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7 CONCLUSIONS & FUTURE WORK

7.2 Future Work

En esta categoría se encuentran cinco artículos de investigaciones que abordan las propuestas diseñadas por docentes, las cuales muestran diferentes estrategias de cómo enseñar en el aula regular. Los artículos revisados son: Didáctica de la literatura, el comentario de texto implicado por factores sociológicos, de Pilar González (s. f.); Una aproximación a las prácticas de enseñanza de la lectura y la escritura en una escuela colombiana, de María Isabel Mora y María del Pilar Ruiz (2009); Enseñanza y cultura escolar, de Enrique Pérez (2001); Nuevos retos y roles intelectuales en metodologías participativas, de Rossana Podestá (2007) y La investigación cualitativa. La alfabetización académica mediada por usos sociales de la lengua escrita en la primaria, de Martha Segura y Judith Kalma (2007).

El artículo de González (s. f.) se trata de cómo la literatura es una estrategia para enseñar la escritura de comentarios literarios y concepciones culturales por parte de los estudiantes, pues se plantea la idea de que las obras literarias pierden sentido cuando durante la lectura se desconoce el contexto en que se realizó.

Por esta razón es que en la metodología de esta investigación se tiene en cuenta el rol del docente al ayudar a sus estudiantes a construir a través del comentario, los conceptos y sentimientos que afloran a través de la escritura de las interpretaciones que se hacen sobre un texto, las cuales aportan para la construcción de conceptos que servirán para la vida. Nicole Robín (como se citó en Mendoza, (s.f)) describe que en el proceso de transmisión, el autor escribe para ser leído y el libro no existe sino a partir del momento en que el significante se torna significado por medio de la decodificación y del decodificador.

De este modo es que los maestros deben pensar en cómo transmitir de una manera coherente los conocimientos, cómo adecuar éstos a los intereses de los estudiantes, fomentando en ellos la comprensión, la actitud receptiva que los haga pensar, imaginar. Es ese el verdadero reto de los docentes, pensar estrategias que fomenten el procesamiento cognitivo de los niños que no sólo sean suficientes para la escuela, sino para la vida.

Por otro lado, en el artículo desarrollado por Mora y Ruiz (2009) se muestra el estudio que se hizo sobre las prácticas de enseñanza de lectura y escritura en una escuela colombiana. En su metodología, se hicieron recolección de datos de diferentes cuadernos y cartillas de los estudiantes; así se evidencia cómo se llevan a cabo las prácticas de enseñanza y la manera de evaluar a los estudiantes. De esta manera, se encuentra que antes se consideraba la escritura y la lectura como materias que abordan conceptos para la vida y la sociedad, mas no como una intencionalidad comunicativa.

En el artículo de investigación elaborado por Pérez (2001) se entiende la cultura escolar como un escenario que posibilita legitimar la práctica educativa como propuesta para transformar la sociedad. De acuerdo con lo anterior, la cultura escolar propicia el aprendizaje significativo a través de prácticas adecuadas al contexto, logrando una reflexión sistemática sobre los contenidos abordados. El docente debe planear estrategias metodológicas que permitan una correlación entre los contenidos y el estudiante, para que así el conocimiento sea reflexivo y, de esta manera, permitir que el lenguaje sea vivenciado a través de sus proyectos y no como una obligación académica. Siguiendo lo anterior, Vega (como se citó en Pérez, 2001) dice que las condiciones de cognoscibilidad del aprendizaje, es decir, sus funciones

epistemológicas, se enfrentarían a la capacidad de establecer una correspondencia entre el sujeto y el contenido del conocimiento.

En la investigación escrita por Podestá (2007) se exponen los roles y las metodologías participativas en cuanto al trabajo realizado con niños de primeros grados en México. El trabajo realizado consistía en la escritura de mensajes con el fin de observar lo que ellos sentían y cómo estaban en relación a los niños no nativos. Es de resaltar el trabajo cooperativo realizado en esta investigación, pues al incorporar nuevas formas de participar, se hace posible interactuar con otras culturas identificando similitudes y diferencias que se dan con estas nuevas formas de enseñar a través de la interculturalidad. “Conocernos a nosotros mismos, a nuestra sociedad –en

confrontación con otras– al ahondar en los intersticios de los sistemas sociales en oposición captando, por tanto, los momentos más críticos de dichos sistemas, se me figura que es el objetivo de cualquier ciencia del hombre que ambicione ser algo más que una mera técnica de diagnóstico y de intervención en el otro étnica” (Cardoso, 1996, p. 18).

El artículo escrito por Segura y Kalma (2007) aborda desde dos enfoques el reconocimiento y la incorporación de usos sociales de la lengua escrita y la generación de formas diversas de interacción, a partir de una investigación cualitativa en la alfabetización académica mediada por usos sociales de la lengua escrita en la primaria. Reorientando el enfoque didáctico, el autor propone el enfoque comunicativo y funcional modificando las actividades de aprendizaje usadas en la escuela primaria, dándole una prioridad a las interacciones y al uso social de la lengua escrita. Segura y Kalma (2007) afirman que las prácticas de lengua escrita no sólo implican la lectura y la escritura, sino también las formas de hablar acerca de estas actividades y contenidos, y de su inserción en un contexto sociocultural específico.

La metodología usada consistió en el análisis de una clase donde la situación de aprendizaje era una invitación para una boda, que había sido elaborada por los estudiantes. Esta fue dirigida por una docente del enfoque de lectura y escritura. La actividad consistió en revisar una y otra vez el contenido, escuchar y exponer diferentes opiniones; el proceso de escritura implica revisiones reiteradas, en este sentido, es importante el proceso de conexión entre la experiencia y la preparación. Segura y Kalma 2007 (citado por Street 2005), aprender a leer y escribir significa, entre otras cosas, interactuar con otros lectores y escritores y ver al conocimiento forjado en el uso cotidiano de la lengua escrita como un recurso importante de los que aprenden/enseñan.

Para finalizar, es importante destacar el rol que tiene el docente, pues es éste quien media la construcción de los conocimientos que sobresalen a partir de las sensaciones y emociones que produce el lenguaje, lo que lleva a los niños a tener un desarrollo cognitivo que les quedará tanto para la escuela, como para la vida misma; de la misma manera, es deber del maestro pensar y repensar sus prácticas educativas para reconstruir la forma como se enseñan los contenidos escolares y la relación que estos tienen con los intereses de los niños. Es ése el verdadero reto de los docentes: pensar estrategias que fomenten el procesamiento cognitivo de los niños que no sólo sean suficientes para la escuela, sino para la vida.

3.6 Conclusiones

Para concluir este capítulo, es importante considerar que el género epistolar comprende la conversación y el diálogo en el que la carta es un medio que lleva a la interacción no sólo escrita, sino verbal, con función social, establecida por espacios y tiempos dados en la comunicación escrita. Finalmente, el propósito del género epistolar no sólo está determinado por tener una estructura de la carta, sino que va más allá; posibilita la interacción comunicativa, tanto como en el propósito y el marco contextual en el que se desarrolla dicha interacción.

Por otro lado, también es importante el trabajo con las secuencias didácticas, pues de esta forma se desarrollan relaciones reflexivas con el texto escrito y así se construye la escritura como producto de una elaboración progresiva que se hace aún más significante cuando se trabaja de manera complementaria con el otro.

Los intercambios sociales y culturales son los que permiten que la escritura sea una habilidad que se da en contextos de comunicación real, donde el docente propicia las condiciones para que los niños produzcan textos de calidad y auténticos, generando así conocimientos sobre los correctos procesos de escritura y al mismo tiempo desarrollar la producción oral como medio para ordenar las ideas y comunicarlas.

También es primordial comprender que la cultura escolar está mediada por las relaciones de ciudadanía y de sujeto que se identifican en situaciones democráticas, buscando así que la escuela forme sujetos críticos y reflexivos que no sólo obtengan un beneficio para la institución, sino que sea enriquecedor para toda la sociedad. Es de destacar el valor de los intercambios, pues éstos permiten evidenciar el sentido cultural y social que se fomenta a través del desarrollo de identidades, formando así

sujetos participativos y autónomos capaces de dar un significado cultural a su propio desarrollo.

Para finalizar, es importante destacar el rol que tiene el docente, pues es éste quien media la construcción de los conocimientos que sobresalen a partir de las sensaciones y emociones que produce el lenguaje, lo que lleva a los niños a tener un desarrollo cognitivo que les quedara tanto para la escuela como para la vida misma; así mismo, es deber del maestro pensar y repensar sus prácticas educativas para reconstruir la forma como se enseña los contenidos escolares y la relación que estos tienen con los intereses de los niños. Es ese el verdadero reto de los docentes, pensar estrategias que fomenten el procesamiento cognitivo de los niños que no sólo sean suficientes para la escuela sino para la vida.