1.5 Tile Calorimeter Electronics
1.5.1 Front-End Electronics
El efecto favorable de la sangría depende en gran medida de que se realice en el momento idóneo y de observar algunas reglas básicas. Por esta razón, quisiéramos poner el mayor énfasis en encarecer- le, como paciente, que observe usted mismo estas reglas, y como médico o curandero que las cumpla:
La regla más importante: ¡La sangre debe fluir libremente de las venas! No hay que extraerla ni obstaculizarla en su salida. Si la sangría se practica en una vena de la curvatura del brazo, habrá que ceñir el brazo con una goma, como se hace en una extracción normal de sangre.
La cantidad de sangre extraída puede ser de entre 80 y 150 mililitros (más o menos un tarro de yogur lleno). Si observa un ligero cambio de color en la sangre... dé por terminada la sangría, independientemente de la cantidad de sangre que haya salido.
La sangría debería realizarse en ayunas. Sin embargo, la hora en que se practique carece de importancia.
Para la prevención y desintoxicación general, la sangría debería practicarse como máximo una vez al año (a ser posible en primavera) y entre los treinta y cinco y los setenta y siete años de edad. Si el paciente está enfermo o se trata de una urgencia, se consideran edades límites los veintiocho y los ochenta y cuatro años.
Por último, la atmósfera que se respira durante la sangría es de vital importancia. Debería ser distendida y plácida. Hay que permitirle a la sangre abandonar el cuerpo y llevarse consigo lo que uno quiere eliminar. Ninguna presión, ninguna obligación, ninguna agitación, nada de expectativas encubiertas.
qué lugares del cuerpo se encuentran las venas más apropiadas para practicar una sangría. En general, son aptas las mismas ve- nas del brazo que se usan para la extracción o donación normal de sangre. Si la sangría tiene por objeto la prevención, habrá que usar el brazo derecho en los hombres, y el izquierdo en las mujeres.
Puede suceder que una sangría practicada conforme a las re- glas tenga pequeños efectos secundarios, como, por ejemplo, una mayor sensibilidad a la luz durante los dos o tres días siguientes. En ese caso, no se exponga a ninguna radiación directa del sol, use gafas de sol, no se someta a esfuerzos excesivos, ni físicos ni men- tales, y no coma nada pesado. Consuma pocos productos lácteos y demás alimentos que estimulen las glándulas mucosas. Durante esos días, no coma alimentos a los que no esté acostumbrado.
El momento idóneo
Hay días buenos y días malos para la sangría y sus efectos. ¡Las sangrías practicadas en días malos producen un efecto debilitante en todo el cuerpo! Como podrá ver en la tabla siguiente, es de vital importancia prestar atención al momento idóneo, porque a veces los días buenos y los días malos se suceden unos a otros o se alternan.
Para poder atenerse estrictamente a las reglas, primero tiene que averiguar el día y la hora exacta de la última luna nueva. Am- bas informaciones están contenidas en muchos calendarios de bolsillo que se consiguen en los comercios, pero también se pueden pedir en centros o sociedades de astronomía, o deje que se las calcule algún programa barato de ordenador. Los calendarios adjuntos a este libro no contienen esta indicación de la hora, porque varía de zona hora- ria a zona horaria. ¡Es importante que para el cálculo siguiente no tome en consideración una eventual temporada de verano!
Para poder llevar la cuenta, el día de luna nueva se calcula así:
Si la última luna nueva entró antes de las 12.00 (13.00 en verano), el día de luna nueva se cuenta
como día 1, el siguiente como día 2, y así sucesivamente.
Ejemplo: jueves 16-9-1993, luna nueva a las 4.11 = día 1; viernes 17-9-1993 = día 2.
Cuando la última luna nueva ha entrado después de las 12.00 (13.00 en verano), el día de luna nueva cuen- ta como día 0, el siguiente como día 1, el que sigue a
éste como día 2, y así sucesivamente.
Ejemplo:
sábado 13111993, luna nueva a las 22.35 = día 0, domingo 14111993 = día 1.
¡Importante! Algunas veces comprobará que el día 30 y el siguiente día de luna nueva coinciden. Cuando en este día la luna nueva entra antes de las 12.00, el día 30 queda eliminado, como quien dice, y cuenta entonces otra vez como día 1. En otras palabras:
¡la cuenta empieza siempre con luna nueva!
Aun cuando la hora de entrada de la luna nueva esté muy cerca de las 12.00, no cambia en nada la validez de los datos siguientes sobre el efecto de la sangría.
Ejemplo:
luna nueva a las 11.58 = día 1; luna nueva a las 12.02 = día 0.
Si usted ya ha determinado el día 1 de acuerdo con estas indi- caciones, ahora puede leer en la tabla cronológica de la página 116 qué días después de la entrada de luna nueva son los más adecua- dos para realizar una sangría. Detrás de algunos de los días se in- dica entre paréntesis para qué es especialmente buena una sangría en ese día.
¡La donación de sangre no es una sangría! El efecto sobre el or- ganismo es mucho más débil, tanto para bien como para mal. Sin embargo, la tabla ilustra por qué un donante de sangre se siente rejuvenecido algunos días después, mientras que esa misma perso- na, en cualquier otra circunstancia, nota un persistente cansancio general. Nuestro consejo a todos los donantes de sangre: sería un gran beneficio para elevar la calidad de la sangre donada que se desecharan los primeros 50 mililitros. Por lo demás, esta recomen-
dación no contradice en absoluto el hecho de que la terapia con la propia sangre se puede aplicar con éxito para aliviar las más diver- sas dolencias. Y eso es así porque la primera sangre extraída con- tiene de forma concentrada la información del trastorno físico que se padece, de modo que cuando se la inyecta de nuevo en el paciente produce por vías homeopáticas la contrarreacción apropiada en el cuerpo. (Véase también la página 145.)
Día 1 malo Día 2 malo Día 3 malo Día 4 muy malo Día 5 malo
Día 6 bueno (actividad renal) Día 7 malo
Día 8 malo Día 9 malo Día 10 malo
Día 11 bueno (anorexia)
Día 12 bueno (para todo el cuerpo) Día 13 malo
Día 14 malo
Día 15 bueno (anorexia) Día 16 muy malo
Día 17 muy bueno (¡contar con exactitud!) Día 18 bueno (para todo el cuerpo) Día 19 malo
Día 20 malo
Día 21 bueno (para todo el cuerpo) Día 22 muy bueno
Día 23 bueno (para el esqueleto y en casos de esclerosis múltiple y reumatismo) Día 24 bueno (para los pulmones y en casos de asma) Día 25 bueno
Día 26 bueno (en casos de hipertensión arterial o fiebre)
Día 27 muy malo Día 28 bueno Día 29 malo Día 30 malo
Días malos en el transcurso del año
En general, hay días en los que se debería desistir de practicar una sangría, con independencia del resultado que arroje el conteo de los días a partir de la última luna nueva. Son los llamados días nega- tivos, que también desempeñan un papel en la agricultura y la hor- ticultura (véase nuestro libro Vom richtigen Zeitpunkt [Acerca del momento idóneo]). En la siguiente tabla aparecen los días en que una sangría arrojaría un resultado desfavorable:
Mes Día Enero 2 3 4 18 Febrero 3 6 8 16 Marzo 13 14 15 29 Abril 19 Mayo 3 10 22 25
Junio 17 (muy malo) 30 Julio 19 22 28
Agosto 1 (muy malo) 17 21 22 29 Septiembre 21 22 23 24 25 26 27 28 Octubre 3 6 11
Noviembre 12
En la actualidad, numerosos terapeutas, y también muchos médicos, vuelven a utilizar la sangría. Conocer el momento idóneo en que hay que practicarla y la metodología adecuada será sin duda un gran enriquecimiento para estos valerosos pioneros. Si usted cree que una sangría puede ayudarle, pregunte entre sus conoci- dos hasta que encuentre un terapeuta que la utilice. Si ambos pres- tan atención a las pocas reglas importantes que ya hemos enume-
rado, entonces nada puede salir mal. Los interesados sólo saldrán ganando.
Para la piel y el cabello
«Lo siento bajo la piel», una frase que se pronuncia a menudo y que no es más que una señal, entre muchas otras, que refuerza nuestra sensación de que el estado de la piel nos informa sobre el estado del cuerpo, la mente y el alma. Casi todos los trastornos orgánicos inter- nos, así como lo estados de intoxicación y los problemas sanguíneos
y circulatorios pueden verse en la superficie de nuestro cuerpo. El trastorno sobre la piel nos contempla como si lo hiciera a través de una ventana. No hay un solo grano que unos ojos avezados (como los de un acupuntor) no sepan identificar, por el lugar en que sale, como excrecencia de un órgano que se está desintoxicando por esta vía. Si usted padece de problemas de la piel, comunes en la actualidad a muchas personas, lo primero que tiene hacer es investigar las ver- daderas causas que se esconden muy por debajo del nivel de la piel y tratarlas. Las explicaciones científicas no son importantes para el médico naturista. Para él lo importante es saber si la lesión de la piel procede de fuera (causada por ejemplo por parásitos) o de den- tro. Entonces, de igual manera que se tratarían las alteraciones de la piel, debe tratarse el mal de fondo. Las curas de desintoxicación como tratamiento adicional (véase la página 148), pueden hurtarle terreno a un gran número de trastornos de la piel.