7.1. CONCEPTO DE MODELO
El mundo real es enormemente rico, variado y caracterizado por una fuerte entropía en los sistemas que lo componen. Cada especialista, o un grupo de ellos, se proponen una serie de objetivos en su investigación que sólo pueden ser alcanzados mediante la simplificación de la realidad, a partir de la creación de modelos. Un modelo es una representación simplificada de la realidad que nos permite una aproximación al conocimiento de la misma. La realidad está formada por sistemas complejos, no siempre aprensibles en toda su complejidad. Los modelos simplifican la realidad y se presentan en ellos los aspectos que son de interés para nosotros mediante representaciones corrientes, objetos e imágenes.
Modelos instrumentales. Son todas aquellas representaciones que, teniendo un soporte real, tal como un mapa, una ecuación, un histograma, nos permiten generar conceptos e ideas y organizar el conocimiento y las percepciones sobre aspectos particulares.
“En general cualquier imagen mental utilizada por el pensamiento es un modelo. Un modelo es, por lo tanto, una representación de nuestro nivel de conocimiento de un sistema complejo, reduciendo la variedad del sistema y facilitando nuestro conocimiento de la realidad en aquellos aspectos relevantes en los que estamos interesados.” (Moldes, 1995).
El diseño de un modelo presupone la existencia de una teoría que, además de explicar el funcionamiento del sistema que modela, le da un sustento teórico basado en el conocimiento alcanzado hasta el momento. La teoría servirá para predecir el comportamiento del sistema modelado y, a la vista de los recursos disponibles, optar por una mayor o menor simplificación de la realidad en el modelo.
En la tarea de modelar la realidad es necesario ser selectivos; no se puede ni se debe abarcar ni representar toda su complejidad, para eso existe la realidad, hay que aislar aquellos elementos y relaciones del mundo real que sean útiles para los propósitos del estudio que se aborda.
7.1.1. DOS CAMINOS
En la construcción de un modelo, se pueden seguir básicamente dos caminos: uno es el analítico y otro el sistémico, cuyas características particulares los hacen más adecuados según los diferentes enfoques con que apreciemos la realidad que nos toca modelar y explicar.
7.1.1.1. Enfoque analítico
Consiste en el estudio del comportamiento de los elementos individuales constituyentes del sistema para deducir, del conocimiento de estos, el comportamiento generalizable de todo el sistema. Como ejemplos se pueden citar: el camino clásico de los modelos económicos de demanda, oferta y transporte.
7.1.1.2. Enfoque sistémico
Consistente en la observación global de la realidad en estudio para deducir de ello, por ejemplo, los comportamientos individuales.
Ambos procedimientos, el analítico y el sistémico, más que opuestos son complementarios y su utilización depende de las características del sistema en estudio. La Tabla 3 recoge las principales características de ambos enfoques.
Enfoque analítico Enfoque sistémico
Aísla, se concentra sobre los elementos
Relaciona, se concentra sobre las interacciones de los elementos Considera la naturaleza de las
interacciones
Considera los efectos de las interacciones
Se basa en la precisión de los detalles
Se basa en la percepción global Modifica una variable a la vez Modifica simultáneamente grupos de
variables Independientemente de la duración,
los fenómenos considerados son reversibles
Integra la duración y la irreversibilidad
Modelos precisos y detallados, aunque difícilmente utilizables (modelos econométricos)
Modelos insuficientemente rigurosos para servir de base en la decisión y en la acción (modelos Club de Roma)
Enfoque eficaz cuando las interacciones son lineales y débiles
Enfoque eficaz cuando las interacciones son fuertes y no lineales
Conduce a una enseñanza por disciplinas
Conduce a una enseñanza pluridisciplinaria
Conduce a una acción programada en sus detalles
Conduce a una acción por objetivos Conduce a un buen conocimiento de
los detalles con objetivos mal definidos
Conduce a un conocimiento borroso
Tabla 3. Características de los enfoques analíticos y sistémicos en la creación de modelos. Fuente: Joel de Rosmay, 1975, en Moldes, 1995.
En el diseño y conceptualización de un modelo, se deben analizar otras concepciones existentes - desarrolladas incluso desde otras perspectivas, disciplinas técnicas o científicas - ya que podemos encontrar que las teorías que los sustentan nos permiten ordenar mejor nuestro universo de ideas y modelar nuestro sector de la realidad en forma más sencilla; ... “así, es frecuente que se utilice la teoría de la gravedad para modelar el comportamiento de un sistema de tráfico o la localización de industrias, o modelos de sistemas ecológicos para explicar determinados comportamientos sociales.” (Moldes, 1995).
La ciencia utiliza básicamente el enfoque analítico como metodología para modelar e interpretar la naturaleza, desde el triduo que componen la observación, la experimentación y la conceptualización teórica. Sin embargo, cuando se pretende interpretar y explicar el comportamiento de un sistema complejo, debemos acudir al enfoque sistémico que nos permita abarcar la generalidad sin desmembrarla en sus partes constitutivas; tal es el caso de predecir el comportamiento de los sistemas socioeconómicos y naturales, y de la interacción entre ambos.
Figura 10. Proceso cíclico de la gestión de un sistema complejo.
Tomado de: García Bes y Garrido, 2000.
El modelo conceptual e instrumental (ver, 7.1. CONCEPTO DE MODELO) es el que da origen y soporte teórico al proceso cíclico de gestión de un sistema complejo, y por ello ocupa la parte superior del diagrama de la Figura 10; las decisiones políticas, adoptadas en un marco de planificación, permiten modificar la realidad a través del análisis del modelo y de la toma de decisiones. Los datos, tomados de la realidad, son procesados y analizados en un entorno SIG para realimentar el modelo instrumental, el que ofrecerá nuevamente información al centro decidor, para que este opere transformando la realidad.
Los sistemas de información son la base para la creación de modelos instrumentales, y a decir de Moldes (1995), el propio sistema de información es un modelo instrumental. Como ya se comentara en el apartado 1. “DEFINICIONES, CONCEPTOS Y APLICACIONES”, la diferencia entre los sistemas de información (SI) y los SIG, es que este último es un SI diseñado para trabajar con datos
georreferenciados según un sistema de referencia terrestre, es decir con datos y entidades ubicadas espacialmente según una determinada escala.
La información contenida en un mensaje tiene la gran capacidad de modificar el conocimiento del receptor y, por lo tanto, de su modelo conceptual de un aspecto particular de la realidad. Para conformar un modelo, los datos deben estar organizados, deben ser procesados e interpretados por parte del receptor, para que constituyan información con la capacidad de modificar la concepción anterior de la realidad. Por otra parte, para que un modelo sea vigente en el tiempo y permita tomar decisiones permanentemente, se deberán mantener actualizados los datos de la realidad y los procesos para generar información desde un SIG.
A nadie le caben dudas, y menos en estos momentos, que la información le es fundamental a todos los niveles de decisión, pero el ciclo de gestión de un sistema complejo (Figura 10) debe mantener un equilibrio; solo se deben coleccionar y almacenar los datos relevantes y pertinentes para la generación de los modelos que permitan explicar la realidad que se quiere modificar. La colección y almacenamiento de grandes cantidades de datos sin tener en claro cuáles son los objetivos del proceso de decisión, conlleva un fuerte esfuerzo y la inversión de grandes cantidades de dinero y de tiempo con un saldo de resultados pobres, el desaliento de quienes se involucraron con proyecto y del perjuicio para los destinatarios de las decisiones.
PROCESO DE