Ventajas. Inconvenientes. Requisitos para su buen funcionamiento.
Consignas claves a los jugadores. El sistema 3-1-1 en las diferentes fases del juego 4.2. SISTEMA 3-1-1-1.
Ventajas. Inconvenientes. Requisitos para su buen funcionamiento.
Consignas claves a los jugadores. El sistema 3-1-1 en las diferentes fases del juego 4.3. SISTEMA 3-2-1.
Ventajas. Inconvenientes. Requisitos para su buen funcionamiento.
Consignas claves a los jugadores. El sistema 3-1-1 en las diferentes fases del juego 4.4. SISTEMA 2-3-1.
Ventajas. Inconvenientes. Requisitos para su buen funcionamiento.
1. OBJETIVO
Analizaremos en este trabajo, los sistemas de juego que se pueden utilizar en la modalidad de fútbol-7, las ventajas e inconvenientes de cada uno de los sistemas y sus posibles variantes, principalmente de cara a la competición que afronte nuestro equipo, aunque también en cuanto a aportarles a los jóvenes jugadores un bagaje de funciones que les puedan ser válido para su posterior paso al fútbol-11.
2. INTRODUCCIÓN
Desde la creación de la modalidad de fútbol-7, que tuvo lugar en Sevilla, más concretamente en la Escuela Deportiva Altair a principios de los años 70, hasta la actualidad, el fútbol-7 no ha modificado sus supuestos básicos, aunque sí lo ha hecho en cuanto a su difusión, siendo hoy la modalidad utilizada casi en exclusiva en toda España para los niños y niñas que tienen entre los 5 y los 11 años, incluso en algunos lugares llegando hasta los 13 años.
Tanto para los clubs en los que se practica un fútbol de carácter recreativo, en el que la participación está íntimamente ligada al entretenimiento y a la realización de una actividad lúdico-competitiva donde la progresión deportiva queda en el plano que le corresponde, es decir, de apoyo a la formación integral y favoreciendo la salud del joven futbolista, como para aquellos clubs que persiguen, además, un objetivo más intensivo de mejora de las acciones técnicas y tácticas y de formación para la élite, el fútbol-7 tiene muchas ventajas:
y La mejor adaptación de las dimensiones del terreno de juego a las características
físicas de los niños en esta etapa de iniciación, especialmente respecto a la dificultad para realizar desplazamientos de balón a media y larga distancia.
y El índice de participación de cada jugador es mayor que en el campo de fútbol-11.
Debido a esto, el jugador afronta un mayor número de situaciones de juego en proporción al tiempo de presencia en el campo, adquiriendo más experiencia en menos tiempo, lo que acelera su progreso en el aspecto táctico. Además, aunque de forma menos acusada, también es más rápida la mejora de la ejecución de las acciones técnicas. Otro punto que se favorece es la motivación del joven jugador.
y Las dimensiones del terreno son más pequeñas, por que el jugador también lo es. Sin
embargo, la proporcionalidad espacio de terreno/jugador es mucho menor que en la modalidad de fútbol-11, por lo que la participación es constante. Dicho de otro modo: el balón siempre está cerca del jugador; aunque esté en la esquina opuesta del campo, en cuestión de segundos puede venirle encima, por lo que el jugador no tiene nunca ratos muertos, siendo siempre posible su participación inmediata. Eso favorece tanto la selección como la formación de un futbolista dinámico que permanezca siempre atento al desarrollo del juego.
y A nivel organizativo, el espacio donde se participa es más pequeño, pudiéndose jugar
dos, y hasta tres partidos en el mismo espacio donde se desarrollaría un solo partido de fútbol-11, produciéndose una mayor participación de niños y niñas respecto al tiempo y al espacio disponible.
En todo el abanico de casos, en cuyos dos extremos se situarían, por un lado, los equipos de clubs con objetivos puramente recreativos cuyo objetivo es la máxima participación posible, y en el otro extremo, la actividad futbolística con objetivos más exigentes respecto al progreso de los jóvenes jugadores donde se situarían los equipos que forman parte de clubs orientados
a la formación de un futbolista de alta competición, el fútbol-7 tiene todas las ventajas, y apenas inconvenientes. Pero, para ello, en todos los casos que se encuentran dentro del intervalo de los dos extremos citados, es necesaria una presentación y participación organizada del equipo en los partidos que disputan. Los sistemas de juego específicos al fútbol-7 que aportan ese orden, serán el objetivo de este trabajo, en el que analizaremos las características, ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos.
Tanto en este caso específico del fútbol-7, como en el resto de modalidades del fútbol, la aplicación correcta de un sistema de juego adaptado a las características de los jugadores de los que dispongamos, es un elemento indispensable para el buen funcionamiento del equipo y del rendimiento óptimo de los jugadores en los partidos. Sin embargo, debemos ser conscientes que no es, ni mucho menos, el elemento determinante que garantice por sí solo que un equipo alcance su objetivo de ganar el partido. Los sistemas de juego “solo” aportan orden y coherencia al juego del equipo, siendo su correcta aplicación una condición necesaria, pero no suficiente, para garantizar el buen funcionamiento del equipo y de los jugadores. Sin embargo, la aplicación errónea de un sistema de juego, por inadecuado, o por estar mal instruido, disminuirá drásticamente las opciones de obtener un buen resultado. Un equipo con un sistema de juego inadecuado, erróneamente seleccionado o defectuosamente aplicado, estará dejando el resultado del partido mucho más cerca del azar.