias de difícil lec-
Estudiantes con necesidades educativas especiales
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tura. El Centro de Referencia de Materiales Instruccionales de la American Printing House for the Blind ( 1 8 3 9 Frankfort Avenue, Louisville, KY 4 0 2 0 6 ) tiene catálogos de materiales educativos para los estudiantes con problemas visuales.