Linking Computational Thinking Practices and Learning Objectives
LO 3.1.3 Explain the insight
A pesar de que la realidad chilena no sea la misma que la del ámbito internacional, en cuanto a las políticas públicas frente al tema de la inclusión, si existen algunos indicios y propuestas de cómo avanzar hacia una escuela más integral e inclusiva (Infante, 2007).
Es por ello, que durante los últimos años en Chile, se comienza a hablar sobre la Educación Inclusiva, mediante políticas públicas y acciones concretas de organismos gubernamentales, en donde se refleja el interés y compromiso con la educación para todos y todas, en lo referente al derecho a una educación de calidad y equidad, independientemente de las condiciones personales, sociales y culturales que
presenten a los estudiantes. Este compromiso se traduce en acciones focalizadas hacia la eliminación de las barreras de aprendizaje y participación, que se pueden manifestar cuando existen prácticas de eliminación y exclusión al interior del sistema educacional (Infante, 2007).
Es de esta manera que en Chile, el movimiento de la Educación Inclusiva, surge principalmente desde las transformaciones producidas al interior de la Educación Especial. Sin embargo, esta perspectiva conlleva ventajas principalmente para el tema de la discapacidad, pero no así para lograr una educación para todos y todas, donde exista el acceso y participación independiente de su etnia, género, forma de aprender, entre otras características (Infante, 2007).
En Chile, la Educación Inclusiva se ha centrado en un proceso de Inclusión Educativa, es decir, que todos los niños, niñas y jóvenes se encuentren insertos en el sistema educacional, independiente de su nivel socioeconómico, etnia, discapacidad, entre otros. Dicho proceso se ha enfocado en tres ejes: la educación especial, la educación intercultural y la educación general (Infante, 2007).
a) Educación Especial: Esta ha experimentado constantes cambios durante los últimos años, desde el aumento de la subvención para estudiantes con discapacidad, hasta el incremento en la cobertura de integración de niños y jóvenes al sistema regular de educación, junto con normativas específicas que favorecen este proceso de integración (Infante, 2007).
b) Educación Intercultural: En esta se ha evidenciado una serie de cambios importantes de destacar y que favorecen el desarrollo de las comunidades indígenas, a través de programas como el Programa de Desarrollo Integral de Comunidades Indígenas (Orígenes), producto de un acuerdo entre el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio de Planificación y Cooperación (MIDEPLAN). Este programa tiene una duración de seis años a partir del 2001 y busca desarrollar las áreas productivas, de salud y de educación de las comunidades Mapuches, Aymaras y Atacameñas. Específicamente, el Programa Orígenes tiende a enfatizar la necesidad de que cualquier acción estatal que considere comunidades indígenas debe
tener como elemento central la participación de dichas comunidades en la elaboración y gestión de estas (Luna, 2007).
Con ello, entre los años 1996 y 2000 desarrollaron la primera fase del Programa Orígenes en que se elabora un Programa de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB) (MINEDUC, 2007) para los niveles entre 1º y 6º año de Enseñanza General Básica. Este Programa tiene por objetivo el desarrollo de un proceso de construcción de conocimiento entre la escuela y la comunidad (Infante, 2007). c) Educación general: Esta modalidad se enfoca más bien en la asistencia técnica externa para aquellas escuelas que presentan bajos resultados en las mediciones de aprendizaje nacionales estandarizados, como por ejemplo el SIMCE (sistema de medición de la calidad de la educación), con ello, escuelas que presenten significativos índices de repitencia y altas tasas de deserción escolar. En definitiva, este punto se preocupa principalmente de las escuelas denominadas prioritarias (Infante, 2007).
La ayuda que reciben estos establecimientos, fundamentalmente, consisten en apoyo intensivo de instituciones externas (Facultades universitarias, centros académicos, etc.) en cuanto al desarrollo de metodologías de enseñanza y perfeccionamiento docente en las áreas de lenguaje y matemáticas para primer ciclo (1° a 4° básico) (Infante, 2007).
Por otro lado, para la Enseñanza Media existen los Liceos Prioritarios, donde al igual que en la modalidad anterior, se contratan instituciones externas para que apoyen a los liceos en cuanto a la consolidación de la estructura de la escuela (equipos, unidades de gestión, entre otras), en los procesos de enseñanza y aprendizaje y en la formación docente. A su vez, también funcionan los llamados Liceos Preferentes, en donde se les proporciona el apoyo de un supervisor que trabaja en el funcionamiento y toma de decisiones de los equipos de directivos y docentes, con ello, se les facilitan programas de perfeccionamiento para directivos y docentes en el desarrollo de competencias a nivel de gestión educativa (Infante, 2007).
finalidad de establecer una red nacional entre todas las escuelas y liceos públicos chilenos e incorporar las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) al contexto educativo, para ello se considera capacitaciones para los profesores y la instalación de equipos, software y recursos pedagógicos necesarios. De esta manera, la incorporación de las TICs en las escuelas y liceos buscaba, el desarrollo de ambientes que proporcionaran las mismas oportunidades de acceso a recursos para el aprendizaje de calidad, independiente de la ubicación geográfica o nivel socioeconómico de las escuelas (Infante, 2007).
A esto, se le suman acciones que promuevan la igualdad de oportunidades desde una perspectiva de género. De esta forma se comienza a realizar actividades para incluir el enfoque de género en sus campañas de difusión, en las licitaciones de material didáctico y en la elaboración de recursos educativos para estudiantes y profesores de las escuelas y liceos de Chile (Infante, 2007).
Pero, pese a los muchos esfuerzos y recursos invertidos en la reforma educativa, en Chile se han efectuado pocos cambios en el aula como espacio de aprendizaje. Esto alude a los métodos pedagógicos y didácticos del profesor y al ambiente de aprendizaje. Por un lado, se necesita flexibilizar los contenidos y modalidades de enseñanza para atender diversas necesidades de aprendizaje, tomando en cuenta las diferencias sociales, culturales e individuales de los alumnos. Por otro, es prioritario ocuparse del aula, fortaleciendo elementos importantes como la capacitación y entrenamiento docentes o el aprovechamiento de la tecnología educativa en el aula (Grupo Interagerencial de las Naciones Unidas, 2001).
5.4. Contextualización político-jurídico de la educación chilena en las últimas