5. SAMPLING BASED MOTION PLANNING WITH REACHABLE VOL-
5.1 Sampling with Reachable Volumes
5.1.1 Generating Configurations for Chains
El estudio de la interacción de hollín con distintos compuestos gaseosos es interesante desde el punto de vista de reducción de contaminantes. De especial interés son: la oxidación de hollín enfocada a la disminución de las emisiones de partículas y la interacción de hollín con NO que llevaría a la reducción conjunta de ambos contaminantes.
2.1.4.1 Oxidación de hollín
El proceso de oxidación de las partículas de hollín es paralelo al de su formación en los procesos reales de combustión. Las especies O, OH, O2 y CO2 son los oxidantes más importantes de las partículas de hollín que suelen
estar presentes en los procesos de combustión. La oxidación del hollín es una de las alternativas planteadas para la reducción de las emisiones de partículas contaminantes al medioambiente. Existen varios modelos de la cinética de esta reacción, que depende de distintos parámetros como son el número total de centros activos, la temperatura, presiones parciales, etc. (Stanmore y cols., 2001).
Los estudios de Neoh y cols. (1981) revelan la importancia del radical OH que es el oxidante más abundante en atmósferas ricas en combustible. Los autores describen la oxidación de los precursores de hollín mediante la reacción de éstos con OH lo que dificulta las reacciones de crecimiento de partículas de hollín. En la misma línea, los estudios de Lucht y cols. (1985) demuestran que el radical hidroxilo es un importante oxidante en condiciones reductoras, de forma que un aumento de la concentración de OH resulta en la disminución de la formación de hollín.
De acuerdo a los resultados presentados por Frenklach (2002), el proceso de oxidación más importante tiene lugar al comienzo del crecimiento de las partículas de hollín, observándose un rápido descenso de O2 en atmósferas ricas en combustible.
Los estudios experimentales de Liu y cols. (2001a) muestran los efectos térmicos y de dilución del CO2 en la reducción de la formación de hollín. Los autores postulan que la adición de CO2 podría favorecer el aumento de la concentración de O y OH y por tanto la oxidación de los precursores del hollín y el propio hollín.
El GPT tiene una amplia trayectoria en la investigación de la oxidación de distintos materiales carbonosos. En esta línea, se ha investigado la oxidación de muestras de hollín procedentes de distintos hidrocarburos gaseosos, como son el acetileno y el etileno, importantes precursores del hollín (Mendiara, 2006; Mendiara y cols., 2007; Ruiz y cols., 2007a; 2007b; 2007c; Ruiz, 2008). En estos estudios, la temperatura de formación de hollín se identifica como un parámetro clave en su capacidad de interacción con oxígeno. Las muestras de hollín presentan una menor reactividad cuanto mayor es su temperatura de formación, lo que coincide con una mayor grafitización y aromaticidad del material según los análisis de caracterización que se realizan. Así mismo, se observa que las muestras de hollín procedentes de la pirólisis de etileno son ligeramente más reactivas con oxígeno que las muestras obtenidas en la pirólisis de acetileno. Además se han llevado a cabo estudios sobre la reactividad con oxígeno de otros
materiales carbonosos como el char procedente de la pirólisis de eucalipto (Guerrero y cols., 2005; Guerrero, 2007).
En este trabajo, continuando con dicha línea de investigación, se aborda el estudio de la oxidación de las muestras de hollín obtenidas en la pirólisis de mezclas acetileno‐etanol desde el punto de vista de la reducción de contaminantes. A continuación se presenta una descripción de los procesos de oxidación de carbono con O2, que son los que presentan un mayor interés en el marco de esta tesis. Según Walker y cols. (1991), cuando el carbono interacciona con oxígeno tienen lugar las siguientes reacciones (2.12 a 2.14): 2 C O 2 CO R. 2.12 C O CO R. 2.13 C 2O CO R. 2.14
La interacción entre el sólido carbonoso y el oxígeno engloba los siguientes procesos de adsorción y desorción:
Adsorción del oxígeno.
Formación de complejos en la superficie del sólido: C(O), C(2O), C(O2).
Formación de los productos (CO, CO2). Desorción de los productos.
Se han propuesto diversos mecanismos para describir los procesos que tienen lugar durante la oxidación del hollín (Ahmed y cols., 1987; Du y cols., 1991; Neeft y cols., 1997; Li y Brown, 2001). En todos estos estudios, se dedujo que el monóxido y dióxido de carbono eran los productos principales de la reacción. La formación de complejos oxigenados en la superficie de las partículas juega un papel importante en el proceso de oxidación, sin olvidar las reacciones en paralelo y otras consecutivas. Cabe destacar además que la proporción CO/CO2 depende tanto del tipo de sólido carbonoso como de la temperatura (Gilot y cols., 1993).
Es importante indicar que la reactividad del hollín puede depender en gran parte de sus características y propiedades. Existen algunos estudios que demuestran la dependencia de la velocidad de oxidación del hollín con la
nanoestructura del mismo, que depende en gran medida de las condiciones de combustión y pirólisis en las que se forma el hollín (Vander Wal y Tomasek, 2003; Vander Wal y cols., 2010).
Vander Wal y Tomasek (2003) analizan la dependencia de la nanoestructura de las partículas de hollín con las condiciones de formación del mismo. En la oxidación del hollín, la pérdida de masa aumenta con la concentración de O2 en todos los casos estudiados, sin embargo existe una diferencia importante entre las oxidaciones del hollín dependiendo del combustible de partida. El hollín formado a partir de acetileno requiere mayor concentración de oxígeno para alcanzar el mismo nivel de oxidación que el obtenido a partir de benceno. Por otro lado, el hollín formado a partir de etanol presenta una oxidación similar a la del obtenido a partir de benceno.
La estructura del hollín formado a partir de benceno se caracteriza por el desorden de los átomos de carbono en su estructura. En cambio, el hollín formado a partir de acetileno posee láminas de carbonos orientadas paralelamente entre ellas. Mientras, el hollín formado a partir de etanol presenta láminas planas pero con un grado de curvatura importante que es mayor conforme aumenta la temperatura para la formación del hollín. Por tanto, el hollín que presenta una estructura más ordenada (procedente de acetileno) presenta una menor reactividad con oxígeno que los hollines que presentan una estructura más desordenada (hollines formados a partir de benceno y etanol).
2.1.4.2 Interacción de hollín con NO
El hollín y los óxidos de nitrógeno pueden formarse en los sistemas de combustión y la interacción entre ambos puede contribuir a la reducción de los dos contaminantes in situ (Aarna y Suuberg, 1997; Guo y Smallwood, 2007). La interacción entre diversos materiales carbonosos y el monóxido de nitrógeno se ha analizado en numerosos estudios (Chan y cols., 1983; Teng y cols., 1992; Illan‐Gomez y cols., 1993; Aarna y Suuberg, 1997; Yang y cols., 2000; Commandré y cols., 2002; Garijo y cols., 2003; 2004; Wang y cols., 2005; Nejar y cols., 2007; Tighe y cols., 2009)
En el GPT se han llevado a cabo algunos estudios sobre la interacción de NO con hollín (Ruiz y cols., 2007a; 2007b; Ruiz, 2008), así como otros estudios en donde se analiza la influencia de compuestos como el O2 o el CO en la interacción hollín‐NO (Mendiara, 2006; Mendiara y cols., 2008, 2009).
En dichos trabajos, al igual que se concluía en los anteriormente descritos referentes a la oxidación del hollín, se observa que la temperatura de formación del hollín es un parámetro que afecta a la estructura del material, creando estructuras más grafíticas y aromáticas a más altas temperaturas. Igualmente, se observa una mayor reactividad con NO para los hollines formados a partir de etileno que para los formados a partir de acetileno. Todas las muestras de hollín analizadas muestran una mayor capacidad de con las variaciones que observa en las concentraciones de radicales H y OH, dentificados como especies clave en el proceso de formación de PAH y hollín. Guerrero y cols., 2011) revelan que las características de los diferentes materiales y las diferencias entre materiales de la misma naturaleza influyen en su capacidad de interacción con NO. Por lo tanto, es necesario continuar realizando estudios que permitan ampliar el conocimiento de la interacción de los materiales carbonosos con el citado contaminante.
A continuación se describe el proceso global de la interacción entre el carbono y el monóxido de nitrógeno ha sido definido según las siguientes etapas (Smith y cols., 1959; Teng y cols., 1992; Li y Brown, 2001): C 2NO CO N R. 2.15 C NO CO 1 2 N R. 2.16 CO NO CO 1 2 N R. 2.17 Este proceso es una quimisorción que se desarrolla según las siguientes etapas: Adsorción del monóxido de nitrógeno. Formación de complejos en la superficie del sólido: C(O), C(NO), C(N). Formación de los productos (CO, CO2 y N2). Desorción de los productos. A bajas temperaturas (hasta 573 K), los únicos productos emitidos son N2 y N2O, quedando el oxígeno retenido en la superficie del sólido en forma de óxidos mediante quimisorción. Al aumentar la temperatura, aumenta la velocidad de reacción de NO con el carbono y comienza a liberarse CO2. Por encima de 1000 K, la importancia de la reacción de NO con carbono aumenta y se emiten CO2 y, mayoritariamente, CO como productos (Teng y cols., 1992).
La velocidad de reacción depende de la nanoestructura y porosidad del sólido carbonoso y de las condiciones de operación (Chan y cols., 1983; Illan‐ Gomez y cols., 1993; Li y cols., 1998; Tighe y cols., 2009). Además, algunos investigadores observan que pequeñas cantidades de impurezas en el sólido podían actuar como catalizadores de la reacción (Rodríguez‐Mirasol y cols., 1994), lo que hace que la reducción catalítica conjunta de estos dos contaminantes sea objeto de investigación científica (por ejemplo: Aarna y Suuberg, 1997; Nejar y cols., 2007; Reichert y cols., 2008, Castoldi y cols., 2010 y Wang y cols., 2010).