GROUP DEVELOPMENT OF ASSETS TABLE ON 31/3/
FIXED INTEREST RATE 41 %
Los requerimientos de este Capítulo son aplicables a tuberías de construcción nueva y a tuberías usadas aéreas, enterradas y sumergidas (aguas adentro).
Las técnicas de inspección y evaluación deben adecuarse al tipo de tubería, agresividad del medio ambiente operativo y requieren de un elevado juicio y competencia profesional para cumplir su cometido.
Algunos requerimientos del Código pueden obviarse en situaciones específicas para las que la compañía pueda comprobar que los objetivos expresados se han cumplido. En otras circunstancias, puede ser necesario incrementar o complementar los requerimientos del Código.
Los procedimientos escritos para el control de corrosión, incluyendo el diseño, instala- ción y mantenimiento de sistemas de protección catódica deben estar preparados y pues- tos en práctica bajo la supervisión y dirección de personal técnico con experiencia en los métodos de control de corrosión.
Las especificaciones NACE RP-01-69 y NACE RP-02-75 proveen guías que pueden usarse para satisfacer los requisitos del Código y para el monitoreo y mantenimiento de los sistemas de protección catódica.
El personal afectado deberá disponer del equipamiento y la instrumentación necesaria para el correcto desempeño de las tareas.
El empleo de camisas debe evitarse en la medida en que resulte posible, atendiendo al punto de vista del control de corrosión aunque se reconoce que pueden requerirse para proporcionar adecuada protección frente a las cargas que solicitan a la tubería.
En estos casos debe cuidarse que la protección mecánica no deteriore la resistencia y pro- tección de los sistemas para el control de la corrosión.
Control de la corrosión externa de tuberías enterradas o sumergidas. Instalaciones nuevas.
• General.
Todos los componentes de los sistemas nuevos estarán sometidos al control por co- rrosión exterior, excepto que la compañía operadora pueda demostrar mediante ensa- yos, investigación o experiencia en el área de aplicación que no existen condiciones para el desarrollo de corrosión. La publicación NACE “Corrosión Dara Survey” pro- porciona guías y recomendaciones que pueden asistir en la toma de decisiones al res- pecto.
La protección externa de tuberías enterradas podrá cumplirse mediante recubrimien- tos protectores apropiados y la instalación de sistemas de protección catódica.
• Recubrimientos protectores.
Tendrán las siguientes características: 1. Mitigar la corrosión.
2. Tener suficiente adherencia con el metal para evitar la migración de humedad a la interfase.
3. Ser suficientemente dúctil para no resquebrajarse.
4. Tener suficiente resistencia para resistir las condiciones de manipuleo, esfuer- zos durante el rellenado de las zanjas, presión del terreno, etc.
5. Ser compatible con los sistemas de protección catódica.
Las irregularidades en las soldaduras que sobre-salgan la capa de recubrimiento de- ben ser eliminadas.
Los recubrimientos protectores serán inspeccionados antes de ubicar el tubo dentro de la zanja.
Los recubrimientos no conductores deberán tener baja absorción de humedad y pro- porcionar elevada resistencia eléctrica.
Cuando las tuberías revestidas sean instaladas mediante perforación (en lugar de zan- jas a cielo abierto) deberán tomarse precauciones especiales para evitar daños a los recubrimientos.
Las operaciones de llenado de zanjas deben ser controladas para prevenir daños a los recubrimientos protectores.
• Sistemas de protección catódica.
Los sistemas de protección catódica deben incluir previsiones que permitan determi- nar el grado de protección efectiva que proveen. En el último caso, los sistemas deben satisfacer los requerimientos del Apéndice K del Código.
Los propietarios de otras instalaciones enterradas o sumergidas cuyas propiedades pudieran verse afectadas por la instalación de los sistemas de protección catódica de- berán ser informados.
Las instalaciones eléctricas deberán realizarse de conformidad con los requerimientos del National Electric Code, NFPA 70, API RP 500C y toda regulación, ley o regla- mentación local que sea aplicable.
Las tuberías enterradas o sumergidas deberán aislarse eléctricamente en todas las in- terconexiones con sistemas ajenos, excepto que el sistema de protección catódica in- volucre a ambos sistemas como unidad.
Debe evitarse la instalación de aislaciones en medios inflamables o explosivos y cuando ello no resulte posible, se requieren de precauciones especiales para evitar ac- cidentes por el peligro de ignición por arco eléctrico.
Deben tomarse precauciones para las tuberías que – por su proximidad a torres de alta tensión – puedan estar sometidas a corrientes inducidas o la acción de rayos. La espe- cificación NACE RP-01-77 proporciona guías para tratar los casos en que puedan desarrollarse problemas de interferencias.
Se deben realizar ensayos eléctricos para detectar contactos no intencionales con es- tructuras metálicas enterradas para corregir cualquier situación anormal que pudiera encontrarse.
Cuando se separa un tramo o una tubería del conjunto, debe instalarse un conductor entre las partes, que deberá mantenerse hasta que las partes vuelvan a unirse.
• Terminales de prueba.
Se instalarán suficientes terminales de prueba para efectuar las mediciones eléctricas requeridas por los programas de control de corrosión por este medio, asegurando la efectividad de los sistemas de protección catódica.
Los terminales de prueba se instalarán teniendo en cuenta lo siguiente:
1. Se evitarán las uniones que produzcan concentración de tensiones. Podrán unirse directamente a la pared de la tubería utilizando soldadura de baja tem- peratura o soldaduras blandas de baja temperatura de aplicación.
2. Se deberán extremar las precauciones para evitar la rotura o despegue de los terminales durante las operaciones de llenado de la zanja.
3. Los puntos de unión serán impermeables al agua y todos los componentes de- berán ser aislados eléctricamente utilizando materiales compatibles.
• Interferencia eléctrica.
Deben tenerse en cuenta las probabilidades de corrosión por la acción de corrientes errantes de la tierra. Las especificaciones NACE RP-01-69 y NACE RP-02-77 pro- porcionan guías al respecto.
La protección del sistema contra la corrosión inducida por la acción de corrientes erráticas se efectuará mediante uniones metálicas (conductores), protección catódica incrementada, recubrimientos protectores adicionales o mejorados, etc.
Instalaciones existentes. • General.
La compañía operadora deberá disponer de procedimientos para determinar la condi- ción de las superficies exteriores de sus instalaciones de tuberías enterradas o sumer- gidas y para tomar las acciones correspondientes en función de los resultados que de- berán incluir (pero no limitarse a) lo siguiente:
1. Examinar y estudiar los registros de inspecciones previas y realizar inspeccio- nes adicionales donde se reconozcan mayores riesgos potenciales de ataque por corrosión.
2. Instalar sistemas de protección catódica en todos los sistemas que están recu- biertos.
3. Las presiones de operación de tuberías no-recubiertas no será incrementada hasta que haya sido eléctricamente probada y se asegure el estado y condición mediante otras acciones apropiadas.
• Monitoreo.
Las facilidades de protección de instalaciones nuevas y usadas serán mantenidas en buenas condiciones de servicio. Las inspecciones de los sistemas con protección ca- tódica, incluyendo las pruebas de corrientes erráticas se efectuarán a intervalos ade- cuados.
La evidencia que los sistemas de protección catódica funcionan adecuadamente se demostrará mediante los criterios listados en “Criteria for Cathodic Protection, Sec-
tion 6” de la especificación NACE RP-01-69 o la Sección 5 de la NACE RP-06-75.
El tipo, ubicación y cantidad de las pruebas y ensayos se determinará con debida atención a lo siguiente:
1. Antigüedad de la instalación o componente 2. Antecedentes de pérdidas.
3. Condición de la tubería al momento de instalar el sistema de protección cató- dica.
4. Agresividad del ambiente.
5. Probabilidad de pérdida de protección debida a actividades de construcción u otras causas circunstanciales.
6. Método de aplicación del sistema de protección catódica y vida de servicio esperada.
7. Riesgos para la seguridad pública y de los empleados.
Los terminales de prueba requeridos para la protección catódica estarán mantenidos de modo tal que puedan obtenerse mediciones eléctricas representativas de la efecti- vidad de la protección.
Los dispositivos de protección catódica, rectificadores, etc., se inspeccionarán en in- tervalos que no superen los dos meses.
Todos los dispositivos de protección, incluyendo llaves inversoras, diodos y conexio- nes para prevenir interferencias, cuya falla pudiera afectar la protección de la estruc- tura, serán verificados a intervalos que no superen los dos meses. Otras conexiones serán verificadas una vez al año y en ningún caso en intervalos mayores a los quince meses.
Los componentes no recubiertos de sistemas de tuberías que no requieran protección catódica deberán ser inspeccionados eléctricamente en intervalos que no superen los cinco años. En las áreas en que se detecte actividad corrosiva, deben instalarse siste- mas de protección catódica.
El descubrimiento de picado o corrosión localizada dará lugar a una investigación tendiente a determinar las causas y la extensión de las zonas dañadas. En función de los resultados de tal análisis, podrá ser necesario instalar o incrementar los sistemas de protección catódica.
Control de la corrosión interna. Instalaciones nuevas.
Es generalmente necesario controlar la corrosión interna de los tubos de transporte de gas para preservar la eficiencia de las instalaciones, proteger la calidad de los productos transportados (podrían verse afectados por los procesos de corrosión) y preservar la cali- dad de las superficies interiores de las tuberías. La especificación NACE RP-01-75 pro- porciona guías útiles para el desarrollo de los programas de monitoreo.
Las operaciones de raspado (“Scrapping”), deshidratación, inhibición o protección me- diante revestimientos interiores son los métodos y acciones que pueden desarrollarse para controlar y prevenir la corrosión interna de las tuberías.
Los recubrimientos interiores deberán seleccionarse en tipo y espesores adecuados para su propósito (Instrucciones del fabricante).
Tuberías existentes.
La compañía operadora establecerá procedimientos escritos para el control de la corro- sión interior de las instalaciones en uso y la puesta en marcha de las acciones correctivas que sean requeridas en función de los resultados.
En la preparación de esos procedimientos se tendrán en cuenta los registros de resultados de inspecciones anteriores, complementadas con nuevas inspecciones y pruebas según se considere necesario.
Cuando se empleen técnicas de raspado, deshidratación, inhibición, etc. debe controlarse su efectividad mediante el empleo de probetas u otras técnicas de monitoreo que deben efectuarse a intervalos que no superen los seis meses.
Deben efectuarse inspecciones a la superficie interna de las tuberías siempre que resulte posible. Circunstancias tales como el retiro de parte de la tubería para su reemplazo per- mite la inspección de las partes retiradas y de las adyacentes.
Control de la corrosión externa de tuberías expuestas a la atmósfera.
En las instalaciones nuevas, los componentes expuestos a la acción de la atmósfera serán adecuadamente protegidos mediante el uso de acero resistente a la corrosión, recubri- mientos protectores o pintura, excepto que la compañía operadora pueda demostrar que ello no es necesario.
El tipo y métodos de aplicación de los recubrimientos deberán efectuarse siguiendo las indicaciones del fabricante.
Las tuberías existentes serán inspeccionadas de acuerdo con el planeamiento establecido, tomando las acciones correctivas que se requieran cuando se detecte evidencia de deterio- ro. Estas acciones dependerán de los mecanismos de daño detectados, de su intensidad y de los intervalos entre inspecciones programados.
Medidas correctivas.
En los casos en que los registros indiquen corrosión activa en alguna parte del sistema de tuberías que represente riesgos para la seguridad, esas partes de la tubería se tratarán de acuerdo con lo siguiente:
1. En casos de corrosión externa en tuberías enterradas, se instalará o incrementará protección catódica.
2. En caso de corrosión interna se adoptarán las mismas medidas correctivas que pa- ra las instalaciones nuevas, las que podrán incrementarse o combinarse en función de la tasa de corrosión detectada.
3. En caso de corrosión externa en tuberías en contacto con la atmósfera, podrán uti- lizarse, mejorarse o incrementarse los recubrimientos externos.
Las tuberías que se reemplazan por causa de la corrosión externa deben reemplazarse con tubo recubierto en caso de tratarse de tuberías enterradas o sumergidas.
En caso de tuberías expuestas a la atmósfera podrán utilizarse materiales resistentes a la corrosión o tubos revestidos adecuadamente.
Cuando una parte de la tubería sea reparada o reemplazada o la presión de operación debe reducirse por causa de los mecanismos de deterioro, debe considerarse la necesidad de incluir medidas de protección adicionales a las utilizadas hasta ese momento.
Sistemas de tuberías en servicio de alta temperatura.
Los requerimientos de control de corrosión deben extremarse en el caso de tuberías que operan en el rango de más altas temperaturas (Mayores de 150 ºF) porque disminuyen las resistividad de las tuberías enterradas o sumergidas incrementando la susceptibilidad a la corrosión electro-química. Las temperaturas más elevadas tienden a ocurrir a la salida de estaciones de compresión, o en sistema de recolección.
En general, los sistemas de protección (revestimientos o protección catódica) deben cum- plir con los mismos requerimientos establecidos para los sistemas que operan a baja tem- peratura, con el agregado de ser compatibles para operar en alta temperatura (acciones directas sobre el sistema de protección) y con las alteraciones que la temperatura produce en los fenómenos de corrosión.
Los fenómenos de corrosión bajo tensión y corrosión inducida por hidrógeno merecen particular atención por su agravamiento en estas condiciones operativas. Se trata de me- canismos altamente perjudiciales y peligrosos que deben ser controlados mediante la se- lección de materiales adecuados y programas de inspección que garanticen la detección temprana y la puesta en marcha de las acciones correctivas que se requieran.
Evaluación de zonas con picaduras (Corrosión localizada).
Aplican los requerimientos establecidos en la ASME B31.G en los que se basa el proceso de evaluación del Apéndice L.