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CHAPTER 3 RESEARCH METHODOLOGY AND DESIGN

3.5 The Research Process and Data Collection

3.5.2 The field study

Los procesos intelectuales manejan la información en un flujo secuencial que es interdependiente; cada paso condiciona la calidad de ejecución del si- guiente.

1. Captación de la información: Este primer paso se refiere a la forma en que

se tiene el primer contacto con la información que va a ser procesada; ge- neralmente la captación depende de la entrada sensorial, por esta razón, se debe enfatizar la educación de los sentidos para que capten la información en forma completa, sin distorsión y sin desviaciones. Gran parte de los pro- blemas que se atribuían a la dislexia eran, en general, dificultades o defi- ciencias en la captación de datos que ya llegaban distorsionados al cerebro.

Entre las habilidades de captación es indispensable enfatizar el papel que juega la captación visual de la información, porque cerca del 80% de los datos que forman el aprendizaje fundamental entra por esta vía. Muchos cambios o inversiones de letras, escritura en espejo, problemas de lectura se originan en una deficiente captación visual de la información. Por otro lado, muchos problemas de lenguaje tienen su causa en una captación auditiva de- ficiente.

Captación

Memoria

Evaluación

Producción

Creatividad Solución de problemas

Las personas con especial dificultad o lentitud en el proceso de capta- ción manifiestan lentitud en el seguimiento de instrucciones, y por ello re- quieren de varias repeticiones; suelen afectar negativamente su autoestima y gran parte de los procesos subsecuentes reciben el efecto negativo de una entrada de información disminuida.

Quienes presentan captación rápida o profunda suelen tener impacien- cia ante las personas con problemas en captación; esta característica deben tomarla en consideración los maestros, los padres de familia, o todos aque- llos que dirigen personas y que tienen rapidez de captación, pues presionan excesivamente a los demás o los catalogan y tratan como ineptos o torpes.

2. Memoria de la información: Después de que se capta la información, ésta

fluye a un banco de datos que se llama memoria. Su capacidad de “almace- namiento” es prácticamente ilimitada, no así la posibilidad de recordarla. Gran parte del adecuado manejo de la memoria depende de la clasifica- ción que hagamos durante la captación y de las asociaciones o relaciones que somos capaces de establecer. Nuestra memoria podría equipararse a una biblioteca gigantesca a la que diariamente arriban nuevos volúmenes para ar- chivar. Si el bibliotecario coloca al azar los libros, conforme aumente la can- tidad será más difícil encontrar alguno que, seguramente está en ese ámbito, pero no es posible localizar. Es fundamental la clasificación y la asociación para el manejo de este enorme banco de datos.

La memoria se relaciona directamente con la atención y la concentración y cada vez que ejercitamos la memoria, éstas se incrementan. Ciertamente no podemos identificar la atención con la memoria, pues existen otros fac- tores que condicionan el adecuado funcionamiento de cada uno de estos procesos, pero su íntima relación las une frecuentemente en su ejercitación o en su deterioro. Con referencia al aprendizaje, encontramos dos tipos de memoria que lo afectan directamente: la visual y la auditiva, cada persona tiene preferencia o facilidad por alguna de ellas. Si la memoria visual es alta, la atención a los detalles visuales también lo será; se apreciará facilidad para la escritura, la ortografía, los recuerdos figurativos (caras de las personas, lo- calización, formas de vestir). En cambio una buena memoria auditiva favo- rece la atención a lo que escuchamos y predispone al aprendizaje del canto y la facilidad para otros idiomas.

La memoria es uno de los procesos más vulnerables ante los factores emocionales; la información captada en un estado emocional requiere que se evoque en un estado emocional equivalente; por ello, muchas personas, bajo tensión, olvidan datos previamente aprendidos y bien registrados en un estado de relativa tranquilidad. Grandes civilizaciones antiguas nos han

enseñado que el aprendizaje sin tensión es la clave para la aceleración del conocimiento, e insisten en el relajamiento consciente como uno de los in- gredientes del aprendizaje. Corrientes, como el Superlearning, han utiliza- do dichas herramientas y métodos para el aprendizaje acelerado de idiomas, donde la memoria es relevante.

Las personas con un proceso de memoria deficiente suelen olvidar da- tos, manifiestan distracción y dificultad para relacionar información visual o auditiva. En cambio, quienes han desarrollado este proceso tienen memoria fotográfica, sea visual o auditiva; tienen éxito académico porque gran par- te de los programas escolares, exige un alto nivel de memoria. Ciertamen- te, en los adultos, la memoria no suele ser la herramienta principal del éxito profesional. Es indispensable que las escuelas enfocadas hacia el futuro y no al pasado, desarrollen la memoria hasta donde es necesario, pero no la colo- quen en una posición predominante y protagónica porque estarán sembran- do la semilla del fracaso.

3. Evaluación de la información: Cuando la realidad nos plantea retos, di-

ficultades, problemas o interrogantes se requiere que nuestra inteligencia evalúe la información que acumulamos durante nuestras experiencias para seleccionar los mejores datos disponibles y responder a las preguntas actua- les del medio ambiente.

Los sinónimos de la evaluación son: análisis de problemas, toma de de- cisiones, manejo de la ambigüedad, juicio crítico, criterio. Con base en es- tos sinónimos podemos comprender la trascendencia que tiene el desarrollo de este proceso en el funcionamiento general de una persona hacia la ver- dadera adultez.

El gran énfasis colocado en la memoria durante tantos años y con tanta intensidad formó generaciones ávidas de recetas, fórmulas y procedimien- tos hechos; a fin de cuentas, generaciones adictas a la seguridad, incapaces de abrir brechas intelectuales y nuevos caminos de conocimiento. Gente de- pendiente, sin brújula y sin destino. No buscan, sólo huyen.

La mayor parte de los problemas que enfrentamos los adultos exige enormes dosis de sabiduría para discriminar, elegir y decidir. En una pala- bra: evaluación. Y a nuestros niños y adolescentes los dejamos encadenados al cordón umbilical de la memorización, el formulismo y la receta...

Es indispensable entender que el desarrollo de la inteligencia se incre- menta en el reto, la dificultad y la ambigüedad. La claridad no propicia pen- samiento; la facilidad castra a la mente. Lógicamente no hablamos de la confusión ni de la improvisación, sino de una metodología que gradualmen- te estimule a la inteligencia, como el ejercicio físico y el gimnasio desarro-

lla la musculatura. No es la vida sedentaria, segura, estática, la que propicia una buena condición física; del mismo modo, un aprendizaje que no estimu- la la evaluación, no desarrolla pensamiento.

Muchos profesores consideraron que su misión consistía en evitar la duda en sus alumnos; tenían que dejar todo perfectamente claro; su pa- pel principal era el digerir los conocimientos por y para sus discípulos y, por esta razón, les dictaban apuntes, les proporcionaban cuestionarios digeridos, con el consecuente aplauso del grupo. Esta actitud generaba una incapaci- tación para evaluar esencias, realizar procesos activos y no sólo receptivos: una terrible sobreprotección que anulaba los talentos y capacidades latentes en los alumnos.

El desarrollo de la evaluación implica una aventura por el conocimien- to, el riesgo de descubrir y la alegría de encontrar autónomamente respues- tas. La enseñanza a la evaluación será, quizá, uno de los acentos prioritarios en la educación que mira hacia el próximo siglo. El mundo necesita gente li- bre en el ámbito intelectual; los dependientes serán una de las especies dé- biles que, en la selección natural, tenderá a desaparecer frente al embate de una nueva era: la era de la información.

Las personas con buen desarrollo de la evaluación tienen habilidades para analizar problemas y tomar decisiones; tienen rapidez para detectar elementos claves en una nebulosa de datos; jerarquizan y establecen priori- dades; se enfrentan a la confusión para transformarla activamente en clari- dad. La evaluación, entonces, se convierte en la llave con la que se pueden abrir las puertas del misterio.

Muchos adolescentes con tendencias delictivas, frecuentemente tienen deficiente evaluación en el área conductual, pues su impulsividad bloquea el funcionamiento de su juicio crítico que seleccionaría una mejor alternativa de respuesta ante situaciones nuevas o difíciles. Asimismo, los alumnos con- siderados como de lento aprendizaje tienen lentitud en la evaluación, tar- dan excesivamente en encontrar la respuesta a los retos que enfrentan. Los problemas para tomar decisiones en cualquier área de la vida normalmente anuncian dificultades en la evaluación.

4. Producción convergente (solución de problemas): La captación, la memoria

y la evaluación son procesos que se realizan al interior de la mente y presen- tan su efecto directo en la solución de problemas. Guilford la llamó produc- ción convergente porque el resultado es previamente conocido y es uno solo. Gran parte del trabajo académico se centra en la producción convergente: los alumnos deben aprender los mismos datos y llegar a resultados iguales.

Este proceso depende de la calidad de las operaciones anteriores, aunque implica una nueva acción intelectual como aterrizaje de los procesos previa- mente elaborados.

La solución de problemas tiene mucha importancia en nuestra cultura, centrada en los resultados, y conviene incrementarla para formar personas que realicen objetivos concretos.

Las personas con un alto perfil de solución de problemas son realistas, concéntricas, activas y con gran capacidad de realización; si la evaluación es baja, tienden al activismo y a la falta de planeación; aprenden haciendo, no viendo ni escuchando.

5. Producción divergente (creatividad): Otra de las formas de producción es

la creatividad. Esta operación suele ser muy poco estimulada durante el pe- ríodo escolar. Hemos observado que mientras más pequeños son los alum- nos se aprecia mayor nivel de creatividad y decrece con la edad, por la escasa ejercitación y espacio para su desarrollo.

No sólo debe identificarse la creatividad con la producción artística, sino también con la solución creativa de problemas. Frecuentemente las personas con poca creatividad cierran su horizonte de alternativas; ante un problema generan muy pocas opciones de solución, quedándose con una o dos posibi- lidades de respuesta; si éstas se cierran, no saben qué hacer.

Esta producción será en el futuro próximo una de las herramientas inte- lectuales más favorecidas en el mundo del trabajo por la necesidad de gene- rar alternativas de soluciones ante retos cada vez más variados y profundos.

Las personas con altas habilidades de producción divergente son inquie- tas, poco convencionales; si la evaluación es baja, pueden salirse de los están- dares establecidos y llegar a ser exóticas; las personas creativas son renuentes a las rutinas y a la formación de hábitos; pretenden abrir caminos en cuanto a procedimientos y metodologías.