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VI. Conclusions and Future Work

6.3 Future Work

encuestas.

Como se ha comentado, un determinante principal de la buena aceptabilidad al método DEMOCLI en los estudios presentados, puede estar relacionado con el procedimiento propuesto para la identificación, selección y redacción de los

151 contenidos de la encuesta de estudio (una batería de recomendaciones de actuación que intentar responder a dudas habituales de los clínicos).

Cada ítem de la encuesta, en general, es una breve recomendación clínica expresa para actuar en determinada situación incierta, frente a la cual se solicita al experto posicionarse (manifestarse en acuerdo/desacuerdo, según su criterio y experiencia personal). En el procedimiento Delphi tradicional, el procedimiento comienza por una ronda inicial con formato de encuesta abierta (texto libre) con el fin de explorar las opiniones individuales de cada miembro del panel experto y recoger sus propuestas iniciales independientes (sin constratar opiniones con sus pares) sobre el tema a debate. Cada panelista propone libremente cual debería ser, a su criterio, el contenido del cuestionario Delphi, avalando sus opiniones con su experiencia personal y con la evidencia científica disponible. Un trabajo de síntesis de las propuestas recibidas, bajo la supervisión de los investigadores impulsores del proyecto lleva, tras sucesivas revisiones del material recopilado, a una versión final de cuestionario.

Esta etapa del diseño de un proyecto Delphi se ha identificado como una fase compleja y prolongada del método, y una de sus principales dificultades (99,100). Si, como en los proyectos de contenido clínico, el panel de expertos no se compone de 8-12 miembros sino de un grupo más numeroso, el proceso puede complicarse o demorarse hasta resultar ineficiente. Frente a este sistema, la adaptación DEMOCLI, propone una solución pragmática y posibilista: que sea el propio comité científico del proyecto (en general, un número limitado de profesionales líderes, expertos indiscutibles en la materia), quienes se encarguen del laborioso proceso de revisión de la evidencia bibliográfica disponible y de la redacción preliminar de la batería de ítems de encuesta. En el apartado de ¨Métodos”, se describió detalladamente esta fase, para la que cuentan con asistencia técnica para garantizar la estructura y contenidos adecuados al método. El anexo 1 transcribe el documento de instrucciones explícitas que se ofrece al comité científico para abordar esta tarea coordinadamente.

152 A priori, dejar en manos de los investigadores los contenidos de las recomendaciones clínicas que se debatirán por los expertos implica un riesgo de que el enfoque del proyecto resulte parcial o sesgado, bien por la propia limitación de pericia del Comité, por tomar decisiones arbitrarias o por la intervención de intereses espurios. Pero al menos tres garantías protegen a este sistema alternativo de diseño de la encuesta del peligro de que comité científico pueda influir en la opinión de los panelistas expertos, o de cualquier otro intento de manipulación de las conclusiones del consenso:

 Cualquiera que sea la formulación de los ítems (redactados en forma asertiva o negativa, posicionados pro o contra de una determinada opción) cada panelista consultado dispondrá siempre de la última decisión, libremente adoptada y confidencialmente expresada, sobre si está o no de acuerdo con las propuestas del comité.

 Por si el trabajo del Comité Científico resultara incompleto, parcial o sesgado, se garantiza al panelista que podrá sugerir cualquier cambio que considere oportuno al cuestionario (incluida la impugnación, modificación o ampliación del ítems) a través de comentarios libres que se le solicitan, para cada ítem, durante el desarrollo de la 1º ronda de encuesta.

 Para facilitar que los panelistas puedan abordar esta tarea con criterio y responsabilidad, al inicio del proyecto se pone a su disposición el dossier de referencias bibliográficas empleadas por el Comité Científico durante la tarea preparatoria de la encuesta, y el documento, si se dispuso, de síntesis de evidencias a fecha de inicio de estudio.

Aunque no intervengan en su formulación inicial, los contenidos de la encuesta resultan, por tanto, un material ampliamente supervisado y sometido al control de todos los expertos participantes en el proceso de consenso.

En ninguno de los nueve estudios presentados se detectaron problemas relevantes al respecto, aunque en todos ellos se recibieran y, en su caso, se atendieran, sugerencias de aclaración, modificación, anulación o adición de ítems a la propuesta inicial del comité. En tales casos, las decisiones finales de cambio se aprobaron colegiadamente por el comité científico responsable de cada estudio, en

153 atención a su pertinencia, al argumentario presentado a su favor y al grado de generalización de la opinión.

Sobre la aceptabilidad de estos mecanismos de control y la aptitud de la propuesta DEMOCLI para desarrollar una encuesta Delphi adecuada a sus fines, habla el hecho de que ninguno de los 513 participantes en los paneles expertos de los distintos estudios declinara su decisión de participar en el proyecto durante su desarrollo, ni vetara al final del proceso (sobre la revisión del informe final de resultados) ninguna de las conclusiones alcanzada por consenso.

Eximir a los expertos clínicos del protagonizar las tareas de esta fase, evita tener que seleccionar con criterio restrictivo al panel (solo a quienes tienen capacidad técnica demostrada para abordar un trabajo técnico de lectura crítica de la literatura y de redacción científica, para la que muchos clínicos no están suficientemente capacitados, por más que resulten expertos incuestionables por su pericia y larga trayectoria clínica). De alguna forma, el método reserva al panel experto para su principal cometido: aportar opinión, sin requerir a sus componentes un factor de motivación extra que ponga en riesgo su aceptación a participar. Lograr tasas de reclutamiento de expertos superiores al 92% de los invitados en la mayoría de los estudios (y del 100% en varios de ellos) parece relacionado con esta cautela técnica. Confiar que, sin tal precaución, más de 500 clínicos hubieran aceptado participar altruistamente en un proyecto no remunerado, hubiera sido una expectativa poco realista.

5.3. Reflexiones sobre los atributos identitarios del experto-clínico y sobre la

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