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Two-Factor Authentication Schemes

3.8 Conclusions

4.1.4 Two-Factor Authentication Schemes

que vive nuestras luchas,

del universo entero, el único Señor.

Bendito los que en su nombre el Evangelio anuncian:

la Buena y Gran Noticia de la Liberación.

120. Venezolano

Santo es el Señor, mi Dios, digno de alabanza;

a El el poder, el honor y la gloria /HOSANNA, HOSANNA,

HOSANNA, HOSANNA HOSANNA, OH SEÑOR./ Bendito el que viene en nombre del Señor. Con todos los santos

COMUNIÓN

121. Amarte en los pobres

El Señor, al pasar por los montes y valles ciudades y campos de nuestro Ecuador, nos llamó a servirle

en el hombre que sufre

y ser mensajeros del Reino de Dios. ¡OH SEÑOR,

QUE NOS LLAMAS A SER TESTIMONIO DE AMOR Y ESPERANZA, DE FE Y CARIDAD, QUE SEPAMOS AMARTE EN LOS POBRES, QUE SEPAMOS AMARTE EN VERDAD!. Del Señor, es la voz que resuena en el alma de todo el que anhela justicia y amor, del Señor es la voz

del que clama olvidado

y vive oprimido por tanto dolor.

La misión, que el señor nos ha dado en el mundo es ver en los Pobres el rostro de Dios,

es amar, entregar nuestra vida al hermano

y ser servidores del pueblo de Dios. (Ritm. 335) 122. Amor, hermano mío (mi)

Amor, amor, amor, amor, hermano mío, Dios es amor; ama a todos como hermanos, Dios es amor.

123. Balada del camino

Es un largo sendero que debo seguir; es un trozo de tierra

que he de construir.

Señor, dame tu mano para caminar, pues todo se hace oscuro

si a mi lado no estás.

CAMINARÉ, TÚ ME DAS TU LUZ; CAMINARÉ, TÚ ME DAS LA FE; CAMINARÉ, TÚ ME DAS TU AMOR; CAMINARÉ.

Me das tu palabra, que es vida y verdad; me muestras un camino de amor y unidad. Me dices que te siga, sin quererme atar, que a tu lado camine en plena libertad. Quisiera tu mensaje a todos llevar,

sentir mis manos llenas, más vacías están. Señor, hay días grises duros de vivir, la fe se me hace oscura, pero acudo a Ti. No pierdas la esperanza, si en tu caminar, dejaste de hacer bien y olvidaste amar, porque siempre perdona nuestro Padre Dios, sabe que somos barro y nos da su amor. (Rit. 329)

124. Cerca está el Señor CERCA ESTÁ EL SEÑOR, CERCA ESTÁ EL SEÑOR, CERCA DE MI PUEBLO,

CERCA DEL QUE LUCHA CON AMOR. CERCA ESTÁ EL SEÑOR,

CERCA ESTÁ EL SEÑOR,

ES EL PEREGRINO QUE COMPARTE MI DOLOR. También está el Señor, le conocerán

en el que lucha por la igualdad; también está el Señor, le conocerán en el que canta la libertad;

también está el Señor, no olviden su voz,

sufre el gran dolor del oprimido. También está el Señor, le conocerán, en el obrero, en su taller;

también está el Señor, le conocerán en el anciano en su vejez;

también está el Señor, no olviden su voz,

en el hospital junto al enfermo. Jesús es el Señor, le conocerán,

Él es la Vida, es la Verdad, Jesús es el Señor, le conocerán, es el Camino de Libertad;

Jesús es el señor, no olviden su voz,

125. Como el padre me amó (RE) COMO EL PADRE ME AMÓ, YO LES HE AMADO.

MANTÉNGANSE EN MI AMOR, MANTÉNGANSE EN MI AMOR. Si mis palabras escuchan viviendo siempre en el amor, compartirán con alegría el don de la fraternidad. Si se ponen en camino sirviendo siempre la verdad, frutos darán en abundancia; mi amor se manifestará. No verán amor tan grande como aquel que les mostré yo doy la vida por ustedes, amen como les amé. Si hacen los que les mando y se quieren de corazón compartirán mi pleno gozo de amar como Él me amó.

126. Con vosotros está

/CON VOSOTROS ESTÁ Y NO LO CONOCÉIS, CON VOSOTROS ESTÁ SU NOMBRE ES EL SEÑOR./ Su nombre es el Señor y pasa hambre

y clama por la boca del hambriento y muchos que lo ven pasan de largo acaso por llegar temprano al templo. Su nombre es el Señor y sed soporta y está en quien de justicia va sediento y muchos que lo ven pasan de largo a veces ocupados en sus rezos.

Su nombre es el Señor y está desnudo, la ausencia del amor hiela sus huesos, y muchos que lo ven pasan de largo seguros y al calor de su dinero.

Su nombre es el Señor y enfermo vive y su agonía es la del enfermo;

y muchos que lo saben no hacen caso, tal vez no frecuentaba mucho el templo. Su nombre es el Señor y está en la cárcel, está en la soledad de cada preso

y nadie lo visita y hasta dicen: "tal vez ése no era de los nuestros". Su nombre es el Señor: el que sed tiene, quien pide por la boca del hambriento, está preso, está enfermo, está desnudo,

127. Confía siempre en Dios A menudo nada sabes del mañana estás desorientado y lleno de cuidado, nada ves todo te parece estar

sin salida pero tú,

sabes que el señor te ayudará. Tú ves a la gente llena de codicia trabajar tan sólo para ganar oro, tú también tienes ganas de tener como ellos pero tú,

sabes que tu oro es el Señor.

Estás sin descanso hasta por la noche todo acobardado y te falta ánimo, siempre vas muy de prisa siempre vas como huyendo pero tú,

solamente hallas paz en él. (Rit. 151) 128. Contigo es más fácil caminar

/¡CONTIGO ES MÁS FÁCIL CAMINAR!/ Me tomas de la mano,

rodeas mi cintura,

mi nombre te lo sabes de verdad. Sonríes a la noche,

Señor de las estrellas,

y el alba se despierta junto a ti. Te encuentro a cada paso, me envuelve tu presencia. Tu nombre es Jesús de Nazaret.

Conoces todo aquello que tengo en mis entrañas:

cuando era yo engendrado estabas tú. Me miras a la ojos,

diciendo. "Ven conmigo". Tus pasos sin temor yo seguiré. 129. Credo nicaragüense

Creo Señor firmemente que de tu pródiga mente todo este mundo nació, que de tu mano de artista, de pintor primitivista, la belleza floreció las estrellas y la luna, las casitas las lagunas, los barquitos navegando por el río rumbo al mar, /los inmensos cafetales, los blancos algodonales, y los bosques mutilados por el hacha criminal./ ¡CREO EN VOS,

ARQUITECTO, INGENIERO, ARTESANO, CARPINTERO, ALBAÑIL Y LABRADOR! ¡CREO EN VOS,

CONSTRUCTOR DEL PENSAMIENTO DE LA MÚSICA Y EL VIENTO,

Yo creo en vos Cristo obrero, luz de luz y verdadero, unigénito de Dios,

que para salvar al mundo en el vientre humilde y puro de María se encarnó.

Yo creo que fuiste golpeado con escarnio torturado, en la cruz martirizado, siendo Pilatos pretor. /El romano imperialista, puñetero y desalmado, que lavándose las manos quiso borrar el error./ Yo creo en vos compañero, Cristo humano, Cristo obrero, de la muerte vencedor. Con el sacrifico inmenso engendraste el hombre nuevo para la liberación.

Vos estás resucitando en cada brazo que se alza para defender al pueblo del dominio explotador.

/Porque estás vivo en el rancho en la fábrica, en la escuela, creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección./

130. Cristo libertador

CRISTO NOS DA LA LIBERTAD, CRISTO NOS DA LA SALVACIÓN, CRISTO NOS DA LA ESPERANZA, CRISTO NOS DA EL AMOR.

Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré;

cuando cargue con la Cruz de los demás, me salvaré.

Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración.

Cuando siga los caminos del amor, veré al Señor;

cuando sepa perdonar de corazón, tendré perdón.

Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración.

Cuando siembre la alegría y la amistad, vendrá el amor;

cuando viva en comunión con los demás, seré de Dios.

Dame, Señor, tu palabra; oye, Señor, mi oración.

Cuando luche por un mundo de igualdad, no habrá opresión;

cuando reine la justicia en el amor, vendrá la paz.

Dame, Señor, tu palabra;

131. Cristo te necesita

/Cristo te necesita para amar, para amar; Cristo te necesita para amar/.

/NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL;

AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN/.

/Al que sufre y al triste dale amor, dale amor; al humilde y al pobre dale amor/.

/Al que vive a tu lado dale amor, dale amor; al que viene de lejos dale amor/.

/Al que habla otra lengua dale amor, dale amor; al que piensa distinto dale amor/.

/Al amigo de siempre dale amor, dale amor; y al que no te saluda dale amor/.

/Cristo te necesita para amar, para amar; Cristo te necesita para amar/. (Rit. 291) 132. Cuando el pobre

CUANDO EL POBRE CREA EN EL POBRE, YA PODREMOS CANTAR LIBERTAD. CUANDO EL POBRE CREA EN EL POBRE, CONSTRUIREMOS LA FRATERNIDAD. Hasta luego mis hermanos,

que la misa terminó,

ya escuchamos lo que Dios nos habló. Ahora sí ya estamos claros

ya podemos caminar, la tarea debemos continuar. Todos nos comprometimos, en la mesa del Señor;

a construir en este mundo: el Amor. Y a luchar por los hermanos

y hacer la comunidad. Cristo vive en la solidaridad. Cuando el pobre busca al pobre, y nace la organización,

es que empieza nuestra liberación. Cuando el pobre anuncia al pobre, la esperanza que Él nos dio,

ya su Reino entre nosotros nació. (Rit. 338) 133. Cuando un niño con hambre

Cuando un niño con hambre pide pan, cuando llora, pues nunca se lo dan, ¡oh!... tiemblo por Ti, Jesús,

sufres, lloras, mueres,...

con los niños, de hambre mueres Tú. Mueres Tú, cuando un hombre esclavo está cuando grita pidiendo libertad,

¡oh!... tiemblo por Ti, Jesús, sufres, lloras, mueres,...

con los hombres esclavos mueres Tú. Cuando siento que el mundo en guerra está que el hermano al hermano matará

¡oh!... tiemblo por Ti, Jesús, sufres, lloras, mueres,...

Cuando pasas enfermo junto a mí, cuando olvido tu hambre y tu sufrir, ¡oh!... tiemblo por Ti, Jesús,

sufres, lloras, mueres,...

por mi absurdo egoísmo mueres Tú. (Rit. 114) 134. Da pacem domine

Da pacem domine,

Da pacem domine. /Da pa...cem/ 135. Defensor de la verdad

CRISTO FUE SINCERO, CRISTO FUE LEAL; SUPO SER VALIENTE, DIJO LA VERDAD, ¡Ay de vosotros, hipócritas,

que vivís de la mentira; todas las obras que hacéis son engaños y falsedad,

que compráis y manejáis, la verdad! ¡Ay de vosotros, hipócritas,

que os fijáis en pequeñeces, pero olvidáis lo importante; la justicia y la honradez,

os calláis sin proclamar, la verdad! ¡Ay de vosotros, hipócritas,

que adornáis vuestros vestidos, pero por dentro estáis llenos de basura y suciedad;

¡Ay de vosotros, hipócritas, que vivís de privilegios; pisoteáis al hermano para escalar un puesto

y nunca le defendéis, de verdad! ¡Ay de vosotros, hipócritas, que jugáis con cartas falsas y saludáis con sonrisas de dudosa diplomacia;

pero nunca en vuestros labios, hay verdad! (Rit. 283) 136. Dejándolo todo

DEJÁNDOLO TODO SE FUERON CON ÉL, DEJÁNDOLO TODO SE FUERON CON ÉL, /LO SIGUIERON DEJÁNDOLO TODO, DEJÁNDOLO TODO SE FUERON CON ÉL./ Dejaron la barca, dejaron el mar,

las redes, los remos y todo su afán; dejaron el padre, la madre y mujer, los hijos, hermanos, todo su querer. /Lo siguieron dejándolo todo, dejándolo todo se fueron con él./ Dejaron los campos, dejaron su hogar, dejaron anhelos, dejaron su sed. Dejándolo todo, mi reino llegó; el ciento por uno mi Padre les dio. /Me siguieron, dejándolo todo, y todo lo hallaron en mi corazón./

Mi Padre es su Padre, mi Madre les doy, El Espíritu es vida y es gozo y amor. Dejándolo todo, todo renació.

Mi Reino es premio si escuchan mi voz. /Me siguieron, dejándolo todo,

y todo lo hallaron en mi corazón./ 137. Donde hay amor, allí está Dios

/DONDE HAY AMOR, ALLÍ ESTA DIOS./ Jesús nos ha reunido;

amémonos, hermanos; sintamos al Señor

que marcha a nuestro lado. Que cesen ya las guerras, que cese ya el dolor; que en medio de nosotros esté Cristo el Señor. CRISTO EL SEÑOR. Jesús nos ha reunido; ahora sólo formamos un solo corazón, amémonos, hermanos. Acaben ya rencores, que no haya división; que en medio de nosotros esté Cristo el Señor. CRISTO EL SEÑOR.

Cantemos al Dios vivo, unamos nuestras manos, pidamos al Señor

que un día le veamos. (Ritm. 72) 138. Donde hay caridad y amor

DONDE HAY CARIDAD Y AMOR,

ALLÍ ESTA EL SEÑOR, ALLÍ ESTA EL SEÑOR. Una sala y una mesa,

una copa, vino y pan, los hermanos compartiendo en amor y en unidad. Nos reúne la presencia y el recuerdo del Señor, celebramos su memoria y la entrega de su amor. Invitados a la mesa del banquete del Señor, recordamos su mandato de vivir en el amor. Comulgamos en el cuerpo y en la sangre que Él nos da y también en el hermano, si lo amamos de verdad. Este pan que da la vida y este cáliz de salud nos reúne a los hermanos en el nombre de Jesús. Anunciamos su memoria, celebramos su pasión, el misterio de su muerte

139. El señor es mi fuerza /EL SEÑOR ES MI FUERZA, MI ROCA Y SALVACIÓN./

Tú me guías por sendas de justicia, me enseñas la verdad;

tú me das el valor para la lucha; sin miedo avanzaré.

Iluminas las sombras de mi vida, al mundo das la luz.

aunque pase por valles de tinieblas, yo nunca temeré.

Yo confío el destino de mi vida al Dios de mi salud.

A los pobres enseñas el camino, su escudo eres tú.

El Señor es la fuerza de su pueblo, su gran Libertador.

Tú le haces vivir en confianza, seguro en tu poder. (Rit. 174) 140. En la fracción del pan

En la fracción del pan nos das, Señor, tu salvación. Nos das tu vida, cuerpo y sangre, fruto de tu amor. Jesús, tomando el pan, nos dio su cuerpo en manjar; su cuerpo entregado por nosotros en la cruz.

Tomando el cáliz, nos lo dio: beban todos de él; mi sangre derramada para vuestra redención.

Los desvalidos comerán y el hambre saciarán; alaben al Señor los que le buscan en la fe. Yo soy el pan de vida; el que crea vivirá, y yo le resucitaré para la eternidad.

Yo vengo a dar la salvación, no vengo a condenar; el Padre me ha enviado para que encuentren la paz. Partimos este mismo pan, unidos en la fe,

formando el cuerpo del Señor, la Iglesia de Jesús. 141. En momentos así

En momentos así, levanto mi voz, levanto mi canto a Cristo.

En momentos así, levanto mi voz levanto mis manos a él.

¡Cuánto te amo, Dios! ¡Cuánto te amo, Dios! ¡Cuánto te amo! ¡Dios, te amo! 142. Es mi cuerpo

El Señor nos da su amor como nadie nos lo dio. El conduce nuestros pasos con su fuerza y con su luz; al partir juntos el pan, El nos llena de su amor: es el pan de la amistad el pan de Dios.

"ES MI CUERPO, TOMAD Y COMED, ES MI SANGRE, TOMAD Y BEBED, PORQUE SOY LA VIDA,

YO SOY EL AMOR"

OH SEÑOR, REÚNENOS EN TU AMOR. El Señor nos da su amor

como nadie nos lo dio. El reúne a sus amigos en la mesa del amor; al comer del mismo pan, El nos une en amistad.

Nada puede separarnos de su amor. El Señor nos da su amor

como nadie nos lo dio. Fue un humilde carpintero para los de Nazaret; con sus manos trabajó como todos los demás conoció los sufrimientos y el dolor.

El Señor nos da su amor como nadie nos lo dio; y su amor era tan grande que en la cruz hasta murió. Pero más pudo el amor que la muerte y el dolor; de la tumba resucita vencedor. (Rit. 105)

143. Esa es la gente

ESA ES LA GENTE QUE DEBES QUERER ESA ES LA GENTE QUE DEBES AMAR ENTRE ESA GENTE VIVIÓ CRISTO SU VIDA ES LA RAZA ESCOGIDA QUE EL VENÍA A SALVAR. Es aquel hombre que viaja en autobús

es la mujer que trabaja en la calle al que le cortan cada rato la luz

que cuando muere no deja herencia a nadie. El que hace cola en el seguro social

que la recluta persigue a cada hora que compra quinto para nunca ganar que no le escucha caprichos a la moda. Es de esa gente que debes de aprender que no eres grande por que todo te sobra. Es de esa gente que debes de aprender que Cristo es grande y prefirió ser pobre. 145. Estoy pensando en dios

/ESTOY PENSANDO EN DIOS, ESTOY PENSANDO EN SU AMOR/ Olvida el hombre a su Señor, y poco a poco se desvía; y, entre angustia y cobardía, va perdiéndose el amor. Dios le habla como amigo, huye el hombre de su voz. Yo siento angustia cuando veo que después de dos mil años, y entre tantos desengaños,

pocos viven por amor;

muchos hablan de esperanza, más se alejan del Señor. Todo podría ser mejor si mi pueblo procurase caminar sin alejarse del camino del Señor.

Pero el hombre no hace suyos los senderos del amor.

Todo podría ir mejor si, en fervor y en alegría, fuesen las madres María y los padres San josé, y sus hijos imitasen

a Jesús de Nazaret. (Ritm 292) 146. Fiesta del banquete

(ver cantos de ofertorio) 147. Grita, profeta

Has recibido un destino de otra palabra más fuerte. Es tu misión ser profeta, palabra de Dios viviente. Tú irás llevando la luz en una entrega perenne; que tu voz es voz de Dios y la voz de Dios no duerme.

/VE POR EL MUNDO, GRITA A LA GENTE QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA, NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE./

Sigue tu rumbo, profeta, sobre la arena caliente.

Sigue sembrando en el mundo, que el fruto se hará presente. No temas si nuestra fe, ante tu voz se detiene, porque huimos del dolor y la voz de Dios nos duele. Sigue cantando, profeta, cantos de vida o de muerte. Sigue anunciando a los hombres que el reino de Dios ya viene. No callarán esa voz

y a nadie puedes temerle, que tu voz viene de Dios

y la voz de Dios no muere. (Ritm 358) 148. Háblame

Yo siento, Señor, que Tú me amas. Yo siento, Señor, que te puedo amar. Háblame, Señor, que tu siervo escucha. Háblame, ¿qué quieres de mí?

Señor, Tú has sido grande para mí; en el desierto de mi vida háblame. Yo quiero estar dispuesto a todo. Toma mi ser, mi corazón es para Ti. Por eso canto tus maravillas, por eso canto tu amor. Por eso canto tus maravillas, por eso canto tu amor.

Te alabo, Jesús, por tu grandeza. Mil gracias te doy por tu gran amor. Heme aquí, Señor, para acompañarte. Heme aquí, ¿qué quieres de mí? Señor, Tú has sido grande para mí; en el desierto de mi vida háblame. 149. Hombres nuevos