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18 many facets of human behaviour.

Part I of this thesis has three aims: the formulation of a con­ ceptual framework; the establishment of working principles and class­

18 many facets of human behaviour.

La teoría psicoanalítica de Lacan parte de las teorías de Freud y las

desarrolla creando la denominada Escuela Lacaniana del Psicoanálisis del

Campo Freudiano. Añade a las teorías de Freud tres sistemas que ayudan a comprender nociones del psicoanálisis. Son los sistemas u órdenes de “lo

real”, “lo imaginario” y “lo simbólico”. (Evans, D., Diccionario introductorio de

Psicoanálisis Lacaniano, Paidós, Barcelona, 1997, orig.1996, p.142). En este sentido, a diferencia de Freud, Lacan no aplica el Psicoanálisis al Arte, sino que estudia el arte para sacar conclusiones que se puedan llevar al psicoanálisis.

Las teorías de Lacan nos ayudan a ver el papel que tiene el Arte

como mediador entre […] la realidad traumática y el artista. Para esto

elabora tres temas: el diagrama de visualidad o estudio sobre el ojo y la

mirada, la explicación de ¿qué es un cuadro?, y por último, trata de nuevo el problema de la sublimación. El estudio del ojo y la mirada, nos servirá para entender mejor el hecho de qué es un cuadro […].

“[…] En la obra de Lacan, el término “falta” siempre está relacionado con el deseo. Es una falta que causa el sentimiento del deseo [...] “[…] Al sujeto le falta siempre el significante que podría completarlo. Este “significante que falta” es siempre constitutivo del sujeto […].(Evans, D., op. cit., pp.89, 90.)

y el trauma personal. “[…] El primero es el corte que se da en la relación homeostática entre el bebe y la madre, cuando interviene el padre o el lenguaje. Ahí se da una fractura, un trauma común a todas las personas. Por otra parte, el encuentro con lo real en un nivel traumático representa, desde la perspectiva Lacaniana, una ruptura y desbaratamiento total de la concepción que tiene el sujeto de sí mismo. Esta idea de uno mismo es imaginaria, es fantasmática. Dentro de esta teoría al encuentro traumático o encuentro con lo real se le denomina tyché. Supone una ruptura brutal de nuestra localización fantasmática en el mundo, es un choque violento y total.[…]”

“[…] En la vida anímica de una persona intervienen dos principios: el principio de placer y el principio de realidad, que son opuestos. En el principio de placer se sitúan los procesos primarios: el inconsciente, los instintos y el goce. En este universo primordial, el principio de placer queda reprimido por medio de la moral y de los acontecimientos de la propia realidad. El goce, que sería ese fluir del deseo propio del placer, queda reprimido. El psicoanálisis nos dirá que en el inconsciente hay una parte del sujeto que no ha sido realizada y en consecuencia se encuentra reprimida y censurada […]”.

En 1964 en su Seminario 11 titulado “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”, Lacan formula su teoría de la mirada como “objeto a”.(LACAN, J., Seminario 11 Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis, “De la mirada como objeto a minúscula”, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1989. Traducción Jacques-Alain Miller, pp.75-126)

En 1957 a comienza a ser concebido como objeto de deseo. [...] a designa el objeto que puede alcanzarse, que es realmente la CAUSA del deseo. [...] por esto Lacan lo llama “el objeto-causa” del deseo. [...] las pulsiones no intentan obtener el “objeto a”, sino que giran en torno a él.

(Evans, D., op. cit., pp.141)

La mirada es el lugar donde están implicados el deseo y la falta del sujeto. La persona se dirige a ver el mundo que le rodea en base a su deseo y a su falta. Al igual que Jean-Paul Sartre, Lacan distingue entre la vista (o el

mirada como amenaza, como si ésta lo interrogara. Así nos lo dice Lacan:

“Sólo veo desde un punto, pero en mi experiencia soy mirado desde todas partes” (Lacan, J., op. cit., p.80).

La teoría de Lacan, donde se trata de la mirada recíproca entre el objeto y la persona, puede explicar el papel que tiene el Arte para llenar la falta de ser del artista y concretamente en el caso de la presente investigación el intento de llenar la falta y el deseo de Hans C. Andersen

Lacan utiliza un diseño que nos ayuda a ver la función que desempeña el Arte como lugar de mediación con la realidad traumática y medio para capturar el goce y lo reprimido en el texto “¿Qué es un cuadro?”

(Evans, D., op. cit.pp.112-126). Parte de la base de que el sujeto (S) es un sujeto de falta y que ama en el objeto de deseo (O) que mira, precisamente lo que le falta (F). Para acceder a esta falta habrá un espacio que es el espacio de la representación, el arte, al que denomina espacio del velo o pantalla. El artista puede simbolizar en la pantalla la falta central de su deseo. La creación del artista se hace pues al nivel del deseo. Pero además, el ser del artista está en la propia obra y por consiguiente, es en la representación donde el sujeto va a capturar imaginariamente, algo del inconsciente, lo reprimido, lo censurado, algo del trauma.[…]

Freud nos […] incita a reflexionar sobre la sublimación o, más

exactamente, nos propone en el modo mismo en que intenta definir su campo, toda suerte de dificultades que merecen que hoy nos detengamos en ellas. (Lacan, J., Seminario 7 La Ética del Psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, 1988, p.113)

[…]La sublimación describe un proceso de derivación de la energía pulsional que en vez de satisfacerse libidinalmente, es desviada y neutralizada hacia otros fines socialmente valorados. La persona tiene un cuerpo enfermo, un cuerpo que goza pero que goza mal. Algo va mal en el principio del placer. Según Lacan, el secreto de la falta del goce de existir está relacionado con la relación sexual. En 1970 Lacan dijo: “no hay relación sexual”. Esto es, hay acto pero no relación sexual, hay trato pero no hay amor y el arte actual es capaz de “dar a ver” algo de esta realidad del sujeto […].

Lacan retoma el concepto de Freud al subrayar como básico el reconocimiento social y habla de sublimación con respecto a la producción artística. Hecho éste presente en la vida de Andersen. Las pulsiones han sido sublimadas en la medida en que se han desviado hacia objetos socialmente valorados. Pero a diferencia de Freud, Lacan piensa que la energía pulsional no puede ser sublimada completamente. Si bien la energía de los instintos se comporta de una manera plástica, pudiendo cambiar de

meta, sin embargo también tiene sus límites.

En suma, para comenzar a abordar el problema de la Sublimierung, la plasticidad de los instintos debe ser recordada, aunque deba decirse a continuación que por razones aún no dilucidadas, en el individuo no toda

sublimación es posible. [...] Algo no puede ser sublimado […] (Lacan, J.,

Seminario 7 La Ética del Psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires , 1988 pp114)

[…] Pero, ¿Cómo podemos enfrentarnos con el trauma por medio de la creación? […] ¿Cómo pudo hacerlo Andersen? Una manera de enfrentarse con el trauma, es por medio de la creación, siendo ésta una solución fantasmática para nuestro autor, un recurso de la fantasía, de la ilusión.

Por tanto la creación, para Hans Christian Andersen, la concebimos dentro de la sublimación las pulsiones y él llena la falta de entendimiento que produce el trauma, a través de la ilusión o transfigurando la realidad de una manera imaginaria.