2. Analytical framework and methodolog y
2.1. Framework construction
Entendiendo los aportes anteriormente señalados, también es necesario vincular a este recorrido teórico el enfoque de género porque desde allí se analizarán los aportes que han generado con esa perspectiva a la comunicación. Pese a que no es un tema con suficiente relevancia en los medios masivos se ha logrado generar un esfuerzo por estudiar el tema y comprender esa mirada. En este momento existen varios textos que hablan sobre este tema y han aportado algunas ideas para que se trabaje desde el periodismo es esta perspectiva resaltando que:
La importancia de trabajar el enfoque de género en los productos y procesos comunicativos radica en el papel de los medios y del periodismo como agentes de socialización. Hoy los medios son fuente esencial de las
representaciones en la sociedad, puesto que dan significado y validan ciertas conductas, asociándolas a roles y estereotipos de género establecidos y reproducidos a menudo por ellos mismos. La realidad muestra concentración de medios en pocas manos, interconexiones entre medios de distinto formato, con agendas informativas similares que, en la mayoría de los casos, replican estereotipos. (PNUD, 2011)
Los esfuerzos que se han hecho desde distintas organizaciones, movimientos de mujeres y procesos sociales permiten que en distintos puntos del mundo, muchas mujeres usen estos recursos para mostrar de qué otras formas se puede hacer un periodismo incluyente. Para comprender este término es necesario revisar la
perspectiva que desarrolla la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género al respecto:
La visión de género implica abrirse a una manera completa de ver el mundo y de reconocer a los seres humanos a través de concepciones de igualdad, libertad, dignidad y solidaridad, superando muchos aprendizajes culturales arcaicos heredados de una sociedad ancestralmente patriarcal y desigual. La
visión de género es una especie de “gafas” para ver la vida, que te despierta a aceptar a la otra y al otro en su complejidad y su individualidad, sin caer en prejuicios, preconcepciones y estereotipos a razón del mero hecho de que sea mujer, o sea hombre. (Calvo et al. 2011)
Pese a que en muchos lugares se ha desdibujado el sentido que tiene la perspectiva de género al señalar este reconocimiento de los derechos de las mujeres como una lucha que no tiene cabida en los escenarios ni políticos ni comunicacionales, sin embargo los estudios demuestran como cada día es necesario seguir revisando este aspecto como un derecho.
Otra de las dificultades que se suman a esta perspectiva tiene que ver con la
comprensión del término y su incorporación a los ejercicios periodísticos. Desde que se ha intentado integrar esa visión se han generado distintos cuestionamientos por la comprensión de la categoría de género pero también por las distintas interpretaciones que hay frente a la forma en la que las prácticas comunicativas la asumen. Una de estas visiones indica que “La perspectiva de género supone el reconocimiento de la
divergencia entre diferencia sexual y las atribuciones, ideas, representaciones y prescripciones sociales que se construyen tomando como referencia a esa diferencia
solamente aporta una de las miradas desde esa diferencia sexual del trabajo sino que también explica las razones por las cuales es necesario que los medios de
comunicación realmente asuman la responsabilidad que tienen
La perspectiva de género implica reconocer que una cosa es la diferencia sexual y otra cosa son las atribuciones, ideas, representaciones y prescripciones sociales que se construyen tomando como referencia a esa diferencia sexual. Todas las sociedades estructuran su vida y construyen su cultura en torno a la diferencia sexual. Esta diferencia anatómica se interpreta como una diferencia sustantiva que marcará el destino de las personas. Lo lógico, se piensa, es que si las funciones biológicas son tan dispares, las demás características –morales, psíquicas– también lo habrán de ser. (Lamas, 1996, p. 18)
Tal como se puede ver, el periodismo con enfoque de género lo han posicionado diversas instituciones y organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, no hay una teoría que afirme exactamente de qué se trata, en términos generales este enfoque intenta cambiar algunas prácticas de los periodistas y los medios de comunicación que han relegado el papel de la mujer. A través del periodismo de género se puede
construir otro tipo de narrativas que logren romper el lenguaje tradicional que violenta a las mujeres. Da también la posibilidad de ver cómo las mujeres están llegando a otros escenarios de participación en los que se encuentran luchando por consolidar esos derechos que se han ganado pero también denunciando las situaciones que las siguen afectando.
Al tener cada día más mujeres en los medios, interesadas en los temas de género, se puede ver cómo se ha dado la posibilidad a través de los medios digitales de generar propuestas que trabajen temas tan controversiales como el aborto con otro tipo de
argumentos. Un ejemplo de ello es el canal Las Igualadas, del periódico El
Espectador, en el que a través de video columnas se cuentan mitos que hay sobre la sexualidad de las mujeres, las cifras de abortos clandestinos en el país, las
consecuencias del ciberacoso, casos de feminicidios, entre otros temas. Al ser un formato con un lenguaje muy sencillo ha llegado a mujeres jóvenes que crearon un grupo en Facebook en el que se han gestado algunas redes de apoyo para hablar sobre esas temáticas.
Otro caso relevante se relaciona con algunos especiales generados desde los medios de comunicación masivos a través de campañas para hablar de estos temas. Uno es el caso del lema de la periodista Jineth Bedoya que fue víctima de una violación y a partir de ese suceso hizo un proyecto para denunciar el tema por medio de la campaña
“No es hora de callar” con la cual ha empezado a denunciar a través de los medios las violencias contra las mujeres.
Lo anterior, también se ve reflejado en la voluntad de periodistas que tienen la posibilidad de sacar temáticas por dirigir algunas de las salas de redacción. Tal es el caso de la jefe de redacción del País de Cali, Paola Gómez Perafan, que ha realizado varios especiales denunciando los casos de feminicidio en su medio. También ha hecho procesos de reconstrucción de memoria con mujeres que han sido víctimas del conflicto y ha resaltado los roles de los mujeres en otros escenarios.
Con base en los ejemplos anteriores, se puede evidenciar cómo el periodismo con enfoque de género, poco a poco se está instalando en los grandes medios y eso va a permitir que en algunos años se abra el camino para que otras generaciones generen propuestas que permitan romper esas barreras desiguales entre hombres y mujeres.
Radio comunitaria, independiente y educación popular
La radio en Colombia ha sido fundamental por convertirse en uno de los medios de comunicación más importantes por la posibilidad que tuvo de llegar a diferentes regiones del país. El principal referente de radio comunitaria en el mundo fue Radio Sutatenza porque se convirtió en el pionero a nivel latinoamericano por crear un proceso de comunicación y educación.
Fue en el año de 1947 con el liderazgo del sacerdote José Joaquín Salcedo que se inició un proceso de alfabetización en el que se buscaba que los habitantes campesinos pudieran desarrollar sus estudios a través de la radio (Banrep, 2017). Fue un proyecto muy interesante porque con la ayuda de los líderes campesinos se logró construir la emisora y adecuarla para que pudiera funcionar de manera óptima.
El objetivo era brindar educación a las comunidades campesinas que en ese momento no tenían acceso a ella. Este proceso demostró la forma en la que se pueden vincular los medios de comunicación a la educación por medio de procesos eficaces de
formación. Existen muchos análisis de esta experiencia porque gracias a eso surgieron otras iniciativas con el tiempo que fortalecieron la radio comunitaria en el país.
Es curioso, pero tan solo dos años después del inicio de Radio Sutatenza surgió en Bolivia la propuesta para crear las radios mineras, que se convirtió en un símbolo de resistencia por permitirle a las comunidades indígenas hablar con su propia lengua y generar una forma de emancipación a través de los medios de comunicación. Con el tiempo y por la persecución a las mismas no se pudieron sostener.
Una de las principales problemáticas de este tipo de radios es que a pesar de su lucha y el trabajo social que han hecho para democratizar la información el poder de los grandes medios ha sido más fuerte y no ha permitido que se sostengan fácilmente porque la legislación no lo permite. Los impuestos que asumen son muy altos y eso permea los procesos que se dan al interior de las radios comunitarias. Por lo tanto, es muy complicado encontrar medios de comunicación que abran espacios gratuitos para que las comunidades produzcan sus contenidos.
Sin embargo, ha sido en este tipo de radios en donde se han encontrado experiencias en las que niños, niñas, jóvenes, mujeres, adultos y adultos mayores narran sus historias. Por lo tanto este se ha convertido en un espacio de reivindicación del derecho a la comunicación de las personas que no tienen acceso al conglomerado de medios que maneja el país.
No se puede negar a la radio popular que sus tareas de mediación en procesos sociales y dinámicas culturales. Es en este ámbito donde la radio convoca, interpela, participa, propone, moviliza, interviene en la elaboración de
conocimientos y en la creación de los rasgos de una nueva sociedad. Es decir, son estos espacios donde la radio hace educación popular. (Contreras, 1992, p. 59).
Las radios comunitarias y aquellas que en la actualidad funcionan de forma
independiente, a través de canales en línea, se convierten en espacios importantes para que se pueda seguir luchando por los derechos de la sociedad. Colombia en la
actualidad cuenta con más de 600 emisoras comunitarias con licencia en el país y no hay una cifra exacta de las que se pueden catalogar como emisoras en línea. Lo cual
ha permitido que a pesar de las dificultades estos procesos sigan presentes en el tiempo.
La forma de consumir está cambiando pero como el país no está 100 % conectado a través de internet, la radio en varias zonas rurales sigue siendo uno de los medios de comunicación con más influencia. Antes del proceso de paz las Farc utilizaron la radio como una de sus principales fuentes de transmisión de la información y por eso uno de los componentes más importantes que tiene el acuerdo es uno de los puntos en donde se contempla el fortalecimiento de estos medios de comunicación.
La radio desarrolla procesos de educación popular denunciativa de los acontecimientos nacionales; interpreta y desvela la situación social, en muchos casos de los códigos y símbolos de las audiencias; protesta por las injusticias, realza las tragedias, incita a la reflexión crítica, siembra mensajes de justicia; interpela, acompaña al pueblo, se las juega con él. (Contreras, 1992, p. 69)
La radio a pesar de las transformaciones tecnológicas que ha tenido por su vinculación con el Internet y el crecimiento acelerado de diversas propuestas en la red, permite a las comunidades generar otras formas de relacionarse con la realidad de las
comunidades. Junto a esto se han creado algunas organizaciones como la Asociación Mundial de Radios Comunitarias - América Latina y Caribe que ha apoyado estos procesos y también iniciativas como Radialistas que ha difundido a través de su página web series sobre género, sexualidad, medio ambiente, mujeres, historia, entre otros.
Los proyectos radiales incluso trascienden y llegan a las escuelas a través de las radios escolares que se han hecho en algunas instituciones y permiten que se creen procesos
de comunicación y educación en una escala pequeña. Los cuales como se ha
demostrado a través de varias sistematizaciones de experiencias que potencializan las habilidades comunicativas de los niños, niñas y jóvenes. Además les permite crear a través de su propio medio sus propios contenidos y de esa forma generar otras formas de potencializar su educación.
Sin embargo, para la radio comunitaria y en línea es necesario fortalecer la
participación de las mujeres porque se puede encontrar que uno de sus principales
retos es: “el reconocimiento de los medios comunitarios e independientes para
contradecir la representación negativa y estereotipada de mujeres, este es uno de los
desafíos que necesita la región”. (Cabrera, 2005, p. 41)
A pesar de que ha sido en este tipo de medios que se han podido encontrar propuestas alternativas que vinculan contenidos más cercanos a las comunidades es un reto que cada vez más mujeres puedan encontrar espacios para que puedan desarrollar sus propuestas comunicativas. El reto es básicamente que exista voluntad de las instituciones estatales y organizaciones privadas para poder apoyar este tipo de procesos. En las emisoras comunitarias existen programas hechos por mujeres
dirigidos a otras mujeres, a la familia y a la sociedad. Pero si bien en estos espacios se habla de sus intereses, también se denuncian las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. (Cabrera, 2005, p. 43)
Por eso en el caso de las mujeres se puede evidenciar que en estos espacios se han generado algunos programas de radio pero no es algo que haya sido masivo porque el machismo ha estado presente. Todavía existe resistencia sobre el tema de género pero sin duda se han ganado espacios de participación en estas radios y existen algunos programas en radios comunitarias rurales y de comunidades indígenas.
Hay muy pocos estudios en los que se pueden encontrar procesos de mujeres en radios comunitarias y comerciales porque no ha sido un campo de exploración amplio. Sin embargo, se pueden encontrar algunos referentes de lo que empezaron a hacer las primeras mujeres que estuvieron en radios de carácter comercial. Uno de los primeros estudios indicó cuáles eran los programas de radio y las temáticas que se abordaban
acerca de las mujeres “Los programas para la mujer se presentan en el 22.73 % de las radios de la región. Abordan temas como: moda, belleza, recetas de cocina,
eventualmente tratan sobre la planificación y la educación familiar” (Ciespal, 1993).
Situaciones como la anterior, todavía permanecen vigentes en las principales emisoras comerciales del país. Al observar ejemplos de algunos de los programas de medios comerciales como Mujeres W, de la Emisora la W Radio, y Agenda en Tacones, de la Emisora Blu Radio, se puede evidenciar que transmiten contenidos asociados a las temáticas que señaló el estudio de la Ciespal.
Los contenidos que se emiten en los programas de radio de mujeres en emisoras masivas se encuentran enfocados en temáticas que se encuentran asociadas a temas que tienen que ver con la moda, el cuerpo, contenidos comerciales y noticias que tienen que ver con farándula. Por el tipo de interés que tienen estos medios de
comunicación existe un enfoque determinado por las pautas comerciales y también por la agenda mediática de la que hacen parte estos espacios.
A pesar de que existe un avance en la creación de contenidos que hablan sobre los derechos de las mujeres y algunas de sus problemáticas estos espacios se encuentran determinados por los intereses comerciales y le dan menos importancia a otro tipo de información acerca de la desigualdad que viven a diario las mujeres.
Finalmente, se puede destacar que las radios comunitarias son medios de
comunicación con múltiples posibilidades con las que se pueden generar discursos de resistencia que difícilmente pueden ser expresados en medios tradicionales con intereses que dependen de conglomerados económicos. Por eso es importante rescatar que a pesar de sus dificultades, la radio comunitaria ha estado como referente de múltiples luchas sociales, su consolidación y fortalecimiento es necesaria para lograr una democratización de la información. Sin ella, las mujeres, los niños, niñas y jóvenes que tienen propuestas desde lo sonoro no van a encontrar medios para participar con sus visiones del mundo.
Diseño metodológico
Enfoque o paradigma
La investigación es de carácter cualitativa, que tal como lo afirma Bonilla (1985)
“consisten en descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones
y comportamientos observados; citas textuales de la gente sobre sus experiencias, actitudes, creencias y pensamientos;extractos o pasajes enteros de documentos, cartas,
registros, entrevistas e historias de vida”.
Lo anteriormente señalado corresponde a las características que fueron esenciales para el desarrollo de la investigación porque se tuvieron en cuenta las interacciones de las mujeres y los medios de comunicación, las experiencias de vida en esos escenarios, los audios de programas de radio para valorar su contexto histórico, las entrevistas semiestructuradas para reconocer la trayectoria de cada colectivo y el registro visual y publicitario para ampliar la investigación.
La tesis inició con la reconstrucción de la historia de cada uno de los colectivos de radio, posteriormente se amplió el análisis con la recopilación de algunos programas de radio y la recolección de piezas publicitarias que hicieron para difundir sus eventos y temáticas. También se tuvo en cuenta la reconstrucción de la memoria de cada proceso con respecto a los proyectos y actividades comunitarias que hicieron desde sus grupos.
La información anteriormente señalada se analizó a la luz de las tres categorías que se plantearon: acción colectiva y movimiento feminista; comunicación con enfoque de género y procesos de resistencia y radio comunitaria, independiente y comunicación.
Desde ese escenario una de las principales bases de la investigación fueron las voces de las mujeres que históricamente han estado relegadas al silencio. Por lo tanto fue importante para mí como investigadora hacer un ejercicio de sistematización de su historia pero también un reconocimiento de su trabajo a partir de la memoria.
Es necesario resaltar que los procesos comunitarios carecen de un proceso de memoria porque por lo general se van iniciando procesos comunicativos y comunitarios durante el respectivo accionar de cada colectivo que no cuenta con el suficiente tiempo para sistematizar. Por lo tanto, el aporte cualitativo de la investigación busca contribuir en este aspecto a esa memoria que es necesaria para comprender el aporte de las mujeres a la transformación de las miradas de inequidad en sus territorios.
Tipo de estudio o investigación
La investigación social sobre los colectivos de comunicación de mujeres es de tipo exploratorio debido a que tuvo en cuenta un campo de investigación aún no ha tenido gran relevancia en el país y es la comunicación con enfoque de género. Tal como lo sugieren las autoras Karina Batthyány y Mariana Cabrera:
los estudios exploratorios se efectúan, normalmente, cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o que no ha sido abordado antes. Se caracterizan por ser más flexibles y amplios en su
metodología en comparación con los estudios descriptivos o explicativos. (Batthyány y Cabrera, 2005)
En ese sentido la investigación analizó los aportes de las mujeres de los programas de radio que realizan los colectivos en medios de comunicación independientes o
alternativos. También se tuvo en cuenta el desarrollo de sus propuestas comunitarias y las transformaciones que cada una tuvo a través de su participación en este colectivo.
De acuerdo con esas características también se incluyó una mirada a los discursos, las acciones políticas que impulsaron con este procesos y la resistencia que hay sobre