SECTION V- WELLNESS RESOURCES
RESOURCES, POLICY EXAMPLES, AND REFERENCES
3. GENERAL REFERENCES A American Heart Association
La liberación de la política, la sexualidad y del arte no sólo ha implicado un libre despliegue consecuencial, sino también una hiper-libertad que separa al contenido liberado de su ser de pensamiento, de su ser en sí, y en la proximi- dad la pérdida de la identidad de la subjetividad moderna se presenta ...cuando las cosas, los signos y las acciones están liberadas de su idea, de su concepto, de su esencia, de su valor, de su referencia, de su origen y de su final, entran en una autorreproducción al infinito14. De esta manera
la modernidad sigue su camino como si no fuere una realización en sí misma dentro de la historia de la humanidad, aun tropezándose con sus propias fronteras, y permite el despliegue de sus imaginarios, a costa de la identidad
13 Ibídem., p. 11-12. 14 Ibídem., p. 12.
Arquidiócesis de Mérida. Boletín del Archivo Arquidiocesano de Mérida. Tomo XI. Nº 32. Julio-diciembre 2009. Mérida-Venezuela. ISSN: 1316-9173. Román Rodríguez Salón. Nuevos imaginarios sociales... pp. 128-146
moderna del ‘yo’, de la identidad de la subjetividad con la Era en la que viven, la ruptura de la conexión del individuo con la subjetividad, y de estas con la modernidad.
Las ideas desaparecen, sus valores y esencias también, pero el despliegue que ya ha comenzado sigue adelante: ..la idea de progreso ha desapare- cido, pero el progreso continúa. La idea de la riqueza que sustenta la producción ha desparecido, pero la producción continúa de la mejor de las maneras […] podemos decir de la política que su idea ha des- aparecido, pero el juego político continúa con una indiferencia secre- ta respecto a su propia baza […] ¿es posible que todo sistema, todo individuo contenga la pulsión secreta de liberarse de su propia idea, de su propia esencia, para poder proliferar en todos los sentidos, extrapolarse en todas las direcciones? [sin embargo] las consecuen- cias de esta disociación sólo pueden ser fatales. Una cosa que pierde su esencia es como el hombre que ha perdido su sombra; cae en un delirio en que se pierde15.
La indiferencia individual es la consecuencia principal de esta situación del imaginario social moderno. El glorioso movimiento de la modernidad no ha llevado a una transmutación de todos los valores, como habíamos soñado, sino a una dispersión e involución del valor, cuyo resultado es para nosotros una confusión total, la imposibilidad de reconquistar el principio de una determinación estética, sexual o política de las co-
sas16. Así, ha llegado el momento de la crítica desplazada, de la indetermina-
ción de la razón, estamos en presencia de la ambivalencia ...la posibilidad de referir un objeto o suceso a más de una categoría […] el fracaso del lenguaje en su dimensión denotativa (separadora) […] el agudo malestar que sentimos cuando somos incapaces de interpretar correc- tamente la situación y elegir entre acciones alternativas17.
No le falta razón a E. Morin cuando, desde la visión compleja, resalta que no se puede, ...ocultar la gravedad de los problemas y amenazas nacidos
15 Ibídem., p.12-13. 16 Ibídem., p.16.
de nuestra civilización. Por todas partes, los progresos de las ciencias, de las técnicas, de la economía, de la urbanización, de la burocracia e incluso del individualismo, que parecían ser a la vez los motores y los efectos de un progreso histórico generalizado, revelan sus ambivalencias. Las soluciones se han convertido en problemas en el mundo llamado desarrollado; se convertirán en tales en el resto del
mundo y agravarán los problemas mundiales18.
De tal forma que, ante ese malestar que debería alentar revoluciones en todos los ámbitos del mundo-de-vida ...ya no existe vanguardia política, sexual ni artística que responda a una capacidad de anticipación y, por consiguiente, a una posibilidad de crítica radical en nombre del deseo, en nombre la revolución, en nombre de la liberación de las for- mas. Este movimiento revolucionario [que en una etapa de la historia de la modernidad pareció abarcarlo todo, y por abarcarlo todo precisamente] ha pasado19. Pero esto no implica la inexistencia de contradicciones inter-
nas en la estructura de los imaginarios sociales contemporáneos, pues ello es factible en un mundo de cotidianización de la ambivalencia y del riesgo, contrario a ello, y esta es una de las preocupaciones de Baudrillard, si bien ...la sociedad existente logrará contener a las fuerzas revolucionarias mientras consiga producir cada vez más ‘mantequilla y cañones’ y a burlar la población con la ayuda de nuevas formas de control total […] la política de represión global, de que depende la capacidad de rendimiento del sistema, es puesta a prueba cada día más duramente20.
Sin embargo, por más efectividad de la represión y de las políticas de cotidianización del riesgo y la contingencia, los imaginarios sociales no po- drán mantener su carácter hegemónico -en tanto imaginarios modernos- si no son creídos y sostenidos por la ética de los miembros de la sociedad, por la propia subjetividad moderna. La interrogante aquí es, ¿cómo sostener a la estructuralidad de la modernidad si se ha quebrado la conexión entre indivi- dualidad y subjetividad, y entre estas y el espíritu objetivo de la realización de la modernidad? Parece imposible, y el camino más pronto a seguir es, o la
18 Edgar Morín. Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa, 2008, p. 24-25. 19 Jean Baudrillard. Ob. Cit., p. 16.
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revolución impulsada por la ciencia crítica, o, en palabras de Baudrillard, la indiferencia que haga insostenible cualquier fase del valor de los imagina- rios, y estos sean trascendidos desde sí mismos por un pensamiento que ya no se ajusta a sus conexiones subjetivas y, por su través, prepara a la socie- dad para el desastre por la ignorancia (ecología de la ignorancia) desplazan- do el problema, esto es, la prepara por la propia ignorancia para la catástro- fe21.
La indiferencia podría provenir de la incapacidad de discernimiento del pen- samiento. Si todo es sexual. Todo es político. Todo es estético. A la vez. Todo ha adquirido un sentido político […] al mismo tiempo, todo se ha vuelto sexual […] al mismo tiempo todo se estetiza…22, al final ser indife-
rente o tratar de discernir significaría lo mismo, pues se puede llegar a ser indiferente ante la hostilidad aprehensiva de un imaginario social que se remite a múltiples cosas a la vez, en un mismo tiempo, o se puede llegar a ser un aprehensor inútil cuando empezamos a referir un imaginario social a miles de categorías que no son alternativas sino que parten del proyecto de la modernidad y no encontramos un interlocutor que nos entienda. Seríamos diferentes respecto a la objetividad de la modernidad por, al menos, tratar de entenderla, pero nuestros argumentos, como los del propio Baudrillard, se mostrarían tan confusos y sin-sentidos, tan contingentes, que chocarían pron- tamente contra la hostilidad y la indiferencia de los demás.
De ahí que la vía para una política de la civilización, -como anuncia E Morín- (pasa por y) es inseparable, ...de una reforma intelectual y de una refundación política. reforma intelectual: nuestros espíritus son for- mados según una concepción que separa los conocimientos, los aísla los unos de los otros, compartimentándolos, privilegia el conocimiento fundado en el cálculo –que ignora lo no calculable, es decir, la vida, el sufrimiento, el amor, el bienestar, el malestar- y pone la política al re- molque del cálculo económico. Vivimos en la fragmentación de los pro- blemas en el día a día, de tal forma que es imposible concebir los pro- blemas fundamentales y los problemas globales. Refundación política: se trata de fundar una ‘antropología’ y una política planetaria […] Un
sistema que no tiene en sí los medios para tratar los problemas está condenado o bien a la regresión, incluso a la muerte, o bien, sobrepa- sándose a sí mismo, a la metamorfosis. Rechazando la regresión, resis- tiendo a la muerte, trabajemos por la metamorfosis23.
La sacrosanta trascendencia, parte del proyecto moderno ilustrado, ha de venir a salvaguardar lo social, esa capacidad de reprimir los instintos, las pulsiones instintivas a beneficio de la convivencia pacífica. Pero la trascen- dencia se enfrenta, en el presente, a la transitoriedad del despliegue total de la política, de la sexualidad y del arte, que parte de su liberación como prin- cipio de conformación del imaginario social contemporáneo. Transexualidad, transpolítica, transestética, representan la síntesis del imaginario social ac- tual, ...este paradójico estado de cosas, que es tanto la realización total de la idea […] como su denegación -liquidación por su mismo exceso, por su extensión más allá de sus propios límites…24. Siendo así, la tras-
cendencia habría de ser trascendencia de lo trascendente, una tautología que prontamente se convierte en un simulacro, siendo que el simulacro re- presenta sin duda, la configuración fractal, el despliegue de la fase fractal del valor de los imaginarios sociales, donde se llega a las fronteras y se avanza más allá de ellas, pero no se penetran estas, como si se entrara en - otra dimensión, en que la geografía de los sistemas de mundo-de-vida no se ve afectada por un avance infinito del despliegue de la política, de la sexua- lidad y del arte en sentido moderno.
Sin embargo, la consecuencia más grave es, sin duda, la pérdida de la co- nexión entre individualidad, subjetividad y objetividad modernas. Por vía de la crítica, la razón fundamenta la posibilidad del conocimiento objeti- vo, de intelección moral y de evaluación estética, cerciorándose no sólo de sus propias facultades –no se limita sólo a hacer transparente la arquitectónica de la razón- sino adoptando también el papel de juez supremo frente a la cultura en su conjunto25, de tal manera que, la pérdi-
da de la conexión de la individualidad con la subjetividad del Juicio de la crítica y el alejamiento de esa conexión irrealizada de la objetividad, a través
23 Edgar Morín. Ob. Cit., p. 18-19. 24 Jean Baudrillard. Ob. Cit., p. 16. 25 Jürgen Habermas. Ob. Cit., p. 30.
Arquidiócesis de Mérida. Boletín del Archivo Arquidiocesano de Mérida. Tomo XI. Nº 32. Julio-diciembre 2009. Mérida-Venezuela. ISSN: 1316-9173. Román Rodríguez Salón. Nuevos imaginarios sociales... pp. 128-146
de la cual se produce la realización de la modernidad en un marco de simu- lacro de los imaginarios sociales, desvirtúa a la razón en sí misma, y obliga, sin duda, a la indiferencia y a la pérdida de la identidad del ‘yo’; ...de ello resulta el dilema consistente en que a la postre ha de acabar discutiendo[se] y negando[se] a la autocomprensión de la modernidad, la posibilidad de una crítica de la modernidad26 y de sus imaginarios sociales, sólo cri-
ticables y trascendibles en simulacro de acción social, no en la objetividad de la realización material.
De tal forma que, las identidades de la subjetividad social, las identidades de la individualidad, y las conexiones de éstas a través de los procesos de so- cialización con la objetividad de la modernidad y de sus imaginarios sociales parecen perderse en un mundo-de-vida caótico -donde el individuo, progre- sivamente tecnologizado, inversamente socializado, deja de ser sujeto, don- de el sujeto deja a un lado su destino de trascendencia- a partir de su reali- zación como un ejecutor de ...supertareas paralelas…[a partir de] la rea- lización de una infinidad numerable de tareas en un tiempo finito27. Allí
pierde su ética de la autenticidad, se convierte en ironista, en observador relacional de la contingencia, dejando a un lado los principios de moralidad y eticidad, y mostrando que la realidad de los imaginarios sólo es objetiva por la fuerza de sus vínculos débiles, de su inmediatez, en definitiva, de su ins- tantaneidad que todo lo revierte en caducidad, incluso los propios imagina- rios sociales.
3. A manera de conclusión. Reflexiones sobre la complejidad de los