A continuación observamos el proceso de recuperación de modelos heredados protagonizado por los estudiantes de la UIV. Analizaremos distintos textos que ilustran el “trabajo de campo” de los alumnos, sus investigaciones prácticas que abarcan la descripción detallada de los procesos materiales así como su significado dentro de la cosmovisión indígena.
La faceta más evidente de la exploración del modelo económico heredado consiste en la la recuperación de técnicas de transformación de los recursos naturales. Los trabajos de los alumnos en este terreno se basan en la recopilación y observación metódica y en la experiencia empírica. Destacan como ejemplos de esta actividad las investigaciones etnográficas y experimentales realizadas sobre la cerámica indígena, los trabajos de etnobotánica, y la publicación del Ye’kuana Emjayuwa Dulfredo Torres sobre el proceso de construcción de la curiada. La influencia de los aliados que promovieron la actividad se refleja en el orden expositivo o la terminología utilizada por los alumnos, pero las experiencias registradas constituyen interpretaciones innovadoras y creativas, asumidas individualmente por el alumno y colectivamente por su contexto cultural176.
Texto A (García (Hachava), Solorzano (Huato), y otros 2003):
En mi comunidad estuve consultando a las mujeres y ancianas, para investigar sobre los trabajos de cerámica que hacían nuestros antepasados. Allí la anciana me dijo que no sabía. Pero me contó que, anteriormente cuando ella estaba pequeña, que vio Yaruros que trabajaban la cerámica por los lados de Guachara en las comunidades Palmarito, y Fruta de Burro. Las ancianas y las mujeres cuando iban a trabajar la cerámica, ellas que iban a buscar arcilla en un caño que quedaba de distancia (2) dos kilómetros de la comunidad. Las mujeres cuando iban a trabajar primero buscaban concha de picapica que nace en laguna. Después lo quemaban, para agarrar la ceniza y mezclar con la arcilla. Luego amasaban la arcilla bien, y empezaban a trabajar a hacer la piecita. Cuando construían una pieza […] el método que usaban ellas para subir la borda de la pieza era un pedazo de totuma, y labraban palo como cucharilla, para ir bruñendo por dentro y por fuera. También sosteniendo o apoyando con los dedos. Luego cuando terminaban de
176 Debemos destacar en concreto la labor de la artista plástica Peggy Dickinson y el antropólogo
hacer las piezas, lo ponían en el sol, para que se seque. Después, cuando se secaban las piezas todas, empezaban a colorearlas con distintos colores. Y los colores que usaban ellas son la concha de chaparro, piedra roja, [y] hoja de Matas que se llama [tuatúa]. Las técnicas eran: quitando las conchas y las hojas, y dejaban en agua un día o dos días lo máximo de tiempo. LA QUEMA: Las mujeres y ancianas, cuando realizaban la quema, primero abrían un hueco como de (3) tres metros de ancho y de largo. Dentro del hueco prendían el fogón, luego echaban la bosta, y la concha de merecurillo. Allí dejaban que se queme, y cuándo ya había brasa o ceniza, echaban las piezas. Después con la misma brasa echaban por encima de las piezas para que se quemen bien. El tiempo de quema de ellas era (4) cuatro o (5) cinco horas lo máximo. Las piezas que trabajan ellas eran para ellos mismos utilizar y para la comunidad. También que a veces cuando vendían piezas [era] para ellos mismos consumir en dinero o en comida.
Esta [es la] historia de cerámica que me cuenta la ancianita Genarita Castillo, que es como de los años de 1930, cuando ella estaba pequeña, cuando su padre y su madre los llevaban para esa comunidad de Palmarito y Fruta de Burro.
…
Santa Josefina de Capanaparo, 7 de febrero de 2003. Fui a buscar arcilla para trabajar en mi comunidad conjuntamente con mis hermanas. Salí de mi casa un día muy temprano a buscar la arcilla. Primero mi papa me había informado que anteriormente su mamá hacia piezas de cerámica y sacaba arcilla en terreno del Hato San Leonardo y me explicó dónde es el sitio que ella sacaba la arcilla. En el lugar donde ella agarraba arcilla , ahora es una laguna pequeña, en la orilla de esa laguna hay un arbolito llamado Algarrobo y está en el medio de la sabana. Como me había explicado todo yo llegué directo al sitio. Allí me puse a observar y analizar al mismo tiempo. Tome un poco para amasar y me pareció que era buena para trabajar.
Luego tomé el palín y llené un saco para llevar a mi casa. Cuando llegué hice un experimento haciendo una piecita. Antes de ponerme a trabajar les expliqué a mis hermanitas como se trabaja para poder fabricar una pieza. Primero que nada les enseñé cómo se debe amasar la arcilla. En segundo lugar cómo hacer la base para levantar el borde rayándolo con un palito por la orilla , luego el método del churro o rollito. El día siguiente pulimos las piezas con una piedra de azabache, las muchachas estaban muy alegres con su pieza al ver que estaban quedando brillantes, y querían que quemáramos la pieza el mismo día, pero les dije que no, para poder quemar teníamos que esperar varios días hasta que se secaran bien, porque si uno lo quema en seguida la candela lo destruye. Cuando nosotros hicimos la piezas mi mamá dijo que iba ir a buscar arcilla suficiente para trabajar y tambien dijo: “si a mí me hubieran enseñado a trabajar la cerámica yo hubiera sido un experta, pero nunca vi a mi mamá trabajar con cerámica”.
Esta arcilla que encontramos en general es buena para trabajar. Lo único que no sabemos es el resultado de la quema, si quemará bien o mal. Algo que me faltó fue echarle la ceniza de concha del arbol de Merecurillo porque no lo teníamos en la casa. En el monte había mucho pero no servían. Mi papá me dijo que lo que se encuentran en los montes no sirven, porque en el invierno
pasaron abajo del agua y eso no sirve para mezclar la arcilla. Para agarrar las conchas del árbol tenia que tumbar el palo en bajada de agua, en el verano cuando el palo comienza a botar las conchas había que recoger y llevarlo para la casa. Según [al parecer] cuando pasa un tiempo debajo del agua pierde la sustancia y no sirve para mezclar con la arcilla, y cuando se quema se pueden partir las piezas y sería un trabajo perdido. Por esas razones no le eché las cenizas, en otro momento le echaré para trabajarlo conforme lo hacían mis abuelas quienes trabajaron durante muchos años. En mi comunidad hay varios tipos de arcillas pero hay que investigar mucho para saber cuál es la mejor, y las personas tienen que dedicarse al trabajo de la investigación.
Texto B (Rodríguez Márquez (Mecheduniya) 2004):
3.1 MEDICINA PARA DOLOR DE ESTOMAGO, DIARREA, PARASITO:
-nombre de la planta medicinal en Ye´kwana: - [nombre omitido por el doctorando].
- ¿como se prepara?
Esta medicina se prepara [así:] primero se saca la raíz, luego se asa, después que termina de asar se exprime la raíz agarrando el liquido en una botella.
- ¿Cómo se usa esa medicina?
Más que todo se usa de esta medicina el liquido, se toma una cucharada o media de totuma, dos veces al día, en la mañana y en la tarde.
¿A quién se aplica (a los niños, adultos, ancianos)?
- esta medicina natural se aplica a cualquier persona por ejemplo: a los niños, adultos, ancianos.
¿Qué enfermedad cura?
[Con] esta medicina se cura varias enfermedades por decir dolor de estomago, diarrea, parásito. Hay otra enfermedad parecido a diarrea pero con sangre. Es buena esta medicina para esta enfermedad.
¿Cómo es la planta medicinal?
Junto al análisis de los recursos y acciones materiales, los investigadores indígenas observan la estructura intangible de los modelos económicos propios. Este nivel de análisis no pertenece a una categoría diferente, sino que surge de las mismas experiencias empíricas. Así, las experiencias realizadas por universitarios Ye’kuana y E’ñepa coinciden en un concepto clave en los modelos de gestión de los recursos naturales: la figura del “dueño” de la arcilla, a quien debe compensarse ritualmente cada vez que se extrae este recurso. En otros casos, los alumnos realizan una labor de codificación explícita, es decir, recopilan y presentan ordenadamente las normas que rigen el modelo heredado, donde las relaciones sociales y la interacción con el medio resultan temas indisociables, como ilustra el siguiente fragmento (Pacheco (Weshiyuma) 2004):
LAS NORMAS QUE SE APLICAN EN UNA COMUNIDAD YE´KWANA 1.- Respetar a los ancianos y las ancianas
2-Cumplir lo que dicen los chamanes y los sabios
3-El hombre no puede salir la cacería cuando su mujer está recién parida ( porque puede pasar algo a él o el bebe)
4-Un joven no puede comer lapa y guacamaya al mismo tiempo (porque sale el nacido) […]
11- durante el barbasqueo los hombres no pueden comer carne de lapa, ni alimentos dulces y tampoco no pueden hacer relaciones sexuales (porque se le quita el poder o veneno de barbasco que tiene, y tampoco no a van salir los peces).
12- El niño recién nacido su madre no pueden bañarse en el río sin ayunar y su madre también no se puede bañar (porque se enferma el niño y su madre).
13- los ye´kwana cuando su hijo está recién nacido no pueden tejer guapa, ni construir casa, ni conseguir la cacería, hasta que se le hacen la ceremonia, primero tiene que ayunar (porque se puede enfermar el niño y se complica).
[…]
Estas son las normas que utiliza o que se aplica en las comunidades indígenas ye´kwanas, pero en esta investigación todavía me falta para investigar sobre los derechos y las normas que tenemos en nuestra comunidad para tener el orden.
Sin embargo, como argumentamos sobre el modelo económico heredado E’ñepa (ver apartado 4.1), no debemos interpretar este tipo de códigos como sistemas coercitivos que establecen mecánicamente las relaciones entre la gente y la naturaleza. Existen estructuras conceptuales que nada tienen que ver con la economía de mercado, basada en el intercambio de beneficios y castigos entre actores ajenos entre sí, ni con el “Desarrollo sostenible” derivado del discurso ecologista, que busca optimizar los recursos (Gudeman 1986, Gudeman 2001, Escobar 1995, 195-198, Sachs 1992). Enfoques como la noción de un “sistema cósmico del compartir” (Bird-David 1992, 29- 30) o el concepto de “perspectivismo” (Quatra 2008, 36) son más adecuados para comprender las relaciones ecológicas y económicas desde la perspectiva indígena. Los alumnos de la UIV participan de esta forma particular de comprender la existencia social y económica, y realizan un esfuerzo importante por registrarla y traducirla, como ilustra el siguiente fragmento de un alumno Pumé (García (Hachava) 2003), donde el concepto de “persona” se extiende a los miembros de la naturaleza como en la cosmovisión E’ñepa:
EL YARURO CON LA ABEJA.
Nosotros pensamos que las abejas son cualquiera, pero no, no es así, son personas como nosotros mismos, tienen el pelo amarillo y bien catire como los criollos y con el cachete pintado.
Una vez, [había] un Yaruro que castraba abejas, y cada abeja que encontraba tumbaba el palo para agarrar la miel. Entonces el hombre se cansó de tanto echar hacha y las abejas no tenían
miel, y se puso a vagabundear con la abeja. En la noche [sucedió] que vino una mujer a buscarlo para llevárselo a su casa para que no fuera vagabundo y se diera cuenta de que ellas también eran personas. El hombre se casó con la mujer (abeja) y ella lo llevó para su tierra a donde vivían sus padres y sus hermanos. Al poco tiempo el yaruro se regresó con la mujer a esta tierra y estuvo viviendo un tiempo con ella. La abeja cuando las otras mujeres prendían el fogón para hacer la comida, ella se apartaba porque el fuego le hacía daño, y no preparaba comida porque le tenía miedo a la candela y le iba a derretir su cuerpo, se alimentaba con puras flores hasta que dejó al marido abandonado. Según el mito esta mujer se fue porque las otras mujeres le metían miedo con la candela y le daban la comida caliente. Nosotros los yaruros, pensamos que este hecho tiene varios siglos. Y nosotros lo hemos mantenido en nuestra memoria y hoy en día pensamos que son seres humanos como nosotros.
Por último, debemos subrayar el significado étnico del modelo económico heredado y su concreción técnica. En los siguientes textos apreciamos esta dimensión en sentidos distintos. El primero recalca la exclusividad étnica de los conocimientos relacionados con los recursos naturales. El segundo en cambio exhibe este conocimiento (aunque no su detalle) para contestar políticamente al otro.
Texto A (Castro (Ewanashiyu) 2003):
Por eso hoy en día los piaches saben con las plantas medicinales que se encuentran en nuestras comunidades. Ellos saben las plantas medicinales, y además de eso está prohibido decir a cualquier persona de la comunidad y mucho menos a un estudiante, o un investigador que va a una comunidad Ye’kuana. Porque la medicina indígena es muy sagrada dentro de nuestra cultura. Sólo los piaches hacen las medicinas. El piache es importante en las comunidades indígenas, es decir, es el médico en nuestras comunidades.
Así comencé a trabajar junto con mi Abuelo. Estuve dos semanas trabajando y con los demás ancianos. Luego ellos me dijeron que no me podían decir las plantas medicinales, primero yo tenía que saber el Origen de las enfermedades y las plantas. Por otra parte ellos me dijeron que el trabajo que yo estaba haciendo era muy sagrado en el mundo Ye’kuana, que a nadie se lo podía decir y mucho menos a un joven como yo. Ese consejo me dieron cuando terminamos de trabajar.
Texto B (Torres (Emjayumi) 2004):
Última noticia que voy a comentar. El mes pasado tuvimos una reunión con el Viceministro del Ambiente. En esa conversación estuvimos tres personas de Kuyujani: estaba Alberto Rodríguez, Adrual[Asdrúbal?] Sarmiento y mi persona. Se trató sobre el Reglamento de la ley territorial
Indígena. La pregunta que lanzamos al Viceministro fue que ¿Para qué es el Reglamento? Dijo que para cuidar bien territorio. Le dijimos que nosotros tenemos la ciencia [de] como cuidar el territorio. Es decir sabemos cuidad los árboles, ríos, animales, peces. Tenemos estrategia para cuidar la naturaleza, que existe en nuestro [territorio].
Estos últimos ejemplos resultan particularmente interesantes en contraste con el contexto al que pertenecen, el de la aculturación determinada por el modelo económico criollo y la propia decadencia del modelo indígena. En realidad pueden considerarse una reacción a este mismo contexto. En todo caso la reacción no se reduce al discurso, sino que forma parte de un nuevo contexto en gestación, del intento palpable de alterar las relaciones de poder en el inevitable cambio cultural, de revalorizar lo propio devaluado y cuestionar lo que aventaja a otros, un proceso cuyos ejemplos seguimos incluyendo a continuación.
Tal y como hemos ilustrado a lo largo de este apartado, los estudiantes de la Universidad Indígena no se limitan a lamentar la devaluación de los modelos heredados sino que se ocupan de su recuperación y valorización a través de investigaciones prácticas. Su labor se extiende sobre los procesos materiales que integran las actividades económicas tradicionales, y desde ellos se revela la vigencia de la cosmovisión ancestral. Finalmente, la valorización consciente de los modelos distintivos puede convertirse en argumento étnico frente a la pretendida autoridad de agentes externos.
12.4El laboratorio económico de Tauca
El apartado que desarrollamos a continuación describe la formación en actividades económicas impartida en Caño Tauca y el traslado puntual de proyectos a las comunidades indígenas. Comenzamos retomando la justificación de estas innovaciones económicas a partir de la situación actual de las comunidades, y observamos en todo momento su función demostrativa y su pertinencia dentro del principio de “aprender haciendo”.