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5.4 Design of decision trees

5.4.3 Final set of features

De entre las conferencias internacionales recientes, la que mayor impacto ha tenido por el tipo de compromisos suscritos es la llamada Cumbre del Milenio, celebrada en el año 2000, en Nueva York. Como es sabido, en esa fecha 189 países se comprometieron, en la llamada Declaración del Milenio10 , a hacer el máximo

esfuerzo para avanzar en la erradicación de la pobreza y del hambre y en la promoción de la educación, la salud, la equidad de género y la sostenibilidad ambiental. Semejantes propósitos se concretaron en 8 objetivos genéricos, traducidos a 18 metas y con cerca de 48 indicadores para su seguimiento. De entre esos objetivos, al menos 4 tienen una relación directa con parámetros relacionados con la salud. De este modo, la comunidad internacional reconocía el papel clave que la salud tiene en el combate contra la pobreza y por la promoción del desarrollo humano.

Pues bien, la revisión del grado de cumplimiento de lo acordado arroja un balance notablemente crítico, con dos grupos de países claramente diferenciados: los que están en condiciones de alcanzar los objetivos acordados y aquellos que difícilmente los cumplirán de seguir con las tendencias actuales. Por regiones, Asía oriental y, en menor medida, Asia meridional forman parte del primer grupo,

9. Javier Santacruz Varela. "La atención primaria de salud: viejo compromiso y nuevos retos". OPS/OMS Costa Rica. 2002

con una manifiesta tendencia hacia el cumplimiento de los objetivos propuestos. El muy destacado comportamiento económico, a lo largo de la última década, de dos de los países de mayor volumen demográfico del área, India y China, ayuda a explicar estos resultados agregados. En el segundo grupo, entre aquellos que difícilmente cumplirán los objetivos, se encuentran América Latina, Europa Oriental y, sobre todo, África Subsahariana. En conjunto, y pese a la dimensión demográfica de las regiones asiáticas, lo cierto es que, de seguir las tendencias actuales, a escala internacional sólo se lograrán cumplir dos de los objetivos marcados: reducir a la mitad la pobreza y reducir a la mitad la población sin acceso al agua.

No obstante, incluso estos resultados pueden ser engañosos, ya que los logros en países de alto peso demográfico puede enmascarar, tras los valores promedio, el inadecuado comportamiento del resto. A este respecto, conviene recordar que los Objetivos de Desarrollo del Milenio deben ser alcanzados no sólo a nivel agregado, sino también a escala de todos y cada uno de los países y regiones. Y aquí los resultados son notablemente más pesimistas.

Más allá de esta percepción general, conviene hacer un balance más preciso de los objetivos relacionados con la salud. En este ámbito son relevantes los informes de la OMS, así como el seguimiento que de los ODM hace Naciones Unidas.

a) Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil

Un total de 11 millones de niños menores de 5 años mueren al año, algunos de ellos como consecuencia de enfermedades fácilmente tratables. Pues bien, el Objetivo 4 hace alusión a la necesidad de reducir a las dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la tasa de mortalidad infantil. En el cuadro 2 . 2 se ofrece informa- ción de los tres indicadores que se asocian al seguimiento de este objetivo, poniendo en relación la meta perseguida con los niveles vigentes en la actualidad. La información sugiere que existen regiones que han alcanzado ya la meta pro- puesta. Es el caso, por ejemplo de Asia sudoriental, que ha reducido la tasa de mortalidad de los menores de 5 años por debajo del objetivo propuesto y está cerca de lograr la meta en relación al segundo índice de mortalidad infantil. La segunda región de aceptable comportamiento es América Latina y el Caribe que ha logrado alcanzar las metas propuestas en los dos índices de mortalidad infantil. También ha alcanzado ya las metas propuestas la región del Norte de África. Sin embargo, incluso en estos casos de comportamiento más aceptable, se está lejos de cumplir con lo que establece el tercero de los indicadores de seguimiento, relacionado con el porcentaje de niños vacunados contra el sarampión.

Junto a estas regiones, existen otras de comportamiento notablemente más negativo, que no cumplen con ninguno de los indicadores de seguimiento esta- blecidos. Entre ellas se encuentran Oceanía o Asia occidental, que todavía les resta un notable esfuerzo para alcanzar los objetivos propuestos, a juzgar por la distancia que existe respecto a la meta en los tres indicadores seleccionados. De todos modo, la situación más extrema es la de África Subsahariana, que es la que presenta parámetros peores, cuya evolución en el tiempo no permite suponer el logro de las metas propuestas. En concreto, a lo largo de toda la última década, África ha obtenido sólo una mejora de 4 puntos en la tasa de mortalidad de menores de 5 años, de 7 en la tasa de mortalidad infantil y de apenas 1 en el caso de la vacunación infantil. A este ritmo es virtualmente imposible que esta región cumpla con los objetivos señalados.

Cuadro 2. 2 Objetivo 4 - Reducir la mortalidad infantil

* Se espera alcanzar el 100% de niñas y niños vacunados contra el sarampión (2015)

Fuente: Naciones Unidas (2003 y 2004)

b) Objetivo 5: Mejorar la salud materna

El segundo Objetivo que se relaciona directamente con las condiciones de salud es el referido a la necesidad de reducir a sus tres cuartas partes la tasa de

mortalidad materna, entre 1990 y 2015. En este ámbito se han realizado muy pocos progresos. En la actualidad, las mujeres tienen 175 veces más probabilida- des de morir en el parto en África Subsahariana que en un país desarrollado; la relación es algo menos extrema, pero igualmente alarmante en los casos de Asia y Oceanía, con tasas 20 y 60 veces superiores, respectivamente, a las existen- tes en los países desarrollados.

De nuevo, hay regiones que han logrado ya cumplir con los objetivos propuestos: es el caso del Norte de África y de Asia oriental, que han logrado superar las metas propuestas en los dos indicadores de seguimiento; y Asia sudoriental se encuentra en camino de superarlas. No obstante, son mayoría las regiones que se encuentran muy distantes de la posibilidad de cumplir el objetivo propuesto, incluyendo América Latina, Oceanía, Asia meridional, central, y occidental y África Subsahariana. Especialmente graves son los casos de África Subsahariana, cuya tasa de mortalidad materna se encuentra cerca de 200 puntos por encima del objetivo, y Asia meridional y central que no sólo no redujo su tasa, sino que la incrementó en la última década (cuadro 2 . 3 ). De nuevo se trata de regiones que difícilmente alcanzarán los objetivos si la comunidad internacional y los propios países no se comprometen más activamente a alterar las tendencias vigentes en los últimos años. Lo que necesariamente debe comportar una mayor atención y apoyo a los programas en materia de salud sexual y reproductiva, mejorando, al tiempo, la capacidad de acceso a los servicios de salud para las embarazadas.

c) Objetivo 6: Combatir el VIH/ SIDA, la malaria y otras enfermedades

El Objetivo 6 definido en la Declaración del Milenio alude a la necesidad de com- batir el VIH/SIDA y, adicionalmente, el paludismo, la malaria y otras enfermedades transmisibles. En concreto, se pretende detener y reducir en 2015 la incidencia de estas enfermedades. Aunque es difícil realizar el seguimiento de estas enfer- medades, porque los datos se comenzaron a recoger muy recientemente, los pronósticos no son muy optimistas (cuadros 2 .4 y 2 . 5 ). Tanto el paludismo como la tuberculosis parecen ir en aumento; y en algunas regiones del planeta, como es el caso de África Subsahariana, la incidencia del sida está lejos de contenerse. Los problemas, además, se multiplican por la incidencia cruzada de estas enfermedades: en concreto, los infectados por el sida multiplican por 7 sus probabilidades de contraer la tuberculosis.

Cuadro 2. 4 Objetivo 6 - Combatir el VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis (1 )

Los datos revelan que en África Subsahariana cerca de un 8% de las embarazadas tienen sida y sólo un 21% confirman haber usado preservativos en sus relaciones sexuales. En una encuesta de las NNUU se pregunta si son conscientes de que una persona que parece sana puede estar infectada de sida y sólo un 51% de las encuestadas confirman ser conscientes de ello. Con relación a la malaria, sólo el 2% de la población accede a programas de prevención, dato preocupante considerando que África Subsahariana cuenta con una mortalidad infantil de 0-4 años de 7,4 1 por mil, relacionada directamente con esta enfermedad. Por último, en lo que respecta a la tuberculosis, las zonas de mayor riesgo de contagio se encuentran en África, Asia y Oceanía. Esta última región tiene un índice de prevalencia de tuberculosis de 215 por 100.000 casos. Resta, pues, un importante trabajo por hacer para lograr que este objetivo esté en vías de realizarse en el plazo previsto.

Cuadro 2. 5 Objetivo 6 - Combatir el VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis (2)

d) Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

Por último, el Objetivo 8 presenta la necesidad de fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Entre los aspectos que se consideran relevantes para alcanzar este objetivo se encuentra el acceso de las poblaciones pobres a los medica- mentos esenciales. Según el informe del PNUD de 2003, el 63% de la población de África Subsahariana no tiene garantizado este acceso: un porcentaje similar al de Asia central y meridional.

Un avance en esta línea se produjo el 30 de agosto de 2003, cuando el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) anunció la decisión de permitir a los países más necesitados importar (bajo determinadas condiciones) medicamentos genéricos más baratos fabricados al amparo de una licencia obli- gatoria, siempre que estos países no fuesen capaces de fabricarlos por sí mismos. Semejante decisión fue calificada de "histórica" por el director general de la OMC. El problema no es sólo el elevado precio de los fármacos, sometidos al estricto sistema de patentes de propiedad intelectual, situando al comercio por encima del derecho a la salud.

El limitado uso que se ha hecho de la posibilidad abierta por la OMC revela el restrictivo y poco realista enfoque de la decisión adoptada. Por lo demás, no basta con el acceso físico a la producción de medicamentos, sino que es necesario, además, que éstos sean dispensados en condiciones de calidad y coste que los hagan accesibles a la población de riesgo, que normalmente se ubica en los estratos de menores ingresos. Enfermedades como las citadas "enfermedades olvidadas" afectan fundamentalmente a los pobres, por lo que los potenciales consumidores nunca podrán compensar a la industria los costes de investigación y desarrollo de los medicamentos.

3.

Conferencia Internacional sobre Financiación para el