CHAPTER 2. RELATED WORK
2.3 Frameworks
Roncal, refiere: Cuando se pierde una pieza dentaria se produce una reabsorción ósea ya se del maxilar superior o del maxilar inferior. Posterior a una exodoncia de una pieza dental el hueso alveolar surge una serie de transformaciones retrayendo en hueso alveolar con el pasar de los años la cresta alveolar estará completamente plana. Numerosos estudios clínicos y radiológicos dan cuenta de este fenómeno en donde se midió la cresta alveolar utilizando impresiones. Según la conferencia del consenso de osteología nos da a conocer que existen una retracción media de unos 3.8 mm en el sentido horizontal y 1.24 mm verticalmente. El hueso alveolar del maxilar inferior es el que resulta más afectado por que se observa una mayor disminución de hueso un 30 por ciento de los casos. Cabe destacar que una vez que la pieza dental fue extraída el hueso alveolar comienza a reabsorberse para que se adapte a su nueva forma que ha perdido por completo la función de retención y soporte. Sabemos que las paredes del hueso alveolar tienen un grosor de 1mm y están conformadas por hueso fasciculado el cual disminuye luego de una exodoncia. Hay estudios que revelan que hay un mayor porcentaje de pérdida neta de hueso en las regiones posteriores que en las regiones anteriores. Así todo, como la zona posterior contiene tanto hueso,
la reabsorción suele ser un problema clínico menor. Contrariamente, y como se explicó anteriormente, en la región anterior las paredes óseas son delgadas y con frecuencia se pierden después de la extracción. Por lo tanto, la zona de los incisivos es la que menos pérdida neta de hueso tiene, pero su porcentaje de reducción es mayor de 37% (18).
En el net estable: Al conservar el margen alveolar evita la perdida de volumen posterior a una exodoncia de una pieza dental, aunque no siempre en su totalidad, hay interviene de nuevo para el resultado el tipo de paciente y la ubicación de la zona del diente. Las dimensiones de la cresta preservada proporcionan suficiente tejido óseo para colocar un implante en una orientación 3D adecuada y la cantidad de hueso optima rodeando el mismo (19)
Mauricio nos dice: Posterior a una cirugía dental se producirá una serie de cambios tanto locales, fisiológicos, psicológicos y posturales. La pedida temprana o prematura de las piezas dentales ya sea por un traumatismo o por una piorrea avanzada causando infecciones y deformaciones a nivel alveolar y de hueso. "El fenómeno de reabsorción post extracción puede explicarse de la siguiente manera; debido a que la función del hueso alveolar es sostener es sostener los dientes, cuando alguno de ellos se pierde esta tarea desaparece debido a que el hueso ya no puede ser estimulado internamente, iniciando así un proceso atrófico que se
manifiesta con la reabsorción paulatina del proceso alveolar. El nivel de reabsorción ósea es muy distinto ya sea en los distintos sectores tanto en el maxilar superior y el inferior. La posición excéntrica de los dientes superiores hace que la pared vestibular sea extremadamente muy delgada y su cortical palatina muy gruesa, situación que favorece el desarrollo de deformidades o deficiencias del reborde alveolar cuando se realiza una extracción del maxilar superior, ya que durante la cicatrización existe una reabsorción de la cortical vestibular y la neo formación ósea ocurrirá en el área palatina. Después que la cortical es traumatizada durante el procedimiento o antes de ella, por causas muy diversas, así como abscesos peri apicales, piorrea, un mal tratamiento de implantes, fracturas por traumatismo, mala praxis de apicectomías, provocando así una deformidad localizada del proceso originada por la reabsorción del hueso tanto en el sentido inciso-apical como buco-lingual, la cual puede variar en severidad (20).
2.2.9. Grado de absorción 2.2.9.1. Rebordes altos
Millares define: “Cuando el reborde alveolar presenta características homogéneas en su altura, forma y volumen, mostrando una cima, depresiones, prominencia o zonas agudas. Esta característica permite otorgar un buen soporte y retención a las futuras prótesis totales” (21).
Malpica: “En otra clasificación son llamados normales, pues conservan una altura adecuada para dar soporte a la dentadura completa y resistir fuerzas” (22).
Millares dice: “Dentro de esta clasificación se encuentran los rebordes hipertróficos o prominencias óseas que se han formado como resultado de extrusiones dentarias antes de ser edéntulos totales, las cuales pertenecen a este grupo” (21).
2.2.9.2. Rebordes bajos
Malpica refiere: Son rebordes totalmente reabsorbidos y generalmente los hallamos en los maxilares inferiores. A este nivel se ha perdido totalmente la altura del reborde o nos queda una insinuación de ella; obviamente se ha perdido la capacidad de otorgar retención, soporte y estabilidad a las prótesis totales. Estos defectos son consecuencias de prótesis inadecuadas, por el mal uso de ellas o por permanecer mucho tiempo desdentado sin ningún tratamiento protésico, factores biológicos y factores hereditarios. Los rebordes bajos también son llamados rebordes planos por estar completamente reabsorbidos (22).
2.2.9.3. Rebordes medios
Malpica nos dice: Son rebordes que presentan un proceso de reabsorción no muy marcado; pero, a pesar de estar disminuida en su altura, aún pueden otorgar retención, soporte y estabilidad con ciertas limitaciones. Los rebordes medios también llamados
rebordes reabsorbidos porque aún conservan alguna resistencia al desplazamiento lateral de la dentadura (22).