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Chapter 3   Journalistic Habitus and Agency: How Much Room for

4.4   Interviews with AJE staff 117

4.4.1   Getting Access to AJE 118

• Acerca de los antecedentes

El triunfo de los recicladores para formalizar su actividad ha sido fruto de la posición que han tomado para defender sus derechos por medio de la vía jurídica, aunque todavía hay batallas que dar para que su oficio se más valorado y respetado por la ciudadanía, el que hayan sido incluidos como actores de la prestación del servicio de aseo, que el aprovechamiento sea un programa en específico para los PGIRS que se generen en Colombia (el cual no existía), hace ver que la inclusión social no solo se puede hacer por medio de subsidios sino de reconocer y legalizar actividades que realizan personas de bajos recursos y de los cuales la sociedad tienen una percepción errada.

• Acerca de los enfoques

Aunque el plan de desarrollo de la Bogotá Humana presentó metas para la inclusión, se concluye que la ejecución de las mismas requería de un trabajo en conjunto con la comunidad, los sectores industriales y de educación ambiental como acompañamiento, ya que de otra manera no es posible que esto pueda llevarse a cabo.

En cuanto a metas específicas que se pueden comparar entre ambos planes de desarrollo, encontramos que en el plan de la administración actual se informa que la UAESP, desarrollará los estudios que permitan fomentar la demanda de materiales aprovechables, el uso de métodos alternativos de transporte para este tipo de materiales y el aprovechamiento energético, este elemento podría dar continuidad al objetivo de la Bogotá Humana relacionado con establecer un programa de promoción y desarrollo de mercados de productos reciclados. A pesar de eso, el plan Bogotá mejor para todos no muestra que tipo de estudios

desarrollara la entidad encargada y de que manera estos estudios se verán aplicados en el mejoramiento del sistema de recuperación de materiales.

Acerca del objetivo de tener 6 parques industriales de procesamiento de materiales para la capital, en recientes pronunciamientos realizados por la Procuraduría se dice que esto es por falta e terrenos y recursos, lo que denota una falta de planeación de la administración 2016-2020 si se considera que esta actividad es prioritaria para la ciudad y que entre otras cosas, un Proyecto Integral para la prestación del servicio público de aseo, como el que se ha planteado en el plan de desarrollo actual (art. 86), evidentemente debe incluir esta infraestructura, considerando el volumen de residuos que se generan en la ciudad y el impacto ambiental originado con su disposición en rellenos sanitarios.

Finalmente, la meta de Bogotá Humana para el aprovechamiento de materiales en un 20% del volumen de residuos sólidos recibidos en el relleno sanitario, no se ve incluida para este mandato, pues al respecto solo se menciona que como parte del proyecto integral se desarrollarán estudios y a partir de esto se definirá la línea base para establecer la meta en materia de aprovechamiento y separación en la fuente.

Se hace indispensable incluir un enfoque económico que incentive los mercados de materiales recuperables pero también de productos reciclados con el fin de incrementar la demanda de productos terminados y con esto poder agregar valor al proceso, finalmente podría ser una oportunidad de formar empresa y enfocar las necesidades de formación de la población recicladora a la elaboración y venta de diversos productos, fomentando el emprendimiento y crecimiento económico de aquellos que estén interesados.

• Acerca de los avances y retrocesos

Se evidencia un avance significativo en el tema de inclusión durante la Bogotá Humana debido a dos acciones específicas que fueron la creación del sistema de registro RURO como primer paso a la formalización y control de esta actividad, y a la inclusión de la tarifa para el pago de estos servicios de aseo. Ambas, visibilizaron la actividad de esta población y dieron reconocimiento a la labor realizada como cualquier otro trabajo que merece remuneración económica.

En cuanto a las metas programadas para el aprovechamiento de materiales, la administración de Bogotá Mejor Para Todos ha indicado que no cuenta con una línea base de trabajo, pero sería importante cuestionarse sobre esta apreciación, ya que, si buscamos un avance para la ciudad, la línea de base sobre la cual se deberían estructurar los procesos actuales, tendría que ser el avance más alto que obtuvo la administración inmediatamente anterior, de lo contrario significaría un retroceso.

Por otro lado, el cambio en el enfoque de inclusión reduce la integración del sistema, pues los procesos adelantados en materia de negociación, integración, trabajo articulado entre actores y demás, se rompe al cambiar el enfoque de las administraciones de la ciudad. Para expertos como Scheinberg, citada en Parra (2015) la gradualidad en el proceso de formalización junto con la garantía de continuidad en el mediano y largo plazo de las iniciativas, es un factor de éxito en estos procesos.

La formulación de un plan de desarrollo en el marco de la inclusión y la economía solidaria no es garantía de una implementación exitosa, pues como se menciona en el informe sobre la política pública de inclusión de recicladores de oficio (Bogotá Cómo Vamos, 2014), aspectos actitudinales de la población recicladora como la renuencia a tener jefes, cumplir horarios o instrucciones y el manejo del

dinero pueden ser factores que influyan significativamente en el mal funcionamiento de un sistema ordenado para la gestión de residuos. También, la cultura de la separación en la fuente existente por parte del usuario del servicio de aseo o ciudadano, es aun débil y no contribuye al funcionamiento eficiente del sistema, con todo y sus posibles fallas.

Es importante destacar que para la Bogotá Humana la inversión por ejes fue significativamente superior en el tema de superación de la segregación y la discriminación con un total de $32.188.113 millones, por encima de la inversión en el eje de cambio climático que incorporaba el programa Basura Cero con $17.527.718 millones. Mientras que, para Bogotá mejor para todos, las cifras para el Eje de sostenibilidad como eje transversal de ese plan son de $423.031 millones, muy por debajo de los pilares principales como el de calidad de vida que tiene un enfoque preeminentemente social con $30.723.634 millones y el eje de democracia urbana enfocado en hábitat y espacio público con $39.590.415 millones.

Las acciones destacadas de la administración 2016-2020 para la mejora de las condiciones de los recicladores hasta el momento se ven resumidas en tres aspectos, el primero la formalización de organizaciones conformadas por los recicladores para poder gestionar el pago por su actividad, la consolidación del sistema de información SUI y la generación de las estaciones de clasificación ECA. No obstante, no puede revisarse cuál será el siguiente paso en el proceso de inclusión ya que no se encuentra información detallada de este proceso y la meta e indicadores que se quieren cumplir.

Desde otro punto de vista, se evidencia que algunos problemas que han obstaculizado la inclusión persisten y no se encuentran definidas las acciones que le harán frente a esta situación, De acuerdo a lo revisado sobre la limitación en la política de inclusión a la población recicladora (Bogotá Cómo Vamos, 2014,

p. 51), puede verse como estos aspectos permean hasta los planes de desarrollo generando conflictos que continúan en el tiempo tales como:

• La ineficiencia en la separación en la fuente como base para un proceso de reciclaje más organizado.

• Desconocimiento de usos potenciales de los materiales o de su impacto ambiental.

• Falta de responsabilidad por parte de los usuarios acerca del aspecto ambiental y social de esta problemática. Además, falta de incentivos por parte del gobierno local para promover mejores prácticas de parte de la comunidad.

• Barreras a la formalización, dificultad en la adopción de mecanismos para la asociatividad y apatía de los recicladores.

• Condiciones logísticas que afectan a la competitividad / capacidad de gestión y transporte de residuos por parte de los recicladores, versus empresas privadas que cuentan con vehículos de transporte.

Para la formalización de empresas o asociaciones no se observa una línea de trabajo ajustada a las necesidades de los recicladores y encaminada a dar formación académica ó técnica para realmente ofrecer una opción viable de conformación de empresa. Sería importante involucrar mucho más a las comunidades y mantener constantes los procesos se sensibilización y educación ambiental, porque como se indicó en este documento, buena parte de la inclusión tiene que ver con la superación de prejuicios acerca de la labor del reciclaje y de quienes la realiza. El tema de formación y capacitación también se debe direccionar a quienes generan los residuos.

Podría señalarse que la falta de acceso a medios transporte de mayor capacidad da cuenta de que el reciclaje es comprendido como una labor que se realiza simplemente para reducir la pobreza extrema, pero que en ningún momento se

proyecta a dar una verdadera calidad de vida a estas personas, ni desde su propia iniciativa ni desde el empoderamiento y autonomía que el gobierno local podría promover.

En conclusión, el abordaje de este tema debería ser continuo y presentar propuestas concretas que busquen mejorar las condiciones socio económicas de la población recicladora de manera gradual, pero sostenida. Los recursos destinados también deberían medirse y determinar el impacto de dejar proyectos a media marcha considerando la inversión que se ha realizado, lo cual debería ser prioritario para las nuevas administraciones ya que es el ciudadano el que con el pago de impuestos apoya el crecimiento de la ciudad.

• Recomendaciones

En acuerdo con lo planteado por Scheinberg, citada en Parra (2015) para una implementación de un modelo inclusivo en el reciclaje de Bogotá es necesario comprender la realidad socio económica y cultural de los diferentes actores. También sería importante propiciar y promover el aprendizaje significativo de los temas relacionados con el manejo de residuos, el reciclaje, la separación en la fuente y muchos otros temas que, aunque se repiten diariamente en campañas educativas no tienen una apropiación real o un impacto reflejado en el accionar de la comunidad.

Sería importante que la administración distrital realice un estudio serio acerca de la relación costo beneficio en lo económico y social de la actividad desarrollada por los recicladores, con esta información sería más fácil y contundente comprender el valor ambiental, económico y social que representa su labor y podría apoyar a la comunidad en general a comprender los riesgos que representa la competencia privada sin ningún tipo de regulación para esta población y para la ciudad en general.

conocer el mercado de los materiales, condiciones de oferta y demanda ya que como sistema productivo y económico el conocimiento de las dinámicas propias de este ámbito puede permitir que el distrito lidere las actividades desde otras perspectivas que motiven mucho más a los participantes, como son un ingreso mejor o un incentivo importante.