Chapter 7 Conclusions and Future Work
7.2 Future Work
Es un síndrome cerebral orgánico que carece de una etiología específica,
caracterizado por la presencia simultánea de trastornos de la conciencia y atención,
de la percepción, del pensamiento, de la memoria, de la psicomotricidad, de las
emociones y del ciclo sueño-vigilia. Puede presentarse en cualquier edad, pero es
más frecuente después de los 60 años. El cuadro de delirium es transitorio y de
intensidad fluctuante. La mayoría de los casos se recuperan en cuatro semanas o
menos. Sin embargo, no es raro que el delirium persista con fluctuaciones incluso
durante seis meses, en especial cuando ha surgido en el curso de una enfermedad
hepática crónica, carcinoma o endocarditis bacteriana subaguda. Un delirium puede
superponerse o evolucionar hacia una demencia. (CIE-10, 2010)
La característica esencial de un delirium consiste en una alteración de la conciencia
que se acompaña de un cambio de las funciones cognoscitivas que no puede ser
explicado por la preexistencia o desarrollo de una demencia. La alteración se
desarrolla a lo largo de un breve período de tiempo, habitualmente horas o días, y
tiende a fluctuar a lo largo del día.
A través de la historia, del examen físico o de las pruebas de laboratorio se
demuestra que el delirium se debe a los efectos fisiológicos directos de una
consumo de medicamentos o de la exposición a tóxicos, o bien a una combinación
de estos factores. La alteración de la conciencia se manifiesta por una disminución
de la capacidad de atención al entorno. La capacidad para centrar, mantener o dirigir
la atención está deteriorada (Criterio A). Las preguntas deben repetirse debido a que
la atención del sujeto es vaga, éste puede perseverar en una respuesta a una pregunta
previa en lugar de focalizar su atención de forma adecuada, y los estímulos
irrelevantes le distraen con facilidad. Debido a estos problemas, puede ser difícil o
imposible mantener una conversación. (DSM IV, 2002).
2.5.2 Demencia.
Según Lorenzo y Fontan la demencia es un síndrome caracterizado por el déficit
progresivo pero que no presenta trastorno de conciencia, como expresan estos
autores la demencia influye en aspectos de la vida de la persona en cuanto a su
rendimiento a nivel de vínculos familiares, laborales y sociales. (Lorenzo et al,
2004) El diccionario de neuropsicología denomina Demencia al deterioro cognitivo
significativo, así vemos su definición como ¨Deterioro significativo en el
funcionamiento cognoscitivo, conductual y funcional debido a diversas causas
neurofisiológicas, a pesar de que se mantiene la conciencia¨. En el DSM- V se
denomina como Trastorno Neurocognitivo Mayor¨ (Ardilla et al, 2015; p. 22)
La característica esencial de una demencia consiste en el desarrollo de múltiples
déficits cognoscitivos que incluyen un deterioro de la memoria y al menos una de las
siguientes alteraciones cognoscitivas: afasia, apraxia, agnosia o una alteración de la
capacidad de ejecución. La alteración es lo suficientemente grave como para
representar un déficit respecto al mayor nivel previo de actividad del sujeto. Si los
déficits cognoscitivos se presentan exclusivamente durante el delirium, no debe
realizarse el diagnóstico de demencia. (DSM IV, 2002).
2.5.3 Trastorno Amnésico.
Es un Síndrome caracterizado por un deterioro marcado de la memoria para hechos
remotos, en el cual la memoria para hechos inmediatos está conservada. También
está disminuida la capacidad para aprender cosas nuevas, lo que da lugar a una
amnesia anterógrada y a una desorientación en el tiempo. Forma parte del síndrome
una amnesia retrógrada, pero de una intensidad variable, que puede disminuir en el
curso del tiempo, si la enfermedad o el proceso patológico subyacentes tienen
tendencia a remitir. Presencia de confabulaciones, aunque de forma inconstante. La
percepción y otras funciones cognoscitivas, incluyendo la inteligencia, están bien
conservadas y constituyen un trasfondo del que destaca de un modo particular el
trastorno de la memoria. El pronóstico depende del curso de la lesión básica
(normalmente afecta al sistema hipotálamo-diencefálico o a la región del
hipocampo). La recuperación completa es, en principio, posible (CIE-10, 2010).
2.5.4 Enfermedad de Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer (EA) es el trastorno neurodegenerativo más frecuente
en nuestro país, representando alrededor del 50-70% de las demencias que se
diagnostican. Esta alteración se caracteriza por presentar un inicio insidioso y un
curso lentamente progresivo que típicamente se manifiesta a través de problemas de
de alterar otros aspectos de la persona, como son la conducta o la personalidad
(Alberca y López Pousa, 2002).
Es una enfermedad degenerativa cerebral primaria, de etiología especifica
desconocida con exactitud que presenta rasgos neuropatológicos y neuroquímicos
característicos. El trastorno se inicia por lo general de manera notable, lenta y
evoluciona progresivamente durante un período de años. El período evolutivo puede
ser corto, dos o tres años, pero en ocasiones es bastante más largo. Puede comenzar
en la edad madura o incluso antes (enfermedad de Alzheimer de inicio presenil),
pero la incidencia es mayor hacia el final de la vida (enfermedad de Alzheimer de
inicio senil). En casos con inicio antes de los 65 a 70 años es posible tener
antecedentes familiares de una demencia similar, el curso es más rápido y
predominan síntomas de lesión en los lóbulos temporales y parietales, entre ellos
disfasias o dispraxias. En los casos de inicio más tardío, el curso tiende a ser más
lento y a caracterizarse por un deterioro más global de las funciones corticales
superiores. Los enfermos con síndrome de Down tienen un alto riesgo de desarrollar
una enfermedad de Alzheimer. La demencia en la enfermedad de Alzheimer se
considera hoy día irreversible. (CIE-10, 2010).