En el año de 1983 la directora del núcleo de desarrollo educativo N.069, profesora Aquilina Cuero de Olaya, la cual correspondía al corregimiento de sabaletas; vio la necesidad de crear en esta zona un bachillerato. Fue así como empezó a gestionar la idea, por intermedio del Distrito Educativo No. 03.
En 1984- 1985 la profesora aquilina se dirigió al entonces secretario de educación Manuel Francisco Becerra, solicitándole que tuviera en cuenta su petición, este le respondió positivamente, pero esta no se pudo cristalizar. En los años posteriores la profesora Aquilina con la colaboración del licenciado José David Caicedo, rector del Pascual de Andagoya, llenos de fe y entusiasmo siguieron luchando hasta ver cristalizados sus esfuerzos. Este se hizo realidad en 1989, el bachillerato inicio labores el 30 de octubre de ese año, con 15 alumnos y 4 profesores en el grado 6º. Para 1990- 1991, se inició con 36 alumnos para los grados 6 y 7 y dos aulas inconclusas construidas en el periodo del alcalde Edgar Roberto Carabalí.
Posteriormente, el bachillerato se implementó hasta el grado 9º, con la vinculación de algunos docentes. A partir de estos momentos se realizaron 8 promociones de la básica secundaria. En el año 2000, por resolución 1837 se fusionan todas las escuelas ubicadas en el corregimiento Nº.8 y 9 del rio Anchicaya, estableciéndose la Institución Educativa Antonio José de Sucre conformada por 19 sedes y un total de 865 estudiantes con el énfasis Agropecuario, énfasis que para el año 2007 se estableció como Agroecoturismo luego de que por medio de la resolución N.º. 0390 la institución se dividiera en dos: Antonio José de Sucre y Silvano Caicedo Girón. Actualmente, la institución está constituida por 7 sedes ubicadas en la zona de carretera c Corregimiento N.º 8. (Manual de Convivencia. IE. Antonio J de Sucre. P. 9 – 13)
Es así como la institución educativa Antonio José de Sucre tiene como política de calidad comprometerse con su comunidad educativa en brindar a sus educandos una formación pertinente y de calidad en competencias básicas, ciudadanas, laborales generales, a través de procesos de mejoramiento
continuo en los niveles de preescolar, básica y media académica con énfasis en Agroecoturismo, fundamentada en principios étnicos, valore morales y culturales con personal competente y etnoeducadores idóneos.
De la misma forma, su misión es ofrecer educación formal de carácter oficial a niños, niñas, jóvenes y adultos del corregimiento N.º. 8 en los niveles preescolar, básica y media con énfasis en agro ecoturismo, fundamentada en alores y principios étnicos, que generen líderes empresariales calificados para contribuir en el desarrollo sostenible a nivel económico, social, cultural y ambiental de la comunidad.
Como visión, en el año 2015 la Institución Educativa Antonio José de Sucre es reconocida como la institución formadora de etnoempresarios, agroecoturisticos con valores étnicos gestores de procesos organizativos ambientales, económicos, sociales y culturales, en pro del desarrollo económico sostenible, que permita mejorar el nivel de vida de la comunidad.
Esta institución, se encuentra activa, es de carácter oficial, funciona en las jornadas: mañana, tarde, nocturna y sabatinos, es de carácter técnico con énfasis en especialidades agropecuaria, los niveles van desde transición, primaria, educación media, bachillerato, aceleración del aprendizaje, básica primaria y básica secundaria para adultos al igual que educación media para los mismos. (Manual de Convivencia. IE. Antonio J de Sucre. P. 19 – 20)
Esta institución, se encuentra activa, es de carácter oficial, funciona en las jornadas: mañana, tarde, nocturna y sabatinos, es de carácter técnico con énfasis en especialidades agropecuaria, los niveles van desde transición, primaria, educación media, bachillerato, aceleración del aprendizaje, básica primaria y básica secundaria para adultos al igual que educación media para los mismos.
Es así como, el Pacífico se caracteriza por ser uno de los territorios con mayor presencia de grupos étnicos en el país. El 90% de su población es afrodescendiente y el 6% lo integran los pueblos indígenas embera dóbida, embera chamí, embera katío, eperara siapidara, wounaan, awa y tule. Mientras que apenas el 4% lo integra la población mestiza.
De acuerdo con el plan de ordenamiento territorial (POT) del municipio de Buenaventura (2015), el territorio está dividido en una zona rural, compuesta por 19 corregimientos, que contienen 268 veredas y 388 asentamientos localizados sobre las riberas de ríos, y una cabecera municipal dividida en doce comunas. A su vez, esa cabecera municipal está dividida en dos zonas: una insular, la isla de Cascajal, donde se han concentrado la totalidad de actividades y proyectos relacionados con la actividad portuaria, y una continental, predominantemente residencial. En la zona continental, el crecimiento de la ciudad ha sido longitudinal a lado y lado de la avenida Simón Bolívar, su única vía principal. En la isla de Cascajal, por su parte, ha habido un desarrollo concéntrico respecto a la ubicación del puerto, en el que predominan las viviendas palafíticas ubicadas sobre tierras ganadas al mar por medio de rellenos con basuras.
También es preciso resaltar que Buenaventura por su cercanía a Panamá y fácil conexión por vía marítima con países del Asia-Pacífico, se ha convertido en el puerto más importante del país en términos geoestratégicos, a su vez su ubicación y actividad portuaria la hacen una de las principales ciudades del Pacífico para las economías comerciales regionales y nacionales. Pero estas ventajas con las que cuenta nuestra región no la “hace inmune” para ser también escenarios de la violencia por conflicto armado que afecta a nuestro país