6.2 Algorithms
6.2.1 Generating the DATs
aclararon imaginarios que teníamos antes de estar allí; así que, teniendo en cuenta esto, se diseña una propuesta de intervención pedagógica con lectura terapéutica para niños hospitalizados de 2 a 7 años de edad.
A partir de los autores que alimentaron el marco teórico, y de las categorías establecidas: dolor, ansiedad y comunicación, se elabora una propuesta constituida por fases, de tal manera que pueda ser adaptada a cualquier contexto. A continuación se explica:
110
La lectura como herramienta terapéutica
“La lectura en la primera infancia no se limita, por lo tanto, a ser simplemente una herramienta para poner en marcha competencias básicas que definan el éxito alfabético o la productividad adulta, pues su máximo potencial está ligado al desarrollo emocional y a los vínculos relacionales profundos que se establecen entre madre e hijo y que se extienden a todo el ámbito familiar”
Yolanda Reyes (año)
Esta estrategia debe partir de una socialización con el personal médico del hospital, de tal manera que se les explique en qué consiste la propuesta, el objetivo, la importancia de la lectura en los niños hospitalizados y la importancia de la labor del pedagogo en espacios clínicos, de tal manera que se cuente con su participación y colaboración.
ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN
PEDAGÓGICA CON LECTURA
111
La lectura como herramienta terapéutica
Brindar espacios de lectura terapéutica a niños hospitalizados, de tal manera que estos se constituyan en momentos positivos de comunicación entre ellos, el lector y los cuidadores.
Para una mayor orientación, esta estrategia pedagógica se organiza en diferentes momentos que hemos llamado así: momento de preparación, de intervención, de medición de ansiedad y dolor y finalmente de registro de intervención. A continuación se explicará lo que se va a realizar en cada uno de éstos:
Momento 1: PREPARACIÓN
Para este momento, se proponen los siguientes pasos:
Al llegar al hospital, realice una visita al piso y a las habitaciones de los niños que ese día van a ser objeto de la intervención. Salúdelos, si hay cuidadores, explíqueles su presencia allí, cuénteles acerca de la importancia de la lectura como una herramienta terapéutica que ayuda a mejorar el estado de ánimo, fortalece la comunicación, y mejora los estados de ansiedad y dolor, y pídales el permiso para realizar la lectura con los niños.
Objetivo
Orientaciones
112
La lectura como herramienta terapéutica
Indague con la enfermera jefe, o de ser posible en las historias clínicas, sobre las patologías de los niños y qué restricciones pueden tener.
De acuerdo a la información obtenida en los pasos anteriores, escoja los cuentos y materiales necesarios para la intervención.
Realice la esterilización de los materiales de acuerdo a los protocolos del hospital. Materiales a disponibilidad del lector:
Títeres (tela o plástico). Cuentos.
Colores o crayones. Hojas. Momento 2: Intervención
Una vez se tenga toda la información del primer momento, diríjase con los materiales a la habitación donde realizará la intervención. Para esto debe tener en cuenta:
Realizar una presentación como lectora y aclarar los motivos por los qué está ahí, que no lo va a lastimar ni hacer ningún tipo de intervención médica, “hágase amigo del niño”, al igual de los padres o cuidadores; invítelos a participar de la lectura; interactuar con los padres de familia los motivará para que también realicen la lectura a sus hijos y vean la importancia de ésta en estos espacios y lo favorable que es en su mejoría.
Permítale al niño escoger el cuento, si no lo hace, escoja el cuento más pertinente de acuerdo a las características y al contexto.
Usted debe conocer los cuentos con anterioridad a la intervención para que lo pueda hacer de la manera adecuada.
113
La lectura como herramienta terapéutica
Léale el cuento siguiendo las siguientes pautas establecidas por George W. Burns (2007) y mientras lo hace, observe todas las reacciones y comentarios tanto del niño como del cuidador:
1. Utilizar el entusiasmo en lugar de utilizar una técnica: Los niños son el mejor público, porque son entusiastas y poco críticos, por eso es importante disfrutar el proceso. Lo principal es contar historias que a uno le agrade y se sienta motivado, las historias deben ser contadas con espontaneidad, entusiasmo, alegría y credibilidad.
2. Utilizar la inteligencia, integridad y la ética: Las historias no deben ser hechos reales, el sol puede ser cuadrado, los elefantes ser de color verde y las flores cantantes; pero sin importar la fantasía, los cuentos o historias deben llevar a la realidad que expresa una verdad. El cuento terapéutico necesita algunas responsabilidades y cumplir objetivos para ayudar a los pacientes pediátricos, estas historias deben comunicar mensajes que permitan conseguir lo que necesitan y quieren.
3. Conseguir que la historia se acople: Primero cuando el personaje tiene características parecidas al niño es más fácil que muestre interés por la historia, igualmente el relato debe tener encaje con el oyente, así mismo debe pasar con el narrador, ya que para atraer un oyente es primordial el entusiasmo del narrador.
4. Darle credibilidad a la historia: Los detalles de las historias son muy importantes para darle credibilidad, las palabras descriptivas, los adjetivos, y los diálogos benefician a la impresión de realidad, también sirve el tono de voz, la actitud y la emoción que le brinde uno a la historia. Otros aspectos importantes en la
114
La lectura como herramienta terapéutica
caracterización de la historia son colores, sonidos, olores, fragancias y sensaciones táctiles que pueden formar parte del relato.
5. Hacer un croquis de la historia: No es estricto escribir una historia al pie de la letra o leerla de un libro como recitando una receta, resulta mejor hacer un esquema cronológico para luego desarrollarlo con ayuda del niño, ya que esto hará una relación y proceso más interactivo.
6. Ensayar la historia: Al tener el esquema de la historia se debe contarla, leerla en voz alta y evidenciar cómo suena, teniendo en cuenta el croquis se puede adaptarla para la edad, género, cultural e intereses. Las historias no tienen fin porque siempre están transformando y tienen la posibilidad de cambio según el lector y el oyente.
7. Contárselo a otro: Al hacer un esquema, ensayarlo varias veces, ahora es momento de contarlo en público, si es posible contárselo a varios niños cercanos de la familia antes de enfrentarse a un colegio u hospital infantil.
8. Explora al oyente: Primero es importante establecer la población; establecer el comportamiento, necesidades y gustos. Indagar las diferentes respuestas positivas y negativas de algunos grupos de niños para crear estrategias y adaptar el cuento según las circunstancias
9. Ser flexible: Los cuentos incentivan y desarrollan la creatividad, por eso deben ser moldeables, no hay una forma adecuada o incorrecta de contar historias o cuentos. Cada historia le parecerá diferente a cada niño, por lo tanto la forma de contarla también es diferente, dependiendo los niños, las circunstancias, los problemas y el desarrollo de la actividad nunca es igual. La flexibilidad de las historias ayudan a las personas que acaban de iniciar la terapia como a los ya experimentados, nunca se
115
La lectura como herramienta terapéutica
verá resultados en la primera terapia, lo lógico es que durante el proceso aumente y se pueda moldear las diferentes estrategias.
Para la narración de los cuentos, también debe tener en cuenta las recomendaciones dadas por Paes de Silva (2009), ya que le ayudarán a establecer comunicación con el niño hospitalizado:
a. Mirar a los ojos.
b. Sonreír al acercar.
c. Tocarlo afectivamente.
d. Respetar su “territorio” (sus cosas, juguetes, libros, etc.).
e. Mostrar aprobación (diga que él está muy bien, se aconseja usar refuerzos positivos, por ejemplo un halago).
f. Establecer los límites de lo que pueden hacer los dos.
g. Darle responsabilidad correspondiente a su edad.
h. Preguntar qué entendió, y no si entendió.
Una vez finalizada la lectura del cuento, hágale preguntas o comentarios sobre los momentos que le puedan ayudar según su condición de enfermedad, ayúdele a expresar sus temores, miedos, angustias, sentimientos y emociones. De ser posible, propóngale actividades a partir del cuento leído como dibujar, cantar, colorear, jugar con un títere entre otras y regálele el trabajo realizado.
No olvide involucrar a los cuidadores en este proceso, invítelos a realizar la lectura de cuentos varias veces al día, si el padre dice que no sabe leer, explíquele que no necesariamente se leen
116
La lectura como herramienta terapéutica
palabras, también imágenes. Coméntele que la lectura de imágenes le ayuda a la comunicación audio visual la cual fortalece la percepción, favorece la imaginación tanto del padre o acompañante como del niño, promueve la creación y la vivencia de algunas situaciones.
Despídase y anuncie que volverá al día siguiente.
Momento 3: Medición de ansiedad y dolor
Para este momento, es necesario contar con la colaboración del personal de la salud; solicite a una enfermera (jefe en lo posible), que tome los signos vitales del niño después de finalizada la lectura, de esta manera se puede hacer una comparación con los signos presentados en la mañana. De acuerdo a la escala que se escoja, usted debe registrar estos datos, así como todas las manifestaciones que se dieron durante la intervención tanto en los niños como en los cuidadores.
Momento 4: Registro de intervención
Para registrar los datos mencionados en el momento 3, se llevará un formato de registro (Anexo 8) en donde se incluyen las variables de comunicación tanto verbal como no verbal, así como las expresiones corporales y faciales de los niños que manifiesten dolor o ansiedad; también las actitudes de los familiares o cuidadores y del personal médico que puedan llegar a ser importantes en este proceso.
117
La lectura como herramienta terapéutica
Recomendaciones
Es importante tener en cuenta el tiempo de la intervención, este dependerá de las condiciones y disposición del niño, por lo tanto unas serán más largas que otras. Para mejores resultados, se recomienda hacer la intervención con los mismos niños todos los días hasta que ellos sean dados de alta; a su vez, motivar a los cuidadores para continuar con el proceso de lectura desde sus casas.
118
La lectura como herramienta terapéutica