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Explorative description of the social-ecological systems of land reform projects in central Namibia

Appendix A The impact of heterogeneity in endowments and norms

A.2 Explorative description of the social-ecological systems of land reform projects in central Namibia

La Bibliothèque nationale de France conserva la mayor parte de los manuscritos copiados por Diasorino (52) pero tal número no debe hacernos creer que todos entraron a la vez o que todos fueron copiados durante su estancia en Fontainebleau. Veámoslos con más detalle:

· Prácticamente la mitad del fondo parisino actual (26 volúmenes) lo componen manuscritos que Diasorino copió o vendió en París para Jean-Jacques De Mesmes († 1569) y su hijo Henri De Mesmes († 1596), quienes formaron el núcleo de la colección familiar.443 La biblioteca pasó sucesivamente por diferentes miembros de la familia. Cuando murió Henri II De Mesmes († 1650),

hijo de Jean-Jacques II (†1642) y biznieto del primer Jean-Jacques De Mesmes,

intentaron vender la biblioteca a la reina Cristina de Suecia, pero el negocio no prosperó y comenzó la división de la biblioteca entre la familia y la dispersión de los volúmenes entre los eruditos de la corte de Luis XIV. En 1706 se puso a la

venta, saliendo gran parte de los impresos.444 Los manuscritos y documentos continuaron en la familia, pero parece que por separado. Una parte pasó a los descendientes de Jean-Antoine († 1673), Jean-Jacques III († 1688) y Jean-

Antoine II († 1723). Las hijas y herederas de este último, Mme. de Lorge y

443 Se tienen noticias de la historia de esta biblioteca. Por ejemplo, en 1606 Nicolas-Claude Fabry de Peiresc

recogía por escrito el asombro que le había causado la visita a la biblioteca de Jean-Jacques II De Mesmes

por su riqueza. Si bien no dejaron de entrar libros en ella, poco a poco los herederos fueron abandonando el espíritu de los fundadores de compartir con eruditos su tesoro bibliográfico y Henri II cada vez ponía más dificultades a los que querían utilizar los manuscritos. A este respecto se han conservado las quejas de, entre otros, Nicolás Heinsius o Isaac Vosio (Delisle Cabinet I 399).

Mme. d'Ambre, pusieron en venta en 1725 los restos de la biblioteca familiar (unos 642 volúmenes, de ellos 413 manuscritos), que finalmente vendieron a Luis XV en 1731 por 12000 libras. La otra parte de la biblioteca pasó a una hija

de Henri II llamada Louise (1640 – 1709), y duquesa de Vivonne, quien en 1679

donó a Jean-Baptiste Colbert (1619 – 1683) 540 manuscritos de la familia De Mesmes, de los cuales 242 eran griegos.445

La biblioteca manuscrita de Colbert se enriqueció por las mismas fechas con más fondos procedentes de la de Jacques-Auguste de Thou, bibliotecario a finales del s. XVI del colegio jesuita de Clermont,446 y de la de Jean Ballesdens,

cuyos manuscritos heredó en 1675, recibió el Par. gr. 2298.447 Después de su

muerte, sus libros (de entre ellos unos 865 eran manuscritos griegos) pasaron sucesivamente a dos de sus hijos, Jean-Baptiste II Colbert, marqués de Seignelay

(1651 – 1690), quien en 1686 compró otros 28 manuscritos griegos, y Jacques- Nicolas Colbert, arzobispo de Rouén (1654 – 1707). Este último legó la biblioteca familiar a Charles-Éléonor Colbert, hijo de su hermano el marqués de Seignelay. En contra de las disposiciones de su tío, que le obligaban a mantener la biblioteca unida y no venderla, en 1727 se deshizo de unos 600 manuscritos y en 1728 vendió los impresos. Ese mismo año comenzaron las negociaciones con el rey para la compra de los manuscritos, pero el acuerdo no se alcanzó hasta 1732, cuando se los vendió al monarca por 300000 libras. Su ingreso efectivo en la Bibliothèque royale sería en 1737. Hasta entonces, el segundo marqués de Seignelay pudo disponer de un reducido número de libros para su propio uso, tal y como se había acordado en la venta. En 1748 se incorporaron por otras compras a la Bibliothèque royale los manuscritos que había vendido en 1727.448 Por su parte, su bibliotecario durante más de treinta años, Étienne Baluze (1630 – 1718) contaba con dos copias de Diasorino entre sus aproximadamente 957 manuscritos. Su biblioteca pasó a Mme. Le Maire y en 1719 el abad Bignon compró el fondo para la Bibliothèque royale.

445 Hay una contradicción en cifras con el catálogo que realizó de estos manuscritos Étienne Baluze, su

bibliotecario, quien solo recoge 215.

446 No todos sus manuscritos pasaron a Colbert. Una parte de los fondos fueron a la Maison profèsse des jesuites, como la biblioteca de Pierre-Daniel Huet. Para de Thou véase Delisle Cabinet I 470 – 472 y

Omont Inventaire I XXX. Para el colegio de Clermont véase Delise Cabinet I 437 – 438 y Omont

Inventaire I XII – XIII.

447 (1595 – 1675). Su biblioteca la componían 949 volúmenes (de los cuales más de 200 eran manuscritos),

aunque otras fuentes hablan de más de 6000. A su muerte, su biblioteca pasó al Hôtel-Dieu de París y en 1676 se puso a la venta. Véase Delisle Cabinet I 287 y 452 – 453 y Omont Inventaire I IX.

448 Para la biblioteca de Colbert véase Delisle Cabinet I 480 y 482 – 486 (además de las pp. ya indicadas para

los De Mesmes) y Omont Inventaire I XIV. Véase Delisle Cabinet I 364 – 367 y Omont Inventaire I IX –

· El otro gran beneficiado de las copias de Diasorino fue el monarca Enrique II

(1519 – 1559) quien continuó, aunque con menos ímpetu, con los gustos bibliófilos de su padre, Francisco I, y amplió el fondo griego con manuscritos

que o bien compraban sus embajadores en Oriente y Venecia, o bien encargaba copiar al grupo de Fontainebleau. Por su parte, su esposa Catalina de Médicis (1519 – 1589), fue la heredera de la biblioteca de Pietro Strozzi, quien había comprado la biblioteca de Niccolò Ridolfi (1501 – 1550). Estaba formada por 800 manuscritos, la mayoría griegos. Enrique IV (1553 - 1610) la adquirió en

1597 por 5400 escudos tras la intervención de Jacques-Auguste de Thou.449 De aquí pasaron a la Bibliothèque royale, siendo 12 los manuscritos de Diasorino que poseyeron entre los dos.450

Estas dos son las colecciones más importantes, pero no suponen el total de los manuscritos de Diasorino en la BnF. Otros manuscritos pertenecieron a personajes tales como:

· Gilbert Gaulmin de Moulins (1585 – 1665) fue un conocido políglota de la época de Mazarino y Nicolas-Claude Fabry de Peiresc que editó y tradujo al latín el De operatione daemonum de Miguel Pselo. Isaac Vosio lo convenció para que vendiera su biblioteca a la reina Cristina de Suecia, pero no se sabe si la transacción se llegó a realizar. Tres de sus manuscritos (Par. gr. 457, 460 y 2731) acabaron, por donativo, herencia o compra, en manos de Charles-Maurice Le Tellier (1642 – 1710), arzobispo de Reims. Su biblioteca manuscrita, que donó a la Royale en 1700, contaba con 111 manuscritos griegos. Los aproximadamente 16000 impresos pasaron a la biblioteca de Ste.-Geneviève.451 · La biblioteca de Roger de Gaignières (1644 – 1715) contaba con tres ejemplares

de la pluma de Diasorino (Par. gr. 1897, 2177 y 2226), aunque no todos ellos llevaban el número de pertenencia a su colección. Gaignières donó su colección al rey en 1711, aunque mantuvo el usufructo de toda ella hasta su muerte. La colección se dividió entonces en tres lotes: uno destinado a la Bibliothèque royale, otro a Affaires étrangères y un tercero que se puso a la venta en subasta pública.452

449 Aunque, como se puede ver por su signatura, el Par. Coisl. 130, que perteneció a Catalina, llegó más tarde

(de nuevo) a la Bibliothèque royale. No sabemos cómo entró este manuscrito en la biblioteca de Coislin.

450 Véase Delisle Cabinet I 151 – 163 y 187 – 189 para la fundación de Fontainebleau y los mss. de Enrique

II y Diana de Poitiers, y 207 – 212 para los de Catalina de Médicis. Para la historia del fondo de Ridolfi

acúdase a Muratore (2009). En nuestro gráfico lo hemos considerado como de Coislin, pues fue su último posesor, y no entre los de Catalina de Médicis.

451 Véase Omont Inventaire I XVII – XVIII para el primero y Delisle Cabinet I 302 – 305 y Omont Inventaire I XX para el segundo.

452 Véase Delisle Cabinet I 335 – 336, Omont Inventaire I XVII e ibidem III XCIV y Brièle, L. «La

bibliothèque d'un académicien au XVIIe siècle: inventaire et prisée des livres rares et des manuscrits de J. Ballesdens, suivis de son testament». Documents pour servir à l'histoire des hôpitaux de Paris IV. Paris: Imprimérie nationale, 1885.

· Henri-Charles du Cambout de Coislin (1665 – 1732) fue obispo de Metz. Antes de su muerte, en 1731, legó su biblioteca, heredada en parte de Pierre Séguier (1588 – 1672) y que llegó a contar con 400 manuscritos griegos, a la abadía de St.-Germain-des-Prés. Entre 1793 y 1795 se incorporó como fondo propio a la Bibliothèque royale.453

· Pierre-Daniel Huet (1630 – 1721), obispo de Avranches, donó su biblioteca, entre la que se encontraban dos manuscritos de Diasorino (Par. suppl. gr. 38 y 51), a la Maison professe des Jésuites de París en 1692. Cuando se suprime la orden en Francia en 1763-64, vuelve a sus herederos. Uno de ellos la ofreció en 1767 a la biblioteca del rey, aunque otra parte llegó por compra en 1858.454

· Charles de Lorraine (1524 – 1574) cardenal de Guise y de Lorena y obispo de Reims, recibió de su protegido Constantino Paleocapa el Par. suppl. gr. 148. De él pasó al cardenal Richelieu (1585 – 1642), quien contaba con 28 manuscritos griegos en su biblioteca. En 1660 el Parlamento, siguiendo sus últimas voluntades, otorga la tutela de su biblioteca a la Sorbona. En 1796 ingresan en la Bibliothèque royale junto con los otros manuscritos procedentes de la Sorbona.455

453 Véase Omont Inventaire I XIII.

454 Véanse Delisle Cabinet I 437 – 438 y Omont Inventaire I XII – XIII y XVIII – XIX tanto para Huet como

para la maison professe.

455 Para Charles de Lorraine y su biblioteca véase Delisle Cabinet I 414 – 416 y para Richelieu y el fondo de

la Sorbona Omont Inventaire I XXV – XXVI y XXIX – XXX y Bonnerot, J. «Autour de Richelieu: les

mss. de Richelieu à la Sorbonne». Revue d'histoire dipomatique 70, 2 (1956): 193 – 208.

La Bibliothèque municipale de Besançon conserva un manuscrito que perteneció a Antonio Perrenot de Granvela, cuya biblioteca estaba en su palacio de esta ciudad. A su muerte en 1585, su biblioteca pasó sucesivamente a su hermano Francisco († ca. 1607) y a Jean-Baptiste Boisot, quien la donó a la abadía de los benedictinos de Saint- Vinçent de Besançon en 1694, antes de morir.456 Se conservan varios inventarios y

catálogos de diferentes fechas que dan cuenta de la desaparición de algunos manuscritos de la biblioteca del prelado francés.

En el caso de este manuscrito, tras salir de la biblioteca del cardenal, quizá a comienzos del s. XVIII, volvió a su lugar de origen tras su adquisición en subasta pública

en 1960. Al llegar se le asignó la signatura Z 158, aunque tiene otra anterior y más antigua (Granvelle 53, del inventario de 1607).457