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VI. DISCUSSIONS, CONCLUSIONS AND RECOMMENDATIONS

VI.3 FUTURE WORK

Según Sicre afirma que:

“Alejarse del Señor equivale a no preguntar por él, rebelarse contra él, abandonar la fuente de agua viva, no respetarle.”70

La pintura denuncia siendo ella misma y en sí misma, es decir, es un medio orgánico que denuncia todo acto no auténtico. De hecho, la pintura a través de sus colores y/o imágenes e independiente del pintor cobra vida propia en la medida que el espectador se relaciona con ella.

El señor Francisco de Goya murió, porque, sabía que no moriría jamás. Señal de ello son sus obras que continúan denunciando las injusticias y atropellos cometidos por seres humanos de un espacio y tiempo determinados. Injusticias que incluso en nuestra época erosionan la paz de los seres humanos. Esta situación produce desestabilización política,

  70 SICRE, J. L. 

       

social, económica y religiosa, porque rompe la armonía, la alianza, la convivencia y la confianza entre seres humanos.

Goya muestra en sus pinturas al óleo como en sus dibujos y aguafuertes o aguatintas una serie de escenas que dejan mucho que desear a la razón humana. Ellos dan cuenta de acontecimientos o circunstancias aberrantes y decadentes del actuar o proceder humano ocurridos en suelos españoles. Estos hechos expresan acciones no auténticas ejecutadas por el ser humano contra sí mismo y contra su prójimo.

a) Goya el pintor del “poder”

Para Francisco de Goya, la política no fue su interés. Todo lo referente al poder político estaba al margen de sus proyectos; pero, deseaba formar parte del prestigioso espacio donde se movían los políticos. Pues, desde que tuvo conciencia de su ser de artista, Goya puso el interés en formar parte del marco real, algo que sucede, pero lento al retratar por una parte a Floridablanca y por otro lado, a la familia del infante don Luis de Borbón. Pero, es bueno resaltar tal interés y primer paso decisivo hacia la realeza de parte de Goya tal como lo describe Gómez de la Serna:

“Sabemos, porque el mismo Goya lo dijo, que Floridablanca quedó muy contento con el retrato, y tal vez como consecuencia de esa satisfacción él mismo (…), fuera quien facilitara otro de los pasos decisivos de Goya en la Corte, haciendo arribar su buen oficio de pintor, si no todavía al propio rey, al menos, por el momento a la real familia.”71

Gómez de la Serna afirma en el párrafo anterior que Francisco de Goya no entró directamente a formar parte de la realeza por medio de la persona del rey. Su ingreso fue procesual, es decir, fue penetrando ese mundo a través de la familia del rey, pero no por el rey. Sin embargo, el pintor con su primer logro gozó de una posición casi cortesana gracias a don Luis de Borbón, hermano de Carlos III.

  71 GÓMEZ DE LA SERNA, G. 

       

Ahora bien, tanto era el deseo de Goya de formar parte de la corte real como verdadero pintor que, en una carta a su amigo Zapater le comunica con tanta amabilidad y emoción su logro: Goya había logrado formar parte de la realeza como pintor del mismo rey, tal como se expresa el mismo Goya a su querido amigo que, al mismo tiempo ya gozaba de “…gran prestigio y de muy alta clientela…”72 Este logro fue bien acogido por el pintor que no titubeo en manifestarle su agradecimiento por medio de una obra: “…el Carlos III cazador, del que se conocen hasta cuatro réplicas que demuestran el afán que puso Goya en retratar a su regio cliente.”73

Posteriormente a la muerte del rey Carlos III, los sucesores nombraron a Goya como pintor de cámara. Para este periodo de su vida el pintor que marca el año de 1789, no solamente gozaba de un prestigioso reconocimiento dentro de la corte y de la familia real, sino que el destino le brindó otros beneficios que él, no puede negarse: “Es el pintor de moda, amigo de ilustrados y aristócratas, el que no hace “antesala”, solicitado por todos y abrumado de trabajo.”74 Con ello podemos concluir que Goya ha logrado su cometido que por muchos años ha venido buscando: ser el pintor del “poder” político.

Pero, no todo lo que comienza bien termina igual. Goya se inició como pintor reconocido gracias a la mirada de la familia real, y al interés de Goya por mostrar sus habilidades de pintor. Tal habilidad lo llevó a cumplir con su objetivo. Formó parte de la corte, estuvo al mando del rey Carlos III y después de sus sucesores quienes, lo nombraron pintor de cámara junto a otros. Sin embargo, con el paso de los años, y sobre todo en los años de 1792 y 1793, España se ve sometida a una crisis social interna, producto del cambio político, la cual, involucra al pintor.

“Así se abre el proceso de la desilusión nacional, con la crisis política de los años 92 y 93 que destierra a Jovellanos a Gijón, y, sin moverlo de Madrid, arrastra consigo a Goya. Ya a partir de finales de 1792, un

  72 GÓMEZ DE LA SERNA, G. 

Goya y su España. Op. cit., p. 56. 

73 Ibíd., p. 58.  74 Ibíd., p. 79. 

       

Goya que, tras gravísima enfermedad, ha perdido el sentido del oído y se vuelve progresivamente hacia un mundo aislado, siempre rioso y profundo, en el que va a bramar para siempre, como un toro mal herido, el genio de la desesperanza.”75

b) Goya y su compromiso con lo social

El genio de la desesperanza, es ahora, el ser humano de la sociedad. A pesar de vivir enfrascado en la gran corte, Goya no dejó de pertenecer al espacio donde nació, creció, y donde se convirtió en pintor de la familia real. Es cierto que tuvo que manifestar su ser de pintor para ser un día acogido e involucrado en el grupo de la realeza, donde logró prestigio y mucha acogida de parte de ilustrados y de otra gente de la alta sociedad, pero jamás dejó de ser un ciudadano de la sociedad española.

La huella de su compromiso con la sociedad española está plasmada en sus obras. Goya plasmó escenas que involucran el actuar del ser humano de su tiempo y espacio como se verá expresado a través de las líneas siguientes.

Goya vivió tiempos de gloria, pero también periodos de aflicción. Goya sintió desesperanza y por consiguiente, se expresó afligido, es decir, desesperado por las circunstancias internas manifestadas en España. “Goya dibujaba lo que veía, y más todavía: se inspiraba en las personas y en los acontecimientos de su mundo, pero no se limitaba aquí. Sabía lo que quería y lo realizaba como quería. Daba forma a lo real y sabía imponer una cara a lo irreal.”76 La fortaleza de Goya para dar rostro a lo sin rostro proviene del contacto con su entorno. Por ejemplo, los trabajos tanto de Los Caprichos como de los Desastres de la Guerra atestiguan el interés y su deber de Goya con la sociedad, porque en aquellas obras no solo se manifiestan escenas escalofriantes realizadas por el ser humano, sino desesperanzas por un mundo lleno de acciones no auténticas. Por lo tanto, los “…dibujos que se refieren a la guerra de la independencia y los que conciernen a la corrida son como

  75 GÓMEZ DE LA SERNA, G. 

Goya y su España. Op. cit., p.  86. 

76 DIETERICH, A. 

       

relatos de un testigo ocular.”77 Es producto de un ser humano descontento con el proceder propio del ser humano contra su prójimo.

c) Goya y su compromiso con lo religioso

Frente a lo negativo, Goya se jacta en buscar una manera de trasformar ese acto generador de males que imposibilitan construir una sociedad digna de respeto. Busca a través de sus obras hacer tomar conciencia de lo malo que es la violencia, de las consecuencias que ella produce.

Tres pinturas fueron realizas por Goya en Santa Cueva de Cádiz. Estas tres pinturas, al mismo tiempo, acompañadas de dos más: la de Zacarías González Velázquez y la de José Camarón. Según Bray, las “…pinturas de Goya para la Santa Cueva forman parte de un ciclo de cinco obras centradas en el sacramento de la Eucaristía como medio de redención de la humanidad.”78

“La pieza central del ciclo es la Última Cena de Goya, inscrita en un espacio semicircular sobre la entrada principal de la capilla (…) Para un espacio semejante a la izquierda del altar mayor Goya pintó el Milagro de los panes y los peces, y a la derecha un tema rara vez representado, la Parábola del invitado que no llevaba traje de boda.”79

Tales obras con sentido religioso fueron plasmadas como medios de ayuda espiritual para todo aquel que las observara, para todo aquel que descubriera el verdadero sentido de la obra. Obras que a través de las imágenes comunicaban redención para todo ser humano, por ejemplo, de un ser sumido en el mal o en el pecado. En otras palabras, las obras plasmadas por Goya en dicho recinto buscaban intencionalmente redimir a la humanidad sumida en costumbres no auténticas.

  77 DIETERICH, A. 

Goya, Dibujos. Op cit., p.9. 

78 BRAY, X. Goya, un pintor religioso ilustrado: las pinturas de la Santa Cueva de Cádiz. En: 

Goya. Galaxia 

Gutenberg, S.A., Barcelona, 2002, p. 64. 

       

d) Goya: Los Caprichos y los Desastres de la Guerra

La pregunta que nos acompañará a lo largo de este punto y a la cual pensamos concluir satisfactoriamente es la siguiente ¿Cuáles son las acciones que denuncia Goya a través de sus obras artísticas? Goya vivió en una España marcada por dos estilos o formas de vida. Por una parte, Goya nos muestra en Los Caprichos las actitudes de los miembros de la sociedad española. Por otro lado, el pintor manifiesta el otro rostro, un rostro aterrador, producto no propiamente de los ciudadanos españoles, sino extranjera, la cual le determina en sus obras como Los Desastres de la Guerra. Estas dos caras como se notan en algunas de sus realizaciones como dibujante está en el centro de los miembros de la sociedad española y de España misma. Dos acontecimientos que Goya no dejó pasar por alto a su gran astucia de pintor y dibujante.

Sus denuncias a través de sus dibujos no dejaron de hacerse sentir en el ámbito social. Pues, el que pudo no dudó en comprar los dibujos de Goya allá por el año de 1799. Los Caprichos se vendían “…en una tienda de licores y perfumes en la calle del Desengaño, n° 1. El precio de la serie completa era de 320 reales.”80

Pero surge la siguiente cuestión: ¿Qué quiso decir Goya con Caprichos? Según Helman en su texto “Trasmundo de Goya”, afirma que “…para Goya “capricho” representaba todo aquello que un pintor hace al margen de su oficio.”81 En otras palabras, un pintor de oficio se ve siempre llamado o solicitado por alguna persona interesada en su trabajo. Por ejemplo, Goya fue desde siempre un pintor de oficio, ya que estaba siempre solicitado por la realeza y también por los hombres ilustres y aristócratas de su espacio y tiempo. Mientras que un “verdadero” pintor se aparta de ello para crear sus propias obras. Muchas de ellas inspiradas en las actitudes de los seres humanos y en los acontecimientos del mundo. Es a

  80 PAAS‐ ZEIDLER, S. 

Goya: caprichos, desastres, tauromaquia, disparates. Gustavo gili, Barcelona, 1996, p. 

17.  

81 HELMAN, E. 

       

través de las obras que conformaban los Caprichos que Goya emite denuncia contra toda acción no auténtica del ser humano. Esto se puede afirmar con lo siguiente: “Por medio de los dibujos y grabados, como de los cuadros que pintaba para sí, afirma Goya su protesta…”82

Grande fue la aflicción y la desesperación de Goya por los actos que cometían sus coetáneos. Sus sentimientos desbordan toda norma humana, en sentimientos de desasosiego. “En sus dibujos y grabados caprichosos revela e interpreta los supuestos y creencias vigentes en su tiempo, pero también las dudas y desilusiones de sus ilustrados contemporáneos a últimos siglos de las luces.”83 Goya expresa su sentir y recae sobre sus amigos los ilustrados con los cuales se relacionaba, incluyendo a los aristócratas. Todo parece perdido para Goya, porque de alguna manera ve en sus contemporáneos la decadencia de la humanidad. Aconteceres que no dejan que la persona sea en sí misma. En sí Goya ataca todo vicio y errores humanos de su espacio y de su tiempo. Arremete con todo lo que tiene. Su arma es la pintura, el dibujo y el grabado. Allí en esas obras, la incomodidad de Goya se hace sentir, y por consiguiente, la intensión del pintor es expresada en los Caprichos. En otros términos postula Helman:

“Al anunciar sus estampas por primera vez en el anuncio de Madrid del miércoles 6 de febrero de 1799, Goya no les da otro nombre a la Colección de estampas de asuntos caprichosos, inventadas y grabadas al agua fuerte (…) y explica que se ha propuesto en ellas la censura de los errores y vicios humanos, que hasta entonces había sido el objeto peculiar de la poesía o de la elocuencia.”84

Goya da un paso gigantesco si de denunciar una acción no auténtica se trata. El muestra su incomodidad ante las actitudes de sus contemporáneos y no se limita a sólo ser un espectador, sino que se convierte en un actor más de aquella deshumanización que, paraliza toda actividad productiva y armónica. El se da cuenta que los seres humanos están actuando negativamente contra sí mismos y contra sus propios prójimos. De tal manera, Goya

  82 HELMAN, E. 

Trasmundo de Goya. Op cit., p. 41. 

83 Ibíd., p. 13.  84 Ibíd., p. 45. 

       

censura tajantemente a través de sus dibujos y agua fuertes todo error y vicio humano. La pintura y el dibujo hablaron, gritaron al mundo entero de las acciones aberrantes de sus contemporáneos.

Los vicios que Goya denuncia por medio de sus obras son de carácter universal. Como lo menciona Helman: “Algunos Caprichos satirizan vicios universales como la borrachera o la gula, la ociosidad o la lujuria, la vanidad o la hipocresía por medio de escenas o acciones reales o posibles en la actualidad;…”85 Asimismo, “…la adulación, la ambición desmedida o la avaricia,…”86 Aquellos dibujos en los Caprichos eran inspirados en personas y en los acontecimientos del mundo. Goya no fue ajeno a la realidad que le tocó vivir. Fue aquel que como un testigo ocular, plasmó las acciones de sus coetáneos. Entre sus personajes están presentes mujeres, hombres, viejas y viejos, niños e incluso personajes sobrenaturales con características aterradoras.

En la colección de los “Desastres de la Guerra”, están presentes escenas totalmente escalofriantes de seres humanos asesinados, mutilados, etc. Estos hechos fueron plasmados por Goya, pintor que vivió en carne propia aquellas atrocidades cometidas por los mismos contemporáneos. Paas- Zeidler postula que no “…podemos responder a la pregunta de cuántas de las escenas horripilantes fueron contempladas personalmente por el pintor. Únicamente debajo de los Desastres 44 y 45, que representan a personas huyendo, escribió: Yo lo vi.”87

Pero, ¿qué es lo que realmente denuncia Goya en los Desastres de la Guerra? La respuesta más certera es la decadencia del ser humano, su deseo de hacer justicia a su modo, del más fuerte contra el más débil, en sí, es la falta contra la vida, expresión del trascendente. Goya muestra en sus dibujos la crueldad, la maldad que un ser humano puede hacer con sus propias manos. Seres humanos que llegan a matar inútilmente la vida del otro.

  85 HELMAN, E. 

Trasmundo de Goya. Op cit., p. 53. 

86 Ibíd., p. 55.  87 PAAS‐ ZEIDLER, S. 

       

En las escenas se pueden observar el terror acechándose en medio de los seres humanos. Por ejemplo, “los Desastres 2 a 47 con los horrores de la guerra, escenas de violaciones, de fusilamientos, carnicerías, mutilaciones, campos sembrados de cadáveres, heridos, muertos, ejecuciones con el garrote, hombres que huyen,…”88 Estos son los hechos que manifiestan las estampas que, un día Goya plasmó para comunicarnos de lo que es capaz el ser humano en contra de sí mismo y contra su prójimo.

Todas las estampas, donde se muestra la deshumanización, fueron por causa de una guerra que se dio entre los ciudadanos de Madrid- España contra las fuerzas napoleónicas a principio del siglo XIX. Con esta intervención de gente extranjera en tierra española, se desataría un acontecimiento: “…estalló la guerra cuya crueldad inmortalizó Goya –como muestra típica de todas las guerras del mundo- en los Desastres de la guerra.”89 Por consiguiente, Goya “…representó a la guerra como un lobo feroz y a las tropas napoleónicas derrotadas como un buitre desplumado (fig. 41).”90

Por otra parte, Gómez de la Serna, al realizar un análisis de conjunto, pero al mismo tiempo, separando las diferentes estampas donde se expresan las escenas que arropa la colección de los Desastres de la guerra dice, en primer lugar, “…revelan una intensión, (…), de crítica político-social.”91 En torno a la crítica tenemos por ejemplo, “Murió la verdad, Si resucitara, Esto es lo verdadero,…”92 En segundo lugar, Goya expresa su desacuerdo contra la actitud terrorista de las fuerzas napoleónicas a través de sus dibujos en los cuales se atreve a decir que están…

“…cometiendo brutales, injustificadas y sangrientas tropelías contra un pueblo indefenso: fusilando –Y no hay remedio, No se puede mirar, Bárbaros -; ahorcando –fuerte cosa es, ¿Por qué?”, Tampoco -;asesinando frailes –Esto es malo -; violentando mujeres –No quieren, Tampoco, Ni por esas,

  88 PAAS‐ ZEIDLER, S. 

Goya: caprichos, desastres, tauromaquia, disparates. Op. cit., p. 93. 

89 Ibíd., p. 13.  90 DIETERICH, A. 

Goya, Dibujos. Op. cit., p. 19. 

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