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C. FORMING 1 GENERAL
Recuerdo en la universidad, cuando yo cursaba mi Licenciatura en Teología en la Universidad de La Salle, estudiábamos los planteamientos básicos y hasta curiosos que se daban en la Edad Media cuando apareció la Escolástica y las discusiones de los teólogos fundamentalistas americanos del siglo XX que insistían en que los ángeles sólo pueden ser en forma humana varonil, y que ángeles con forma femenina o infantil no eran ángeles sino demonios.
Como se explicó antes, la palabra hebrea mal’ak designa el nombre del ángel en cuanto a deber- ser, es decir, que designa no su naturaleza sino su tarea general. Este sustantivo, como tal, es neutro, es decir, ni es masculino ni es femenino. Por esa razón el plural de “ángeles” en hebreo es
malajéi y no malajím79 como se suele traducir erróneamente en Occidente80.
Partiendo de esta aclaración etimológica, queda claro de entrada que los ángeles en cuanto a seres, no son ni masculinos ni femeninos, ni varones ni mujeres, ni adultos ni infantes. Se equivocan, por tanto, quienes realizando lecturas literales y descontextualizadas de la Biblia, pretenden decir que los ángeles son sólo varones, y que las apariencias infantiles y femeninas de los ángeles son entes diabólicos.
79 En gramática hebrea elemental, la terminación im (que se escribe al final con las letras Yod y forma final
de Mem) designa plural masculino.
80 En el Judaísmo este asunto está definitiva y explícitamente aclarado en el famoso himno “Shalom Aleijem”
que se canta en los hogares judíos todos los viernes en la noche para recibir el Shabat. En todo el himno se menciona a los “malajei haSháret, malajei hashalom, malajei Elión” (ángeles servidores, mensajeros de la paz, ángeles del Altísimo).
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Los Hijos de Dios en Génesis Capítulo 6
Pero en el Pentateuco, y para ser más exactos en Génesis 6,1-4, encontramos el relato antediluviano de los Hijos de Dios81 o en otro vocablo popular “ángeles caídos”82, que bajaron del cielo y se unieron en relación sexo-afectiva con las hijas de los humanos, cuyo fruto fueron los Nefilím o gigantes83. Son los “ángeles caídos” espíritus malignos?
La tradición rabínica aclara que este relato antiguo, en lo que quiere hacer énfasis no es en el hecho de que estos ángeles, que al llegar al Mundo Físico tomaron forma de varones humanos para poder ser escuchados84, se involucraron sexualmente con mujeres; eso es irrelevante.
Lo esencial en este relato antiguo, es el hecho de que el mundo antes del Diluvio estaba tan corrompido, tan pervertido, que incluso la Humanidad misma acabó seduciendo a los seres celestiales que habían bajado del Cielo con la tarea de exhortarla a que abandonaran su camino de pecado y regresaran al camino del bien… a estos ángeles se les puede clasificar como “Soldados Caídos en Combate”85
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El Midrásh (Ialkut Shimoní, Bereshit 44) sí menciona los nombres de estos ángeles: Shamjazi y Azael. Según el texto rabínico, sólo fueron dos los ángeles que bajaron a la tierra… aunque el apócrifo Libro de Enoc menciona que bajaron decenas más.
Por otro lado el Zohar en nombre de Rabí Itzjak y Rabí Shimeón, los menciona con los nombres de Uza y Azael, ángeles castigados por Dios por haberse opuesto a la creación del ser humano, de quienes se dice, fueron seducidos por Naamá y con quien estos dos ángeles tuvieron hijos que heredaron habilidades de brujería (llamados en el Zohar “malos espíritus”). En la religiosidad popular judía Naamá es una mujer humana sobreviviente del Diluvio que se supone, existe actualmente, y que además de controlar la hechicería se dedica a seducir sexualmente a los hombres con el objetivo de destruirlos. Véase ZOHAR Bereshit.
82 En hebreo “Malajei Refaim”, de la raíz raféh que significa “débil”.
83 La Torá dice en Génesis 6,4: “yaldú lehém hamáh haguiborím ashér meolám anshéi hashem”
(engendraron – los hijos de Dios y las hijas de los hombres – hijos poderosos que desde antiguo fueron varones de renombre).
Esto quiere decir que estos gigantes, hijos de ángeles en forma de varones humanos y mujeres, eran considerados en las tradiciones semíticas antiguas como héroes, no como villanos… pero la tradición judía ortodoxa sí les adjudicó comportamientos deplorables, según los comentarios de Rashi, uno de los rabinos más eminentes de la antigüedad, quien comenta de los Nefilím “ellos fueron los que derribaron el mundo”. Posteriormente se identificó a los gigantes de Canaán descritos en el capítulo 13 de Números como descendientes de los Nefilím.
84 Téngase en cuenta que en el Medio Oriente antiguo la figura de la mujer no trascendía de las labores
domesticas, de manera que una mujer no era escuchada por la gente y no podía tener vida social por fuera de su hogar; sólo un varón podía gozar de escucha y credibilidad.
85 El Midrásh dice que Shamjazi y Azael le dijeron a Dios: “permítenos morar entre los humanos, y
santificaremos Tu Nombre” (Ialkut Shimoní, Bereshit 44). Es decir, habían bajado a los humanos para
exhortarlos al arrepentimiento, pero como había maldad extrema en el mundo, las personas acabaron arrastrando a los ángeles a vivir igual que ellos, por eso estos ángeles se unieron a mujeres humanas y fruto de esa unión fueron los famosos Nefilím.
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Otro relato bíblico (esta vez netamente hebreo) habla de que los ángeles asumieron forma de varones para proteger a Lot y su familia; esta experiencia y lectura propia de una comunidad de fe del siglo XX a.e.c. en el Medio Oriente, en donde aún la figura de la mujer no era relevante en medio de una sociedad tribal, patriarcal y extremadamente machista, no es determinante como para afirmar con una supuesta “certeza” que los ángeles solamente puedan aparecer como varones humanos. El hecho de que la Biblia mencione ciertos casos de ángeles asumiendo forma humana varonil, no significa que siempre sea así para todos los casos. Más adelante hablaremos acerca de otras formas que los ángeles pueden tomar en el Mundo Físico.
La tradición judeo-cristiana ha insistido en que los ángeles son seres celestiales asexuados, es decir, en ellos no aplican los condicionamientos de género para su existencia como sí ocurre en la especie humana, en donde se requiere de un varón y una mujer con todas sus características fisiológicas y psicológicas para procrear y generar una nueva vida humana, es decir, para asegurar la supervivencia de la especie. Existe tanto en el Judaísmo como en el Cristianismo, el Islam y el Unificacionismo un consenso al afirmar que los ángeles no nacen sino que son creados por Dios.
La razón funcional por la cual los ángeles no poseen características masculinas y femeninas es que los ángeles, por ser seres de luz, vienen directamente de Dios, son emanaciones derivadas de Aquel que es la Luz del Universo como explica el Zohar HaKadósh86, y por tanto no necesitan para nada asumir propiedades masculinas o femeninas con el fin de asegurar la supervivencia de la especie celestial.
Y en esto se han cuidado los iconógrafos cristianos cuando realizan pinturas o esculturas angelicales con aspectos neutros (algunos dirían “hermafroditas”) que podemos ver, por ejemplo en el catolicismo, con lámparas en sus manos o de rodillas y con las manos juntas escoltando el sagrario donde se guarda la reserva eucarística, llamada por los católicos “el Santísimo Sacramento”.
Con esto no se quiere decir que no exista la circunstancia mediante la cual los ángeles asuman formas humanas masculinas o femeninas para proteger a las personas o hacer llegar a las personas mensajes de parte de Dios; a continuación hablaremos al respecto.
86 Recordemos la explicación de Bar Yojai: “Otra explicación de las palabras: „Que haya luz‟ es: Que haya
una extensión de esta luz hacia abajo, para formar los ángeles, que fueron creados el primer día, y tienen existencia permanente en el lado derecho”. ZOHAR Bereshit.
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