Se parte de considerar fuentes de datos como la necesaria selección que el investigador hace en relación a ―las formas de investigar el objeto”. Esta selección involucra en un primer momento el cuestionamiento de la realidad, la percepción y el descubrimiento de tramas y relaciones sociales aún si respuesta desde las matrices conceptuales existentes.189
Para Samaja representan ―tipo de práctica que produce información‖, es una vía de acceso a los hechos, una operación sobre la realidad estudiada. El autor otorga
188
Samaja, J, Epistemología y Metodología, op cit Pág. 264
189 Cruz Neto, O, ―El trabajo de campo como descubrimiento y creación‖, en Souza Minayo, M C, (Org)
mayor énfasis a su descripción y clarificación en un proceso de investigación, por la importancia que tienen las mismas en relación al alcance de la investigación. Estas afectan directamente a las condiciones efectivas de realización por que su viabilidad y su factibilidad determinan el alcance del proceso de conocimiento. 190
Las fuentes utilizadas en este estudio fueron fuentes secundarias directas (bibliográficas), fuentes secundarias indirectas (datos recabados por otros y que ya han sufrido algún tipo de tratamiento) y fuentes primarias (trabajo de campo, generadas por el propio investigador). La triangulación de datos se ha utilizado a fin lograr un acercamiento al objeto estudiado que revista las características de
convergencia, en tanto se produzca una validación que tome en cuenta la
multiplicidad del objeto y también su unidad, su síntesis; y completitud, en tanto remita a una comprensión mas acabada del fenómeno.191
En la utilización de las fuentes secundarias directas, la búsqueda, clasificación, selección y discusión de la producción bibliográfica existente se encuentra en el centro del proceso. La posibilidad de articular conceptos, sistematizar la producción de una determinada área del conocimiento y contextualizar los procesos históricos que sitúan el problema estudiado se constituyen, en esta tesis, en las principales formas de investigar desde este tipo de fuentes. El análisis de las fuentes secundarias se encuentra enraizado en el desarrollo de las matrices conceptuales que operan en la definición del problema objeto de estudio.
Las fuentes secundarias indirectas utilizadas, y que abonan particularmente el capitulo VII,192 son datos estadísticos sobre la población infantil y adolescente institucionalizada de la Ciudad de Buenos Aires. Durante los años 2003, 2004, 2005 y 2006, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia –SENNAF, y con anterioridad el CONNAF- ha publicado un anuario estadístico acerca de la actuación institucional realizada en el grupo poblacional de niñez y adolescencia. De allí se desprende la información analizada ya que, de los años siguientes no se ha difundido públicamente este tipo de estadísticas, ni datos similares sobre el
190
Samaja, J, Epistemología y Metodología, op cit Pág. 259 y ss. El autor especifica que la importancia radica en que ―de ellas dependerá no sólo la cualidad, la riqueza, la cobertura y la oportunidad, sino también la comprensión crítica de los criterios de relevancia, dado el carácter social e histórico del objeto de estudio.‖
191 Archenti, N, Piovani, J, ―Los debates metodológicos contemporáneos‖, op cit, Pág. 45 192
En el capítulo siguiente se pretende entonces caracterizar estadísticamente la situación institucional de niños, niñas y adolescentes en conflicto con la ley durante los cuatro años en los que se han encontrados datos.
comportamiento institucional en torno a la privación de libertad de la niñez y la adolescencia en CABA.
Seguidamente se realizan una serie de aclaraciones a fin de esclarecer el uso que se le dio a las fuentes y también algunas aclaraciones sobre los criterios metodológicos en torno a la lectura de los datos.
1- De los anuarios mencionados, sólo se ha utilizado la información correspondiente al área de niños, niñas y jóvenes en conflicto con la ley. Los datos procesados y analizados toman como unidad de análisis los institutos de seguridad ubicados en la ciudad de Buenos Aires: Instituto San Martín, Instituto Rocca, Instituto Belgrano, Instituto Agote e Instituto Inchausti.
2- En los anuarios también se visualizan datos en relación a la población atendida en las instituciones Nuestra Señora de Luján y López Valdivieso, ambas en el área de salud mental, que no se encuentran incluidas en el análisis de datos propuesto, porque son instituciones de salud que no responden específicamente a la organización institucional de un instituto de seguridad. Por otra parte, los datos no se encuentran disponibles para los cuatro años estudiados y, estimativamente representan un porcentaje muy bajo de la población total.
3- En los datos originales producidos por el Observatorio Social de la Infancia y la Adolescencia, se contabilizan también como ingresos a los/as hijos/as de las adolescentes alojadas en el Instituto Inchausti. Para este análisis, esos datos fueron despejados. Sólo en el anuario 2003 no se especifican concretamente, porque se incluye una primera dimensión etarea que es ―menores de 12 años‖ y en esa categoría hay dos casos, que no pueden despejarse porque se desconoce a que edad corresponde. Esos dos casos están incluidos en este análisis puesto que en los años siguientes esa cifra se repite o asciende para niñas de 11 y 12 años ingresadas. En el resto de los anuarios la población ingresada se discrimina por edad, desde menor de un año hasta 20 años.
4- Los anuarios de los años 2003, 2004 y 2005 tienen idéntica confección. Las categorías estadísticas son similares, por lo que la información allí reunida permite una lectura sistemática y comparada, respetando la organización original en el tratamiento de los datos. El anuario del año 2006 complejiza este procesamiento ya que su confección difiere, en algunas categorías, la forma de construcción de los
datos. El formato respeta la organización de los años anteriores en los siguientes ítems: población por instituto, causa de ingreso, tipos de egreso, permanencia; y modifica lo referido a reingreso –no la mide-, a ingreso -mide solamente los ingresos netos, es decir quienes efectivamente ese año ingresaron a alguno de los institutos- y a traslados –mide los traslados entre institutos en el transcurso del año, información que no se encuentra disponible en los años anteriores-. De esta manera, el dato adquiere mayor criterio de realidad en tanto muestra el ritmo institucional desde quienes ciertamente ese año entraron a los institutos de seguridad, pero, por otra parte, disminuye la perspectiva de análisis en el contexto general, ya que es irreal que el Instituto Belgrano haya atendido a 7 jóvenes durante el 2006. Dato que debe leerse de la siguiente manera: sólo ingresaron 7 jóvenes nuevos con respecto al año anterior; nada nos dice el anuario sobre los jóvenes efectivamente allí alojados durante ese año ni cuantos de ellos lo hicieron más de una vez en el año.
Otras apreciaciones en relación al recorte de los datos y a su significación en cuanto a lo que expresa esa medición, van desplegándose y aclarándose en el propio procesamiento de datos del próximo capítulo.
Por último, queda exponer la utilización de las fuentes primarias de datos, aquellas generadas por el investigador. El trabajo de campo realizado se basó en observaciones y en entrevistas informales, información que aportó al recorrido propuesto en el capítulo V y VII.
Tal como se mencionó en la introducción, me he desempeñado como Trabajadora Social de uno de los institutos de seguridad aludidos, entre los años 2001 y 2006, lo que se constituye en una cuestión significativa en tanto esta situación particular favoreció las condiciones de realización de la presente investigación. La viabilidad y factibilidad de la información recolectada se produjo por una inmersión en el campo de estudio cotidiana, que posibilitó además conocer intrínsecamente los procesos políticos de transición desarrollados así como los cambios y modificaciones en el acontecer de la vida diaria de un instituto de seguridad. En este encuadre es en el cual se produce la recolección de datos primarios.
Octavio Cruz Neto menciona cuatro consideraciones en relación al trabajo de campo que, en ocasiones generan obstáculos y pueden llegar a provocar la inviabilidad de la investigación. Tomando en cuenta que el tema de estudio tiene
reservado cierta incertidumbre así como inaccesibilidad a los datos y las experiencias, es que se puntualizan a continuación para, a partir de las mismas, validar la recolección de datos realizada. Primeramente menciona la aproximación a las personas del área de estudio seleccionada a fin de producir un acercamiento respetuoso; luego presentar la propuesta de estudio a los grupos involucrados para establecer una situación de intercambio; la tercera se refiere a la postura del investigador en torno a problemática a estudiar y a la apertura en la comprensión del campo que debe prevalecer en esa postura; y por último, el investigador tiene que construir un corpus teórico metodológico de la temática a ser explorada antes de la recolección prevista, ya que una investigación no se reduce ―al uso de
técnicas refinadas para la obtención de los datos”. 193
Estas apreciaciones han sido necesarias y, apelar a su rigurosidad, desestimó errores y parcialidades en la recolección. Dado el acercamiento al objeto estudio, se privilegiaron estas fuentes primarias, ya que en ellas podía manifestarse con mayor contundencia la construcción del dato. De la observación participante de los espacios institucionales en los que se nos convocaba se produce información rica en calidad, cantidad y cobertura, verificada sistemáticamente con entrevistas informales dado la movilidad del recurso humano en los puestos de conducción. De esta manera la información se produce a medida que se desarrolla el proceso. De esta manera, y según lo expresan Claire Selltiz y otros en Métodos de Investigación
en las relaciones sociales:
“La observación se convierte en técnica científica en la medida en que: 1- sirve a un objetivo ya formulado de la investigación; 2- es planificada sistemáticamente; 3- es controlada sistemáticamente y relacionada con proposiciones mas generales en vez de ser presentada como una serie de curiosidades interesantes; y 4- sujeta a comprobaciones y controles de validez y confiabilidad.”194
Respecto a la observación, cabe aclarar que se ha trabajado con la noción de participante observador195, en la cual la información se produce no solamente por el
193
Cruz Neto, O, op cit, Pág. 43 y ss 194
Selltiz, C y otros, Métodos de Investigación en las relaciones sociales, Ediciones Rial, Madrid, 1976, Pág. 229 195
Participante observador es una categoría que utilizan autores como Cruz Neto, op cit, Pág. 47, Guber, R, El
salvaje metropolitano, Paidos, Buenos Aires, 2004, Pág. 188, Marradi, A, ―Indicadores, validez y construcción de índices‖ 163-190, en Marradi, Archenti y Piovani, op cit. Pág. 194. Selltiz y otros, utilizan el concepto de
contacto directo con el fenómeno de estudio, sino por una participación cotidiana de la realidad que se desea estudiar, advirtiendo sobre los objetivos de la investigación al grupo estudiado. Selltiz y otros refieren que este tipo de observación ―abren la
puerta a las fuentes de información que de otro modo podrían quedar cerradas.‖196
De esta manera, la ubicación del observador ofrece una perspectiva del desarrollo de la situación social, que de otra manera sería difícil acceder. El rasgo de participante observador delimita la recolección de la información a la descripción y comprensión de los fenómenos en el momento en que éstos ocurren, pero ofrece falencias a la hora de proporcionar información acerca de percepciones, enunciados y verbalizaciones de los actores de la situación observada. Por tal motivo es que la otra fuente de información utilizada es la entrevista informal o no estructurada, que posibilita indagar sobre un campo de significaciones mas amplio, que atribuya sentidos a las acciones y permita contemplar mas criterios en el comportamiento de las variables de estudio.197
Una última consideración merece el registro de los procedimientos mencionados, ya que ellos se constituyen en la materia prima a partir de la cual elaborar datos que cartografíen el fenómeno de estudio. De esta manera, las notas son observacionales en tanto registran lo mas fielmente posible las manifestaciones de los hechos y situaciones, pero también debe apelarse al registro de elementos metodológicos y teóricos que den cuenta del proceso observacional dentro de un proceso de investigación. También llamadas notas sustantivas, metodológicas y analíticas respectivamente, desglosan el relato escrito evitando que las notas sustantivas se impregnen de las interpretaciones del investigador, que las notas analíticas aporten sentidos, conjeturas e inferencias desde el campo disciplinar, y las notas metodológicas contribuyan con aportes descriptivos acerca del proceso de investigación y de las posibles variantes realizadas entre lo previsto y lo realizado.198